Protección de Áreas Naturales Protegidas, en vilo por ajuste al presupuesto
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Foto: Cortesía Javier de la Maza/Natura

Protección de Áreas Naturales Protegidas en México está en vilo por ajuste al presupuesto

La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) llegó a sus 20 años de creación con el presupuesto más bajo de su historia. Esos recursos podrían reducirse aún más.
Foto: Cortesía Javier de la Maza/Natura
Por Thelma Gómez Durán/Mongabay Latam
9 de junio, 2020
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La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) llegó a sus dos décadas de existencia, que cumplió el pasado 5 de junio, con el presupuesto más bajo de su historia, pero también con la amenaza de tener aún menos recursos para el segundo semestre del 2020.

En los últimos cuatro años, el presupuesto destinado a la Conanp, organismo descentralizado de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), ha ido en picada: en 2016 contó con 1300 millones de pesos (poco más de 60 millones de dólares), uno de los años en los que tuvo más recursos; para 2020 se le otorgó 867 millones de pesos (un poco más de 40 millones de dólares).

Lee: Poco presupuesto, deforestación y defensores asesinados: las deudas ambientales de México en 2019

Este monto se reducirá aún más con el ajuste presupuestal que el gobierno federal busca implementar, después del decreto publicado el pasado 23 de abril, donde se establece que “no se ejercerá el 75 % del presupuesto disponible de las partidas de servicios generales y materiales y suministros”. Es decir, no se tendrán recursos para gastos de operación relacionados con la renta de oficinas, papelería, gasolina, mantenimiento o viáticos.

Archipielago de Revillagigedo-Foto: Napoleon Fillat-Conanp

Foto: Napoleón Fillat/CONANP

Además de estos ajustes presupuestales, hasta el pasado viernes 5 de junio, la Conanp tenía “congelados”, por la Secretaría de Hacienda, recursos que se destinan a proyectos como el llamado “Sinergia +” que la institución tiene con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Si esos recursos no se liberan en los próximos días, no se podrá renovar el contrato de 150 consultores técnicos, de los 235 que forman parte del programa con el PNUD, explicó en entrevista con Mongabay Latam, Roberto Aviña Carlin, comisionado de la Conanp.

De los 150 consultores técnicos muchos son guardaparques o trabajan en campo con las comunidades que se encuentran dentro y alrededor de las áreas naturales protegidas.

Entérate: Espacios naturales ocupados y agua contaminada: las irregularidades de las granjas porcícolas en Yucatán

Reajuste institucional

El programa Sinergia + —cuya vigencia es hasta 2022— tiene como objetivo fortalecer el manejo efectivo de las áreas naturales protegidas. Además, permite a México cumplir con diversos compromisos establecidos en el Convenio sobre Diversidad Biológica, en el Convenio Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, entre otros.

El 30 de junio se termina el contrato semestral de gran parte de estos consultores técnicos del programa con el PNUD, por lo que en los próximos días tendría que definirse si se contará con los recursos necesarios para la renovación de sus contratos.

“Estamos en una situación complicada”, reconoce el comisionado, quien explica que la Conanp transfiere el dinero al PNUD para que este organismo contrate a los consultores. “Desafortunadamente —señala Aviña— no son funcionarios de Conanp, su relación contractual es con el PNUD, así se ha llevado durante muchos años”.

Aviña asegura que se está revisando el presupuesto que se tenía para otros programas; además, están en reuniones con funcionarios de Hacienda para encontrar la manera de tener los recursos que permitan renovar el contrato a los 150 consultores del programa del PNUD.

Apicultores Campeche

Foto: Thelma Gómez Durán

Uno de los presupuestos que se han visto obligados a revisar, en este contexto, es el del Programa de Conservación para el Desarrollo Sostenible (Procodes), el cual subsidia proyectos en las comunidades que se encuentran dentro de las áreas naturales protegidas o en su zona de influencia.

Este programa ya operaba con menos presupuesto, si se compara con otros años. En 2019, la Conanp transfirió a programas de subsidios —incluyendo el que tiene con el PNUD— 420 millones de pesos (19 millones de dólares). Para 2020 solo recibió 310 millones de pesos (14 millones de dólares) para estas acciones.

De acuerdo con datos de la misma Conanp, a principios de este año se aprobaron 1280 proyectos presentados por las comunidades para recibir recursos del Procodes. Sin embargo, a partir de los ajustes presupuestales, Aviña explicó que se revisan cada uno de esos proyectos para determinan cuáles podrán seguir y en cuáles se hará una reducción del dinero que originalmente se aprobó.

Con los recursos del Procodes se apoyan proyectos relacionados con el desarrollo de actividades productivas —como la apicultura—, el combate a los incendios, la restauración ambiental, el monitoreo biológico, entre otras acciones.

En la entrevista, el comisionado reconoció que aunque la institución reestructure algunos programas y busque la mayor eficiencia, el ajuste presupuestal del 75 % en los gastos de operación tendrá un fuerte impacto. De concretarse esa reducción, la Conanp no podrá operar “de manera óptima”.

Entérate: ¿Por qué la deforestación y la pérdida de especies abren la puerta a nuevas enfermedades?

Quedarse sin gasolina

El pasado 5 de junio, fecha en que se celebró el Día Mundial del Medio Ambiente, el titular de la Semarnat, Víctor Toledo anunció que se estableció una mesa de trabajo con funcionarios de la Secretaría de Hacienda, para “arreglar” el tema del presupuesto en el sector ambiental.

Días antes, pero sobre todo ese mismo 5 de junio, en las redes sociales se difundieron cartas y manifiestos de más de 60 organizaciones civiles, investigadores, conservacionistas e incluso extitulares de la Sermanat. En estos pronunciamientos se solicitaba —y en algunos casos se exigía— al gobierno federal detener los recortes al presupuesto de las dependencias ambientales, en especial al de la Conanp.

Incluso se abrió una petición en Change.org, para solicitar al presidente el “Restablecimiento del presupuesto de la Conanp”. Hasta el domingo 7 de junio, más de 17 000 personas firmaron la iniciativa.

Algunas organizaciones no gubernamentales destacaron la incongruencia de disminuir el presupuesto en el sector ambiental y, al mismo tiempo, destinar recursos para megaproyectos como el llamado Tren Maya —cuyas obras ya comenzaron, sin contar con una Manifestación de Impacto Ambiental— y la Refinería Dos Bocas.

En la entrevista con Mongabay Latam, Roberto Aviña aseguró que a la Secretaría de Hacienda, así como al presidente Andrés Manuel López Obrador, ya se les entregó un análisis sobre todo lo que estaría en riesgo, en caso de que el sector ambiental no cuente con los recursos necesarios para operar.

En el caso de la Conanp, señaló, el reducir al 75 % los gastos de operación implicaría que no se cuente con recursos para hacer gran parte del trabajo de campo que permite combatir incendios forestales, evitar la propagación de plagas, realizar monitoreo y trabajar con las comunidades en el cuidado y vigilancia de las áreas naturales protegidas.

“Estaría en riesgo la operatividad básica de la Conanp”, apuntó Aviña, quien además resaltó que la institución enfrenta 406 litigios jurídicos relacionados con demandas por la expropiación de terrenos o con inconformidades con los programas de manejo de las áreas naturales protegidas. Esa defensa legal se complicaría si no se cuenta con recursos suficientes.

Para Luis Fueyo, quien estuvo al frente de la Conanp de 2010 a 2015, de concretarse la disminución del presupuesto “se estaría inmovilizando a la Conanp”.

Fueyo identifica que las áreas naturales protegidas más sensibles a este recorte, por la fuerte presión que existe sobre ellas, son la Reserva de la Biósfera Mariposa Monarca, el Parque Nacional Huatulco, la Reserva de la Biósfera de Sian Ka’ an, el Parque Costa Occidental de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuk, la Meseta de Cacaxtla, la Reserva de la Biósfera Alto Golfo de California, entre otros. “Son lugares —comenta— en donde ha costado mucho trabajo construir un tejido social para que los recursos naturales se conserven”.

Para Ernesto Enkerlin, quien fue titular de la Conanp entre 2001 y 2010, los recortes al presupuesto de la institución impactarán en el trabajo de conservación que se realiza con las comunidades.

Enkerlin resalta que el Programa de Conservación para el Desarrollo Sostenible (Procodes), uno de los que se afectarán con los recortes, ha sido el detonador de proyectos productivos exitosos, por ejemplo, iniciativas de ecoturismo que han beneficiado directamente a comunidades rurales e indígenas. Si este programa se debilita, advierte, se dará un golpe al trabajo de conservación que se hace con las comunidades.

Lee el reportaje completo en Mongabay Latam

 

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COVID-19: Qué nivel de vacunación se necesita para volver a "la vida normal"

Todavía no está claro qué normalidad viviremos al conseguir una inmunidad colectiva. Dependerá de cuánto dure la protección de las vacunas y de si cortan la transmisión además de evitar que enfermemos.
27 de noviembre, 2020
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Los anuncios sobre las vacunas contra el coronavirus invitan al optimismo, pero acabar con la pandemia y regresar a la normalidad sigue estando lejos.

Viajar sin restricciones, no usar mascarillas y asistir a eventos masivos son algunas actividades que tardarán en volver.

No basta con que se aprueben las vacunas y los países arranquen sus campañas de vacunación.

Para hablar de “nueva normalidad”, según expertos, hará falta vacunar a una gran mayoría.

Y esto podría tomar varios meses o incluso años.

Tampoco está claro qué normalidad viviremos al conseguir una inmunidad colectiva. Dependerá de cuánto dure la protección de las vacunas y de si cortan la transmisión además de evitar que enfermemos.

Cuatro desarrolladores han mostrado hasta ahora sus credenciales: Pfizer/BioNTech (EE.UU.-Alemania), Instituto Gamaleya (Rusia), Moderna (EE.UU.) y la Universidad de Oxford/AstraZeneca (Reino Unido).

Las cuatro vacunas demostraron ser efectivas en la Fase III de ensayos clínicos, pero son resultados preliminares pendientes de aprobación.

Cómo se comparan las vacunas en la Fase III de los ensayos clínicos

BBC

Teniendo en cuenta esto y los sacrificios para distribuir dosis en masa, ¿Cuánta gente hará falta vacunar para recuperar la vida antes del coronavirus?

Inmunidad global

“Cómo y cuándo volveremos a la normalidad está en la mente de todos“, reconoce Andrew Bradley, profesor de medicina molecular de la Clínica Mayo en Estados Unidos.

Pero es muy seguro que para lograrlo haya que vacunar a cerca del 75% de la población“, explica Bradley a BBC Mundo.

Son datos similares a los que maneja la Asociación de Vacunología en España (AEV), país que el 24 de noviembre aprobó su plan de vacunación contra la covid-19.

Este arrancará en enero de 2021 y las vacunas serán gratuitas y se administrarán primero a los grupos con mayor riesgo de mortalidad y exposición a la enfermedad.

Vacunación contra la gripe en California.

Getty Images
La OMS estima que hará falta inmunizar a un 60-70% de la población para frenar el avance del virus.

“Con un 60-70% de vacunación se empieza a controlar al microorganismo y cortar la transmisión”, dice a BBC Mundo Amós García Rojas, presidente de la AEV.

Los números también coinciden con los porcentajes que la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima necesarios para alcanzar la inmunidad de rebaño, es decir, una inmunidad colectiva mínima pero necesaria para frenar la enfermedad.

“Dada la alta transmisibilidad del SARS CoV-2, creemos que será necesario inmunizar entre el 60 y 70% de la población. Eso se consigue vacunando de forma segura”, dijo en conferencia la doctora Soumya Swaminathan, científica jefa en la OMS.

Con estas cifras, en países como México habría que vacunar a 88 millones de personas, en Colombia a 35 millones y en Perú a 22 millones, por ejemplo.

México, que anunciará pronto su plan definitivo de vacunación, tiene preacuerdos cerrados con AstraZeneca y Pfizer para adquirir sus vacunas cuando se aprueben.

Colombia, por otra parte, aseguró tener 20 millones de dosis cerradas el 24 de noviembre.

Y el Ministerio de sanidad peruano se comprometió a pagar más de US$100 millones para adquirir 9,9 millones del compuesto de Pfizer.

Sin embargo, opina Bradley, es vital que los niveles de vacunación se consigan a nivel global.

“Será necesario alcanzar la inmunidad de rebaño a una escala global para reducir la incidencia de la enfermedad o erradicarla. Teniendo en cuenta que somos más de siete billones, esto podría tomar años”, estima el especialista.

“Estamos en una pandemia y no se trata de solo controlar la enfermedad en Reino Unido, Francia o España. También hay que combatirla en África y América Latina“, coincide García Rojas.

Puesto de vacunación en Ciudad de México.

Getty Images
Los expertos opinan que para hablar de nueva normalidad, debe alcanzar altos porcentajes de vacunación a nivel global y no solo en algunos países.

“Los países ricos deben ayudar a los de menos recursos. Esto es un problema global, de solidaridad”, añade.

Actualmente, varios gobiernos, organizaciones sanitarias, fabricantes, científicos y filántropos contribuyen en el proyecto Covax, diseñado para proveer un reparto equitativo y fluido de vacunas y tratamientos en todo el mundo, al margen de los recursos de cada país.

Algunos países, explica García Rojas, puede que ya tengan más inmunizados por vía natural y hayan superado la enfermedad.

Sin embargo, opina que la vacuna debe administrarse a todos “independientemente de si se hayan infectado o hayan sido asintomáticos o no”.

Interrogantes

Aunque existe cierto consenso sobre vacunar a un 70% de la población para recuperar cierta normalidad, otras organizaciones demandan cautela y apuntan a varias interrogantes por despejar.

“Todavía no se conocen al 100% la enfermedad y su inmunidad. Es pronto para decir qué porcentaje se necesita vacunar para disminuir la transmisión“, comenta a BBC Mundo el doctor Rodrigo Romero, secretario general de la Asociación Mexicana de Vacunología.

“También dependerá de la efectividad de la vacuna y cuánto dure la protección en las personas”, añade.

A las dudas sobre la protección e inmunidad de las vacunas, se suman los retos logísticos, de distribución y almacenamiento.

Las vacunas de Moderna y Pfizer/BioNtech, por ejemplo, deben conservarse a temperaturas ultrafrías usando tecnologías especiales.

Persona sostiene una cartel donde se lee "No vaccine" (No a la vacuna) durante una protesta en Estados Unidos.

Getty Images
“Estamos viendo un considerable número de personas que no están seguras sobre si vacunarse o no. Cada campaña de vacunación tendrá que acompañarse de una estrategia de comunicación clara. Todo esto suma más tiempo”

Los expertos opinan que esto será un desafío, especialmente en países con menos recursos o en vías de desarrollo.

“El ritmo de cómo van llegando las vacunas a cada país irá marcando posibles horizontes temporales sobre cuándo volver a la normalidad”, dice García Rojas.

“También estamos viendo un considerable número de personas que no están seguras sobre si vacunarse o no. Cada campaña de vacunación tendrá que acompañarse de una estrategia de comunicación clara. Todo esto suma más tiempo”, agrega.

¿Nueva o vieja normalidad?

Aún consiguiendo inmunizar a suficiente población, los expertos dudan sobre cómo será la vuelta a la normalidad e incluso si volveremos a tener una vida como la de antes de la pandemia.

Bradley, de la Clínica Mayo, cree “improbable” volver pronto a la misma vida. Argumenta que “muchos negocios cambiarán y los empleados continuarán su trabajo remoto”.

Hombre con mascarilla dentro de un vagón del metro de Moscú.

Getty Images
García Rojas espera que el uso de mascarillas continúe tras la pandemia. No siempre, pero como muestra de solidaridad cuando estemos resfriados, por ejemplo.

“Los restaurantes y bares funcionarán con capacidad reducida y los viajes seguirán limitados”, añade.

García Rojas, por otra parte, dice que hablar de ‘nueva normalidad’ le provoca “sarpullidos”.

“Yo quisiera la normalidad de siempre. Pero hablar de esto en medio de una pandemia es peligroso para la ciudadanía. Puede hacer creer que estamos listos para volver a la rutina de antes”, opina.

“Honestamente, espero que después del coronavirus mantengamos muchas costumbres que adquirimos para protegernos. Espero que el lavado de manos frecuente se quede. También las mascarillas; no siempre, pero sí para solidarizarnos y usarla en la calle cuando estamos resfriados”, concluye García Rojas.


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