Delegado de Fonatur en Cancún amenaza con clausurar Isla Dorada por no poder usar el gimnasio
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
@Obscimx

Delegado de Fonatur en Cancún amenaza con clausurar Isla Dorada por no poder usar el gimnasio

Raúl Bermúdez Arreola amenazó al administrador de Isla Dorada, primero con ampararse por no poder usar el gimnasio, y luego indicando que sus acciones ya no serían personales sino con el peso de Fonatur.
@Obscimx
27 de octubre, 2020
Comparte

Por no poder usar el gimnasio, Raúl Bermúdez Arreola, delegado del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) en Cancún, Quintana Roo, amenazó al administrador de Isla Dorada con usar todo el peso de Fonatur por no cambiar las reglas de acceso al gimnasio, e incluso, le advirtió que podría cerrar este fraccionamiento.

El funcionario, quien habita en este fraccionamiento, manifestó su molestia porque no puede usar el gimnasio debido a que otras personas lo reservan antes que él, pide que cambien las restricciones o medidas sanitarias, o que solo se cobre el gimnasio a quienes logran reservarlo.

Bermúdez Arreola reclamó a través de una llamada telefónica al administrador de Isla Dorada que en los gimnasios de todo el estado ya no aplican la regla de reservar desde que se pasó de semáforo rojo a amarillo, pero en el fraccionamiento esa regla no ha cambiado.

De las 3 mil 500 personas que habitan Isla Dorada, al día solo pueden usar el gimnasio 26, de las cuales 18 son las mismas todos los días, se escucha decir al funcionario en la llamada que divulgó Observatorio Ciudadano.

“No sé cómo le hacen porque yo me despierto todos los días a las 4 de la mañana para reservar y ya está reservado”, reclamó el delegado de Fonatur.

Propuso que a esas 26 personas se les cobre el servicio y al resto les quite el cobro para que puedan acudir a otro gimnasio.

“Yo no puedo ir al gimnasio. Están mal tus reglas. Tus reglas ya son exclusivas… Tus reglas no pueden ir contra mis derechos… Ya no estamos en rojo, ya se acabó, ya no hay una pandemia que justifique lo que estás haciendo, entonces me voy amparar”, dijo molesto Raúl Bermúdez.

El administrador de Isla Dorada le explicó que la regla de reservar el gimnasio no surgió de él sino del Comité de Vigilancia del fraccionamiento.

A lo que respondió el funcionario: “De cabrón a cabrón, si es así yo también tengo cómo hacerle”.

Le dijo que él era la autoridad, pero el administrador le respondió que para él no, y es ahí donde amenazó con clausurar este espacio.

El delegado amenazó al administrador, primero con ampararse, y luego indicando que sus acciones ya no serían personales sino con el peso de Fonatur.

Raúl Bermúdez: “Te voy a demostrar para que veas como sí se puede y te voy a apretar”.

Administrador: ¿Entonces me está amenazando?

Raúl Bermúdez: Exactamente, te lo estoy diciendo directamente. Tú si estás mal y si te voy a poner en tu lugar. Hazme una cita con el presidente y esto es por Fonatur, ya no es por mí, por Fonatur necesito ver a quien tenga autoridad aquí.

Cuándo puedes o voy a tener que cerrar.

Administrador: Si tiene que cerrar cierre.

Nuevamente el administrador le explicó que él puede tener acceso al gimnasio y que podía reservar cuando quisiera.

El administrador concluyó la llamada proporcionándole el número telefónico del presidente del fraccionamiento.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Derrumbe en Miami: cómo se construyó Miami Beach ganándole terreno al mar en una zona pantanosa

El pasado de Miami Beach, uno de los destinos turísticos más famosos del mundo, la enfrenta a grandes retos para el futuro.
29 de junio, 2021
Comparte

El esplendor de Miami Beach, con su arena blanca y hoteles de lujo, hace difícil imaginar que una vez fue un inhóspito terreno pantanoso.

Lo que a principios del siglo XX era solo una isla de manglares, hoy es símbolo de lujo y desenfreno.

En los últimos días, sin embargo, Miami Beach volvió a ser noticia porque en la ciudad de Surfside, ubicada en la misma isla, se desplomó parte del edificio residencial Champlain Towers South, en la dirección 8777 Collins Avenue.

Hasta la noche de este lunes, el derrumbe ha dejado 11 muertos y 150 desaparecidos.

Aún no se sabe a qué se debió el colapso del edificio, pero han surgido muchas preguntas sobre el terreno en el que están construidos varios edificios de la zona.

Los expertos coinciden en que es muy pronto para sacar conclusiones sobre el derrumbe, pero también advierten que esta catástrofe sirve de alerta para recordar las vulnerabilidades que enfrenta una de las zonas turísticas y residenciales más apetecidas del planeta.

Miami Beach

Getty
Miami Beach se construyó para ser uno de los balnearios favoritos de EE.UU.

Isla-barrera

Miami Beach es una ciudad de 90 mil habitantes, que es parte del condado de Miami-Dade, en el sur del estado de Florida, EE.UU.

Es una isla que al este tiene al océano Atlántico y al oeste la bahía Biscayne, que la separa de la ciudad de Miami.

Map

Miami Beach está construida sobre lo que se conoce como una isla-barrera, una porción natural de tierra que se ubica de manera paralela a la línea costera.

Este tipo de islas se forman cuando las olas depositan repetidamente sedimentos en un área cercana a la costa.

Las isla-barrera son terrenos frágiles, hechos de suelos arenosos y erosionables, sujetos al impacto de las olas del mar.

A medida que el viento y las olas cambian de acuerdo con los patrones climáticos y las características geográficas locales, estas islas se mueven, erosionan y crecen y disminuyen su tamaño constantemente, según explica la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de EE.UU. (NOAA, por sus siglas en inglés).

Aunque no se sabe con certeza, se estima que las isla-barrera se formaron hace unos 18 mil años, hacia el final de la última Era de Hielo.

Hoy, las islas-barrera cumplen una importante función tanto para los humanos como para toda la naturaleza.

Por una parte, protegen a las costas del impacto severo de tormentas, y además sirven de hogar a una variedad de flora y fauna.

Miami Beach

Getty
Miami Beach es símbolo de descanso y placer.

Ganando terreno

Hasta 1912, lo que hoy es Miami Beach era una isla-barrera en la que predominaban los manglares.

En ese momento, varios empresarios e inversionistas como John S. Collins, Carl Fisher, y John y James Lummus vieron en la isla el potencial de construir una ciudad dedicada al placer y el lujo a orillas del mar.

Con el desarrollo urbanístico y un puente que la conectaba con Miami, Miami Beach, fundada oficialmente en 1915, comenzó a recibir visitantes de todas partes del país, y hoy es un destino turístico a nivel mundial.

Mediante dragado, los constructores fueron añadiendo más terreno a la isla, que hoy tiene una superficie terrestre de 19 km².

La parte este de la ciudad, que es más alta, está construida mayormente sobre piedra caliza, rellenos orgánicos y arena.

La parte occidental está levantada mayormente sobre humedales que fueron rellenados, con lo cual el manglar fue arrasado.

“Crearon terreno a partir de algo que era inhabitable o que ni siquiera estaba ahí, y construyeron encima de ello”, le dice a BBC Mundo el geólogo Randall Parkinson, investigador de áreas costeras en la Universidad Internacional de Florida (FIU, por sus siglas en inglés).

Construcción de Miami Beach.

Getty
La ciudad se abrió camino en medio de un terreno salvaje.

Parkinson, sin embargo, advierte que el terreno de Miami Beach, puede variar bastante a lo largo de la isla.

“Algunas áreas de Miami Beach son dunas y crestas de playa formadas por arena; otras zonas son una mezcla de arena y materia orgánica proveniente de los manglares; y otras áreas son solo materia orgánica. Dependiendo de la zona, puede haber, o no, piedra caliza”, dice Parkinson.

Terreno variable

El área occidental de la ciudad no se asienta sobre rocas muy fuertes, por eso hay cada vez más hundimientos e inundaciones en esa parte de la isla, según le explicó en una reciente entrevista a BBC Mundo el geólogo Shimon Wdowinski, experto en geodesia espacial, peligros naturales y aumento del nivel del mar de la FIU.

Por su parte, en el área oriental de Surfside, donde estaba el edificio colapsado se encuentra una piedra caliza muy porosa y con una elevación baja, dice Wdowinski.

En todo caso, Parkinson insiste en que el terreno puede variar mucho.

“Lo que hay debajo de un edificio puede no estar debajo de otro”, comenta.

“Dicho esto, es más probable que dos edificios uno al lado del otro tengan suelos y sedimentos similares debajo de ellos, que dos edificios separados por un kilómetro”.

Champlain Towers

Getty
Champlain Towers queda cerca del límite norte de Miami Beach.

La construcción de edificios y carreteras en una isla-barrera puede afectar su dinámica natural, según explica Anna Linhoss, profesora de Ingeniería Biológica en la Universidad Estatal de Mississippi, en un artículo publicado en The Conversation.

Menciona, por ejemplo, que la construcción de muelles y malecones puede interrumpir el flujo de arena en la isla, con lo cual se bloquea el flujo de sedimentos en algunas zonas, las cuales quedan expuestas a la erosión.

Desafíos de la isla

El suelo, la ubicación geográfica, el cambio climático y la urbanización de Miami Beach, enfrentan desde ya a la isla a grandes retos.

Mapa

BBC

Parkinson menciona que entre las razones que se han discutido para explicar la caída del edificio están la subida del nivel del mar, la intrusión salina y la subsidencia.

La intrusión salina se refiere al agua de mar que se introduce debajo del terreno construido, lo cual puede generar, por ejemplo, inundaciones en la parte baja de las zonas construidas.

La subsidencia, por su parte, se refiere a un hundimiento del terreno.

En 2020, Wdowinski publicó un estudio que detectó un hundimiento de hasta 2 milímetros (mm) por año en el área donde se encuentra el Champlain Towers South.

Sin embargo, el experto aclara que esto por sí solo no explica el derrumbe.

Miami Beach

Getty
El cambio climático hace más vulnerables a las zonas costeras.

Pero el punto de Parkinson es que aunque quizás no sean las causas exactas, el cambio climático sí impulsa el aumento del nivel del mar y la intrusión salina; y el desarrollo urbanístico puede generar subsidencia.

La isla también puede verse gravemente afectada por el aumento del nivel del mar por cuanto podría generar más huracanes de alta categoría.

“Miami Beach enfrenta los mismos desafíos que cualquier otra isla barrera en el mundo”, le dice a BBC Mundo Harold Wanless, profesor del Departamento de Geografía y Desarrollo Sostenible en la FIU.

“Hay buenas probabilidades de que en los próximos 20 o 30 años tengamos un aumento del nivel del mar de entre 60 cm y 90 cm debido a la aceleración del deshielo de los polos”.

Eso, según Wanless, significaría que en el sur de Florida los habitantes perderían el acceso al agua dulce, las plantas de tratamiento dejarían de funcionar y grandes áreas permanecerían constantemente inundadas.

Miami Beach, por ejemplo, permanecería en gran parte abandonada.

“Vivir ahí se terminará a lo largo de este siglo”, dice el experto.

“Esta es una preocupación extrema”.

Parkinson coincide, y añade que este será un problema “cada vez peor, peor y peor”.

Champlain Towers

Getty
Las autoridades aún investigan por qué se derrumbó el edificio.

Señal de alerta

En Miami Beach se han invertido millones de dólares para enfrentar estos retos.

Se han construido sistemas de bombeo y drenado, y se han construido caminos elevados.

Los expertos sin embargo, advierten que el desafío es enorme.

“Pretendemos que será solo un poco y que lo podemos detener, pero no lo podemos detener porque calentamos el océano”, dice Walness

Miami Beach

Getty
Miami Beach es un apetecido destino turístico.

“Lo que ocurrió en el Champlain Towers quizás no tenga que ver con el aumento del nivel del mar, pero muestra la necesidad de comenzar a hablar de eso, porque es algo que enfrentamos“, señala Walness.

“Durante mucho tiempo hemos actuado como si no hubiera problema, con la actitud de construir sin preocuparnos”.

“No debemos mirar solo cómo construiremos en el futuro, sino también a los edificios más viejos que se verán afectados por el aumento del nivel del mar”.

Y sobre el futuro de Miami Beach, Walness tiene una conclusión tajante: “lo mejor es que vengan a disfrutarla mientras todavía exista”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=3gwP5X5szQM

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.