Outsourcing: qué es y cómo algunas empresas violan derechos laborales
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Outsourcing: qué es y cómo lo usan algunas empresas para pagar menos y violar derechos laborales

De acuerdo con especialistas, la subcontratación de personal no es una mala figura, pero hay empresas que la han usado para violar derechos laborales. Se ha convertido en comercio de trabajadores, lo cual, en teoría es ilegal.
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12 de noviembre, 2020
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El presidente Andrés Manuel López Obrador presentó una iniciativa de Ley para que el outsourcing (o subcontratación) quede prohibido.

Este jueves, Luisa María Alcalde Luján, titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, explicó que la propuesta incluirá modificaciones a la Ley Federal del Trabajo, del IMSS, del Infonavit, y hasta algunas leyes fiscales, para  “acabar con los abusos de esta figura”.  

Desde 2012, la subcontratación se regula en la Ley Federal del trabajo, según la cual: “El trabajo en régimen de subcontratación es aquel por medio del cual un patrón denominado contratista ejecuta obras o presta servicios con sus trabajadores bajo su dependencia, a favor de un contratante, persona física o moral, la cual fija las tareas del contratista y lo supervisa en el desarrollo de los servicios o la ejecución de las obras contratadas”. 

Lee: AMLO presenta iniciativa para regular outsourcing; se prohibirá la subcontratación

Isaac Maximino Ibarra Barajas, director de Ibarra Barajas y experto en temas fiscales, nos pone un ejemplo: Una empresa que se dedica a vender automóviles también necesita gente que se dedique a dar el servicio de seguridad o de limpieza, entonces esa empresa subcontrata personal para no desviarse de una actividad que no es su fuente de ingresos. 

Para esto, “contrata a otra empresa que le brinde ese servicio”, señala Ibarra Barajas. También puede buscar de esa manera a contadores, vendedores o encargados de Marketing, por ejemplo. El especialista señala que la subcontratación es tan común en México, que existe dentro del mismo gobierno. 

¿Por qué se habla de malas prácticas en la subcontratación? 

Ibarra Barajas reconoce que por desgracia, algunas empresas abusan de esta figura y contratan a la mayoría de su personal a través de otra empresa. De esa forma evitan que todos las personas que trabajan en su compañía reciban beneficios que por Ley les corresponde, como el reparto de utilidades.  

El reparto de utilidades es una prestación a la que tienen derecho los trabajadores sobre una parte de las ganancias que genera una empresa o el patrón durante el año. Pero si están subcontratados, no tienen acceso a este beneficio pues aunque trabajan en esa empresa, su patrón es otro. 

“La subcontratación a veces también se usa para hacer un subregistro, la empresa que contrata a esos trabajadores los da de alta en el IMSS con un salario inferior al que realmente reciben”, señala Ibarra Barajas. 

Para Abigail Quiroz Vargas, presidenta de Fundación Trabajo Digno, la subcontratación es un instrumento, y si resulta benéfico o malicioso depende del uso que se le dé. Pero “el problema es que se le ha dado un uso diferente al que era su naturaleza”, dice. 

Entérate: Call centers y home office: innovaciones durante la pandemia

De acuerdo con la especialista en derecho laboral “en un inicio el objetivo era permitir que las empresas se pudieran enfocar en el corazón de su negocio y despreocuparse de los demás, pero se ha abusado de ese esquema y se le ha estado utilizando como un medio para evadir las responsabilidades patronales. Aunque trabajen para ti, tú no eres su patrón”, señala. 

Las fallas de la subcontratación

“Algunos tienen salarios precarios, no tienen seguridad social, están registrados con un salario menor ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y los contratan y despiden cada mes para que no hagan antigüedad”, describe la especialista en derecho laboral. 

Abigail Quiroz Vargas reconoce que hay algunos outsourcings que son serios y respetan a sus trabajadores. Pero la mayoría “son empresas de papel” como ella les llama, pues cambian de razón social cada año y eso les permite violar los derechos de los trabajadores sabiendo que dificilmente podrán pagar las consecuencias en un juicio laboral. “Si la empresa ya no existe, ¿a quién le cobras?”, reclama.

“Lo más grave es que se considera como un vil comercio de trabajadores, por ejemplo,el negocio de una cafetería es vender café. Pero el negocio de las empresas de outsourcing es comerciar con el trabajo de los trabajadores. Y ahí está la contradicción  porque en la constitución dice que no son objeto de comercio las personas ni el trabajo de las personas”, dice Quiroz Vargas. 

De acuerdo con la especialista, a los trabajadores subcontratados “se les pone en calidad de mercancía” y eso se evidencia en los contratos en donde se describe a los trabajadores como objetos o insumos que una empresa “suministra” a otra.  

Pero por si fuera poco Quiroz Vargas encuentra en esta figura una práctica que fomenta la desigualdad porque “hay trabajadores de primera y de segunda”. “Aunque trabajen en el mismo lugar, jamás van a tener las prestaciones ni el trato que tienen los que sí están contratados de forma directa”, explica. 

El problema de la subcontratación ha escalado niveles tan altos, que hay empresas que crearon su propio outsourcing, y ellos mismos se “suministran empleados” sin contratarlos. 

Por ejemplo, “ las grandes tiendas departamentales, empresas bancarias, cadenas de comida hicieron una figura más grosera, si tu compras en tu recibo tiene una razón social, pero si tu trabajas para la misma tienda tu patrón es otro”, explica. 

De acuerdo con la especialista si todo esto sucede, es porque las instituciones regulatorias lo permiten. 

¿Eliminar esta figura es una buena idea? 

De acuerdo con Ibarra Barajas, eliminar al outsourcing como insinúa el presidente, podría ser negativo. “Hay muchas empresas que dependen del outsourcing, por ejemplo,  una empresa que tiene 2 mil trabajadores y tiene que crear un área específica de recursos humanos que le administre la nómina, la verdad es que es más benéfico contratar una empresa que se haga cargo porque no es solo es el recurso económico también implica tiempo, administración e infraestructura”. 

Quiroz Vargas dice que eliminar los outsourcing de la noche a la mañana es imposible, y no les puedes hacer eso porque son empresas privadas y jurídicamente es imposible.

“Prohibirlas tampoco es lo más sano, porque no obstante de que el 90% se ha utilizado mal sí hay un 10 % que sí es, es el outsourcing especializado que le facilita la vida a las empresas con el tema administrativo, y es el que sí se justifica”, explica.

Lo que debe buscar la ley

“No es una mala figura, lo complejo es descubrir cómo de manera fraudulenta quieren abusar de esa figura”, dice Ibarra Barajas. Y una forma de hacerlo, es revisar si la empresa de outsourcing solo le ofrece sus servicios de personal a un solo cliente, “si es así es claro que eso es una simulación”, explica.

Ibarra Barajas dice que la ley se ha modificado de una manera muy acertada para controlar una empresa que se dedique a subcontratar personal. “No puede ser que una empresa pueda mandar trabajadores, que haga limpieza y también tenga abogados o vendedores, ese personal debe ser especializado y es la razón de ser del personal que se necesita subcontratar.”

Actualmente, la Ley Federal del Trabajo dice que la subcontratación no podrá abarcar la totalidad de las actividades que se desarrollen en el centro de trabajo; deberá justificarse por su carácter especializado; y no podrá comprender tareas iguales o similares a las que realizan el resto de los trabajadores al servicio del contratante. 

Sin embargo, el especialista reconoce que se necesita hacer una reforma más a fondo. “Para una empresa, uno de sus mayores gastos de producción es su nómina y sin embargo, no es deducible al 100 por ciento. Yo creo que se le pegaría más a las empresas factureras y a las que realizan un outsourcing fraudulento si se diera más beneficios al empresario”, señala.

“La medida correcta es estimular al empleador para que quiera estar dentro de la formalidad y beneficiar a los trabajadores dándoles de alta con un salario real ante el IMSS”,insiste.

Pero para Quiroz Vargas la solución está en regular la figura de la subcontratación de mejor manera e imponer una verdadera corresponsabilidad entre el outsourcing y la empresa que contrata sus servicios. 

Además de lograr una regulación que impida a las empresas cambiar de nombre cada año para evitar responsabilidades, o dar un domicilio fiscal que no existe.  “El punto es un equilibro y una mejor regulación para controlar estas empresas”, menciona. 

“No puedes proteger a las empresas a costa de los trabajadores, ni a los trabajadores a costa de las empresas porque si no hay empresas no hay trabajo”, refiere la especialista.  

Sin embargo, Quiroz Vargas aclara que si este esquema desaparece no habrá pérdida de empleo como se ha especulado. “Si te prohíben o te limitan la subcontratación de todas formas necesitas los servicios de esos trabajadores entonces la necesidad del trabajo va a seguir existiendo. Los puestos de empleo no se pierden. Las empresas van a tener que buscar la manera de contratarlos, la necesidad de trabajo no va a desaparecer.”

 

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Cómo persuadir a quienes dudan de las vacunas contra COVID

Catalogar a quienes dudan de si vacunarse o no de ignorantes o egoísta es demasiado simplista y no ayuda a que cambien su posición. Te explicamos a qué debes estar atento si quieres establecer un diálogo con alguien que no está convencido.
29 de julio, 2021
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Las redes sociales están plagadas de publicaciones que desacreditan a quienes dudan sobre si ponerse o no la vacuna contra la covid-19, pero estas reacciones a un tema por demás complejo están haciendo más daño que bien.

No debería haber ninguna duda al respecto: las vacunas contra la covid-19 están salvando vidas.

Tomemos como ejemplo algunas estadísticas recientes de Reino Unido.

En un estudio que siguió a más de 200.000 personas, casi todos los participantes habían desarrollado anticuerpos contra el virus dentro de las dos semanas posteriores a su segunda dosis.

Y a pesar de las preocupaciones iniciales de que las vacunas actuales puedan ser menos efectivas contra la variante delta, análisis sugieren que tanto la AstraZeneca como la Pfizer-BioNTech reducen las tasas de hospitalización en un 92-96%.

Como han repetido muchos profesionales de la salud, los riesgos de efectos secundarios graves de una vacuna son mínimos en comparación con el riesgo de la enfermedad en sí.

Aún así, un número considerable de personas sigue mostrándose reacia a aplicarse la vacuna. Según un informe reciente del Fondo Monetario Internacional, esta cifra oscila entre el 10% y el 20% de las personas en Reino Unido, a alrededor del 50% en Japón y el 60% en Francia.

El resultado se está convirtiendo en una especie de guerra cultural en las redes sociales, y muchos comentaristas afirman que los que dudan de la vacuna son simplemente ignorantes o egoístas.

Pero los psicólogos que se especializan en la toma de decisiones médicas argumentan que estas elecciones son con frecuencia el resultado de muchos factores complicados que deben abordarse con sensibilidad, si queremos tener alguna esperanza de alcanzar inmunidad a nivel de la población.

Cuestión de indecisión

Primero, hagamos algunas distinciones.

Protesta antivacunas en Madrid, España.

Getty Images
Protesta antivacunas en Madrid, España.

Si bien es tentador suponer que cualquiera que rechace una vacuna tiene las mismas creencias, los temores de la mayoría de las personas que dudan de las vacunas no deben confundirse con las extrañas teorías de los antivacunas acérrimos.

“Son muy vocales y tienen una fuerte presencia fuera y dentro de internet”, dice Mohammad Razai, del Instituto de Investigación de Salud de la Población St George’s, de la Universidad de Londres, quien ha escrito sobre los diversos factores psicológicos y sociales que pueden influir en la toma de decisión de las personas sobre las vacunas.

“Pero son una minoría muy pequeña”.

La gran mayoría de quienes dudan de las vacunas no tienen una agenda política y no están comprometidas con una causa anticientífica: simplemente están indecisas.

La buena noticia es que muchas personas que inicialmente dudaban están cambiando de opinión.

“Pero incluso un retraso se considera una amenaza para la salud, porque las infecciones virales se propagan muy rápidamente”, dice Razai.

Esto habría sido problemático si todavía estuviéramos lidiando con las variantes más antiguas del virus, pero la mayor transmisibilidad de la nueva variante delta ha aumentado la urgencia de llegar a la mayor cantidad de personas lo más rápido posible.

Las 5 C

Afortunadamente, los científicos comenzaron a estudiar la vacilación respecto a las vacunas mucho antes de que se identificara por primera vez el SARS-Cov-2 en Wuhan en diciembre de 2019, y han explorado varios modelos que intentan capturar las diferencias en el comportamiento de la gente respecto a la salud.

Vacunas

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Uno de los más prometedores es el conocido como modelo de las 5C, que considera los siguientes factores psicológicos:

Confianza: la confianza de la persona en la eficacia y seguridad de las vacunas, los servicios de salud que las ofrecen y los responsables políticos que deciden su implementación.

Complacencia: si la persona considera que la enfermedad en sí misma es un riesgo grave para su salud.

Cálculo: la participación del individuo en una búsqueda extensa de información para sopesar los costos y los beneficios.

Conveniencia: qué tan fácil es para la persona en cuestión acceder a la vacuna.

Responsabilidad colectiva (que en inglés sería collective responsability, por eso es parte de las 5 C): la voluntad de proteger a los demás de la infección mediante la propia vacunación.

En 2018, Cornelia Betsch de la Universidad de Erfurt, en Alemania, y sus colegas pidieron a los participantes que calificaran una serie de declaraciones que medían cada una de las 5 C, y luego compararon los resultados con su aceptación de los procedimientos relevantes, como la vacuna contra la influenza o el VPH (virus del papiloma humano).

Efectivamente, descubrieron que las 5 C podían explicar la gran variedad en las decisiones de la gente y superaron constantemente a muchos otros predictores potenciales, como los cuestionarios que se centraban más exclusivamente en temas de confianza sin considerar los otros factores.

En una investigación aún no publicada, Betsch utilizó el modelo para predecir la aceptación de las vacunas contra la covid-19, y sus resultados hasta ahora sugieren que el modelo de las 5 C puede explicar en una gran medida la variación en las decisiones de las personas.

Habrá otros factores contribuyentes, por supuesto. Un estudio reciente de la Universidad de Oxford sugiere que el miedo a las agujas es una barrera importante para alrededor del 10% de la población.

Pero el enfoque de las 5 C ciertamente parece captar las razones más comunes de las dudas sobre las vacunas.

Sesgo de confirmación

Jessica Saleska, de la Universidad de California, Los Ángeles, señala que los seres humanos tenemos dos tendencias aparentemente contradictorias: un “sesgo de negatividad” y un “sesgo de optimismo” que pueden inclinar la balanza en las valoraciones de la gente sobre los riesgos y beneficios.

El sesgo de negatividad se refiere a la forma en que uno evalúa los eventos que escapan a su control. “Cuando te presentan información negativa, eso tiende a quedarse en su mente”, dice Saleska.

El sesgo de optimismo, por el contrario, se refiere a tus creencias sobre ti mismo, como por ejemplo creer que estás más en forma y más saludable que la persona promedio.

Vacuna contra la covid-19

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Las principales barreras siguen siendo las preocupaciones de los pacientes sobre los efectos secundarios y los temores de que las vacunas no se hayan probado adecuadamente.

Estos sesgos pueden funcionar de forma independiente, lo que significa que puedes concentrarte en los peligrosos efectos secundarios de las vacunas y, al mismo tiempo, creer que es menos probable que padezcas la enfermedad, una combinación que reduciría la confianza y aumentaría la complacencia.

Luego está el famoso sesgo de confirmación, que también puede distorsionar las percepciones de la gente sobre los riesgos del virus a través de la disponibilidad de información errónea de fuentes dudosas que exageran los riesgos de las vacunas.

Esta confianza en recursos engañosos significa que las personas que obtienen un puntaje alto en la medida de “cálculo” de la escala de las 5 C (las personas que buscan datos activamente) suelen ser más reacias a las vacunas que las personas que obtienen un puntaje más bajo.

“Si ya crees que la vacunación podría ser peligrosa, entonces buscas (en internet) escribiendo ‘¿es peligrosa esta vacuna?’. Por eso todo lo que vas a encontrar es información que confirma tu opinión anterior”, dice Betsch.

Contexto

Recuerda que estas tendencias psicológicas son extremadamente comunes. Incluso si has aceptado la vacuna, probablemente hayan influido en tu propia toma de decisiones en muchas áreas de la vida.

Ignorarlas, y asumir que quienes tienen dudas sobre la vacuna son de alguna manera deliberadamente ignorantes, es en sí una postura tonta.

Tampoco debemos olvidar los muchos factores sociales que pueden influir en la decisión de la gente: el factor “limitaciones / conveniencia” de las 5 C.

En pocas palabras, la percepción de que una vacuna es de difícil acceso solo desanimará a las personas que ya son reacias.

Cuando hablamos, Betsch sugirió que esto podría haber frenado la aceptación de la vacuna en Alemania, que tiene un sistema muy complicado para identificar quién es elegible en qué momento para recibir la vacuna.

Vacuna

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Para algunos, el miedo a las agujas en un factor que pesa a la hora de tomar una decisión.

La gente respondería mucho más rápido, dice, si recibieran notificaciones automáticas.

Razai está de acuerdo en que debemos considerar la cuestión de la conveniencia, particularmente para aquellos en las comunidades más pobres que pueden tener dificultadas por los gastos y el tiempo que lleva el viaje a un centro de vacunación.

“Viajar hacia y desde allí puede ser un gran problema para la mayoría de las personas que reciben un salario mínimo o prestaciones por desempleo”, señala.

Es por eso que a menudo es mejor que las vacunas se administren en los centros comunitarios locales.

“Creo que ha habido evidencia anecdótica de que ha tenido más éxito en lugares de culto, mezquitas, e iglesias”.

Finalmente, debemos ser conscientes del contexto en que la gente toma decisiones, dice, como el racismo estructural que podría haber llevado a ciertos grupos étnicos a tener una menor confianza general en las autoridades médicas.

Es fácil descartar las decisiones de otra persona si no comprendes los desafíos que enfrentan en su vida cotidiana.

Desconfianza

No existe una solución fácil, pero las autoridades sanitarias pueden seguir proporcionando información precisa y fácil de digerir para abordar las principales preocupaciones.

Según un informe reciente del Instituto de Innovación en Salud Global (IGHI, por sus siglas en inglés) del Imperial College de Londres, las principales barreras siguen siendo las preocupaciones de los pacientes sobre los efectos secundarios y los temores de que las vacunas no se hayan probado adecuadamente.

Gráfico

Getty Images

Al considerar estos diferentes factores y las formas en que pueden estar influyendo en el comportamiento de las personas, también es útil examinar los diversos sesgos cognitivos que se sabe que influyen en nuestras percepciones.

Considera las dos primeras C: la confianza en la vacuna, la complacencia sobre los peligros de la enfermedad en sí.

Para la primera, los gráficos que muestran los riesgos relativos de las vacunas, en comparación con la enfermedad real, pueden proporcionar algo de contexto.

Para este última, Razai sugiere que necesitamos más educación sobre la historia del desarrollo de las vacunas.

El uso de ARNm en vacunas se ha estudiado durante décadas, por ejemplo, con largos ensayos que prueban su seguridad.

Esto significó que la técnica podría adaptarse rápidamente para la pandemia.

“Ninguna de las tecnologías que se han utilizado sería de ninguna manera dañina, porque hemos utilizado estas tecnologías en otras áreas de la atención médica y la investigación”, explica Razai.

Diálogo abierto

Sarah Jones, investigadora de doctorado que codirigió el informe IGHI, sugiere que será necesario un enfoque específico.

“Yo instaría a los gobiernos a que dejen de pensar que pueden llegar a la gran cantidad de nichos que existen con un mensaje de vacuna para el mercado masivo y que trabajen de manera más creativa con muchos socios de comunicación eficaces”, dice.

Eso podría implicar colaboraciones más estrechas con los modelos influyentes dentro de cada comunidad, dice, quienes pueden proporcionar “información consistente y precisa” sobre los riesgos y beneficios de las vacunas.

Conversación.

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Es importante establecer un diálogo para intercambiar opiniones.

Independientemente de cómo elijan divulgar la información, los servicios de salud deben dejar en claro que están participando en un diálogo abierto, dice Razai, en lugar de simplemente descartarlos.

“Tenemos que escuchar las preocupaciones de la gente, reconocerlas y darles información para que puedan tomar una decisión informada”.

Saleska está de acuerdo en que es esencial entablar una conversación bidireccional, y eso es algo que todos podríamos aprender al discutir estos temas con nuestros amigos y familiares.

“Ser respetuoso y reconocer sus preocupaciones. Creo que en realidad esto podría ser más importante que simplemente hablar de los hechos o las estadísticas”, indica.

“Muchas veces, se trata más de la conexión personal que de la información real que proporcionas”.

* Este artículo fue publicado en BBC Future. Haz clic aquí para leer la versión original en inglés.

* David Robson es autor de The Intelligence Trap: Why Smart People Do Dumb Things (La trampa de la inteligencia: por qué la gente inteligente hace cosas tontas”). Su próximo libro The Expectation Effect: Transform Your Health, Fitness, Productivity, Happiness and Ageing será publicado en 2022.


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https://www.youtube.com/watch?v=rlYN7MCr_i0

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