Faltaron solo 2 votos: matrimonio igualitario no fue aprobado en BC
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Cuartoscuro Archivo

Matrimonio igualitario se quedó a 2 votos de ser aprobado en BC; diputados de Morena se abstuvieron

7 de los 25 legisladores se abstuvieron de emitir un voto sobre el dictamen, entre ellos cuatro de Morena.
Cuartoscuro Archivo
16 de julio, 2020
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Baja California se quedó a tan solo 2 votos de aprobar el matrimonio igualitario luego de que 15 legisladores de los 17 necesarios del Congreso local votaran a favor de modificar el artículo 7 de la constitución local derivado del dictamen 48 de la Comisión de Gobernación, Legislación y Puntos Constitucionales.

Al tratarse de una reforma de carácter constitucional se necesitaba la aprobación de las dos terceras partes de los 25 diputados, por lo que al no alcanzar los 17 votos el dictamen no se aprobó y finalmente se regresó a comisiones.

En la sesión sorprendió que 7 diputados se abstuvieran, entre ellos David Ruvalcaba del PRI, Juan Meléndrez, Víctor Navarro, Víctor Morán y Carmen Hernández de Morena, Claudia Agatón del PT y el independiente Miguel Bujanda.

En contra votaron las diputadas del PAN Loreto Quintero y Eva María Vásquez, así como Efrén Moreno de Transformemos.

A favor se pronunciaron Monserrat Caballero, Miriam Cano, Rosina del Villar Casas, Araceli Geraldo, Andrea González, Gerardo López, Elí Topete, Juan Manuel Molina, Rodrigo Anibal Otañez, Ramón Vásquez, Fausto Gallardo, María Luisa Villalobos, Eva Rodríguez, Julio César Vásquez Castillo y Trinidad Vaca, sin embargo, fue insuficiente.

De la alegría al llanto

Desde las 12 de la mañana de este jueves 16 de julio, integrantes de la comunidad LGTBQ+ realizaron un plantón en las instalaciones del Congreso de Baja California como medida de presión hacia los diputados para que votaran a favor del matrimonio igualitario. 

El dictamen 48 de la Comisión de Gobernación, Legislación y Puntos Constitucionales se subió desde el miércoles 15 de julio, sin embargo, la sesión se suspendió sin mayor información y se reanudó al mediodía de este jueves.

Pese a los 40 grados centígrados que se vivieron fuera de las instalaciones del Congreso local ubicado en Mexicali, un grupo de alrededor de 100 integrantes de la comunidad LGTBQ+ se plantó nuevamente para observar mediante un proyector la sesión del Congreso, la cual se realizó de manera virtual por la pandemia de COVID-19.

Luego de la frustración cuando cada uno de los 7 legisladores se abstuvieron de votar, se presentó a la confusión ya que pese a la mayoría de los votos a favor, no se aprobaba la reforma ya que se requerían 17 y solo se alcanzaron 15 sufragios, lo que ocasionó alegría momentánea y luego tristeza cuando los más experimentados en el tema legislativo explicaban a los demás compañeros el significado de la resolución.

Pese a las lágrimas de algunos manifestantes, la activista Tere Díaz les pidió a los integrantes de la comunidad entender que era necesario un mayor trabajo social, por lo que informó que se presentaría un amparo y una solicitud de inconstitucionalidad ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

“Lleguen a casa con la frente en alto, se hizo la lucha que se tenía que hacer, y que finalmente lo vamos a lograr, de alguna manera u otra, con partido o sin partido la voz de los ciudadanos tiene que salir adelante”, expuso.

Al no ser aprobado, el presidente de la Comisión de Gobernación, Legislación y Puntos Constitucionales, Juan Manuel Molina García, solicitó que el dictamen sea enviado nuevamente a la citada comisión para que sea analizado nuevamente.

Dicha solicitud generó una serie de enfrentamientos entre los diputados, incluso del propio Morena, quienes argumentaban que el proceso legislativo había sido agotado, por lo tanto no había necesidad de que regresara a la comisión.

Pese a la discusión, al finalizar los legisladores decidieron que el dictamen fuera regresado a la comisión, luego de que 15 de ellos se pronunciaran a favor.

Con información de Radar BC.

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Sputnik V: por qué muchos en Rusia tienen dudas sobre su propia vacuna

La vacuna rusa Sputnik V contra la COVID-19 es demandada en todo el mundo, pero muchos rusos siguen sin fiarse.
4 de marzo, 2021
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Cuando las autoridades de localidad de Sputnik anunciaron recientemente que ofrecerían la vacuna rusa Sputnik V en la clínica local, sólo 28 jubilados se apuntaron para recibir la dosis contra la covid-19.

El interés en el extranjero por la vacuna rusa se ha disparado desde que los datos publicados en la revista médica Lancet mostraron que tenía una eficacia del 91.6% contra el coronavirus, a la altura de las mejores del mundo.

Ese respaldo fue un éxito político, además de científico, para un proyecto de prestigio anunciado a bombo y platillo por Moscú y del que muchos dudaban abiertamente en Occidente.

Pero al mismo tiempo que países de América Latina y Europa están pidiendo lotes de Sputnik, el despliegue en la propia Rusia está siendo lento, ya que la gente se muestra muy reacia a ser inyectada.

Galina Bordadymova

BBC
Galina Bordadymova, representante pública del pueblo de Sputnik se muestra orgullosa del avance científico que ha logrado Rusia con la vacuna Sputnik V.

Sputnik… en Sputnik

“Todo el mundo me asustó diciendo que me iba a doler, ¡pero no sentí nada!”, exclamó un pensionista de edad avanzada mientras se ponía el jersey después de recibir la inyección de Sputnik en el pueblo del mismo nombre.

Detrás de él, una enfermera se inclinó para gritar a otro jubilado que debía dejar el alcohol durante un tiempo después de la inyección.

A un par de horas en coche de Moscú, el pueblo de Sputnik tiene una granja de ganado, unos cuantos bloques de apartamentos idénticos y ninguna indicación de por qué se le dio el nombre de un triunfo de la carrera espacial soviética.

A sign in Russian at the entrance to Sputnik village

BBC
En el pueblo de Sputnik desconfían de la vacuna. No están solos: sólo un 30% de los rusos están dispuestos a ponerse la vacuna rusa, según una encuesta.

El vínculo cósmico con la vacuna está más claro.

“El satélite Sputnik fue una innovación rompedora y esta vacuna también lo es”, dice entre risas la dirigente local Galina Bordadymova, abrigada con pieles pero sin guantes en la gelidez de la calle.

“Habíamos previsto que vinieran 25 personas, pero hemos conseguido 28, así que estamos contentos”, insiste, pasando por alto el comentario de que el interés era preocupantemente bajo en una población de más de 1.000 personas, habida cuenta del alto riesgo del coronavirus.

Su equipo había hecho un llamamiento a los residentes de mayor edad, dando prioridad a los más vulnerables al virus. “Todos los que quisieran la vacuna podían recibirla”, afirma Bordadymova.

Interés internacional

Al principio, los analistas occidentales se mostraron desdeñosos, incluso despectivos, respecto a la Sputnik V, ya que los representantes rusos hicieron rotundas afirmaciones sobre un tema del que se disponía entonces una evidencia escasa.

Los datos de los ensayos de fase III demostraron posteriormente que la vacuna es eficaz, con efectos secundarios similares a las desarrolladas en Europa y Estados Unidos, y el interés en el extranjero ha aumentado.

“Incluso nuestros críticos se han quedado sin argumentos”, aseveró el mes pasado Kirill Dmitriev, director del fondo de inversión estatal RDIF, el cual respalda a Sputnik.

Moscú

BBC
Las autoridades rusas han desplegado centros de vacunación temporales en los centros comerciales para agilizar la campaña.

El RDIF afirma que 39 países ya han aprobado su vacuna y, para alegría de Rusia, incluso se le está pidiendo que ayude a la UE, que está sufriendo escasez.

Hungría fue la primera en aprobar la vacuna rusa para su uso de emergencia y Eslovaquia acaba de recibir dos millones de dosis, obviando la posibilidad de que Sputnik le sirva a Rusia como una “herramienta” para ejercer influencia.

A la covid-19 no le importa la geopolítica, argumentó el primer ministro eslovaco, Igor Matovic.

“Se puede decir que es un instrumento de Rusia o que la vacuna es sólo una víctima del contexto político, pero definitivamente la política está más explícitamente presente en el caso de la vacuna rusa que en cualquier otra producida en el mundo actualmente”, señala Andrei Kortunov, del Consejo de Asuntos Internacionales de Rusia.

Sin embargo, Rusia tiene ahora tantas solicitudes de Sputnik que el Kremlin afirma que no puede atenderlas todas con la capacidad de producción actual.

El RDIF dice que abastecerá a los mercados extranjeros desde plantas en el exterior, no con dosis destinadas a los rusos, pero aún no ha dado detalles, ni un calendario.

“Para Putin, hallar la vacuna era una forma de demostrar al mundo que Rusia es un país desarrollado y de gran envergadura, capaz de alcanzar grandes éxitos en áreas que exigen mucho conocimiento y tecnología”, considera Tatiana Stanovaya, de la consultora R.Politik.

Pero la aprobación de Sputnik en toda la UE sigue siendo un objetivo difícil.

“Cuando se decide comprar la vacuna rusa, parece que se invierte o se aprueban los logros del régimen de Putin o del propio Putin”, afirma.

Vladimir Putin

Getty Images
Existe una gran demanda internacional para la vacuna rusa, lo que muchos interpretan como un logro del presidente Vladimir Putin para mostrar a Rusia como un país poderoso.

Precauciónes de los rusos

En la aldea de Sputnik no hay tal discusión sobre política y vacunas.

Algunos residentes están nerviosos por la posibilidad de contraer el coronavirus: dos lugareños de 50 años murieron a causa del virus en la primera oleada de la pandemia.

Pero sus habitantes parecen aún más temerosos de vacunarse.

Una encuesta realizada esta semana por los sociólogos del Centro Levada, reveló que sólo el 30% de los rusos está dispuesto a recibir la Sputnik V, un 8% menos desde que se inició el despliegue sanitario, y eso a pesar de que los datos sobre su seguridad ya son públicos.

campaña metro moscú

BBC
Se han hecho campañas para promocionar la vacunación, pero sólo cuatro millones de rusos se han vacunado hasta ahora contra el coronavirus.

“La gente tiene miedo; hay todo tipo de rumores sobre complicaciones”, explica Lidia Nikolaevna mientras retira una espesa capa de nieve de la puerta de su garaje.

Hace poco estuvo en el hospital por la covid, por lo que su médico dice que ella misma no necesita todavía un pinchazo.

Tal vez más tarde“, aventuró Lidia, haciéndose eco de otros habitantes del pueblo.

“La gente dice que está bien, pero vamos a ver. Si todo va bien, creo que más gente se vacunará”.

“Los rusos son conservadores: no se fían de su propio Estado y no se fían de lo que pueda salir de este Estado”, afirma Andrei Kortunov sobre la indecisión de la gente.

Al no haber un nuevo confinamiento nacional, y debido a las escasas alusiones a las muertes por covid que hacen las autoridades, se les podría perdonar que pensaran que el peligro ha pasado.

La televisión estatal no se ha desplegado con toda su fuerza persuasiva y el propio presidente, Vladimir Putin, aún no se ha vacunado.

Vacuna contra la covid desarrollada y aprobada por Rusia

EPA
La vacuna, llamada Sputnik-V, fue desarrollada por el Instituto Gamaleya y se registró después de dos meses de ensayos en humanos

Así que, a pesar de que el operativo llega incluso a los puntos más remotos, como Sputnik, y los puntos de vacunación ambulantes en los centros comerciales de las ciudades, sólo cuatro millones de rusos se han vacunado hasta ahora contra el coronavirus.

Muy por debajo del objetivo del Ministerio de Sanidad, que es alcanzar el 60% de todos los adultos en seis meses.

El Kremlin insiste en que no hay déficit de vacunas para uso doméstico.

Pero su descripción de la producción y la demanda interna como “en armonía” para “esta etapa” sugiere cierta reticencia a promover la campaña de vacunación con demasiada intensidad mientras que no haya más ampollas rodando por las cintas transportadoras de las fábricas.

De vuelta a casa desde la clínica del pueblo de Sputnik, el jubilado Anatoly dice que recibir su inyección no fue gran cosa.

“Fue solo un momento”, cuenta, haciendo el gesto de recibir un pinchazo en el brazo, pero duda de que realmente necesitara vacunarse.

“¡Estoy sano! Sólo tienes que beber samogon”, insiste Anatoly, refiriéndose al alcohol casero de alta graduación.

“Creo que eso también me protegerá del covid”, ríe el hombre de 74 años, antes de alejarse por la nieve.


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