Alumnos piden al INAP flexibilidad en colegiaturas; instituto da ultimátum
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Google Maps

Alumnos piden al INAP flexibilidad en colegiaturas; pagan o les suspenderán clases, dice Instituto

Los estudiantes piden facilidades de pago por la crisis que provocó la pandemia. El Instituto dice que ellos tienen cuentas pendientes por pagar.
Google Maps
14 de agosto, 2020
Comparte

Estudiantes de maestría del Instituto Nacional de Administración Pública (INAP) podrían perder el cuatrimestre que se encuentra en curso y ver suspendidos sus estudios, al no poder pagar en el plazo que les ha dado la institución para cubrir sus adeudos de colegiaturas.

En días pasados, el INAP solicitó a todos sus estudiantes liquidar los adeudos que tienen por colegiaturas a más tardar este viernes 14 de agosto. El Instituto argumenta que la administración anterior dejó pocos recursos y tienen muchos pendientes por pagar.

Ante este ultimátum, algunos alumnos se acercaron a la administración del Instituto para solicitar un plazo mayor para pagar, lo que les fue negado, pese a que manifestaron que actualmente tienen dificultades financieras por la pandemia.

Lee: Hacienda estima que por crisis de COVID se perderán 402 mil millones de pago de impuestos

Lucero Castrejón, alumna de la maestría en Inteligencia para la Seguridad Nacional, explica que la exigencia del pago para permitirles terminar el cuatrimestre se dio luego del cambio de administración del INAP, en mayo pasado.

“Nosotros estamos inscritos sin un esquema de pago establecido, en el que cada quien iba cubriendo sus cuotas conforme a sus posibilidades, pero con el cambio de administración se endureció la línea de cobro”, señala.

De acuerdo con Castrejón, el 26 de junio ella y otros estudiantes del INAP recibieron un correo electrónico en el que el Instituto informaba que debían regularizar sus pagos a más tardar el 31 de julio, o iban a comenzar a cobrarles intereses. Tampoco les informaron al inscribirse en la maestría, hace un año, que les harían recargos en caso de no cubrir las cuotas de manera parcial.

Ante esta situación, un grupo de estudiantes envió un documento a la dirección del INAP explicando que el desfase de los pagos se debía a la pandemia y que actualmente tienen dificultades para cubrir la totalidad de los montos, pero que estaban abiertos a negociar plazos más amplios para abonar el dinero, sin que la institución les diera respuesta.

Lee: Sin internet, tele o radio, tres hermanos en Chiapas terminan el año escolar solo con un celular

La última comunicación que tuvieron sobre el tema con la institución fue un correo electrónico que recibieron este lunes 10 de agosto, en el que les informaron que quien no cubra la totalidad de su adeudo este viernes se va de baja.

“La administración anterior dejó pocos recursos”

Animal Político consultó al INAP para conocer su postura respecto a la denuncia de los estudiantes, a lo que la asociación respondió que resultado del proceso de renovación del Consejo Directivo, desde el 1 de mayo pasado tienen una nueva estructura “y un nuevo proyecto de Instituto”.

A través de un comunicado, el Instituto informa que actualmente sus finanzas, “si bien no son deficitarias, tampoco gozan de bonanza debido a que la administración anterior dejó pocos recursos y muchos pendientes por pagar”.

Por ello, explica que se está realizando “una campaña dirigida a la recuperación de la cartera vencida que corresponde al cobro de colegiaturas a estudiantes con pagos atrasados. Dicha cartera comprende 98 personas irregulares entre las cuales 15 presentaron adeudos hasta por dos años de morosidad, con montos superiores a los 100 mil pesos por cada alumno”.

Entérate: Ante una economía en crisis, la educación financiera es crucial

El INAP afirma que se ha seguido una política de analizar caso por caso, “escuchando los argumentos que han sido diversos… La mayoría de los deudores se han acercado con nosotros, otros no han contestado”.

Argumenta además que la obligación de los pagos se expresa claramente en el CAPÍTULO III, artículo 19 del Reglamento de la Escuela, el cual señala que “las cuotas de cada trimestre, cuatrimestre o semestre podrán cubrirse de manera mensual. Al término del mes el alumno tendrá diez días naturales para cubrir el pago”.

Agrega que en el artículo 20, se especifica que “en caso de adeudo el alumno no podrá realizar trámites ante la ENAPROG”.

El Instituto reconoce que han recibido “mensajes anónimos a nombre de todos los deudores, argumentando que existe toda una política de abuso contra los alumnos”, mismos que considera “desatinados y desvirtúan los hechos”.

Finalmente, señala que más allá de la “queja infundada” de los deudores, en el INAP “no contribuyamos a formar personas, responsables, honestas y que cumplan con sus obligaciones con los compromisos adquiridos. Esto lo tenemos que analizar a profundidad porque desde su creación este Instituto está más que comprometido con formar profesionales del más alto nivel, pero también personas cabales y congruentes”.

Acerca de esta postura de la institución, Daniel Martínez, también estudiante de la maestría en Inteligencia para la Seguridad Nacional, dice que ellos son conscientes de que tienen un adeudo y que se tiene que pagar, “pero cuando nos inscribimos la carta compromiso que firmamos, y de la cual solo tiene copia el Instituto, señalaba que debíamos cubrirlo en su totalidad antes de finalizar la maestría”.

Por ello, considera injusto que “hagan un comunicado donde hablan sin conocernos y nos tachan de ser deshonestos y poco profesionales, sin escucharnos porque quisimos acercarnos y jamás nos respondieron”.

En su caso, él pidió al Instituto oportunidad para liquidar el total de su adeudo en noviembre, a lo que el INAP le contestó a través de correo electrónico únicamente que habían leído su propuesta.

Javier Padilla, otro alumno del INAP, se encuentra en la misma situación ante un adeudo de 50 mil pesos que le piden liquidar.

“Yo vivo de los proyectos que implemento en municipios y por el covid esos proyectos se fueron a cero y se van a aplazar hasta el próximo año. Pensé que la institución iba a apoyarme y mandé una propuesta de pago, sin que me dieran respuesta. Posteriormente volví a preguntar por mi petición y me respondieron que debía liquidar todo o me suspenderían el cuatrimestre”, comenta.

Otro estudiante que podría perder el cuatrimestre, Hugo Vilches, dice que lo único que piden al Instituto es una reestructuración de la deuda, en la que se tome en cuenta que a nivel nacional y mundial se está viviendo una crisis producto de la pandemia.

Al igual que Vilches, Padilla señala que como alumnos, tuvieron la flexibilidad de adaptarse a una modalidad de clases a distancia, por lo que piden que se tomen consideraciones con los estudiantes para pagar la deuda.

Para Lucero, esta situación “deja clara la postura del Instituto, de que el alumnado dejó de ser prioridad, que no hay canales de comunicación ni de negociación”.

“Pareciera que las finanzas están por encima de la plantilla estudiantil. Ellos hablan de sanear las finanzas, pero con esta situación terminarán perdiendo más dinero porque ni siquiera va a haber quórum para abrir los grupos”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
EPA

Entre el 30% y el 50% del agua en el mundo se obtiene de manera ilegal, según estudio

La agricultura consume alrededor del 70% del agua disponible en el planeta y la forma en la que la obtiene no siempre es legítima. 3,000 millones de personas no tienen acceso a servicios de agua potable seguros y solo el 10% del agua en el mundo se destina a los hogares.
EPA
15 de septiembre, 2020
Comparte

Puede sonar difícil de creer que entre el 30% y el 50% del agua en el mundo sea “robada”.

Como también parece sorprendente que el 70% de ese recurso sea destinado para la agricultura cuando casi un tercio de la población del planeta no tiene acceso a servicios potables.

Sin embargo, diferentes estudios y expertos señalan que eso es lo que ocurre.

El agua es “robada” o desviada y en lugar de abastecer a las poblaciones se dirige al negocio del agro, según explica a BBC Mundo Adam Loch, experto en el tema de la Universidad de Adelaide (Australia).

Pero el problema no termina ahí.

El planeta desecha la tercera parte de los alimentos que produce y eso hace más injusta esta desproporción en el uso que hacemos del agua, como comenta Richard Connor, responsable del Informe Mundial de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos.

“Es una desperdicio cuando se destina a la sobreproducción de comida”, señala a BBC Mundo.

El “gran robo”

La escasez de agua se agudizó por el cambio climático primero y después por la pandemia del coronavirus.

3.000 millones de personas no tienen acceso a redes de distribución, según la ONU, y el uso “desproporcionado” del recurso en rubros como la agricultura o la minería agrava el problema.

Represa

EPA
El agua se convirtió en un valioso recurso para la generación de electricidad.

Adam Loch señala que, a pesar de los vacíos jurídicos existentes alrededor de la propiedad y el valor del agua, se puede hablar de “robo” dado que existen actores dentro de este modelo de explotación que esquivan procedimientos legales a tal escala que entre el 30% y 50% del recurso se puede considerar sustraído.

Y en perjuicio de las poblaciones.

“Es difícil de precisar los porcentajes, pero sabemos que la agricultura es el mayor usuario a nivel mundial. Y encontramos que esa extracción o consumo en muchos casos se realiza sin que exista derecho legítimo“, explica el experto.

Loch, junto a un equipo de investigadores, publicó recientemente un ensayo titulado “Gran robo de agua”, publicado en la revista científica Nature.

En el trabajo sostienen que la incertidumbre y los cambios repentinos en el suministro de ese recurso aumentan las posibiidades de la ilegalidad de su uso.

“Por ejemplo, los períodos de sequía también pueden alterar las percepciones de las normas, la legitimidad y la equidad de las personas o entidades”, explica el investigador.

Loch añade que el fenómeno del robo del agua tiene un margen elevado de subregistro o directamente es minimizado por los estados.

Pone el ejemplo de la región andina sudamericana, donde no hay un adecuado control del consumo de los sistemas de riego y que puede ser un uso excesivo para maximizar las ganancias.

Zona árida en México

Reuters
Las regiones áridas y las que sufren largos periodos de sequía son un factor que impulsa a la extracción ilegal de agua.

Esta zona, compartida por Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú y Venezuela produce plantaciones de alta demanda en el mercado mundial como la quinua que, a la vez, requieren altos niveles de agua después de la siembra.

Las dificultades

Para Richard Connor el concepto del “robo de agua” se puede utilizar, pero es necesario tomar en cuenta otras figuras.

“Se puede calificar así, pero también hablar de la pérdida del recurso”, explica.

El experto indica, como ejemplo, cuando el agua es desviada a través de canales artificiales o a través de tuberías.

“Cuando esto pasa es difícil de monitorear y determinar si se trata de robo”, explica.

Connor indica que existen muchas “áreas grises” con relación a las concesiones y a la propiedad como tal del agua.

“La agricultura usa enormes cantidades del recurso y puede ser usada de fuentes no permitidas como humedales, que se supone deben ser protegidos, pero también la aprovechan de los sistemas municipales legales”, indica.

Minas en Chile

Reuters
Actividades como la agricultura y la minería demandan grandes cantidades de agua.

El relator de Naciones Unidas explica que, en el mundo, se considera un bien común el agua que se encuentra en ríos, lagos, debajo de la tierra y otros espacios naturales, pero a la vez existen usuarios individuales y compañías que logran los derechos propietarios en determinadas regiones.

“Tratar de establecer quién es el dueño del agua es como buscar al dueño de la electricidad. Es bastante difícil de definir”, concluye.

Consecuencias

Los expertos consultados por BBC Mundo coinciden en que, se trate de robo, explotación o desvío, el uso desproporcional del agua afecta directamente a las poblaciones.

Y con mayor énfasis en las regiones que sufren largas sequías o que por condiciones socioeconómicas no tienen garantizados los servicios sanitarios y potables.

Solo el 10% del agua va para uso doméstico y la inmensa mayoría que va a la agricultura genera poco valor agregado para los productos internos brutos de los países”, indica Connor.

El experto añade que, si bien no hay productividad económica significativa en la distribución del recurso a los hogares, sí se generan beneficios sociales en diferentes áreas como la salud.

“Si la gente crece con acceso a agua potable, claro que repercute en menores costos futuros para los sistemas de salud”, afirma.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=WHVHsbI4oYs&t=

https://www.youtube.com/watch?v=d4L-tZXPhxY

https://www.youtube.com/watch?v=GFJ_N84JzUI&t=

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.