El ‘papel’ del Cártel de Sinaloa para acabar con los Zetas en La Laguna
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El incierto papel del Cártel de Sinaloa en la estrategia para acabar con los Zetas en La Laguna

Investigación de Sergio Aguayo y Jacobo Dayán pone sobre la mesa la coincidencia de objetivos entre diversas autoridades y Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, durante la época más violenta en La Laguna.
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El debilitamiento de los Zetas tuvo un impacto determinante en la reducción de la violencia en La Laguna durante la época de mayor tasa de homicidios, entre 2008 y 2014. El estudio “La reconquista” de La Laguna, elaborado por Sergio Aguayo, Jacobo Dayán y Javier Garza, revela una coincidencia de intereses que permitieron que diversos actores trabajasen en una misma dirección: acabar con el grupo criminal que se consideraba más despiadado.

Las autoridades reorientaron sus políticas públicas hacia una mayor coordinación policial y una mayor apuesta por la inteligencia, la sociedad civil presionó y ejerció de contrapeso y el gobierno de Estados Unidos se sumó a la ofensiva con operativos en su territorio. Sin embargo, hubo también otro actor que participó: el Cártel de Sinaloa enfrentado con Los Zetas para controlar la plaza

Leer más | Coordinación, cambios culturales y ataques financieros: Así se redujo la violencia del narco en La Laguna

¿Hasta qué punto la organización dirigida por Joaquín “el Chapo” Guzmán Loera intervino en el hostigamiento hacia Los Zetas? ¿Formó parte de la estrategia de forma deliberada o solo se trata de una coincidencia de objetivos? Estos son algunos de los interrogantes que la investigación deja sobre la mesa.

No fue hasta la etapa final del trabajo que Estados Unidos detuvo a Genero García Luna, exsecretario de Seguridad Pública durante el gobierno de Felipe Calderón (2006-2012), y le acusó de trabajar para el Cártel de Sinaloa. “Es inevitable mencionarlo porque, de confirmarse, habría que reinterpretar algunos capítulos de las guerras del narco. Por ahora, es prematuro dar por buena la acusación y resulta imposible establecer el papel que desempeñó el entonces secretario de Seguridad Pública en el cambio de estrategia que, es evidente, también favoreció al Cártel de Sinaloa”, dicen los investigadores.

“Los gobiernos de Estados Unidos y México sí tuvieron un pacto explícito, llegaron a acuerdos, había una lectura común. No sabemos si el pacto con Sinaloa fue tácito, explícito, a nivel local o nacional. Y aquí entra como variable Genaro García Luna”, explica Sergio Aguayo, uno de los autores de la investigación.

Jacobo Dayán, por su parte, recuerda que formularon la pregunta directa a Guillermo Valdés, exdirector del entonces Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisén),durante una conferencia en el Colmex. “Él insiste en que la decisión (de cambio de estrategia) no pasó por García Luna. Lo dijo incluso un poco molesto”, recuerda. 

Hasta el momento, no se ha podido probar que el exsecretario de Seguridad Pública con Calderón tuviese un papel determinante en este cambio de estrategia como parte de su presunta colaboración con Sinaloa. No obstante, en la acusación formulada en su contra por la corte del Distrito Este de Brooklyn, Nueva York, las autoridades estadounidenses consideran que tanto García Luna como Luis Cárdenas Palomino y Ramón Pequeño García “eran funcionarios de alto nivel del gobierno mexicano que protegían el cártel a cambio de millones de dólares en pagos de sobornos”. Entre las actividades que se les imputan está “acordar no interferir con la droga del Cártel”, “brindar acceso a información confidencial de las fuerzas del orden sobre operaciones policiales contra el Cártel de Sinaloa” o “dirigirse a miembros de cárteles rivales para arrestarlos y proporcionar información confidencial sobre las fuerzas del orden sobre el cartel rival”. 

Entérate: Estos son los cargos por los que está acusado Genaro García Luna en EU

Habrá que ver si en el juicio que se sigue actualmente en Nueva York aparecen nuevas evidencias que apuntalen esta teoría. 

Diferencias entre Sinaloa y Zetas

El contexto que explica la violencia en La Laguna (una zona metropolitana formada por los municipios de Torreón y Matamoros, en Coahuila, y Gómez Palacio y Lerdo, en Durango) es el enfrentamiento entre el Cártel de Sinaloa y Los Zetas. Esto, al menos, durante la primera etapa, hasta 2012. Después se produce una segunda ola de violencia entre los hombres del Chapo Guzmán y un grupo conocido como Cártel del Poniente, un pequeño grupo local que controlaba una zona de cerros y que en algún momento se alió con Sinaloa contra los Zetas para luego enfrentarse con sus antiguos socios. 

¿Por qué actuar contra Los Zetas? El trabajo plantea dos explicaciones. Por un lado, por la extrema violencia empleada por el grupo criminal. Por otro, porque su modelo de negocio va más allá del narcotráfico para terminar explotando a la población a través de extorsiones como el cobro del ‘derecho de piso’. 

Históricamente La Laguna fue territorio controlado por el Cártel de Juárez. De hecho, Rafael Aguilar Guajardo y Amado Carrillo Fuentes tuvieron residencias en La Laguna en los años ochenta del siglo pasado. Cuando Juárez rompe con Sinaloa en los primeros años 2000, es el Chapo Guzmán quien se queda con la plaza. Poco después, sin embargo, llegarán los Zetas desde Tamaulipas para disputar el territorio. Así comienza la guerra entre ambas organizaciones que lleva a La Laguna a ser uno de los territorios más violentos y a Torreón una de las ciudades con mayores índices de asesinatos del mundo.  

Aunque no hay evidencias documentales sobre la posible colaboración explícita entre autoridades y Cártel de Sinaloa, la investigación del Colmex enumera varias pistas.

La primera llega desde Estados Unidos y lo plantea directamente Guillermo Valdés, exdirector del Cisén. Según explica, Washington proporcionó trabajo de inteligencia contra los Zetas y atacó las finanzas del grupo al otro lado del Río Bravo. También relata un episodio que, al menos, pone en evidencia que la Casa Blanca tenía también sus preferencias entre el crimen organizado mexicano.

“En 2012-2013 detuvieron a un hermano de Treviño (Miguel Treviño, el Z-40) con unos ranchos de caballos en Kentucky. También detenían en las ciudades texanas a los distribuidores de la cocaína de los Zetas y les decían, ‘si tú vendes cocaína del Sinaloa no te voy a detener, pero si vendes de los Zetas sí te voy a detener’. ¿Cuál era el mensaje? Que los distribuidores en Texas decían yo no quiero coca de los Zetas y entonces se les caían las ventas y eso era un castigo organizacional para los Zetas”.

Chapos o federales: “lo bueno es que ya se lo chingaron”

“En la ‘reconquista’ de La Laguna hubo excesos gubernamentales que organizaciones de derechos humanos nacionales e internacionales han catalogado como crímenes contra la humanidad. Fue una guerra sin cuartel en la cual el Cártel de Sinaloa y el gobierno tenían el mismo objetivo sin que tengamos evidencia de un acuerdo explícito. Era un entendimiento tácito que apareció insinuado en las conversaciones”, dice la investigación.

La siguiente pista la proporciona un periodista que pide anonimato. Cuenta que los federales perseguían a una persona vinculada a los Zetas cuando el hombre apareció ejecutado en su casa. Así que el periodista preguntó a un mando militar si lo “habían matado fuerzas federales o los chapos”. La respuesta del militar fue que “los chapos, pero no importa, lo bueno es que ya se lo chingaron”. “Ese tipo de comentarios indicaban que el gobierno y el Cártel de Sinaloa tenían el mismo objetivo: acabar con los Zetas”, dicen los investigadores.

Un mando militar, al que tampoco se identifica, asegura que “recibía información de inteligencia federal para ‘ejecutar’ a los Zetas, ya que a nivel estatal-municipal no tenían información”. Preguntado por si esta práctica sería el equivalente a “salir de cacería”, él responde afirmativamente. “Por lo tanto, es posible considerar la hipótesis de una alianza implícita entre las fuerzas gubernamentales y los sicarios del Cártel de Sinaloa”, dice el texto de Aguayo, Dayán y Garza. 

“Si ubicamos estos comentarios en el contexto de la reciente detención de Genaro García Luna por colaborar con el Cártel de Sinaloa, ¿hasta qué punto influyó la presunta complicidad del entonces secretario de seguridad pública en el viraje? Después de todo, el Cártel de Sinaloa era uno de los más interesados en acabar con la amenaza Zeta y su modelo de negocios”, afirma el documento.

Ahora que los márgenes de seguridad han mejorado, los investigadores consideran que hay que tomar en cuenta “el espinoso asunto del Cártel de Sinaloa, el protagonista silencioso de la coalición anti-Zetas”. En este sentido, Javier Garza recuerda que los “operativos empezaron a concentrarse en lugares con presencia de los Zetas”. A su vez, recuerda una frase que escuchó a un militar de alto rango, quien dijo que el Ejército reforzaría el “combate a los Zetas aun si eso implicaba descuidar ‘a los de enfrente’”. A pesar de las sospechas, los investigadores son claros: “Carecemos de evidencia para asegurar si hubo un pacto explícito entre autoridades y el cártel”. 

Tanto Aguayo como Dayán y Garza insisten en poner en valor elementos de aquella nueva estrategia como la participación de la sociedad civil. Sin embargo, parece evidente que las autoridades no compartían esta visión. Por ejemplo, indican los investigadores que “los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto guardaron silencio sobre una información tan fundamental como la decisión de dar prioridad al ataque a los Zetas”.

Entrevistado por los autores del documento, Alejandro Hope reconoce que “jamás se aclaró que se estaba haciendo una redefinición estratégica de fondo por temor a que se acusara al gobierno de favorecer al Cártel de Sinaloa. El gobierno federal seguramente sí compartió esa información con el gobernador Rubén Moreira y con los grandes empresarios. Los que no estuvieron enterados fueron la prensa, las víctimas y la Iglesia”, dice la investigación. 

La violencia en La Laguna ha retrocedido a los niveles de 2006, antes de que se desatase la guerra. Al contrario que en otros municipios como Monterrey o Tijuana, donde épocas de pacificación fueron seguidas por un recrudecimiento de la violencia, La Laguna es un oasis en un país en el que cada año se incrementan los asesinatos. Esto también tiene una explicación. La situación de la zona ha regresado al estado anterior al enfrentamiento, es decir, bajo control del Cártel de Sinaloa. Es evidente que ellos eran uno de los actores más interesados en que, como ocurrió, los Zetas fuesen descabezados.

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3 consejos para 'burlar' los algoritmos que te seleccionan cuando buscas trabajo

Aunque los algoritmos pueden jugar en tu contra cuando postulas a un empleo, existen maneras de aumentar tus posibilidades de quedar seleccionado.
25 de octubre, 2021
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A veces no son tus habilidades o tu experiencia las que pueden llevarte a conseguir un empleo cuando te postulas a un puesto de trabajo por el que están compitiendo cientos de candidatos.

Al menos no en la primera etapa de selección.

Las firmas que tienen que lidiar con complejos procesos de selección han delegado esa labor a sistemas de inteligencia artificial que escanean tu currículum y deciden si quedas eliminado o sigues en el proceso.

Son software de contratación predictiva que aplican ciertos criterios predeterminados de manera automática, según las características del puesto de trabajo.

Estas herramientas conocidas como ATS (Applicant Tracking System) funcionan sobre la base de palabras clave que define cada compañía de acuerdo al perfil del candidato que buscan y otros mecanismos de descarte.

Aunque hay diferentes tipos de ATS, en general operan de manera bastante similar.

“Buscan una mayor eficiencia en el procesamiento de datos”, le dice a BBC Mundo Hong Qu, director de investigación y académico de la Universidad de Stanford.

Estos sistemas les permiten a las firmas ahorrar tiempo y dinero.

Pero también les pueden jugar en contra cuando el algoritmo, por sus limitaciones, decide eliminar a buenos candidatos o cuando desarrolla sesgos basados en la repetición de patrones, agrega Qu.

Estos son algunos consejos para ganar a los algoritmos.

1-Usar palabras clave

Los algoritmos buscan palabras clave relacionadas con categorías como habilidades, experiencia, resultados o educación, y las ponderan de acuerdo con los requisitos del empleo.

Pero, según los parámetros que le haya entregado la empresa, puede incluir otros filtros más específicos.

Mujer ocn computador
Getty Images

Para utilizar las palabras clave, el primer paso es comparar tu currículum con la descripción de la oferta laboral.

De hecho, puedes repetir términos y expresiones contenidas en dicha oferta, adaptándolas a tu perfil.

A fin de cuentas, el algoritmo va a escanear en busca de aquellos atributos.

“Cuando incluyas palabras clave en tu currículum, trata de usar siempre el mismo lenguaje que se menciona en la descripción del trabajo”, escribió Liz Guarneros, asesora laboral en LinkedIn.

También aconseja utilizar estas palabras en el contexto adecuado y no rellenar espacios con ellas solo para que las identifique la máquina.

“Si bien esto puede ayudarte a superar el filtro inicial y sus algoritmos, no funcionará a tu favor cuando llegues a un reclutador”, apunta.

2-Incluir logros con resultados cuantificables

“Es muy importante ser específico”, dice el profesor Ku.

Por ejemplo, nombrar los programas computacionales que manejas, en vez de escribir que tienes “experiencia en análisis de datos”, sin dar detalles.

Los expertos aconsejan enfocarse en logros a través de ejemplos concretos, evitando una simple enumeración de responsabilidades.

En vez de decir: “Responsable de la supervisión de la estrategia de ventas. Las ventas aumentaron significativamente”, es mejor decir: “Dirigí un equipo de 10 personas encargado de supervisar la estrategia de ventas. Las ventas aumentaron un 20% en seis meses”.

Mujer con escaner en la cara

Getty Images

Para que tu currículum tenga un mayor impacto frente a los algoritmos, es preciso indagar qué está buscando la compañía y cómo habitualmente mide los resultados.

“Investiga cómo esa empresa mide el éxito. Averigua cuáles son las métricas de éxito“, señala Ku.

No todas las firmas evalúan de la misma manera el desempeño laboral.

En ese sentido, la investigación previa es clave. Tienes que decirle al algoritmo lo que “quiere escuchar”.

Otro elemento importante, agrega, es que incluyas en el currículum algo que te distinga del resto.

Imagina qué cosas tendrán en común quienes están postulando al empleo y luego piensa qué elemento diferenciador puedes ofrecer.

3-Utiliza un formato simple

Muchas personas fallan en el reclutamiento por algo muy simple: la legibilidad de su currículum.

Para que el algoritmo no te elimine, es esencial que el formato de tu currículum sea simple y “descifrable” por el sistema.

Fotos de varias personas

Getty Images
¿Es justo que una computadora rechace o apruebe tu solicitud de empleo?

En algunos sistemas ATS los currículums en formato PDF no funcionan.

Evita usar cualquier formato complicado. Cuanto más simple, mejor. Es decir, suele ser recomendable utilizar el formato Word.

Evita escribir tu currículum en dos columnas. Usa el formato estándar para que la máquina lea todo de corrido.

No incluyas fotos, gráficos o tablas. Deja de lado cualquier estilo creativo o muy sofisticado. Aunque te parezca aburrido, opta por un formato minimalista, sin distracciones, fácil de leer.

Utiliza títulos convencionales para dividir la información. Elige la manera tradicional, como por ejemplo, “Experiencia Laboral” o “Educación”.

Y siempre escribe la experiencia laboral en orden cronológico inverso.

Talento perdido

El estudio de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard “Trabajadores ocultos: talento sin utilizar”, publicado en septiembre, señala que los algoritmos dejan fuera del proceso de reclutamiento a millones de trabajadores, algunos de los cuales podrían ser adecuados.

Por ejemplo, hay casos de hospitales en EE.UU. donde un algoritmo buscó que el postulante tuviese la habilidad de hacer “programación computacional”, cuando en realidad, la descripción del trabajo requería que el profesional ingresara los datos de un paciente en el computador.

Hombre con algoritmos

Getty Images

O también está el caso de un software que buscaba experiencia en “atención al cliente”, cuando la empresa requería reparadores de líneas de transmisión eléctrica.

Otros inconvenientes detectados por la investigación apuntan a que los algoritmos rechazan o dan una baja puntuación a las personas que tienen espacios en blanco o lagunas en su experiencia laboral.

El problema es que a veces se debe a un embarazo o al cambio de casa de una ciudad a otra. Son circunstancias extraordinarias que la máquina solo interpretará como un “vacío”.

Debido a problemas como éstos, hay desarrolladores de software que han estado buscando maneras de mejorar los algoritmos.

Incluso algunas empresas del sector tecnológico han eliminado el requisito de tener un título profesional para algunos puestos si el candidato cumple con el perfil que se busca.

El sesgo de los algoritmos

Desde otra perspectiva, los softwares pueden estar menos sesgados que los evaluadores humanos porque pueden programarse para ignorar características como la edad, el sexo y la raza.

Pero también puede ocurrir al revés.

Robot

Getty Images

“La inteligencia artificial también funciona con sesgos porque los algoritmos están entrenados para trabajar según patrones de éxito que se repiten en el tiempo”, explica Hong Qu.

“Los algoritmos amplifican los patrones del pasado y en ese proceso pueden discriminar por raza, género o edad“, explica el creador de AI Blindspot, un sistema que ayuda a los desarrolladores de software a reconocer sesgos que pueden afectar la toma de decisiones.

Por ejemplo, si en el pasado el 90% de los seleccionados para un empleo fueron de raza blanca, agrega, el algoritmo repetirá ese patrón por la manera en que funciona el aprendizaje de las máquinas.

O el algoritmo puede aprender por sí mismo a dar prioridad a candidatos que asistieron a las mismas universidades.

Pese a esas dificultades, los sistemas de inteligencia artificial siguen desarrollándose velozmente para ajustarse cada vez más a lo que buscan las empresas.

Lo que aconsejan los expertos es que, aunque los procesos sean largos y extenuantes, no hay que rendirse.

Y hay que tener en cuenta que si no has logrado pasar el primer filtro de selección, eso no implica que no seas un buen candidato.

Quizás con unos buenos ajustes a tu currículum, se abran nuevas posibilidades.


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