Plazas llenas y antros abiertos en Edomex, pese a alza en casos COVID
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Andrea Vega

Hay centros comerciales llenos, restaurantes y antros abiertos en Edomex, pese a alza de casos COVID

Hospitales del Edomex ya presentan saturación por incremento de casos COVID, pero la situación no impide que la gente acuda en familia a centros comerciales y restaurantes.
Andrea Vega
30 de noviembre, 2020
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Si no fuera por el uso del cubrebocas, este sería un domingo normal entre los paseantes y compradores que han llenado los centros comerciales en Tlalnepantla, Estado de México, incluso en compañía de niños y adultos mayores, pese a que la Secretaría de Salud federal alertó por el alza de casos de COVID-19 en la entidad. 

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La dependencia reportó este viernes 27 de noviembre un incremento de casos estimados entre las semanas epidemiologías 46 y 47, las dos ultimas, de 12.6% (507 casos más). 

Los hospitales de la entidad ya han vuelto a reportar saturación. El Hospital General de Las Américas, en Ecatepec, está este domingo al 100% de su capacidad en camas con ventilador en Unidad de Cuidados Intensivos (UCI), de acuerdo a datos del Sistema de Información de la Red IRAG (Infección Respiratoria Aguda Grave). 

Mientras que el Hospital General Regional # 72 del IMSS, en Tlalnepantla, reporta 86% de ocupación en camas con ventilador en UCI. Y el Hospital General de Chalco, 80% de ocupación en esas mismas camas. 

El Estado de México, que siguen en color naranja en el Semáforo de Riesgo COVID-19, tiene ya 42% de ocupación en su total de camas con ventilador y 51% de ocupación en camas generales. 

Esto no ha impedido que la gente siga saliendo. En Mundo E, por ejemplo, este domingo estaba abierta hasta la zona de juegos para niños y la renta de autos de baterías para que los menores puedan pasearse en ellos por toda la plaza. En los restaurantes, familias enteras comían, eso sí, dejando una mesa de distancia. 

En los supermercados no hay restricción para que entre más de una persona por familia y hasta las áreas de cajas lucían pequeñas aglomeraciones. 

El sábado por la noche, en la Avenida Gustavo Baz, en Tlalnepantla, cerca del Hospital General Regional # 72 del IMSS, un table dance estaba abierto y con varios vehículos estacionados afuera. 

La señora Graciela López, de 60 años y ama de casa, narró a este portal que este domingo  ella fue a Plaza Chalco 2000 a pagar la renta de su teléfono celular y encontró el centro comercial lleno, “atiborrado”, aseguró. Lo mismo que el mercado municipal, al que acudió a comprar sus verduras. “La zona de comida, donde venden cecina, barbacoa y quesadilla estaba también atiborrada”.

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En Tecamac, un comerciante y habitante de ese municipio, contó a Animal Politico que, por ejemplo, en el transporte público no se ha cuidado la sana distancia. “Los camiones siempre han esperado para salir de las bases hasta que estén llenos, eso sigue pasando, no salen si no van llenos, no se deja ningún espacio vacío, aunque sí se exige el uso de cubrebocas”. 

Ese mismo comerciante comentó que este domingo su familia festejaría el cumpleaños de su suegra, en la casa de la adulta mayor, en la Unidad Habitacional El Rosario, en los límites entre el Estado de México y Ciudad de México, que también tiene alza de casos COVID. 

Este fue, al parecer, un fin de semana normal, en la entidad, pese a la alerta del repunte de casos. 

Hasta hace seis días, solo Ecatepec era un foco rojo rojo de COVID en el Estado de México. Nezahualcóyotl, otro de los municipios que concentran un gran número de población,  había dejado de ser el otro foco rojo de la entidad desde el 14 de agosto pasado, el viernes 27 de noviembre volvió a serlo. 

Ecatepec acumuló hasta este 28 de noviembre un total de 12,669 casos positivos y 1,393 defunciones. En Nezahualcóyotl se han registrado 9, 549 casos positivos y 633 fallecimientos. 

Los otros municipios con alto número de contagios son: Toluca (8,707 casos positivos y 998 defunciones) Naucalpan (7,372 y 678), Tlalnepantla (6,128 y 501), Chalco (3, 835 y 461) Ixtapaluca (3,294 y 383) Tultitlán (3,140 y 485) Chimalhuacán (2,911 y 350) y Tecamac (2,891 y 379).

El viernes 20 se emitieron en el Periódico Oficial de la entidad nuevas disposiciones para frenar el alza de casos. El gobierno estatal informó a los 125 ayuntamientos las últimas disposiciones. 

Las actividades en palenques, bares, cantinas, discotecas, videobares, centros nocturnos, centros botaneros y cerveceros, casinos, billares, y en establecimientos para venta de bebidas alcohólicas, para consumo ahí mismo, no están permitidas.

Los restaurantes podrán recibir comensales de 6 de la mañana a 10 de la noche. Los gimnasios y espacios deportivos operarán de 6:00 a 19:00 horas. Los cines y teatros, de 10:00 a 19:00 horas.  Los espacios culturales podrán abrir de 10 de la mañana a 7 de la tarde y lo mismo los parques acuáticos, balnearios y spas.

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Al anunciar el viernes 20 las nuevas disposiciones que entraron en vigor a partir del lunes 23 de noviembre, Alfredo del Mazo, gobernador del Estado de México, aseguró que se están ajustando algunas medidas para limitar la movilidad, las actividades no esenciales y proteger la salud de todos.

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Qué es el 'efecto Matilda' que invisibiliza a las mujeres en la ciencia

Existe un prejuicio sistemático en contra de reconocer sus logros y cuyo trabajo a menudo se atribuye a sus colegas masculinos. El "efecto Matilda" responde a este fenómeno y una campaña busca visibilizarlo y revertirlo.
8 de marzo, 2021
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Fotografía del libro de cuento de @NoMoreMatildas

@NoMoreMatildas
¿De qué se trata el “efecto Matilda”?

“¿Te imaginas qué hubiera pasado si Einstein habría nacido mujer? Probablemente hoy no sabríamos quién es Einstein”.

Con esta pregunta disparadora y una respuesta para la reflexión, comienza la campaña “No more Matildas” (No más Matildas), impulsada por la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) de España.

La iniciativa -que empezó en el país europeo en enero y ya traspasa fronteras traducida a varios idiomas- busca concientizar a la sociedad sobre la poca visibilidad que tienen las mujeres en el ámbito científico.

También pretende recuperar los nombres de las mujeres de la ciencia que fueron silenciados y olvidados, llevándolos a los libros escolares con la idea de despertar ejemplos y la vocación científica de las niñas.

“Ya iba siendo hora que se recuperen tantas figuras perdidas, no solo porque es de justicia histórica, sino porque pueden ser modelos que cambien para siempre la percepción que tienen las niñas acera de la ciencia y lo adecuadas que son para ellas”, le dice a BBC Mundo Carmen Fenoll, presidenta de AMIT.

Pero ¿por qué les dicen Matildas a las mujeres de diferentes ámbitos de la ciencia que fueron silenciadas? ¿Quién empezó a llamarlas así?

“Efecto Matilda”

Este fenómeno de suprimir la contribución de las mujeres en el desarrollo de inventos o en la investigación, y también el reconocimiento frecuente de su trabajo a sus colegas masculinos no es nuevo. Ha pasado durante siglos.

Una de las primeras mujeres en denunciarlo públicamente fue Matilda Joslyn Gage, una sufragista y abolicionista de finales del siglo XIX en Estados Unidos que luchó por los derechos de las mujeres y de las minorías.

Matilda Joslyn Gage

Getty Images
Matilda Joslyn Gage fue una de las primeras que denunció la invisibilidad de las mujeres en la ciencia.

Ella escribió un ensayo publicado en 1883 con el nombre Woman as an inventor (“Mujeres inventoras”) en el que describe este fenómeno pero no le pone un nombre.

“Aunque la educación científica a la mujer le fue negada enormemente, algunos de los inventos más importantes del mundo se deben a ella”, escribió enumerando varios ejemplos.

Sin embargo, “la proporción de inventores femeninos (con patentes) es mucho menor que la de masculinos, lo que se debe al hecho de que la mujer no posee la misma de libertad que el hombre“, analizó Gage en el artículo publicado en la revista The North American Review.

Ella fue víctima de ese mismo efecto que denunciaba. No porque fuera una inventora opacada por un hombre que le robara crédito sino porque fue silenciada por sus colegas y no reconocida debidamente por la historia, opinan investigadores.

Gage era una ferviente luchadora del derecho al voto de las mujeres y, sin embargo, fue apartada por sus propias compañeras feministas Susan B. Anthony o Elizabeth Cady Stanton (con quién escribió History of Woman Suffrage) y escasamente recordada en la historia del movimiento.

“Se pelearon y luego, cuando se escribió la historia, se eliminó a Matilda (…) Ella no recibió crédito”, dice Margaret W. Rossiter, la historiadora científica estadounidense que acuñó la expresión “efecto Matilda”.

Ilustración de una científica con una brújula.

@NoMoreMatildas
Aún existen muchos estereotipos que alejan a las mujeres de la ciencia.

Rossiter, quien es profesora retirada de la Universidad Cornell, de Estados Unidos, dedicó toda su vida a buscar nombres perdidos de mujeres científicas no documentadas en los libros. Y escribió tres. “Mientras más buscaba, más encontraba”, asegura.

En su investigación, observó que este patrón de invisibilidad femenina se repetía una y otra vez en la ciencia.

Desde el hecho de que los hombres toman el crédito del trabajo de las mujeres, que las mujeres no ganan tantos premios como ellos, que no consiguen empleo en campos científicos o que son recluidas.

Claro que hay nombres conocidos como la doble Premio Nobel Marie Curie. “Ella era notable, pero era la excepción”, advierte Rossiter.

Así en 1993 la historiadora decidió que este efecto de invisibilizar a las mujeres debería tener el nombre de Matilda Gage y lo escribió en un artículo académico.

“Fue más como una broma, pero llamó la atención de todo el mundo, lo cual es sorprendente”, cuenta en una conversación telefónica con BBC Mundo.

“Microdesigualdades”

La desigualdad de género no es una novedad. Hasta hace no mucho tiempo, las mujeres en países occidentales no tenían derecho a estudiar en una universidad, por ejemplo.

Y pese a que esto ya no es así, hay muchas inequidades y prejuicios que siguen vigentes en la sociedad.

Marie Curie.

PA Media
La científica Marie Curie es la excepción al “efecto Matilda”.

“En muchas disciplinas científicas no es fácil entrar, tampoco hay modelos para las propias universitarias y las aguerridas interesadas que se animan a hacerlo pueden encontrarse con entornos que son bastante hostiles, muchas veces de un modo subconsciente o no explícito”, describe Fenoll.

“Los estereotipos que hay acerca del papel que juegan las mujeres en la ciencia siguen estando: ‘las mujeres son menos brillantes’, ‘las mujeres se esfuerzan menos’; ‘está bien que las mujeres estén en los equipos de investigación, pero los que son brillantes normalmente son ellos'”, enumera.

A nivel global, las mujeres son menos de un tercio de los investigadores y solo el 3% de Nobel en ciencia han sido otorgados a mujeres, señala la Organización de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres en un estudio de septiembre de 2020.

“Para la región de América Latina y el Caribe, en 2017, del total de investigadores en ingeniería y tecnología, solo el 36% eran mujeres en Uruguay; el 26%, en Colombia; el 24%, en Costa Rica; el 17%, en El Salvador; en Honduras el 21,5%; y en Bolivia y Perú alrededor del 19%”, añade el reporte.

Según la presidenta de la AMIT, en el mundo científico español hay solo entre un 20 y 25% de mujeres.

Y con la pandemia este número se agravó. “El 40% de las científicas tuvo que dedicar bastante tiempo a los cuidados de los hijos y a veces al de sus padres, contra solo el 15% de los hombres”, añade Fenoll, citando fuentes del Ministerio de Ciencia e Innovación de España.

Entre las disciplinas donde hay menos mujeres están las ciencias más duras y las tecnologías, como matemática, física, informática y el desarrollo de la inteligencia artificial.

Fenoll ve una probable explicación de este escaso número es el perjuicio.

Una parte importantísima del problema es la percepción que tiene la sociedad de que las niñas son peores en matemáticas, que no tienen visión espacial, que son incapaces… Y si son capaces, se piensa que no les va a ir bien. Si eso te lo están diciendo en tu casa o en el colegio continuamente terminas creyéndotelo”, opina.

Ilustración de una científica con hombres detrás.

@NoMoreMatildas
Si hay menos mujeres en la ciencia, también hay pocas mujeres en la toma de decisiones.

“Hay menos mujeres tomando las decisiones. Claro que no todo el mundo quiere estar en la cúspide, pero no me creo que de entrada las mujeres prefieran no llegar a ser catedráticas”, afirma.

“Hay muchas microdesigualdades, por sí solas ninguna de ellas es suficiente para explicar lo que pasa pero cuando todas se suman terminan siendo determinantes”.

“No encajaba”

El movimiento #NoMoreMatildas no solo está respaldado por científicas, sino por escritoras, instituciones y medios de comunicación.

La iniciativa incluye la publicación gratuita de cuentos sobre Einstein, Fleming y Schödinger, como si hubiesen sido mujeres, y biografías de científicas reales como la geóloga danesa Inge Lehmann, la bióloga estadounidense Bárbara Mcclintock y la química británica Rosalind Franklin, por nombrar algunas.

Ilustración científica.

@NoMoreMatildas
“Hay muchas microdesigualdades” en la ciencia, dice Carmen Fenoll, presidenta de la Asociación de Mujeres Investigadoras y Tecnólogas (AMIT) de España.

La campaña busca visibilizar e inspira a las niñas a que persigan carreras científicas.

“No se dejen intimidar por las científicas famosísimas. La mayoría de las científicas no somos famosas, somos personas normales que hacemos un trabajo que nos gusta mucho”, dice Fenoll.

La historiadora científica Margaret Rossiter también alienta a las niñas a que sigan sus pasiones científicas.

“Siempre me dijeron que no encajaba. Y pensé. Entonces eso es algo bueno. Yo no quiero encajar. No es mi objetivo en la vida”, afirma.

“¡Sigue adelante, no sabes lo que depara el futuro! Y si los niños aún dicen que las niñas no pueden estudiar matemáticas. Deberías responder: ‘¡Oye, lo hacemos igual de bien!'”.


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