Tolueno, la droga que quita el hambre, el frío y mata lentamente
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Tolueno, la droga que quita el hambre, el frío y mata lentamente

Esta droga es consumida por una población invisible: personas en situación de calle en la ciudades y jóvenes de sectores vulnerables en ambientes urbanos y rurales.
21 de agosto, 2020
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Felipe se lleva la mano a la nariz, inhala. Con unas cuantas veces más será suficiente para dejar de sentir hambre y frío. Se quedará dormido. Será invisible para los cientos de personas que pasan a diario a su lado, cerca de donde vive, la entrada del metro Garibaldi, en la Ciudad de México, y que prefieren no mirarlo. 

Él inhala solventes desde los 12 años, cuando dejó su casa harto de los golpes y el maltrato que sufría. Ahora tiene 26. Todo ese tiempo ha vivido en la calle en varios estados: Michoacán, Estado de México y Guanajuato. La peor época para él es la temporada de lluvias, porque encontrar un lugar para guarecerse es complicado.

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Felipe consume solventes, las drogas más fáciles de conseguir, las más baratas, y las que afectan a las poblaciones más vulnerables tanto en la ciudad como en zonas rurales. Los solventes no son ilegales, están a la venta y al alcance de cualquier persona.

“Están tan disponibles y al alcance de las personas más vulnerables, dígase niños, niñas, jóvenes o personas que estén en depresión o en una situación de tristeza”, señala Enrique Hernández director de la Asociación civil El Caracol, que atiende poblaciones callejeras.

Aunque es fácil caer en esta adicción, pocos son los lugares que cuentan con protocolos de atención en salud para los consumidores, pues estas drogas no tienen los reflectores de otras como la cocaína, marihuana, o ahora el fentanilo y el cristal.

La mariguana es la sustancia de mayor uso para iniciarse en las drogas ilegales con el 73.9% de los casos, seguido por los inhalables (8.1%) y la cocaína (7.9%), de acuerdo con datos del Sistema de Información Epidemiológica del Consumo de Drogas (SIECD) 2018.

El tolueno es el principal inhalable consumido en México y el que se usa para hacer “monas”, que consiste en un pedazo de tela, papel, gasa u otra fibra humedecida con esta sustancia para así inhalarla. 

Este químico sirve como aditivo en la gasolina y para la fabricación de otros productos como los plásticos, explosivos, tintas y solventes. Al ser una sustancia de uso industrial y no una droga, es legal y se distribuye en todo el país y está a la venta en tlapalerías y otros expendios; es barato y relativamente fácil de conseguir.

Bastan unos pesos para comprarlo.

“Con 5 pesos me daban una botella de medio, de 600 (mililitros), llena. Me rendía como un día o hasta menos, depende. Porque me gustaba, la tenía y quería más. Aunque ya, mi mano estaba escurrida pero yo sentía que ya estaba seca y me mojaba más papel y papel”, cuenta Gabriel quien consumió inhalables y drogas desde los 6 años. Ahora tiene 36.

Pedro —quien siempre ha vivido en Malinalco, Estado de México— podía conseguirla en cualquier ferretería, sin que le pidieran identificación o le preguntarán para qué lo quería.

La mona llega con los “amigos”

Cuando estaban en la secundaria Víctor y Ulises, ambos habitantes de Malinalco, probaron por primera vez los solventes. 

“Ahí en la escuela fue cuando empecé a probarlas, cuando entré, en primero de secundaria, fue cuando empecé con la mona. Después con el cristal, y después con la mariguana”, cuenta Víctor, quien ahora tiene 19 años y se dedica a hacer figuras talladas de madera. 

Entre 2002 y 2017, el consumo de inhalables entre la población de 12 a 25 años aumentó un 1.7% en el país, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas, Alcohol y Tabaco 2017.

Ulises, quien ahora tiene 22 años y dejó de consumir drogas, señala que sus compañeros conseguían el solvente, “no necesitaba yo comprarla, porque varios andaban ya trayendo y pues, nada más era de que: ‘mojame mi papel’”. Al principio fueron dos o tres veces al día, después consumía una o dos latas diarias de limpiador PVC, que contiene tolueno. 

El tolueno es un líquido incoloro, con un olor dulce y moderadamente soluble en agua. Al inhalarlo provoca una “excitación inicial que pasa a desinhibición, con una sensación de ligereza, euforia y agitación”, señala el estudio Hablemos del Tolueno realizado por la organización Laboratorio de Imaginación y Acción Social, A.C. (Imaginalco).

Víctor robó para conseguir dinero y comprar estas sustancias. “A veces, como era yo bien mono, a veces una que otra vez sí me puse a asaltar”.

De los adolescentes que cometieron algún delito bajo los efectos de alguna droga, se identificó que el alcohol (47.7%) fue la sustancia más utilizada bajo esta situación, seguida por los inhalables (24.6%) y la mariguana (16.9%), de acuerdo con el  Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones, 2018.

Imaginalco detectó que existe un alto consumo de inhalables por parte de niños y jóvenes en situación vulnerable de la cabecera municipal de Malinalco, Estado de México. En la Ciudad de México, los inhalables son la droga de mayor consumo en personas en situación de calle, según el Censo de Poblaciones Callejeras 2017.

Cuando Gabriel y Felipe comenzaron a vivir en las calles de la Ciudad de México, siendo niños, fueron otras personas en esta situación quienes les dieron solventes.

“Eran unos muchachos con los que me juntaba. Yo les pedí de comer y tenía mucho frío (…) Y me dijeron, no, pues dale una mona. Pero yo, como era un niño pequeño, pensé que una mona de las que andan en el zoológico, ¿no? Y de ahí empecé a probar, empecé a conocer la droga y me enseñaron más drogas que conocí”, cuenta Gabriel quien al perder a sus padres a los 6 años comenzó a vivir en la calle.

De acuerdo con el estudio de Imaginalco, también son consumidos por  jóvenes y niños de barrios vulnerables cárceles, pepenadores, u otra población que trabaja en las calles. El uso de tolueno, señala el estudio, es más común en grupo que de manera individual, lo que lleva a una “alucinación colectiva” en la que el consumo “de estas drogas puede ayudar a fortalecer los lazos colectivos y a fortalecer su interacción”.

“Si has visto banda que está con una caguama, pues nosotros ya no era una caguama, era una lata”, cuenta Ulises. En Malinalco, no muy lejos de la zona turística del poblado, los jóvenes se juntan en ciertos puntos para consumir solventes. 

Los efectos del consumo

“Cuando empecé a consumirlo yo sentía que movía las cosas. Yo cargaba las cosas con mis manos, con mi vista las cambiaba de lugar y todo eso, me sentía como poderoso, sentía que flotaba, cuando caminaba como que volaba, así me sentía. Se me iba el hambre, el frío, por eso agarraba los inhalantes”, cuenta Gabriel, quien vive en la Ciudad de México.

Pero cuando el efecto del tolueno pasaba “sentía mucho frío y mucho dolor de cabeza y me ponía a temblar”.

Dolor de cabeza, letargo y falta de coordinación muscular son algunos de los efectos que el consumo de inhalables causan en las personas. “La sensación es similar a la resaca generada por otras sustancias, popularmente conocida como cruda por consumo de alcohol”, señala el estudio de Imaginalco.

También hay afectaciones a nivel neurológico como encefalopatía, neuropatía periférica, trastornos en los movimientos oculares, pérdida de la sensibilidad, de la visión, demencia, etcétera. El consumo prolongado de tolueno puede causar anormalidades cerebrales a nivel estructural y funcional en el cerebro humano.

“Sí me afectó en que luego se me olvidan las cosas, de repente estoy haciendo algo y digo: ¿qué venía yo a traer? Y me doy media vuelta y digo, ¿qué es lo que venía buscando, no? Cosas así”, cuenta Pedro.

Por qué es tan fácil conseguirlo

El tolueno se encuentra en un limbo legal, pues no hay una norma que regule o prohíba su uso, ya que está catalogada como sustancia para uso industrial. 

Cualquier persona puede importar o exportar cantidades menores a 1,500 kilogramos de tolueno sin tener que dar cuenta a alguna autoridad o requerir un permiso, pues está listado como sustancia química esencial en la Ley de Precursores Químicos.

La Ley General de Salud tampoco lo regula, pues aunque es un psicotrópico no está incluido en los cinco grupos en los que se clasifican estas sustancias, ni están en la lista de estupefacientes del artículo 234.

En la misma ley, artículo 254, se detalla que el gobierno debe evitar que menores de edad y otras personas consuman estas sustancias, a través de la vigilancia de los establecimientos que lo venden, y dar atención médica a quien ya lo consume. Además de promover campañas permanentes de información y orientación al público, para prevenir daños a la salud provocados por el consumo.

A esto se suma que los envases del limpiador de PVC (que contiene tolueno) no tienen una leyenda clara sobre los peligros que implica su consumo y manejo.

“Las normas oficiales mexicanas emitidas para productos psicotrópicos están diseñadas para medicamentos y productos similares y no se extienden a otros productos como el limpiador de PVC”, señala el estudio de Imaginalco.

En México, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) es la encargada de regular, controlar y vigilar el manejo de sustancias tóxicas o peligrosas para la salud, químicos esenciales, estupefacientes y psicotrópicos así como los establecimientos dedicados a su proceso o almacenamiento.

En los ambientes rurales son los amigos quienes comparten los solventes, “entre la población que habita en las calles de la ciudad generalmente se encuentra un dealer oficial en cada grupo de población de calle, que a su vez puede contar con varios pequeños distribuidores, que generalmente son usuarios de la sustancia. 

Esto crea un mercado de activo oculto y cautivo que genera microeconomía lucrativa”, señala el estudio.

“Entre los mismos compañeros hay lugares, bueno, hay lugares, no se dice, pero hay lugares donde se puede conseguir rápido”, dice Gabriel, quien vivió y ahora trabaja por la zona del metro Garibaldi, en la Ciudad de México.

Personas, no fantasmas

La gente que consume inhalables es mucho menos visible que los consumidores de otras sustancias, explica la doctora Silvia Cruz, “y no en el sentido de que no nos topemos con ellos en la calle, sino que no tienen una repercusión como pueden tener celebridades”.

Los sectores vulnerables, dice la farmacóloga del el Centro de Investigación y Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional (Cinvestav), es gente que no se van a organizar en sectores para pedir atención, pues no tienen tanta representación social, “de alguna manera aunque los vemos es una población invisible o desean que sea invisible”.

Además de sufrir peleas con pandillas, los asaltos, los consumidores de inhalables también se enfrentan a la discriminación y abuso de las autoridades que tienen la obligación de atenderlos.

Cruz Martín del Campo explica que cuando sufren crisis por la intoxicación los paramédicos no quieren subirlos a la ambulancia pues alegan que por su falta de higiene (en el caso de población callejera) después deben desinfectarla antes de poder subir a otra persona y eso les quita un día de servicio.

El estudio de Imaginalco señala que las mujeres consumidoras de tolueno en situación de calle son aún más vulnerables a abusos sexuales, a quedar embarazadas ya que muchas veces se les condiciona el acceso a servicios de salud a cambio de entregar a sus hijos en adopción o se los quitan para llevarlos a instituciones de asistencia.

“Si una mujer va intoxicada puede haber violencia obstétrica, no trae papeles, tiene una situación de poca higiene, no tuvo atención prenatal y que si van intoxicadas ni anestesia les dan.

También en la muerte los consumidores resultan invisibles.

Silvia Cruz señala que hay un subregistro en el caso de las muertes de población de callejera relacionadas con los inhalables. 

“Se dice murió de frío, pero en la mano trae una mona. Murió de frío porque la hipotermia no la percibió por estar intoxicado. Tal vez murió de un paro cardiaco porque los disolventes y los gases afectan mucho al corazón pero se lo encontraron al día siguiente muerto de frío”, explica.

“Como viven en condiciones de calle pues murió de frío, o lo atropellaron. Nadie registró el nacimiento, registrar la muerte menos o no hay papeles, entonces el subregistro es inmenso”, añade la especialista. 

Reconocer el problema

Enrique Hernández, director de Caracol señala que para encontrar una solución al problema se debe reconocer que el tolueno es una sustancia legal, que provoca daño irreversible en cualquier población que esté consumiendo.

“Lo primero es reconocer que los solventes están en todas las casas del país, todos pueden tener un barniz, un plumón, uno de estos de aire para las computadoras, puede tener aguarrás, thiner o tolueno en la casa. Está tan disponible, reconozcamos que no tiene que estar al alcance de las personas más vulnerables, dígase niños, niñas, jóvenes o personas que estén en depresión o en una situación de tristeza”, añade Enrique.

Silvia Cruz, doctora en farmacología del Cinvestav, señala que si en el hogar se tienen productos que contienen solventes deben estar bajo llave; en el caso de los establecimientos también debe haber mayor control en la venta. 

¿Poner una advertencia en las etiquetas de las latas de limpiador de PVC y en envases de otras sustancias, como se hizo con las cajetillas de cigarros, ayudaría a disminuir el consumo? Se le cuestiona a Cruz Martín del Campo. 

“El etiquetado no lo es todo, quien quiere usarlo lo va a usar, quizá sirve más para el no usuario, para el papá, para decir estas cosas no pueden estar así nada más o alertar un poco, si en su casa de pronto un hijo adolescente que nunca limpia nada le da por comprar limpiadores de computadora, probablemente lo está usando. (Cambiar el etiquetado) tiene un pedacito de contribución pero no es tanto”, responde la especialista.

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Las secuelas de COVID pueden causar muerte prematura incluso después de haber tenido la enfermedad

El conocimiento que se tiene de las secuelas de otras pandemias permite prever que COVID puede causar enfermedad cardiovascular que se manifiesta años después de la infección.
20 de octubre, 2022
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En el hemisferio norte nos acercamos a los meses de invierno y sufrir catarros y enfermedades respiratorias será algo habitual. De hecho, los datos en Oceanía indican que la ola de gripe puede ser especialmente agresiva en 2022-2023.

A ello hay que sumarle que lo más probable es que venga unida a otra ola de COVID-19 con las variantes actuales más eficientes. Por eso la OMS pidió que se tomen medidas en Europa y se refuerce la atención primaria. Lo vamos a necesitar.

Más allá de los habituales síntomas respiratorios (que pueden ir desde un catarro hasta una neumonía mortal), conviene prestar atención a otro hecho preocupante: el SARS-CoV-2 y otros virus respiratorios puede desencadenar síntomas cardiovasculares.

De hecho, el conocimiento que tenemos de las secuelas de otras pandemias indica que estos síntomas pueden afectar a la esperanza de vida provocando muertes prematuras desde meses a años después.

Tras la gripe de 1918, la literatura científica de la época describió casos extraños de niebla mental y fatiga crónica, dos de los síntomas asociados hoy en día con la covid-19. Pero además de los síntomas habituales de la gripe, la de 1918 dejó una secuela muy preocupante y con efectos retardados: una ola de infartos que sacudió el mundo entre 1940 y 1959.

Esa ola era extraña, aparentemente inexplicable, pero hoy en día ya sabemos que estaba asociada a la previa pandemia de gripe. El virus había dejado una bomba de efecto retardado en algunos supervivientes.

Enfermeras con mascarillas durante la pandemia de la gripe en 1918

Getty Images
Una ola de infartos entre 1940 y 1959 se puede rastrear a las secuelas de la pandemia de la gripe en 1918.

Esta ola de enfermedades cardiovasculares afectó especialmente a hombres, igual que la propia pandemia de gripe y ahora la de covid-19. Como posible explicación se ha propuesto que la respuesta inmunitaria inusual en hombres entre 20 y 40 años en 1918 podría haber condicionado a los supervivientes a sufrir una mayor mortalidad a edad adulta.

Pero es más, la exposición prenatal al virus de la gripe de 1918 se ha asociado a una mayor posibilidad de sufrir enfermedad cardiovascular a partir de los 60 años.

Estudios posteriores han demostrado que la infección por el virus de la gripe aumenta el desarrollo de las placas ateroscleróticas y, por tanto, la posibilidad de sufrir infartos. El daño en el endotelio vascular acelera la formación de placas y, por tanto, el riesgo de sufrir infartos.

Infección con SARS-CoV-2 y enfermedad cardiovascular

Pasados los primeros meses de pandemia ya se comenzaron a recoger datos que indicaban un aumento de daño cardiovascular tras la infección con SARS-CoV-2. Las complicaciones más frecuentes eran fallo cardiaco, daño en el miocardio, arritmias y síndrome coronario agudo.

Ilustración de los efectos del coronavirus sobre el corazón

Getty Images
La inflamación vascular por infección de covid se acelera en pacientes predispuestos a esa condición.

Para explicar estos síntomas se barajan dos posibilidades y ambas se basan en evidencias consistentes:

  1. Una respuesta inmunitaria desequilibrada frente a la infección vírica causa un proceso inflamatorio que provoca daños vasculares. La inflamación, cuyo máximo exponente es la tormenta de citoquinas, provocaría vasculitis, o inflamación vascular. Así, en personas que ya presentan inicio de enfermedad cardiovascular, esta inflamación aceleraría el proceso.
  2. El SARS-CoV-2 se introduce en las células utilizando la proteína ACE2, muy presente en las células endoteliales que revisten los vasos sanguíneos. Esta proteína es esencial para el funcionamiento del sistema cardiovascular, regulando la presión sanguínea, el control de electrolitos, la reparación de los vasos y la inflamación.

Aumento de abortos en mujeres que sufren COVID-19

Una mujer en una cama de hospital reacciona con tristeza a la evaluación de un médico que mira una ecografía

Getty Images
Además de causar abortos espontáneos, la infección de covid puede causar daños a los órganos del feto.

Como el SARS-Cov-2 afecta al endotelio, es muy posible que provoque daños irreparables en tejidos altamente vascularizados, entre ellos la placenta.

Esto explica el aumento de abortos producidos en mujeres que han sufrido covid-19. De hecho, los perfiles de daño vascular en mujeres embarazadas con covid-19 son similares a los encontrados en casos de preeclampsia, un desequilibrio de la presión arterial que causa daño vascular y abortos.

Además, otros estudios han demostrado que en embarazos tempranos el virus puede causar daños en los órganos del feto asociados con un proceso inflamatorio generalizado.

¿Vacunas y miocarditis? No hay evidencias

Una mujer con una camiseta que lee: "No vacuna tóxica" durante una protesta en Barcelona, España

Getty Images
Aunque hay movimientos en muchos países contra las vacunas de covid, no hay evidencia de que generen daño cardiovascular.

El efecto de la proteína S sobre el endotelio se ha relacionado con un posible daño vascular causado por las vacunas basadas en mRNA. En estas vacunas, el mRNA que contienen genera esta proteína en los tejidos para que el sistema inmunitario la reconozca y se active contra ella. Pero este daño no ha podido ser demostrado.

Aunque se intenta alarmar sobre las miocarditis asociadas con las vacunas, los datos científicos no avalan ese miedo. Una reciente publicación en JAMA ha demostrado que de unos 192,5 millones de vacunados en EE.UU, tan solo 8,4 personas por millón presentaron síntomas de miocarditis, de ellas tan solo 92 personas necesitaron tratamientos más específicos que los antiinflamatorios habituales y ninguna de ellas murió.

No hay motivo para tanto alarmismo. Los síntomas de miocarditis informados unos días posteriores a la vacunación son leves y probablemente indican una respuesta inflamatoria algo más agresiva en estas personas, pero no un daño directo de la proteína S.

De hecho los niveles de proteína S en la sangre tras la vacunación son muy bajos y su efecto sobre el endotelio es transitorio desapareciendo en pocos días.

Prevención del daño vascular, una razón más para vacunarse

Una mujer recibe una vacuna

Getty Images
La vacuna sigue siendo una prevención efectiva contra futuros problemas.

Con todos los datos acumulados hasta el momento y los precedentes de anteriores pandemias, podemos concluir que la covid-19, al igual que otras infecciones respiratorias agudas, puede empeorar enfermedades cardiovasculares y reducir la esperanza de vida bien por acelerar el daño vascular o bien por generar nuevos daños. Estos daños pueden acabar provocando muerte incluso meses o años después de la infección.

Afortunadamente, la vacunación ha demostrado ser efectiva contra estos efectos al igual que contra la covid-19. El fundamento es simple: si el virus no puede llegar a la sangre, no puede afectar al sistema cardiovascular.

Una razón más para no dejar que el coronavirus nos infecte sin estar preparados. La vacunación salva vidas, incluso años después.

*Guillermo López Lluch es catedrático e investigador del Centro Andaluz de Biología del Desarrollo e investigador en metabolismo, envejecimiento y sistemas inmunológicos y antioxidantes de la Universidad Pablo de Olavide, en Sevilla. Su artículo fue publicado en The Conversation cuya versión original puedes leer aquí.


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