Central de Abasto abre planta de biodiésel hecho con residuos de aceite
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Gobierno de la CDMX

Central de Abasto en CDMX inaugura planta de biodiésel hecho con residuos de aceite comestible

De acuerdo con el gobierno de la Ciudad de México, la nueva planta puede producir 1,500 litros por día de biodiésel, sin generar residuos ni utilizar agua en el proceso.
Gobierno de la CDMX
30 de julio, 2020
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La Central de Abasto de la Ciudad de México inauguró una planta productora de biodiésel, hecho con los residuos de aceite comestibles que desechan las casas y negocios de la ciudad.

Esto como parte del proyecto entre el Instituto Politécnico Nacional y el gobierno capitalino, quien aseguró que la planta tuvo una inversión de 4.5 millones de pesos, y que permitirá producir biocombustible para que operen hasta 200 unidades de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP).

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De acuerdo con el gobierno de la Ciudad de México, la nueva planta puede producir 1,500 litros por día de biodiésel, sin generar residuos ni utilizar agua en el proceso.

La secretaria de Educación, Ciencia, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruíz Gutiérrez, indicó que la planta va a contribuir con el 25% de la meta propuesta en las estrategias del programa “Ciudad Solar” del gobierno capitalino para mitigar emisiones de bióxido de carbono por 6 mil toneladas anuales.

También detalló que el rendimiento es alto, pues con un litro de aceite se obtiene un litro de biocombustible, además de competir con la oferta del mercado actual.

“Adicionalmente, en el proceso de producción, se obtiene también glicerina como producto de valor agregado”, mencionó.

En tanto, la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, dijo al inaugurar la planta que se trata de una colaboración en distintas áreas del gobierno, “no solamente en lo que tiene que ver con Central de Abasto, también en muchos temas de la pandemia, pero en Central de Abasto es nuestra convicción de que la Academia y el Gobierno tienen un potencial enorme de desarrollo”.

La mandatario explicó que el objetivo también es convertir a la Central de Abasto en un “Centro de Energía Renovable” mediante tres proyectos que incluyen a la planta biodiésel, un sistema de paneles fotovoltaicos para generar energía renovable, así como un biodigestor para convertir los desechos de la central en energía o fertilizantes.

“Esta Planta de Biodiésel es una planta que utiliza como materia prima el aceite usado de cocina que todos usamos en nuestros hogares, que usan fábricas de alimentos, y restaurantes y servicios. Y a partir de un procesamiento industrial se convierte en biodiésel, que debe ser usado al 10% en combinación con el diésel que viene del petróleo para mantener los motores de un vehículo de diésel y, al mismo tiempo, reducir emisiones tanto de gases de efecto invernadero, como de contaminación local”, detalló Sheinbaum.

De acuerdo con la información oficial, el proceso de producción de la Planta de Biodiésel está dividido en seis etapas:

1. Recepción y acondicionamiento del aceite. Consiste en un tren de filtrado para remoción de partículas.
2. Recuperación del metanol. Se realiza la preparación del catalizador para llevar a cabo la reacción química.
3. Reacción. Aquí se lleva a cabo la reacción del aceite residual en bioaditivo y una primera etapa de purificación.
4. Acondicionamiento y verificación de la calidad. Purificación final separando geles y otros subproductos. Se realiza la inspección final del producto.
5. Producto terminado. El producto es almacenado para recibir un pulido final y ser trasvasado a contenedores para su distribución.
6. Servicios. Destinado para satisfacer las necesidades de intercambio de calor requeridas durante el proceso.

Autoridades capitalinas señalaron que se trata de “la primera tecnología 100% mexicana que se desarrolla para producir biodiésel de manera sustentable con total trazabilidad desde las materias primas hasta el producto terminado”.

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La creciente rivalidad entre dos monarquías que está haciendo subir los precios del petróleo

Una ruptura pública entre Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos provocó el abandono de las conversaciones entre las naciones exportadoras de petróleo más grandes del mundo.
8 de julio, 2021
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Una amarga división pública entre los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita por las cuotas de producción de petróleo esta semana provocó el abandono de las conversaciones entre las naciones productoras de petróleo más grandes del mundo y dejó a los mercados de energía en el limbo, llevando los precios del petróleo a un máximo de seis años.

Las 23 naciones de la OPEP+, que comprende el grupo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y productores aliados como Rusia, tuvieron que posponer sus negociaciones indefinidamente.

La decisión generó temores sobre la estabilidad de un grupo que ha manejado hábilmente los suministros durante los últimos 18 meses para hacer frente a la crisis económica mundial relacionada con el coronavirus.

El problema comenzó la semana pasada, cuando Emiratos Árabes Unidos rechazó una propuesta de los líderes de la OPEP en Arabia Saudita y Rusia para extender las restricciones de producción por otros ocho meses.

Torre de petróleo

Reuters
La OPEP y sus aliados aún deben fijar una fecha para su próxima reunión sobre cuotas de producción de petróleo

Emiratos Árabes Unidos quería renegociar su línea actual (el nivel a partir del cual se calculan los recortes o aumentos de producción) para dar libertad para extraer más petróleo. Sin embargo, Arabia Saudita y Rusia se opusieron a hacerlo.

Las negociaciones dieron un giro habitual cuando los ministros de energía de los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudita, que son aliados cercanos, hicieron públicas sus diferencias.

“La ruptura ha sido una sorpresa, pero quizás la pelea fue inevitable”, dice Ben Cahill, investigador principal del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington.

“La capacidad de producción de Abu Dabi no va acorde con su cuota en la OPEP. Ha invertido mucho dinero para aumentar su producción. Y ahora la demanda está incrementando. Es por eso que los emiratíes se han sentido frustrados durante el último año por su incapacidad para aumentar la producción”, añade.

Dos príncipes

Durante varios años, la relación entre Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos ha dado forma a la geopolítica del mundo árabe.

El vínculo personal entre el príncipe heredero saudí, Mohammed bin Salman, y el príncipe heredero de Abu Dhabi,Mohammed bin Zayed, ha sido fundamental para consolidar esta alianza.

Combatiente con balas para ametralladora

Reuters
Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos han respaldado a las fuerzas progubernamentales en la guerra civil de seis años de Yemen

Ambos hombres son vistos como gobernantes de facto de su país y tienen visiones ambiciosas.

Durante varios años hubo una profunda cooperación en cuestiones estratégicas. Formaron una coalición militar árabe en 2015 para librar una guerra contra el movimiento rebelde hutí, alineado con Irán en Yemen, e impusieron un embargo diplomático, comercial y de viajes a Qatar en 2017.

Pero las grietas en la relación comenzaron a aparecer hace dos años, cuando los Emiratos Árabes Unidos retiró la mayoría de sus tropas de Yemen, dejando a los saudíes disgustados.

En enero, los emiratíes aceptaron a regañadientes un acuerdo liderado por Arabia Saudita para poner fin al embargo de Qatar, a pese a la desconfianza que les genera Doha.

Del mismo modo, Arabia Saudita no estaba entusiasmada con la decisión de los Emiratos Árabes Unidos de normalizar las relaciones con Israel el año pasado.

Foto archivo de dos mujeres viendo un avión de Qatar Airways

AFP
Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Qatar acordaron “dejar de lado” sus diferencias en una cumbre en enero.

Las grietas comenzaron a profundizarse en febrero, cuando Arabia Saudita emitió un ultimátum a las empresas multinacionales para que reubicaran sus sedes regionales en el reino para 2024 o perderían contratos gubernamentales.

Esto se percibió como un ataque implícito a Dubai (en los Emiratos Árabes Unidos), el centro comercial de la región.

Después de que los emiratíes bloquearan el acuerdo propuesto por la OPEP+, los saudíes parecieron tomar represalias suspendiendo los vuelos a los Emiratos Árabes Unidos.

Alegaron preocupaciones sobre las variantes del coronavirus, pero la decisión se tomó justo antes de una festividad islámica cuando muchas personas se dirigen a Dubai para tomar un descanso.

Arabia Saudita también anunció que excluiría las importaciones de zonas francas o vinculadas a Israel de un acuerdo arancelario preferencial con otros estados del Golfo, dando un golpe a la economía de los Emiratos Árabes Unidos, que gira en torno a un modelo de zona franca.

Competencia económica

La lucha en la OPEP+ se ve subrayada por una creciente rivalidad económica, con ambos países tratando de diversificar sus economías reduciendo su dependencia de las exportaciones de hidrocarburos.

Con Arabia Saudita adoptando una estrategia económica más agresiva bajo el mando de Mohammed bin Salman, el país compite ahora en sectores como el turismo, los servicios financieros y la tecnología.

“Arabia Saudita es el gigante de la región que ahora está despertando. Y, en cierto nivel, eso es motivo de preocupación para los emiratíes”, dice Neil Quilliam, miembro asociado de Chatham House en Londres.

Foto panorámica Dubai

Reuters
La posición de Dubai como centro comercial preeminente de la región está siendo cuestionada.

“En 15 a 20 años, si Arabia Saudita se transforma en una economía dinámica, sería una amenaza para el modelo económico emiratí”.

Todavía no está claro si Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos llegarán a un nuevo acuerdo con la OPEP+.

Ali Shihabi, un analista saudí cercano a la corte real, no cree que la ruptura obstaculice su relación a largo plazo, a pesar de que la postura rígida de los emiratíes fue una “sorpresa” para los saudíes, especialmente dado que habían trabajado muy duro para lograr el consenso.

“Ambas partes han tenido desacuerdos mucho mayores en el pasado”, dice.

“Todas las relaciones pasan por altibajos, incluidos Estados Unidos y el Reino Unido. Pero los fundamentos de esta relación son realmente fuertes para causar un daño permanente a esta alianza”.


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