La mitad de los policías en México paga parte de su propio equipo
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

La mitad de los policías en México paga su propio equipo; 20% no recibe ni prácticas de tiro

En promedio, los agentes estatales ganan 11 mil pesos al mes, de los cuales invierten una parte en botas, uniformes o balas. En estados como Veracruz, la mitad de los policías ponen de su bolsa para tener un chaleco antibalas.
Cuartoscuro
25 de junio, 2020
Comparte

Los policías en México sobreviven no solo ante el creciente embate de la delincuencia, sino a sus propias carencias: salarios que no rebasan los 11 mil pesos y con los que además hay que reponer el equipo que les dan incompleto; falta de entrenamiento básico como prácticas de tiro que 1 de cada 5 policías nunca ha recibido; nulo crecimiento, pocos ascensos, abusos de jefes, insultos, desprecio.

En medio de la peor crisis de violencia de la que haya registro, las carencias de los policías estatales en el país se profundizan. El resultado: nula eficacia en el combate al crimen, constantes fallas y violaciones a derechos humanos, y una desconfianza permanente de la ciudadanía. Ello mientras al año se destinan millones de pesos a fondos de seguridad que no solo se quedan cortos, sino que se invierten mal.

Te puede interesar: Aumentan 40% asesinatos de policías; han matado este año a 185 elementos

El informe “¿Qué piensa la policía?” publicado por la organización civil Causa en Común documenta la crisis que enfrentan las fuerzas de seguridad del país a partir de una encuesta realizada a casi cinco mil elementos de las corporaciones estatales. Se trata de carencias que por años vienen arrastrando las fuerzas de seguridad, y que no se revierten pese a los cambios de gobierno. 

Y aun cuando en 2019 se diseñó y aprobó el Modelo Nacional de Policía y Justicia Cívica que reconoce esta crisis y diseña un plan para darle la vuelta, no ha recibido recursos a casi un año de su aprobación. En cambio, se continúa apostando política y presupuestalmente a la estrategia de militarización. 

“Lo que hay es un desprecio político total a la policía. Se les reclama que no dan resultados, que cometen abusos… pero no se les prepara para que no ocurra”, dice Luis de la Barreda, especialista en derecho penal y expresidente fundador de la Comisión de Derechos Humanos de la capital.

Bajos salarios, equipo incompleto

El informe de Causa en Común arroja que al cierre del año pasado los policías estatales en México percibían un salario promedio de 11 mil 787 pesos mensuales. Pero la realidad no es la misma para todos: aproximadamente 4 de cada 10 uniformados tienen un ingreso mensual inferior a los 10 mil pesos.

Los estados con los salarios más bajos para sus agentes son Oaxaca, donde perciben 7 mil 346 pesos; Tlaxcala, donde ganan 8 mil 556 pesos; Chiapas, con 8 mil 645 pesos; Hidalgo, donde los agentes reciben 9 mil 343 pesos; y Campeche, con 9 mil 418 pesos.

Solo existen dos estados en el país donde los policías estatales perciben un salario base superior a los 15 mil pesos: Baja California, donde ganan 18 mil 201 pesos mensuales, y San Luis Potosí, donde perciben 15 mil 434 pesos.

Un problema que agrava más la precariedad salarial es que, al menos, la mitad de los uniformados deben invertir parte de su propio sueldo para adquirir el equipo básico con el que deberían de contar.

El análisis revela, por ejemplo, que a nivel nacional el 51% de los policías en promedio deben invertir de su bolsa para adquirir su calzado y sus botas, y en estados, como Veracruz, Sonora y Chihuahua, 8 de cada 10 agentes gastan parte de su salario en ello.

El 44% de los policías estatales compran con su dinero las fornituras para sus accesorios y el 42% tiene que invertir si quiere un segundo uniforme. Uno de cada tres policías en México debe comprar la papelería para sus informes y uno de cada cuatro paga la reparación de su patrulla.

Los policías incluso deben costear materiales que son vitales para su propia seguridad. Por ejemplo, el 25% de los agentes a nivel nacional ha puesto de su salario para adquirir cartuchos para sus armas. Hay entidades donde esto es mucho más grave, como Zacatecas donde el 69% de los policías estatales debe invertir en ello, en Coahuila el 59%, y en Sonora el 54%.

Incluso, al menos 1 de cada 10 policías en el país dijo que ha tenido que invertir de su bolsa para un chaleco antibalas, y los casos más graves son Veracruz, donde la mitad de los policías estatales costea con su salario dicho elemento, mientras que en Chihuahua, Estado de México y Tamaulipas una cuarta parte de los elementos dice que ha puesto de su dinero para este equipo.

En cuanto a prestaciones, el análisis de la organización revela que cerca del 10% de los policías no cuenta con aguinaldo, que es uno de los derechos laborales básicos. Y pese al riesgo que representa su trabajo, menos de la tercera parte de los agentes estatales cuenta con apoyo para gastos funerarios o con seguros de gastos médicos mayores.

Leer más: En México asesinan a un policía (al menos) cada día; Guanajuato concentra más del 15% de casos

No los enseñan ni a disparar

Otro grave déficit que retrata el análisis de Causa en Común se encuentra en la capacitación de los policías estatales en las funciones más básicas.

Por ejemplo, el 21% de los entrevistados en el país reconoció que nunca ha recibido una práctica de tiro. En promedio es 1 de cada 5 policías que hoy están en las calles. Hay tres casos extremos: el de Zacatecas, Tamaulipas y Campeche, donde más del 50% de los policías encuestados dice que nunca ha ido a un campo de tiro.

Otro 36% de los policías a nivel nacional refiere que sí ha tenido una práctica de tiro, pero solamente una vez en un periodo de dos a tres años. Menos de la mitad de los agentes, el 43%, reportan haber recibido mas de una práctica de tiro al año.

Las deficiencias siguen: una quinta parte de los policías entrevistados a nivel nacional dice que no recibió capacitación sobre la forma correcta y legal de detener a una persona, ni tampoco recibió capacitación sobre el uso adecuado de la fuerza.

Una tercera parte de los policías estatales carece de capacitación adecuada para manejar una patrulla en condiciones como una persecución, mientras que casi la mitad de los uniformados no ha sido entrenado ni en recepción de denuncias, ni en proporcionar primeros auxilios.

Ascensos no, abusos sí

La mayor parte de los policías estatales, prácticamente 7 de cada 10, dice que nunca ha recibido un ascenso ni un estímulo económico.

Los casos más graves son los de Campeche, Querétaro, Durango, Sinaloa y Baja California Sur, donde el 90% o más de los policías encuestados no ha recibido un solo ascenso en su trayectoria.

Lo que sí ocurre con frecuencia es que a los policías se les pide realizar labores que son totalmente ajenas a su función e incluso implican actos de corrupción. Por ejemplo, el 21% de ellos dice que sus jefes les pidieron hacer “encargos personales”, mientras que el 12% dice que tuvo que pagar una “cuota”.

¿Para que es el pago de esa cuota? Los agentes refieren que a veces es para que se les pueda asignar una patrulla, para no cambiarlos de adscripción o no aplicarles un castigo, para recibir un ascenso, o para disminuir sus horarios laborales que en muchos casos son jornadas de días completos.

Y aunque el informe no da a conocer una proporción, dice que hay policías que reportan que sus mandos les piden tener “relaciones con ellos”. En tanto, un 5% de los agentes dice haber recibido órdenes de sus jefes para torturar a detenidos

Finalmente, el 54% de los policías entrevistados en el país sostiene que se siente discriminado por la sociedad y hay entidades como Baja California Sur o Ciudad de México donde ese porcentaje es de casi 75%.

Simulación y malgasto de recursos

De acuerdo con los especialistas, los malos resultados en el combate a la delincuencia y los abusos en que con frecuencia se ven involucrados los policías (desde detenciones arbitrarias hasta ejecuciones extrajudiciales) tienen origen en las deficiencias en capacitación y preparación que padecen desde hace años nuestras fuerzas de seguridad.

“Los bajos salarios, los horarios inhumanos, la falta de una capacitación mínima, el que no sepan si quiera tirar bien un arma o manejar una patrulla. Esto lo que nos hace ver es que hay un gran desprecio de la actividad policial. Les exigimos mucho lo cual está bien pero no es razonable pensar que lo puedan hacer si no se les prepara para ello”, dice Luis de la Barreda.

María Elena Morera, presidenta de Causa en Común, dijo que la razón detrás de los abusos policiales es la falta de protocolos, de mecanismos de rendición de cuentas, de una adecuada capacitación y certificación de funciones básicas, de controles y de profesionalización.

Los expertos coinciden en que para darle la vuelta a todo ello se requiere de una reforma policial que impulse un verdadero servicio profesional de carrera. Los gobiernos lo saben ya que así se contempló en el Modelo Nacional de Policía y Justicia Cívica que está a punto de cumplir un año de haber sido aprobado por el Consejo Nacional de Seguridad.

“Pero lo que no existe realmente es voluntad política para que dichos acuerdos se cumplan. Se requiere de un acuerdo político para que el compromiso del consejo de seguridad se lleve a cabo. Mientras eso no ocurra; mientras ni el gobierno federal ni los gobiernos estatales presionen, el Modelo Nacional continuará siendo una simulación. Una idea a la que no se le proporcionan recursos para poder ejecutarse”, dijo Morera.

Los especialistas consideraron que la política de militarización de la seguridad pública, con la participación de las Fuerzas Armadas y la formación bajo su tutela de la Guardia Nacional, no solo es insuficiente para restaurar la seguridad en el país sino que, además, ha contribuido al abandono en que hoy se encuentran las policías civiles.

En el caso específico de la falta de equipos que tienen que costear los policías, los especialistas consideraron que es urgente que se revise la forma en que se gastan los recursos que se destinan a fondos federales de seguridad como el FASP. 

Animal Político publicó el 23 de junio que la mayor parte de dicho fondo se destina justamente a la adquisición de infraestructura, y aun así resulta insuficiente para los agentes. Ello sumado a que luego de transcurrida la tercera parte de 2020, solo se había ejercido un 3% de dicho dinero.

“Nosotros analizamos como se había ejercido el recurso de FASP en un periodo de cinco años y la conclusión a la que llegamos es que son fondos insuficientes, que incluso se han reducido en términos reales pero que además no se ejercen en su totalidad. Hay subejercicios. Y eso surge por problemas de coordinación, de planeación y asignación de los recursos. En síntesis: se gasta poco y se gasta mal”, dijo David Blanc, investigador de Causa en Común.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
EPA

5 países en más riesgo de sufrir una hambruna bíblica por el COVID-19 (y uno está en Latinoamérica)

El Programa Mundial de Alimentos de la ONU advierte que se avecina la peor crisis desde la Segunda Guerra Mundial. ¿Qué países son los más vulnerables?
EPA
24 de abril, 2020
Comparte

El mundo está al borde de una posible “pandemia de hambre”.

Así lo advirtió el Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés) de Naciones Unidas, mientras múltiples gobiernos de todo el mundo batallan contra la pandemia del covid-19.

A finales de 2019, 135 millones de personas vivían con niveles de hambre “extremos”, pero a causa de las cuarentenas por el covid-19, es probable que ese número aumente a 265 millones, dijo el martes el director ejecutivo del WFP, David Beasley.

“Antes de que el coronavirus se convirtiera en un problema, decía que 2020 enfrentaría la peor crisis humanitaria desde la Segunda Guerra Mundial por varias razones”, apuntó Beasley. “Ahora, con el COVID-19, quiero enfatizar que no solo estamos enfrentando una pandemia, sino también una catástrofe humanitaria global”.

En una videoconferencia con el Consejo de Seguridad de la ONU, Beasley advirtió que podríamos enfrentar múltiples hambrunas de proporciones bíblicas en unos pocos meses”.

Beasley advirtió que el mundo debe “actuar sabiamente y rápido”.

El WFP recibió 8,300 millones de dólares en 2019 y ahora necesita entre 10,000 y 12,000 millones de dólares para mantener sus operaciones durante este año.

¿Qué países están en mayor riesgo de la hambruna de la que advierte Beasley?

Yemen

Incluso antes de que comenzara la guerra en Yemen, el país era el más pobre del mundo árabe.

Pero desde que una coalición liderada por Arabia Saudita intervino en el conflicto contra los rebeldes hutíes de Yemen en 2015, la situación humanitaria del país se ha deteriorado aun más.

“En 2016, estábamos ayudando quizá a unas tres o cuatro millones de personas en Yemen. Hoy ese número asciende a los 12 millones”, dijo a la BBC el economista jefe del WFP y director de la División de Investigación, Evaluación y Monitoreo, Arif Husain.

Da clic aquí para ver el interactivo

Para empeorar la situación, el WFP dijo a principios de mes que reduciría a la mitad la ayuda a las áreas controladas por los hutíes, entre las preocupaciones manifestadas por algunos países sobre la obstrucción de entregas de ayuda por los rebeldes.

República Democrática del Congo (RDC)

Después de más de un cuarto de siglo de conflicto armado en varias partes del país, en la RDC se encuentra la segunda crisis de hambruna más grande del mundo, según el WFP.

Más del 15% de la población del país sufre de inseguridad alimentaria grave, lo que significa que se encuentran entre las 30 millones de personas en zonas de guerra alrededor del mundo que dependen casi por completo de la ayuda que reciben.

Soldados marroquíes de la misión de Naciones Unidas en territorio Djugu, en el este de la República Democrática del Congo.

AFP
En la RDC se encuentra la segunda crisis de hambruna más grande del mundo.

Se necesitan casi 2,000 millones de dólares para asegurar el suministro de alimentos para estas poblaciones para tan solo los próximos tres meses, alertó Husain.

“Esas personas fueron las más afectadas y ahora están aun en mayores problemas”.

Venezuela

Según un informe publicado a fines de febrero por el WFP, casi un tercio de la población venezolana (un 32,3%) padece inseguridad alimentaria y necesita ayuda.

De acuerdo con el estudio, 2,3 millones de venezolanos (7,9% de la población) se encuentran en una situación de inseguridad alimentaria severa.

Es decir, sufren “carencias extremas en el consumo de alimentos, o la pérdida extrema de medios de vida que podría conducir a carencias en el consumo de alimentos o algo peor”.

El país ha perdido más de un 50% de su PIB desde que Nicolás Maduro llegó a la presidencia, una contracción de la economía que ha tenido consecuencias sobre la alimentación de los venezolanos.

Venezolanos cruzando la frontera entre Cúcuta en Colombia y San Antonio del Táchira en Venezuela.

AFP
Muchos venezolanos se han visto forzados a cruzar ilegalmente la frontera con Colombia para comprar comida y medicinas.

La crisis se ha visto acompañada de la hiperinflación, una subida constante y acelerada de los precios, lo que ha llevado a que un 59% de los hogares no cuenten con ingresos suficientes para comprar comida.

Las dificultades se ven agravadas en medio de la pandemia por un éxodo masivo de trabajadores de la salud, según el organismo de la ONU.

Y los problemas no terminan ahí: alrededor de 4.8 millones de personas (o el 15% de la población) han abandonado Venezuela en los últimos años, y cientos de miles de estos migrantes enfrentan inseguridad alimentaria en los países vecinos.

Sudán del Sur

El país más joven del mundo se independizó de su vecino del norte, Sudán, en 2011.

La medida estaba destinada a marcar el final de una larga guerra civil, pero el país cayó en un conflicto violento tan solo dos años después.

Personas de Sudán del Sur esperando recibir comida de la Cruz Roja.

Getty Images
Casi el 60% de la población de Sudán del Sur lucha por encontrar comida todos los días.

El WFP advierte que el hambre y la desnutrición en Sudán del Sur se encuentran en los niveles más extremos desde 2011. Casi el 60% de la población lucha por conseguir alimentos a diario.

Para empeorar la situación, la plaga de langostas que destruyeron cultivos en África Oriental llegaron a Sudán del Sur a principios de 2020.

Y como uno de los países más dependientes del petróleo del mundo, es probable que el país se vea muy afectado por la caída de los precios del crudo registrada durante la pandemia.

Afganistán

Afganistán, otro país devastado por los conflictos, había sufrido casi dos décadas de guerra cuando Estados Unidos lo invadió en 2001.

Un soldado vigila a las mujeres que reciben raciones de comida del Programa Mundial de Alimentos en Herat, Afganistán.

EPA
Un soldado vigila a un grupo de mujeres que reciben comida gratuita en Herat, Afganistán.

Casi 20 años después, más de la mitad de la población vive por debajo del umbral de la pobreza.

Y el WFP estima que más de 11 millones de personas sufren de inseguridad alimentaria severa.

y los nuevos 130 millones

Además de las áreas afectadas por la guerra, los problemas ambientales o las crisis económicas, es probable que muchos más países de ingresos bajos y medianos se vean afectados por la pérdida de empleo y otras dificultades económicas causadas por la propagación del COVID-19 en los próximos meses.

El problema se agravará por presiones económicas similares en países de todo el mundo, lo que significa que las remesas, o el dinero enviado por familiares en el extranjero, caerán en estos países.

“Lo más importante es que haya un tratamiento asequible para el COVID-19 que esté disponible para todos en todo el mundo”, dijo Husain.

“Pero hasta que lleguemos a ese punto, debemos asegurarnos de hacer todo lo que esté a nuestro alcance para salvar vidas y proteger los medios de vida”.

Enlaces a más artículos sobre el coronavirus

BBC

Visita nuestra cobertura especial


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=zdkwo02LwCs

https://www.youtube.com/watch?v=2f3bWviThuQ

https://www.youtube.com/watch?v=BVgNytA9FNs

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.