Tolueno, la droga que quita el hambre, el frío y mata lentamente
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Tolueno, la droga que quita el hambre, el frío y mata lentamente

Esta droga es consumida por una población invisible: personas en situación de calle en la ciudades y jóvenes de sectores vulnerables en ambientes urbanos y rurales.
21 de agosto, 2020
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Felipe se lleva la mano a la nariz, inhala. Con unas cuantas veces más será suficiente para dejar de sentir hambre y frío. Se quedará dormido. Será invisible para los cientos de personas que pasan a diario a su lado, cerca de donde vive, la entrada del metro Garibaldi, en la Ciudad de México, y que prefieren no mirarlo. 

Él inhala solventes desde los 12 años, cuando dejó su casa harto de los golpes y el maltrato que sufría. Ahora tiene 26. Todo ese tiempo ha vivido en la calle en varios estados: Michoacán, Estado de México y Guanajuato. La peor época para él es la temporada de lluvias, porque encontrar un lugar para guarecerse es complicado.

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Felipe consume solventes, las drogas más fáciles de conseguir, las más baratas, y las que afectan a las poblaciones más vulnerables tanto en la ciudad como en zonas rurales. Los solventes no son ilegales, están a la venta y al alcance de cualquier persona.

“Están tan disponibles y al alcance de las personas más vulnerables, dígase niños, niñas, jóvenes o personas que estén en depresión o en una situación de tristeza”, señala Enrique Hernández director de la Asociación civil El Caracol, que atiende poblaciones callejeras.

Aunque es fácil caer en esta adicción, pocos son los lugares que cuentan con protocolos de atención en salud para los consumidores, pues estas drogas no tienen los reflectores de otras como la cocaína, marihuana, o ahora el fentanilo y el cristal.

La mariguana es la sustancia de mayor uso para iniciarse en las drogas ilegales con el 73.9% de los casos, seguido por los inhalables (8.1%) y la cocaína (7.9%), de acuerdo con datos del Sistema de Información Epidemiológica del Consumo de Drogas (SIECD) 2018.

El tolueno es el principal inhalable consumido en México y el que se usa para hacer “monas”, que consiste en un pedazo de tela, papel, gasa u otra fibra humedecida con esta sustancia para así inhalarla. 

Este químico sirve como aditivo en la gasolina y para la fabricación de otros productos como los plásticos, explosivos, tintas y solventes. Al ser una sustancia de uso industrial y no una droga, es legal y se distribuye en todo el país y está a la venta en tlapalerías y otros expendios; es barato y relativamente fácil de conseguir.

Bastan unos pesos para comprarlo.

“Con 5 pesos me daban una botella de medio, de 600 (mililitros), llena. Me rendía como un día o hasta menos, depende. Porque me gustaba, la tenía y quería más. Aunque ya, mi mano estaba escurrida pero yo sentía que ya estaba seca y me mojaba más papel y papel”, cuenta Gabriel quien consumió inhalables y drogas desde los 6 años. Ahora tiene 36.

Pedro —quien siempre ha vivido en Malinalco, Estado de México— podía conseguirla en cualquier ferretería, sin que le pidieran identificación o le preguntarán para qué lo quería.

La mona llega con los “amigos”

Cuando estaban en la secundaria Víctor y Ulises, ambos habitantes de Malinalco, probaron por primera vez los solventes. 

“Ahí en la escuela fue cuando empecé a probarlas, cuando entré, en primero de secundaria, fue cuando empecé con la mona. Después con el cristal, y después con la mariguana”, cuenta Víctor, quien ahora tiene 19 años y se dedica a hacer figuras talladas de madera. 

Entre 2002 y 2017, el consumo de inhalables entre la población de 12 a 25 años aumentó un 1.7% en el país, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2017.

Ulises, quien ahora tiene 22 años y dejó de consumir drogas, señala que sus compañeros conseguían el solvente, “no necesitaba yo comprarla, porque varios andaban ya trayendo y pues, nada más era de que: ‘mojame mi papel’”. Al principio fueron dos o tres veces al día, después consumía una o dos latas diarias de limpiador PVC, que contiene tolueno. 

El tolueno es un líquido incoloro, con un olor dulce y moderadamente soluble en agua. Al inhalarlo provoca una “excitación inicial que pasa a desinhibición, con una sensación de ligereza, euforia y agitación”, señala el estudio Hablemos del Tolueno realizado por la organización Laboratorio de Imaginación y Acción Social, A.C. (Imaginalco).

Víctor robó para conseguir dinero y comprar estas sustancias. “A veces, como era yo bien mono, a veces una que otra vez sí me puse a asaltar”.

De los adolescentes que cometieron algún delito bajo los efectos de alguna droga, se identificó que el alcohol (47.7%) fue la sustancia más utilizada bajo esta situación, seguida por los inhalables (24.6%) y la mariguana (16.9%), de acuerdo con el  Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones, 2018.

Imaginalco detectó que existe un alto consumo de inhalables por parte de niños y jóvenes en situación vulnerable de la cabecera municipal de Malinalco, Estado de México. En la Ciudad de México, los inhalables son la droga de mayor consumo en personas en situación de calle, según el Censo de Poblaciones Callejeras 2017.

Cuando Gabriel y Felipe comenzaron a vivir en las calles de la Ciudad de México, siendo niños, fueron otras personas en esta situación quienes les dieron solventes.

“Eran unos muchachos con los que me juntaba. Yo les pedí de comer y tenía mucho frío (…) Y me dijeron, no, pues dale una mona. Pero yo, como era un niño pequeño, pensé que una mona de las que andan en el zoológico, ¿no? Y de ahí empecé a probar, empecé a conocer la droga y me enseñaron más drogas que conocí”, cuenta Gabriel quien al perder a sus padres a los 6 años comenzó a vivir en la calle.

De acuerdo con el estudio de Imaginalco, también son consumidos por  jóvenes y niños de barrios vulnerables cárceles, pepenadores, u otra población que trabaja en las calles. El uso de tolueno, señala el estudio, es más común en grupo que de manera individual, lo que lleva a una “alucinación colectiva” en la que el consumo “de estas drogas puede ayudar a fortalecer los lazos colectivos y a fortalecer su interacción”.

“Si has visto banda que está con una caguama, pues nosotros ya no era una caguama, era una lata”, cuenta Ulises. En Malinalco, no muy lejos de la zona turística del poblado, los jóvenes se juntan en ciertos puntos para consumir solventes. 

Los efectos del consumo

“Cuando empecé a consumirlo yo sentía que movía las cosas. Yo cargaba las cosas con mis manos, con mi vista las cambiaba de lugar y todo eso, me sentía como poderoso, sentía que flotaba, cuando caminaba como que volaba, así me sentía. Se me iba el hambre, el frío, por eso agarraba los inhalantes”, cuenta Gabriel, quien vive en la Ciudad de México.

Pero cuando el efecto del tolueno pasaba “sentía mucho frío y mucho dolor de cabeza y me ponía a temblar”.

Dolor de cabeza, letargo y falta de coordinación muscular son algunos de los efectos que el consumo de inhalables causan en las personas. “La sensación es similar a la resaca generada por otras sustancias, popularmente conocida como cruda por consumo de alcohol”, señala el estudio de Imaginalco.

También hay afectaciones a nivel neurológico como encefalopatía, neuropatía periférica, trastornos en los movimientos oculares, pérdida de la sensibilidad, de la visión, demencia, etcétera. El consumo prolongado de tolueno puede causar anormalidades cerebrales a nivel estructural y funcional en el cerebro humano.

“Sí me afectó en que luego se me olvidan las cosas, de repente estoy haciendo algo y digo: ¿qué venía yo a traer? Y me doy media vuelta y digo, ¿qué es lo que venía buscando, no? Cosas así”, cuenta Pedro.

Por qué es tan fácil conseguirlo

El tolueno se encuentra en un limbo legal, pues no hay una norma que regule o prohíba su uso, ya que está catalogada como sustancia para uso industrial. 

Cualquier persona puede importar o exportar cantidades menores a 1,500 kilogramos de tolueno sin tener que dar cuenta a alguna autoridad o requerir un permiso, pues está listado como sustancia química esencial en la Ley de Precursores Químicos.

La Ley General de Salud tampoco lo regula, pues aunque es un psicotrópico no está incluido en los cinco grupos en los que se clasifican estas sustancias, ni están en la lista de estupefacientes del artículo 234.

En la misma ley, artículo 254, se detalla que el gobierno debe evitar que menores de edad y otras personas consuman estas sustancias, a través de la vigilancia de los establecimientos que lo venden, y dar atención médica a quien ya lo consume. Además de promover campañas permanentes de información y orientación al público, para prevenir daños a la salud provocados por el consumo.

A esto se suma que los envases del limpiador de PVC (que contiene tolueno) no tienen una leyenda clara sobre los peligros que implica su consumo y manejo.

“Las normas oficiales mexicanas emitidas para productos psicotrópicos están diseñadas para medicamentos y productos similares y no se extienden a otros productos como el limpiador de PVC”, señala el estudio de Imaginalco.

En México, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) es la encargada de regular, controlar y vigilar el manejo de sustancias tóxicas o peligrosas para la salud, químicos esenciales, estupefacientes y psicotrópicos así como los establecimientos dedicados a su proceso o almacenamiento.

En los ambientes rurales son los amigos quienes comparten los solventes, “entre la población que habita en las calles de la ciudad generalmente se encuentra un dealer oficial en cada grupo de población de calle, que a su vez puede contar con varios pequeños distribuidores, que generalmente son usuarios de la sustancia. 

Esto crea un mercado de activo oculto y cautivo que genera microeconomía lucrativa”, señala el estudio.

“Entre los mismos compañeros hay lugares, bueno, hay lugares, no se dice, pero hay lugares donde se puede conseguir rápido”, dice Gabriel, quien vivió y ahora trabaja por la zona del metro Garibaldi, en la Ciudad de México.

Personas, no fantasmas

La gente que consume inhalables es mucho menos visible que los consumidores de otras sustancias, explica la doctora Silvia Cruz, “y no en el sentido de que no nos topemos con ellos en la calle, sino que no tienen una repercusión como pueden tener celebridades”.

Los sectores vulnerables, dice la farmacóloga del el Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav), es gente que no se van a organizar en sectores para pedir atención, pues no tienen tanta representación social, “de alguna manera aunque los vemos es una población invisible o desean que sea invisible”.

Además de sufrir peleas con pandillas, los asaltos, los consumidores de inhalables también se enfrentan a la discriminación y abuso de las autoridades que tienen la obligación de atenderlos.

Cruz Martín del Campo explica que cuando sufren crisis por la intoxicación los paramédicos no quieren subirlos a la ambulancia pues alegan que por su falta de higiene (en el caso de población callejera) después deben desinfectarla antes de poder subir a otra persona y eso les quita un día de servicio.

El estudio de Imaginalco señala que las mujeres consumidoras de tolueno en situación de calle son aún más vulnerables a abusos sexuales, a quedar embarazadas ya que muchas veces se les condiciona el acceso a servicios de salud a cambio de entregar a sus hijos en adopción o se los quitan para llevarlos a instituciones de asistencia.

“Si una mujer va intoxicada puede haber violencia obstétrica, no trae papeles, tiene una situación de poca higiene, no tuvo atención prenatal y que si van intoxicadas ni anestesia les dan.

También en la muerte los consumidores resultan invisibles.

Silvia Cruz señala que hay un subregistro en el caso de las muertes de población de callejera relacionadas con los inhalables. 

“Se dice murió de frío, pero en la mano trae una mona. Murió de frío porque la hipotermia no la percibió por estar intoxicado. Tal vez murió de un paro cardiaco porque los disolventes y los gases afectan mucho al corazón pero se lo encontraron al día siguiente muerto de frío”, explica.

“Como viven en condiciones de calle pues murió de frío, o lo atropellaron. Nadie registró el nacimiento, registrar la muerte menos o no hay papeles, entonces el subregistro es inmenso”, añade la especialista. 

Reconocer el problema

Enrique Hernández, director de Caracol señala que para encontrar una solución al problema se debe reconocer que el tolueno es una sustancia legal, que provoca daño irreversible en cualquier población que esté consumiendo.

“Lo primero es reconocer que los solventes están en todas las casas del país, todos pueden tener un barniz, un plumón, uno de estos de aire para las computadoras, puede tener aguarrás, thiner o tolueno en la casa. Está tan disponible, reconozcamos que no tiene que estar al alcance de las personas más vulnerables, dígase niños, niñas, jóvenes o personas que estén en depresión o en una situación de tristeza”, añade Enrique.

Silvia Cruz, doctora en farmacología del Cinvestav, señala que si en el hogar se tienen productos que contienen solventes deben estar bajo llave; en el caso de los establecimientos también debe haber mayor control en la venta. 

¿Poner una advertencia en las etiquetas de las latas de limpiador de PVC y en envases de otras sustancias, como se hizo con las cajetillas de cigarros, ayudaría a disminuir el consumo? Se le cuestiona a Cruz Martín del Campo. 

“El etiquetado no lo es todo, quien quiere usarlo lo va a usar, quizá sirve más para el no usuario, para el papá, para decir estas cosas no pueden estar así nada más o alertar un poco, si en su casa de pronto un hijo adolescente que nunca limpia nada le da por comprar limpiadores de computadora, probablemente lo está usando. (Cambiar el etiquetado) tiene un pedacito de contribución pero no es tanto”, responde la especialista.

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AFP

Qué cambia con el nuevo etiquetado en México, inspirado en Chile (y qué resultados dio en ese país)

Tras un largo proceso para su aprobación y la oposición de algunas empresas, México cuenta ya con un nuevo etiquetado de alimentos que es "un ejemplo para el mundo", según la OPS.
AFP
1 de octubre, 2020
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En un supermercado de Ciudad de México, Brigitte observa detenidamente los artículos en la sección de productos dietéticos antes de decidirse por una de las opciones de barritas energéticas.

“Estas nuevas etiquetas son informativas, muy buenas, pero la verdad… es que son aterradoras”, dice riendo mientras señala unos grandes octógonos negros impresos en los envases.

Esta imagen en los alimentos y bebidas a la venta en México responde al nuevo etiquetado que entró en vigor oficialmente este jueves, 1 de octubre, y que debe advertir claramente del exceso de calorías, azúcares, sodio y grasas.

El gobierno pretende lograr así que los mexicanos cuenten con la información necesaria para hacer compras más saludables y, a la vez, que las empresas reformulen la elaboración de sus productos para evitar tener que incluirles estos antiestéticos sellos.

Brigitte

BBC
Brigitte califica los nuevos sellos en los envases de “aterradores” pero asegura que le hicieron cambiar sus hábitos de compra.

La iniciativa no es nueva en América Latina. México se inspiró en la experiencia de Chile, que desde 2016 utiliza un etiquetado similar. Perú lo adoptó el año pasado y Uruguay se encuentra en fase de implementación.

Pero, probablemente, en México haya aún mayor expectativa ante sus posibles resultados para ayudar a modificar décadas de mala alimentación en el país, la cual ha sido calificada por las autoridades repetidamente como un verdadero problema para la salud pública.

La iniciativa, sin embargo, causó polémica entre muchas empresas productoras de bebidas y alimentos procesados. Consideran que el etiquetado podría perjudicar a su actividad y también al consumidor, que creen va a recibir menos información nutricional y más confusa que la que obtenían hasta ahora.

Las claves del nuevo etiquetado en México

  • Cinco sellos: mientras que en Chile se comenzó con cuatro advertencias (para azúcares, grasas saturadas, sodio y calorías añadidos), México incluye un sello para las grasas trans que irán en la parte superior frontal del empaque.
  • “Microchatarras”: al contrario que en Chile, los envases de pequeño tamaño deberán también llevar advertencia. Será un solo octógono con el número de sellos que le fueron adjudicados.
Envases con el nuevo etiquetado en Mexico

BBC
Los envases en México podrán mostrar hasta cinco sellos de advertencia.
  • “Exceso de” será la frase que se incluya en cada sello en México, ya que se consideró que el “Alto en” usado en Chile podía interpretarse de manera positiva.
  • Edulcorantes y cafeína: los envases en México también advertirán sobre la presencia de estos componentes y la recomendación de que sean evitados por niños.
  • Entre 80 y 85% de los productos procesados a la venta llevarán al menos un sello, según cálculos del Instituto Nacional de Salud Pública de México (INSP).
Chocolatina

INSP
Los envases más pequeños también deberán llevar un sello de advertencia.
  • Multas: aunque la norma entró en vigor este jueves, las empresas contarán con un período de adaptación de sus envases y no se contemplarán penalizaciones hasta el 1 de diciembre.
  • Dibujos y personajes animados para atraer la atención de los niños estarán prohibidos, en este caso a partir de abril de 2021. Por ejemplo, la empresa mexicana Bimbo deberá eliminar a su clásico osito de los productos que cuenten con al menos un sello.

Grandes expectativas

Tras estos cambios respecto a la normativa de Chile, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) calificó el nuevo etiquetado mexicano como el mejor modelo que existe en la actualidad.

“Ha alcanzado el nivel de excelencia más alto que hoy tenemos, México se ha vuelto un ejemplo para el mundo en esta materia”, aseguró este jueves en conferencia virtual el asesor regional en Nutrición de la OPS, Fabio da Silva Gomes.

Supermercado

BBC
Los promotores del nuevo etiquetado en México confían en que anime a la población a optar por productos más saludables.

El gobierno mexicano tiene grandes expectativas y pronostica que el etiquetado logrará importantes resultados para mejorar la salud.

“Esperamos que con una buena campaña de educación y publicidad sobre este etiquetado, logremos reducir el consumo diario por persona en unas 37 calorías”, prevé Simón Barquera, director del Centro de Investigación en Nutrición y Salud del INSP.

Según uno de los estudios de este centro, esto permitiría “un ahorro de US$1.800 millones en costos de atención médica en cinco años si el efecto se sostiene, y prevenir que 1,3 millones de personas dejen de tener obesidad”, le dice el experto a BBC Mundo.

Los resultados de Chile

México basa sus predicciones en los resultados obtenidos por Chile, cuyo Ministerio de Salud presentó en 2019 algunos logros a tres años de la puesta en marcha de su etiquetado.

Si bien reconoció que aún debe transcurrir más tiempo para hacer evaluaciones sobre el impacto que tuvo en la obesidad de la población, sí que identificó cambios en sus hábitos de consumo.

Guido Girardi

BBC
El senador chileno Guido Girardi fue uno de los principales impulsores de este tipo de etiquetado en su país.

Entre otros, se detectó una disminución del 25% en la compra de bebidas azucaradas, del 17% en postres envasados y del 14% en cereales para desayuno.

Además, identificó en promedio una reducción del 25% de azúcares en la composición de las categorías de alimentos estudiadas.

Barquera asegura que esta reformulación de los productos ya se ha visto en México incluso antes de que el nuevo etiquetado entrara en vigor oficialmente, para así evitar que se les identificara con los nuevos sellos negros.

“Ya hemos visto cereales de caja, que son muy altos en sal y la gente no lo sabe, que ya se la quitaron. En unas semanas logramos que las empresas hicieran lo que debían hace diez años”, afirma.

Cajas de cereales

BBC
Al igual que en Chile, los dibujos en productos con uno o más sellos de advertencia tienen los días contados en México.

Muchas empresas, sin embargo, aseguran que su responsabilidad con la reformulación hacia productos más saludables viene de antes.

La Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (Anprac), por ejemplo, se comprometió a reducir entre 2018 y 2024 un 20% de calorías en sus artículos.

“Estamos comprometidos con la salud de los mexicanos (…). Continuaremos con nuestro compromiso de reformulación que nos permite estar en constante escucha de las necesidades de los estilos de vida de nuestros consumidores”, le dijo a BBC Mundo por escrito su director general, Jorge Terrazas.

¿Qué etiquetado es mejor?

Pero las empresas del sector también han tenido duras críticas hacia el nuevo etiquetado.

Una de ellas es que los sellos no distinguen entre tamaños o porciones, sino que son colocados cuando el porcentaje de estos componentes en el producto es superior al que el perfil de nutrientes de la OPS recomienda ingerir en la dieta de un adulto.

“Si unas galletas tienen 160 calorías, llevarán el sello de ‘exceso’. Pero si una minipastilla tiene dos calorías, también. Al final no importa el contenido específico porque de cualquier manera llevará el sello”, critica Lorena Cerdán, directora del Consejo Mexicano de la Industria de Productos de Consumo (ConMéxico).

Perfil de nutrientes de la OPS. Criterios para indicar que un producto tiene una cantidad excesiva de: [ Sodio: igual o mayor a 1 mg por 1 kcal. ],[ Azúcares libres: igual o mayor al 10% del total de energía. ],[ Otros edulcorantes: cualquier cantidad ],[ Total de grasas: igual o mayor al 30% del total de energía. ],[ Grasas saturadas: igual o mayor al 10% del total de energía. ],[ Grasas trans: igual o mayor al 1% del total de energía. ], Source: Fuente: OPS, Image: Jugos

También critican que, dado que los sellos no permiten conocer la cantidad concreta de nutrientes, dificultarán al consumidor comparar entre productos. “Si un producto de 50 calorías y otro de 300 tienen el mismo sello, no estoy pudiendo diferenciar”, dice Cerdán.

Esta información sí se detallaba en las tablas nutricionales utilizadas hasta ahora, que también mostraban el porcentaje de los nutrimentos diarios que suponían basado en una porción que no era la misma para todos los artículos.

Tabla nutricional

BBC
Los empresarios defienden que las tablas nutricionales utilizadas hasta ahora ofrecen información más clara y útil para el consumidor que el nuevo etiquetado.

En realidad, esta tabla seguirá estando presente en el nuevo etiquetado, pero ahora en la parte trasera de los envases. Eso sí, deberán mostrar la información basada en 100 gramos o mililitros para homogeneizar el tamaño de las porciones analizadas.

“Entonces, si el objetivo es poner al frente la información importante, ¿cuál es el espíritu de este etiquetado si tengo que dar la vuelta al envase para ver la tabla nutricional?”, se pregunta Cerdán.

“Para eso, nos habríamos quedado como estábamos y habríamos invertido en campañas de nutrición para ayudar a la gente a entender esas tablas”, le dice a BBC Mundo.

Según Barquera, sin embargo, este tipo de tablas (conocidas como etiquetado GDA) “tienen mucha información, pero mala y engañosa que no sirve para nada”.

“No se entienden y no permiten tomar una decisión rápida a la hora de comparar, además que están basadas en porciones arbitrarias. Es una de las peores estrategias claramente interferidas por industrias con intereses comerciales”, asegura.

El impacto económico

Otros empresarios afirman que el problema de obesidad no se solucionará con este etiquetado, ya que gran parte de la responsabilidad la tiene la comida tradicional o garnachas que un gran número de mexicanos consume en puestos en la calle.

tacos

Getty Images
Expertos en salud rechazan que la comida tradicional sea la causante de la obesidad y sobrepeso entre los mexicanos.

El INSP descarta que exista evidencia que sustente esta idea, mientras que sí la hay para confirmar que los alimentos ultraprocesados -que suponen el 25% de la dieta de los mexicanos- les aportan la principal cantidad de azúcar agregado.

“Si sacamos los ultraprocesados, la dieta mexicana tradicional queda perfecta y equilibrada y cumple con las recomendaciones de la OMS”, coincidió da Silva Gomes, asesor de la OPS.

Barquera, del INSP, también descarta que el nuevo etiquetado vaya a afectar a pequeños comerciantes o acarree la pérdida de miles de trabajo en el sector, como algunos aseguran.

“En Chile no hubo afecciones económicas. La razón es que el consumidor sigue comprando, solo que se hace un cambio a productos más saludables. Esos son los grandes ganadores”, dice.

Vendedora en CDMX

Getty Images
México está entre los principales consumidores per cápita del mundo de bebidas azucaradas y alimentos procesados.

ConMéxico coincide en que el etiquetado en el país sudamericano no supuso un gran impacto sobre las empresas de este tipo de alimentos, aunque en su opinión se debió a otros motivos.

“Todos los productos afectados al inicio se recuperaron porque se fue perdiendo el efecto, había tantos sellos que el consumidor empezó a ignorarlos y dejó de ser un elemento de información nutricional”, opina su directora.

¿Cómo reaccionaron los mexicanos?

En la calle, la opinión de los mexicanos sobre la iniciativa está dividida.

Brigitte, la joven pintora de Ciudad de México, asegura que hay muchos artículos que ya no compra tras la colocación de los famosos sellos.

“Para mí, es positivo, me ha hecho cambiar los hábitos. Hay algunas cosas que aunque tenga algún sello, las voy a seguir consumiendo… pero ya si tiene tres sellos, es un ‘no’ rotundo”, dice.

En el pasillo de al lado del mismo supermercado, la pareja formada por André y Wendy se muestra mucho más escéptica.

Wendy y André

BBC
Wendy y André no creen que el nuevo etiquetado vaya a cambiar los hábitos de consumo de los mexicanos.

Aunque reconocen que el método antiguo de la tabla nutricional era más complejo (“había muchos números, la gente no entiende cuántas calorías tiene, si es mucho o poco…”), no creen que los nuevos sellos vayan a marcar gran diferencia.

“Yo, realmente, no me fijo en ellos. Vamos a seguir comprando lo que nos gusta y nos interesa, no creo que en absoluto que en México vaya a hacer un cambio, no hay manera de convencer a la gente”, dice Wendy.

Barquera responde que aunque los cambios a nivel individual son a menudo pequeños e imperceptibles para la sociedad, a nivel general son muy importantes.

“Cuando se añadió el impuesto a las bebidas azucaradas, supuso una reducción de 10 calorías diarias per cápita. La gente piensa que eso no es nada para eliminar la obesidad, pero en realidad son miles de toneladas de azúcar que se dejaron de consumir al año en el país”, concluye.


México, entre los tacos y la comida chatarra

En México, el país de los tacos y las sopas tradicionales más deliciosas, la población también admite sin pudor su amor por otro tipo de alimentación: la comida chatarra.

Según la OPS, el país es el cuarto del mundo en venta per cápita anual de alimentos y bebidas ultraprocesadas, considerados por esta agencia de Naciones Unidas como “el motor de la epidemia de obesidad”.

De hecho, México cuenta junto a Estados Unidos con la mayor tasa de obesidad del mundo entre adultos, la cual aumentó en un 42% entre los años 2000 y 2018.

En términos generales, tres de cada cuatro mexicanos tiene sobrepeso y la diabetes es la segunda causa de muerte en el país.

Además, también es líder mundial en consumo de refrescos per cápita, a lo que según el INSP se atribuyen cada año más de 40.000 muertes en el país (un 7% del total).

Este año, Oaxaca y Tabasco se convirtieron en los dos primeros estados en prohibir la venta a menores de edad de comida chatarra y bebidas azucaradas.


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https://www.youtube.com/watch?v=ZRaWxiFPjYI

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