Hoteles de CDMX reabren al 30%; mantienen servicio gratuito a médicos
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Hoteles de CDMX reabren al 30%; mantienen hospedaje gratuito a médicos

Los hoteles de la capital buscan recuperarse de un desplome sin precedentes en las cifras de ocupación, que en marzo, mayo y junio cayó a un promedio del 3%.
Cuartoscuro
3 de julio, 2020
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Aun con las deudas que arrastran con los bancos, en lo que se considera “la peor recesión en la historia de la hotelería en México”, estos establecimientos continuarán permitiendo el alojamiento gratuito de médicos que participan en la atención del COVID-19, informó Rafael García, presidente de la Asociación de Hoteles de la Ciudad de México.

Con el paso de la capital al semáforo epidemiológico color naranja se permitió desde el pasado 1 de julio la reapertura de los hoteles al 30% de su capacidad.

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Actualmente, indicó García, alrededor de mil habitaciones diarias son destinadas por su asociación a la iniciativa de hospedaje de médicos.

“Seguimos dando la gratuidad a todo el sector salud, incluidos los médicos cubanos, a todo el sector de hospitalización, que son enfermeras y doctores. Se sigue con ese programa, no se ha suspendido, y hasta que se pueda. Los doctores siguen saliendo a los hospitales, necesitan nuestro apoyo, y en eso estamos, no lo vamos a retirar”, afirmó.

El presidente de la asociación hotelera, que congrega a 610 establecimientos de la capital con 53 mil habitaciones, subraya que se reforzarán medidas de higiene y distanciamiento social para permitir la convivencia entre médicos y nuevos huéspedes. Una de dichas medidas, agrega, será destinar pisos o pasillos estrictamente al uso de los trabajadores de la salud, aislados del resto de habitaciones.

“Definitivamente se separarán por pisos, los médicos estarán en otro piso, se separarán por áreas; tenemos los hoteles vacíos, todavía no hay gente, entonces pueden seguir en su piso con su área bien separada, y los clientes que van llegando estarán en otro piso”, expuso.

La Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) de la Ciudad de México informó a Animal Político que 1,155 trabajadores de la salud se encuentran hospedados en hoteles que forman parte del programa, con corte al pasado 29  de junio.

A lo largo de la emergencia sanitaria, precisó la dependencia, han usado el servicio más de 3,200 personas; actualmente están disponibles 311 hoteles con una oferta de 3 mil 050 habitaciones.

García indicó que el alojamiento de trabajadores de la salud sirvió para que los hoteleros aprendieran a aplicar medidas estrictas de higiene que ahora mantendrán durante la reapertura.

“Esto nos ha enseñado algo: a cuidarnos; nos ha enseñado mucho a tener unos cuidados muy fuertes, hemos aprendido protocolos que nunca habíamos tenido que aplicar, y uno está aprendiendo a convivir con esta enfermedad a largo plazo, porque sabemos que no porque ya nos dieron permiso de abrir ya se acabó la pandemia, al contrario, estamos en la etapa tal vez más crítica, porque puede haber un rebrote”, advirtió.

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Partir desde el 3%

Los hoteles de la capital buscan recuperarse de un desplome sin precedentes en las cifras de ocupación, que en marzo, mayo y junio cayó a un promedio del 3%. En julio, el primer mes de su reapertura, la hotelería espera elevar su nivel de ocupación, al menos, a un 14%, lo que proveería de ingresos mínimos para el pago de nóminas, explicó García.

“Venimos de la peor recesión en la historia de la hotelería y la gente está entusiasmada en trabajar y volver a la normalidad”, resumió.

Un informe elaborado por la asociación indica que, al 1 de julio, ha habido pérdidas acumuladas en el sector por 7 mil millones de pesos. Se espera que la cifra suba a 12 mil 340 millones de pesos al final del año.

“No lo vemos fácil, existe mucha preocupación de todo el personal y directivos, y lo que esperamos es soportar este mes y que para agosto ojalá estemos en semáforo amarillo y ya podamos llegar al 40 o 50% de ocupación, que se active más la economía, que la gente pueda venir a la ciudad, porque ahorita los que están viniendo son exclusivamente los que vienen por necesidad, se llama turismo de necesidad. Lo único que nos resta es sobrevivir estos meses, julio y agosto, en pérdidas”, expuso García.

El presidente de la asociación hotelera detalló algunas de las medidas sanitarias implementadas en los establecimientos: se utilizan tapetes con cloro y termómetros en el ingreso; el uso de elevadores se restringió a máximo dos personas; en las habitaciones se desinfectan apagadores, manijas, llaves de agua y controles remotos, y se retiraron artículos de ornamento; una vez limpias, las habitaciones se dejan sin utilizar dos días para que se ventilen; la ropa se lava con agua caliente a 60 grados.

“Tenemos que tener muchísimo cuidado para que nuestros clientes se sientan seguros y nuestros trabajadores estén seguros”, sostuvo García. “Entonces se ha invertido mucho tiempo y dinero en protocolos, en todo lo que es la preparación (para la reapertura), y es una inversión más que nos está costando, y definitivamente estamos preocupados porque sabemos que lo más difícil viene ahorita, porque ya es trabajar perdiendo más dinero”.

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'Yo no soy ni hombre ni mujer, soy trans y necesito que mi cédula lo diga'

Mike Nicolás Durán es el primer colombiano en ser reconocido como persona trans en el registro civil. Aunque su lucha aún no termina, porque le falta la cédula, el caso se ha convertido en un paradigma para esta comunidad en el país.
22 de octubre, 2021
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Mike Nicolás Durán, un jovial bogotano de 30 años que vive en Medellín, fue el primer colombiano en ser identificado como una persona transexual en el registro civil.

Tras una odisea legal de dos años que contó con la asesoría de Alejandro Diez y Manuela Gómez, abogados del grupo de sexualidad diversa del consultorio jurídico de la universidad EAFIT, el 7 de mayo de este año Mike celebró la T en la inscripción como quien se ganó la lotería.

Ahora, sin embargo, está en vísperas de saber si ganó su última batalla: que su cédula también lo identifique con una T.

“Yo no soy ni hombre ni mujer, soy trans y necesito que mi cédula lo diga para que se respete mi integridad y mi dignidad”, le dice a BBC Mundo.

El género trans en los documentos de identidad ya existe en países como Chile, México y Argentina. “Pero en Colombia, que es el país donde te piden la cédula para todo, estaba pendiente”, dice Durán.

Juli Salamanca, de la fundación Red Comunitaria Trans, celebra el caso de Mike como “un triunfo político para el movimiento trans, un paso hacia la igualdad de derechos”, pero añade que “el reto es pasar de lo simbólico a lo material, porque su implementación (para todos y todas) será una prueba para las instituciones”.

Mike Nicolás dedicó dos años a llamar, mandar cartas y radicar documentos; interpuso dos acciones legales —conocidas como tutelas— que debió impugnar e insistió de todas las formas posibles para que le reconocieran su género no binario en los documentos de identidad.

Él sabe que la lucha no es solo por su propio bien.

Mike Nicolás Durán

BBC
Mike Nicolás Durán en entrevista por Zoom con BBC Mundo.

En Colombia piden cédula para todo, desde para entrar a un edificio hasta a un banco.

Y yo, cada vez que voy a un banco, llego con el miedo de si me van a atender o no, porque cada vez que yo muestro mi cédula, la gente me mira como un bicho raro, (como pensando): “Acá dice que es mujer, pero usted parece un hombre.

Entonces sí o sí tienes que cambiar de cédula cuando haces una transición de género.

Porque, en mi caso, colocar una M tampoco está bien, porque si un policía me quiere requisar, por ejemplo, tengo que soportar que toque mis genitales.

Entonces, para proteger mi integridad y dignidad, una M o una F en la cédula no sirve: necesito la T.

Uno nunca termina de conocerse: cada día vas aprendiendo cosas nuevas. Y al irme conociendo me di cuenta que los no binarios existen, que tú puedes ser hombre con cuerpo de mujer o mujer con cuerpo de hombre sin tener que tomar hormonas o tomando.

Es decir: no hay una forma correcta de ser o no ser, porque la diversidad es algo que no se puede encerrar en un solo círculo.

Así fue como me di cuenta de que, si la ciencia me reconoce como persona trans, ¿por qué el Estado no lo hace?


Un decreto de 2015 les dio a las personas trans la posibilidad de cambiar la referencia a su género en sus documentos, pero las trabas en el proceso burocrático han impedido que la ley se cumpla.

Además, la T no estaba tipificada en el sistema de la Registraduría Nacional del Estado Civil y, en el caso de Mike, varias veces les dijeron a los abogados que no podían cambiar todo un sistema de registro nacional por una sola persona.

“Tenemos que continuar haciendo una veeduría para que las instituciones reconozcan las implicaciones de la T en el registro de nacimiento en áreas como la salud, educación, el servicio militar, entre otras”, dice Salamanca, la activista trans.


Algo que me gusta de mí ahora es mi voz, porque no es tan femenina ni tan masculina. A veces es un poco más lo uno y a veces más lo otro. Esa es la diversidad que a mí me gusta y me representa.

Para nosotros no hay nada más importante que nos reconozcan e identifiquen tal y como somos: no como hombres que ahora son mujeres o mujeres que ahora son hombres, sino como personas trans, punto.


Mike nació en Bogotá bajo el nombre de Eliana Mayerli. Allí tuvo a su primer hijo a los 15 años, luego tuvo otros dos y pasó 11 años con el padre de ellos.

Desde niño ha tenido una enfermedad cerebral y otra en los ojos. Y cuenta que fue por eso, además de por su proceso de transición de género, que dejó el trabajo al que se dedicó por una década: la vigilancia.

Hoy estudia inglés con una beca con la intención de irse a vivir a Canadá y tiene esposa: Linda María Cáceres, una estilista a la conoció casi al tiempo que empezó a tomar hormonas, en 2019.

Cáceres, así como los abogados de EAFIT, ha sido un acompañamiento clave en todo el proceso y le ha insistido en seguir luchando por sus derechos a pesar de todos los obstáculos legales y de salud.


Estuve 11 años viviendo una vida que quizás no quería, porque estaba ocultando mi propia identidad, hasta el punto de que explotó y la depresión me empezó a ganar. Llegué a pensar que me quería suicidar.

Eso, pensé, les podía generar problemas a mis hijos, y por eso hace siete años tomé la decisión de irme para Medellín.

Apenas llegué acá salí como lesbiana. La gente me dejó de llamar Eliana y apareció una nueva persona que se llamaba Mayerli.

Pero a medida que pasó el tiempo me di cuenta de que me gustaba más lo masculino, un estilo más brusquito, más de niño.

Y mi pareja de ese momento, una mujer, me decía que no me cortara el cabello. Pero sobrepuse el amor propio, me corté el cabello y empecé una nueva vida con el nombre de Mike Nicolás.

Cuando les quise contar a mis hijos de mi transición y la posibilidad de hacerme las cirugías, el mayor me dijo que él ya sabía que yo quería ser hombre. Me dijo que era normal, porque toda la gente cambia.

Eso fue el impulso más importante para tomar la decisión de cambiar.


Por la histerectomía —una cirugía para extirpar el útero— y una mastectomía con la que se le removió el tejido mamario, Durán no pagó un peso, gracias a que son tratamientos incluidos en el paquete de su prestador de salud.

En Colombia, así como en varios países de América Latina, la ley exige a las entidades de salud pública brindar el servicio de cambio de sexo, incluyendo el tratamiento hormonal.

Mike, a pesar de haber tenido que pelear contra la burocracia, logró hacer su transición en apenas un par de años y sin tener que pagar.


La presión social por mantener mi vida como era fue muy fuerte: me decían que era bonita, que lo mío era un problema psiquiátrico, que estaba poseída, que esto era una obra de satanás.

Me han dicho tantas cosas, que si yo fuera débil, me habría hecho daño a mí mismo o me habría echado para atrás. Yo digo que por eso es que muchos trans se suicidan.

Pero al final yo fui cogiéndole gusto, un sabor, a que la gente me mirara como el raro en la calle, porque me siento original, me siento diferente.

Ya no tengo problema con que me digan que estoy loco, que estoy endemoniado, porque esa es la forma de que la gente se eduque y entienda que los trans somos parte de la sociedad.


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