Si las reuniones siguen, epidemia de COVID continuará fuerte hasta mayo
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Si las reuniones sociales y familiares siguen, la epidemia de COVID-19 continuará fuerte hasta mayo

Si en estos días no se cortan las cadenas de contagio que han impulsado el repunte de casos, el pico de la epidemia se irá hasta la mitad del siguiente año, con todo y vacuna.
Cuartoscuro
18 de diciembre, 2020
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Los casos de COVID-19 que se están presentando en México en estos días y que mantienen saturado al sistema hospitalario del Valle de México y otros estados como Baja California vienen de cadenas de transmisión del virus que empezaron a amplificarse en septiembre. Con las fiestas patrias y después con las celebraciones del  Día de muertos o las compras del Buen Fin vino el repunte de casos y cada caso es una cadena de contagio. Si en estos días de diciembre, las personas insisten en hacer reuniones, los afectados por el coronavirus se seguirán multiplicando y  mantendrá alta la segunda ola de la epidemia hasta el mes de mayo. 

Lee más: Hospitales colapsarán en enero si los contagios de COVID no bajan en diciembre, alertan médicos

Así lo explica Mauricio Rodríguez, profesor de la Facultad de Medicina de la UNAM y vocero de la Comisión para la Atención de la Emergencia por el coronavirus de esta institución.

“Lo que estamos viendo ahorita de casos son todos los contagios que se fueron produciendo desde septiembre y que han ido avanzado, primero despacio y después ya de forma más acelerada. Como ya los casos son muchos, hay más enfermos que pueden contagiar y así se siguen estas cadenas hasta generar una amplificación de la epidemia”. 

Diciembre se ha vuelto un mes crítico para México en la batalla contra la COVID-19. Mientras estados como Campeche, Veracruz y Chiapas están en verde, de riesgo bajo, en el semáforo epidemiológico de la Secretaría de Salud y ya se planea hasta reiniciar las clases, la epidemia ha repuntado en estados del norte y del centro. 

Este 16 diciembre, la Ciudad de México reportó 33 mil 073 casos activos de COVID-19 y una ocupación hospitalaria de 77%, lo que pone al sistema de salud de la capital en rojo, aunque el color del semáforo general se mantenga aquí en naranja con alerta por emergencia. 

En los hospitales se empieza a hablar de un posible colapso para enero, cuando los médicos podrían tener que decidir a quién se le coloca un ventilador y a quién no, ante la imposibilidad de darle la misma atención a todos los enfermos. 

Si la gente se junta en estos días y no respeta las medidas que se han estado difundiendo, esto se seguirá amplificando, advierte Rodríguez. “Los contagios no se ven tan rápido como la gente se lo imagina –señala el especialista. Ahorita usted se contagia, no se da cuenta que está ahí la enfermedad y en unos días habrá tres o cuatro personas contagiadas en casa y después también hacia afuera”.

Uno de los grupos de mayor riesgo por su nivel de movilidad y exposición social son los jóvenes, “y en su caso probablemente no les vaya tan mal con la enfermedad, pero hay que pensar en las personas que son grupo de riesgo entre nuestros familiares y amigos. Casi casi algo así como quién es el rival más débil, a quién podríamos nominar si no nos cuidamos”.  

Entérate: ¿Qué causa la reinfección por COVID-19? Esto advierten expertos en Salud

La epidemia –dice Celia Alpuche, directora del Centro de Investigación sobre Enfermedades Infecciosas del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP)– ha sido prologada y dolorosa para todos: unos por situación económica, otros por tener la enfermedad, por haber perdido a un familiar, por situación social, por hartazgo; mucha gente está esperando reunirse con sus amigos, su familia, “pero si lo hacemos, sin tomar medidas de precaución adecuadas, esto no se va a detener y las noticias sobre que ya viene la vacuna no deben tomarse como un ya se puede salir”. 

Alpuche, que también es Coordinadorar del Grupo Técnico Asesor para la Vacuna COVID-19 en México, recuerda que al inicio solo se vacunará al personal de salud y después a las personas de los grupos con mayor riesgo de tener una enfermedad severa. Pasarán meses antes de que por lo menos la mitad de la población tenga la vacuna. 

“En enero no se levanta la cortina, esto no ha terminado. Las vacunas irán llegando de poco en poco para uso exclusivo de los grupos de alta prioridad y alto riesgo. No hay que confiarnos. Las medidas sanitarias deben seguir siendo las mismas; quédate en casa y si tienes que salir, sana distancia, cubrebocas y lavado de manos”. 

Cómo sí es seguro reunirse y con quién

Los especialistas coinciden en que si la gente insiste en reunirse, al menos debe hacerlo con ciertas restricciones. Una reunión en un comedor cerrado, donde personas de diferentes casas e incluso de distintas ciudades, van a estar comiendo y hablando, con las ventanas cerradas es un escenario de alto riesgo, asegura el vocero de la Comisión COVID de la UNAM. 

Si se van a reunir seis personas, pero de cinco casas, eso es mucho riesgo. Un plan un tanto más seguro es que se reúnan personas de solo dos casas, no de dos familias, aclara Rodríguez, porque en cada familia puede haber gente de varias casas. 

Esas personas de solo dos casas pueden reunirse en un espacio abierto y tratando de mantener la sana distancia, el uso de cubrebocas y la higiene de manos. Quizá este año que ha sido atípico, hay que alterar un tanto los planes. En lugar de hacer la cena de Navidad, propone Rodríguez, hay que organizar un picnic en la tarde, en un espacio abierto. Se trata de administrar el riesgo. 

Lee más: INER está al 100% de capacidad por COVID y personal está agotado, advierte su director

Si la reunión es en interiores, hay que mantener las ventanas abiertas, y el metro y medio de distancia. Los abrazos deberán esperar. Para los que han estado ya en situaciones de riesgo, recomienda el especialista, hay que estar pendientes de síntomas de COVID o mejor hacer cuarentena por precaución.

 “Sí, es Navidad y todo mundo está cansado de la epidemia y el confinamiento, pero si ahorita no le rompemos las cadenas de transmisión al virus, no podremos tomar el sol cuando empiece la primavera. Esto se va a seguir amplificando y va a aventar la epidemia fuerte hasta mayo”, alerta. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) está emitiendo las mismas alertas de los especialistas mexicanos. Soumya Swaminathan, su directora científica enfatiza en un mensaje por redes sociales que en esta temporada se deben mantener las medidas sanitarias.

“Hay que evitar los lugares cerrados y sin ventilación. Hay que cuidar muchos a las personas de los grupos de riesgo. Si alguien tiene síntomas, debe quedarse en su casa. Y si se tiene planeado viajar, hay que hacerse la pregunta, ¿de verdad es absolutamente necesario el viaje? Solo si la respuesta es sí, hay que hacerlo con todas las medidas de precaución”. 

Los aviones y autobuses, recalca Swaminathan en su mensaje, son sitios de alto riesgo, como también es riesgoso llegar y entrar de inmediato en contacto con otras personas de ese lugar. En caso de moverse de una ciudad a otra, de un país a otro, habría que guardar los 14 días de cuarentena. 

La responsabilidad de esto, recalca Rodríguez, es de todos. “Debemos asumir que somos un todo y que podemos tener un efecto de riesgo o un efecto protector en la comunidad”. 

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Cómo persuadir a quienes dudan de las vacunas contra COVID

Catalogar a quienes dudan de si vacunarse o no de ignorantes o egoísta es demasiado simplista y no ayuda a que cambien su posición. Te explicamos a qué debes estar atento si quieres establecer un diálogo con alguien que no está convencido.
29 de julio, 2021
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Las redes sociales están plagadas de publicaciones que desacreditan a quienes dudan sobre si ponerse o no la vacuna contra la covid-19, pero estas reacciones a un tema por demás complejo están haciendo más daño que bien.

No debería haber ninguna duda al respecto: las vacunas contra la covid-19 están salvando vidas.

Tomemos como ejemplo algunas estadísticas recientes de Reino Unido.

En un estudio que siguió a más de 200.000 personas, casi todos los participantes habían desarrollado anticuerpos contra el virus dentro de las dos semanas posteriores a su segunda dosis.

Y a pesar de las preocupaciones iniciales de que las vacunas actuales puedan ser menos efectivas contra la variante delta, análisis sugieren que tanto la AstraZeneca como la Pfizer-BioNTech reducen las tasas de hospitalización en un 92-96%.

Como han repetido muchos profesionales de la salud, los riesgos de efectos secundarios graves de una vacuna son mínimos en comparación con el riesgo de la enfermedad en sí.

Aún así, un número considerable de personas sigue mostrándose reacia a aplicarse la vacuna. Según un informe reciente del Fondo Monetario Internacional, esta cifra oscila entre el 10% y el 20% de las personas en Reino Unido, a alrededor del 50% en Japón y el 60% en Francia.

El resultado se está convirtiendo en una especie de guerra cultural en las redes sociales, y muchos comentaristas afirman que los que dudan de la vacuna son simplemente ignorantes o egoístas.

Pero los psicólogos que se especializan en la toma de decisiones médicas argumentan que estas elecciones son con frecuencia el resultado de muchos factores complicados que deben abordarse con sensibilidad, si queremos tener alguna esperanza de alcanzar inmunidad a nivel de la población.

Cuestión de indecisión

Primero, hagamos algunas distinciones.

Protesta antivacunas en Madrid, España.

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Protesta antivacunas en Madrid, España.

Si bien es tentador suponer que cualquiera que rechace una vacuna tiene las mismas creencias, los temores de la mayoría de las personas que dudan de las vacunas no deben confundirse con las extrañas teorías de los antivacunas acérrimos.

“Son muy vocales y tienen una fuerte presencia fuera y dentro de internet”, dice Mohammad Razai, del Instituto de Investigación de Salud de la Población St George’s, de la Universidad de Londres, quien ha escrito sobre los diversos factores psicológicos y sociales que pueden influir en la toma de decisión de las personas sobre las vacunas.

“Pero son una minoría muy pequeña”.

La gran mayoría de quienes dudan de las vacunas no tienen una agenda política y no están comprometidas con una causa anticientífica: simplemente están indecisas.

La buena noticia es que muchas personas que inicialmente dudaban están cambiando de opinión.

“Pero incluso un retraso se considera una amenaza para la salud, porque las infecciones virales se propagan muy rápidamente”, dice Razai.

Esto habría sido problemático si todavía estuviéramos lidiando con las variantes más antiguas del virus, pero la mayor transmisibilidad de la nueva variante delta ha aumentado la urgencia de llegar a la mayor cantidad de personas lo más rápido posible.

Las 5 C

Afortunadamente, los científicos comenzaron a estudiar la vacilación respecto a las vacunas mucho antes de que se identificara por primera vez el SARS-Cov-2 en Wuhan en diciembre de 2019, y han explorado varios modelos que intentan capturar las diferencias en el comportamiento de la gente respecto a la salud.

Vacunas

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Uno de los más prometedores es el conocido como modelo de las 5C, que considera los siguientes factores psicológicos:

Confianza: la confianza de la persona en la eficacia y seguridad de las vacunas, los servicios de salud que las ofrecen y los responsables políticos que deciden su implementación.

Complacencia: si la persona considera que la enfermedad en sí misma es un riesgo grave para su salud.

Cálculo: la participación del individuo en una búsqueda extensa de información para sopesar los costos y los beneficios.

Conveniencia: qué tan fácil es para la persona en cuestión acceder a la vacuna.

Responsabilidad colectiva (que en inglés sería collective responsability, por eso es parte de las 5 C): la voluntad de proteger a los demás de la infección mediante la propia vacunación.

En 2018, Cornelia Betsch de la Universidad de Erfurt, en Alemania, y sus colegas pidieron a los participantes que calificaran una serie de declaraciones que medían cada una de las 5 C, y luego compararon los resultados con su aceptación de los procedimientos relevantes, como la vacuna contra la influenza o el VPH (virus del papiloma humano).

Efectivamente, descubrieron que las 5 C podían explicar la gran variedad en las decisiones de la gente y superaron constantemente a muchos otros predictores potenciales, como los cuestionarios que se centraban más exclusivamente en temas de confianza sin considerar los otros factores.

En una investigación aún no publicada, Betsch utilizó el modelo para predecir la aceptación de las vacunas contra la covid-19, y sus resultados hasta ahora sugieren que el modelo de las 5 C puede explicar en una gran medida la variación en las decisiones de las personas.

Habrá otros factores contribuyentes, por supuesto. Un estudio reciente de la Universidad de Oxford sugiere que el miedo a las agujas es una barrera importante para alrededor del 10% de la población.

Pero el enfoque de las 5 C ciertamente parece captar las razones más comunes de las dudas sobre las vacunas.

Sesgo de confirmación

Jessica Saleska, de la Universidad de California, Los Ángeles, señala que los seres humanos tenemos dos tendencias aparentemente contradictorias: un “sesgo de negatividad” y un “sesgo de optimismo” que pueden inclinar la balanza en las valoraciones de la gente sobre los riesgos y beneficios.

El sesgo de negatividad se refiere a la forma en que uno evalúa los eventos que escapan a su control. “Cuando te presentan información negativa, eso tiende a quedarse en su mente”, dice Saleska.

El sesgo de optimismo, por el contrario, se refiere a tus creencias sobre ti mismo, como por ejemplo creer que estás más en forma y más saludable que la persona promedio.

Vacuna contra la covid-19

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Las principales barreras siguen siendo las preocupaciones de los pacientes sobre los efectos secundarios y los temores de que las vacunas no se hayan probado adecuadamente.

Estos sesgos pueden funcionar de forma independiente, lo que significa que puedes concentrarte en los peligrosos efectos secundarios de las vacunas y, al mismo tiempo, creer que es menos probable que padezcas la enfermedad, una combinación que reduciría la confianza y aumentaría la complacencia.

Luego está el famoso sesgo de confirmación, que también puede distorsionar las percepciones de la gente sobre los riesgos del virus a través de la disponibilidad de información errónea de fuentes dudosas que exageran los riesgos de las vacunas.

Esta confianza en recursos engañosos significa que las personas que obtienen un puntaje alto en la medida de “cálculo” de la escala de las 5 C (las personas que buscan datos activamente) suelen ser más reacias a las vacunas que las personas que obtienen un puntaje más bajo.

“Si ya crees que la vacunación podría ser peligrosa, entonces buscas (en internet) escribiendo ‘¿es peligrosa esta vacuna?’. Por eso todo lo que vas a encontrar es información que confirma tu opinión anterior”, dice Betsch.

Contexto

Recuerda que estas tendencias psicológicas son extremadamente comunes. Incluso si has aceptado la vacuna, probablemente hayan influido en tu propia toma de decisiones en muchas áreas de la vida.

Ignorarlas, y asumir que quienes tienen dudas sobre la vacuna son de alguna manera deliberadamente ignorantes, es en sí una postura tonta.

Tampoco debemos olvidar los muchos factores sociales que pueden influir en la decisión de la gente: el factor “limitaciones / conveniencia” de las 5 C.

En pocas palabras, la percepción de que una vacuna es de difícil acceso solo desanimará a las personas que ya son reacias.

Cuando hablamos, Betsch sugirió que esto podría haber frenado la aceptación de la vacuna en Alemania, que tiene un sistema muy complicado para identificar quién es elegible en qué momento para recibir la vacuna.

Vacuna

Getty Images
Para algunos, el miedo a las agujas en un factor que pesa a la hora de tomar una decisión.

La gente respondería mucho más rápido, dice, si recibieran notificaciones automáticas.

Razai está de acuerdo en que debemos considerar la cuestión de la conveniencia, particularmente para aquellos en las comunidades más pobres que pueden tener dificultadas por los gastos y el tiempo que lleva el viaje a un centro de vacunación.

“Viajar hacia y desde allí puede ser un gran problema para la mayoría de las personas que reciben un salario mínimo o prestaciones por desempleo”, señala.

Es por eso que a menudo es mejor que las vacunas se administren en los centros comunitarios locales.

“Creo que ha habido evidencia anecdótica de que ha tenido más éxito en lugares de culto, mezquitas, e iglesias”.

Finalmente, debemos ser conscientes del contexto en que la gente toma decisiones, dice, como el racismo estructural que podría haber llevado a ciertos grupos étnicos a tener una menor confianza general en las autoridades médicas.

Es fácil descartar las decisiones de otra persona si no comprendes los desafíos que enfrentan en su vida cotidiana.

Desconfianza

No existe una solución fácil, pero las autoridades sanitarias pueden seguir proporcionando información precisa y fácil de digerir para abordar las principales preocupaciones.

Según un informe reciente del Instituto de Innovación en Salud Global (IGHI, por sus siglas en inglés) del Imperial College de Londres, las principales barreras siguen siendo las preocupaciones de los pacientes sobre los efectos secundarios y los temores de que las vacunas no se hayan probado adecuadamente.

Gráfico

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Al considerar estos diferentes factores y las formas en que pueden estar influyendo en el comportamiento de las personas, también es útil examinar los diversos sesgos cognitivos que se sabe que influyen en nuestras percepciones.

Considera las dos primeras C: la confianza en la vacuna, la complacencia sobre los peligros de la enfermedad en sí.

Para la primera, los gráficos que muestran los riesgos relativos de las vacunas, en comparación con la enfermedad real, pueden proporcionar algo de contexto.

Para este última, Razai sugiere que necesitamos más educación sobre la historia del desarrollo de las vacunas.

El uso de ARNm en vacunas se ha estudiado durante décadas, por ejemplo, con largos ensayos que prueban su seguridad.

Esto significó que la técnica podría adaptarse rápidamente para la pandemia.

“Ninguna de las tecnologías que se han utilizado sería de ninguna manera dañina, porque hemos utilizado estas tecnologías en otras áreas de la atención médica y la investigación”, explica Razai.

Diálogo abierto

Sarah Jones, investigadora de doctorado que codirigió el informe IGHI, sugiere que será necesario un enfoque específico.

“Yo instaría a los gobiernos a que dejen de pensar que pueden llegar a la gran cantidad de nichos que existen con un mensaje de vacuna para el mercado masivo y que trabajen de manera más creativa con muchos socios de comunicación eficaces”, dice.

Eso podría implicar colaboraciones más estrechas con los modelos influyentes dentro de cada comunidad, dice, quienes pueden proporcionar “información consistente y precisa” sobre los riesgos y beneficios de las vacunas.

Conversación.

Getty Images
Es importante establecer un diálogo para intercambiar opiniones.

Independientemente de cómo elijan divulgar la información, los servicios de salud deben dejar en claro que están participando en un diálogo abierto, dice Razai, en lugar de simplemente descartarlos.

“Tenemos que escuchar las preocupaciones de la gente, reconocerlas y darles información para que puedan tomar una decisión informada”.

Saleska está de acuerdo en que es esencial entablar una conversación bidireccional, y eso es algo que todos podríamos aprender al discutir estos temas con nuestros amigos y familiares.

“Ser respetuoso y reconocer sus preocupaciones. Creo que en realidad esto podría ser más importante que simplemente hablar de los hechos o las estadísticas”, indica.

“Muchas veces, se trata más de la conexión personal que de la información real que proporcionas”.

* Este artículo fue publicado en BBC Future. Haz clic aquí para leer la versión original en inglés.

* David Robson es autor de The Intelligence Trap: Why Smart People Do Dumb Things (La trampa de la inteligencia: por qué la gente inteligente hace cosas tontas”). Su próximo libro The Expectation Effect: Transform Your Health, Fitness, Productivity, Happiness and Ageing será publicado en 2022.


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https://www.youtube.com/watch?v=rlYN7MCr_i0

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