Tortura e impunidad siguen: FGR resuelve 3 de 1,259 casos en el sexenio
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La tortura sigue y la impunidad también: FGR esclarece 3 de 1,259 casos en este sexenio

Aunque el presidente sostiene que ya no se permiten ni la tortura ni la impunidad, la Fiscalía responsable sigue recibiendo denuncias de nuevos casos en contra de agentes de su gobierno, sin que casi ninguno se haya resuelto.
Cuartoscuro
11 de diciembre, 2020
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En los primeros 18 meses del actual sexenio, la Fiscalía General de la República (FGR) recibió 522 nuevas denuncias por posibles actos de tortura en contra de agentes federales que, sumadas a las que ya existían antes, elevó la cifra de casos abiertos por este delito grave a más de 1,259. De todos esos casos, solo tres fueron enviados ante un juez y solo se obtuvo una sentencia condenatoria en el mismo periodo.

Sin embargo, cerca de la mitad de esas carpetas de investigación fueron integradas por la Fiscalía a un archivo “temporal”, decretando que no le tocaba investigar, o determinando que no había elementos suficientes para proseguir con la indagatoria en contra de los probables responsables.

Así lo revelan datos oficiales obtenidos por Animal Político a través de una solicitud de transparencia. Inicialmente la FGR pretendió ocultar la estadística de casos resueltos alegando que no contaba con ella, pero luego de la interposición de una queja ante el INAI accedió a revelar parcialmente los datos solicitados, sin identificar a las corporaciones denunciadas.

Aunque el presidente Andrés Manuel López Obrador ha señalado en varias ocasiones desde que comenzó su sexenio que ya no se tolera ni permite la tortura y la impunidad, los datos oficiales muestran lo opuesto: las denuncias por tortura siguen llegando, mientras que solo en el 0.2% de los casos se ha identificado y procedido contra los funcionarios involucrados.

De acuerdo con el informe entregado por la FGR, de diciembre de 2018 a julio de 2020, se iniciaron 522 nuevas carpetas de investigación por delitos de tortura en contra de servidores públicos federales (civiles o militares). Aunque los datos se entregaron el 27 de noviembre, la Fiscalía no proporcionó la información de los últimos cuatro meses.

Lo anterior corresponde a un promedio de 25 nuevos casos de tortura a nivel federal reportados al mes en el actual sexenio. Si bien no se detalla quién presentó las denuncias, en muchas ocasiones el reporte proviene de los jueces federales ante los que se ponen a disposición a las personas detenidas. Por ley, ley FGR esta obligada a investigar de oficio los casos.

¿Qué ha pasado con estas nuevas investigaciones y con las que ya existían anteriormente? De acuerdo con la relación proporcionada por la FGR, de un total de 1 mil 259 carpetas de investigación en curso, se han “resuelto” de alguna manera 620 casos que equivalen al 49.2% de los casos.

Ello significa que hasta el cierre de julio había 639 carpetas de investigación que seguían “en trámite”, es decir, que estaban abiertas y en desarrollo sin ningún tipo de resolución.

¿Cómo se han “resuelto” los casos?

Aunque la FGR reporta haber tomado alguna determinación en casi el 50% de las carpetas de investigación iniciadas por tortura, los datos reflejan que —en realidad— solo en tres casos las indagatorias avanzaron lo suficiente para presentar una imputación ante un juez en contra de los probables responsables.

Solo se esclareció con una acusación ante el juez el 0.2% de todas las carpetas trabajadas en el actual sexenio. Son los casos denominados como “judicializados”.

De estos casos esclarecidos, en uno se presentó la acusación sin detenido, mientras que en los otros dos sí se detuvo y vinculó a proceso a los probables responsables. Se trata de tres militares de la Secretaría de la Defensa Nacional, y tres elementos de la extinta Policía Federal imputados por ese delito.

En resto de los casos “resueltos”, la FGR decidió dar carpetazo a los casos sin concluir las investigaciones.

La respuesta fue declararse “incompetentes” por causas internas o externas para seguir con la indagatoria, lo que ocurrió en 427 de las carpetas que se habían iniciado. En otros 145 expedientes la vía fue decretar el “no ejercicio de la acción penal”, es decir, concluir que no había evidencia suficiente para proceder en contra de alguien por la tortura denunciada.

En tanto, en 21 casos iniciados, el Ministerio Público Federal responsable determinó enviar los expedientes al “archivo temporal”, que es una forma de no cerrar el asunto, pero sí detener las indagatorias hasta que surja alguna nueva pista.

A ellos se suman 20 casos más donde la “solución” fue acumular los expedientes por tratarse de hechos similares o relacionados con otras carpetas de investigación que siguen en curso.

Finalmente, en cuatro casos, FGR optó por “abstenerse de investigar”, que es una vía que le permite la ley para cerrar un caso sin esclarecer nada.

Animal Político también requirió a la FGR el dato de las sentencias condenatorias obtenidas por el delito de tortura, pues de acuerdo con la ley y con los especialistas, un caso solo puede considerarse totalmente resuelto cuando hay una condena en firme en contra del probable o probables responsables.

La respuesta recibida arroja que de diciembre de 2018 a julio de 2020 solo se consiguió obtener una sentencia condenatoria, que corresponde al caso de los tres expolicías federales procesados por dicho delito.

Si se compara este único caso cerrado con una sentencia condenatoria respecto al universo completo de investigaciones iniciadas en sexenio, significa que la FGR ha tenido un nivel de eficacia del 0.07% en el esclarecimiento total de las torturas que ha indagado.

Información incompleta 

La información sobre denuncias por casos de tortura atendidas y resueltas fue requerida desde julio  a la FGR, pero fue entregada, de manera incompleta, hasta el 27 de noviembre pasado.

Luego de diversos atrasos por la pandemia, la Fiscalía otorgó una primera respuesta a este medio fechada el 7 de septiembre en la que solo proporcionaba los datos de carpetas de investigación iniciadas, pero sin detallar ninguno de los otros datos solicitados, como casos resueltos, y las corporaciones o dependencias a las que pertenecían los funcionarios implicados.

Tras una queja presentada ante el pleno del Instituto Nacional de Acceso a la Información (INAI), y que continúa bajo análisis, la FGR envió una respuesta complementaria fechada el 27 de noviembre en la que desglosa el balance relacionado con la determinación de las carpetas y el sentido de las mismas, así como los datos de casos judicializados y sentenciados.

No obstante, la Fiscalía aún no proporciona los datos respecto a las instituciones o corporaciones responsables de los casos denunciados.

¿Por qué la ineficacia en FGR?

La baja eficacia en la resolución de casos de tortura es un padecimiento que la Fiscalía arrastra desde hace varios años. En 2017, por ejemplo, este medio publicó que la entonces PGR había resuelto menos del 1% de mas de 10 mil averiguaciones previas iniciadas por dicho delito en el periodo de 2012 y 2016.

Pero este fenómeno no se limita solo al delito de tortura. El 28 de enero pasado la Fiscalía entregó un informe al Congreso en el que reconocía que había conseguido esclarecer, en promedio, solo 1 de cada 100 carpetas de investigación en curso por delitos graves como desapariciones forzadas, trata de personas o ilícitos contra migrantes.

De acuerdo con especialistas y organizaciones agrupadas en el denominado “Colectivo contra la Impunidemia”, lo anterior es resultado de problemas estructurales que acarrea la FGR y que pasan por la falta de estrategias para investigar fenómenos macrocriminales, deficiencias en cantidad y calidad de los recursos humanos, ausencia de protocolos, problemas de comunicación entre áreas, corrupción, entre otros.

Aunque en enero de 2019 la entonces PGR se transformó oficialmente en la nueva Fiscalía general y se promulgó una nueva ley con otro modelo de organización que buscaba incrementar la eficiencia de la institución, en los hechos la institución ha seguido operando casi de la misma manera.

Según un informe del colectivo, esto es consecuencia de que la administración del fiscal General Alejandro Gertz no ha puesto en marcha la mayor parte de las disposiciones que contempla la nueva ley, incluyendo el diseño de un plan de persecución penal que encamine todos los esfuerzos de la fiscalía para atacar los grandes fenómenos delictivos.

De hecho, esta semana las organizaciones criticaron en un comunicado la intención del fiscal General de promover en el Senado la derogación completa de la Ley Orgánica de FGR en vez de haber intentado aplicarla.

Mientras eso sucede la Fiscalía acumula múltiples investigaciones por casos de tortura, entre las que destacan casos de alto impacto como los cometidos en el caso de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, y varios mas atribuidos al Ejército y la Marina. A ellos se suman casos que la FGR está obligada a atraer por orden judicial como el de la tortura y abusos sexuales contra mujeres en Atenco cometidos hace 14 años.

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Ómicron: 3 incógnitas y 3 cosas que sabemos sobre la nueva variante de COVID que preocupa al mundo

La variante más mutada del coronavirus hasta la fecha, ya ha provocado la vuelta de algunas restricciones y genera preocupación mundial. En BBC Mundo te contamos lo que se sabe y lo que se desconoce de ella.
6 de diciembre, 2021
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Ómicron, la última variante de SARS-CoV-2 en ser detectada y la más mutada hasta la fecha, es el foco de atención de autoridades sanitarias, gobiernos y población a nivel global.

Preocupa que, por ser tan diferente a la versión original identificada por primera vez en Wuhan, China, sea más contagiosa, letal o burle el efecto de vacunas y tratamientos.

Es muy pronto para saber hasta qué punto debemos preocuparnos, advierten los científicos, quienes piden prudencia mientras se conocen más detalles.

Distintas proyecciones apuntan a que en un período de dos semanas podríamos tener información más consistente sobre ella, aunque los primeros reportes indican que podría aumentar el riesgo de reinfección.

Te explicamos tres aspectos que ya conocemos sobre la nueva variante y lastres incógnitas que más preocupan a los expertos.

¿Qué sabemos?

1. Es la variante más mutada hasta la fecha

No caben dudas: lo que más alarma a las autoridades de salud es el alto número de mutaciones de ómicron.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) la ha definido como “variante de preocupación”, la categoría del listado conocido de SARS-CoV-2 en que también se encuentran alpha, beta, gamma y delta.

A ella pertenecen las variantes del virus que se transmiten con más facilidad, que son más virulentas o disminuyen la eficacia de las medidas de protección o de las vacunas y tratamientos disponibles.

Tabla de principales variantes de Sars-CoV-2 monitoreadas por la OMS

BBC

El profesor Tulio de Oliveira, director del Centro de Innovación y Respuesta a Epidemias en Sudáfrica, país donde se detectó por primera vez, dijo que posee una “constelación inusual de mutaciones” y que es “muy diferente” a otras variantes que han circulado.

En total tiene más de 50 mutaciones, más que la delta, que hoy domina en el mundo.

“Pero no es el número de mutaciones lo que importa, sino la posición de esas mutaciones”, le advierte a BBC Mundo el virólogo Julian Tang, de la Universidad de Leicester, en Reino Unido.

La mayoría de las mutaciones de ómicron se encuentran en la proteína de espiga y el dominio de unión del receptor, dos zonas que intervienen en cómo el patógeno entra y se adhiere a nuestras células.

Los cambios son tan numerosos que entre los científicos existe el temor de que nuestros cuerpos no reconozcan al virus si entramos en contacto nuevamente con él, incluso estando vacunados.

2. Está más extendida de lo que se pensaba

La variante fue detectada por primera vez en Sudáfrica, lo cual no implica que surgiera allá.

Es uno de los países del continente que cuenta con mayor capacidad técnica para la detección de variantes.

Varias naciones han impuesto severas restricciones sobre este país y otros en el sur de África.

Pero a pesar de estas restricciones, ya se han registrado casos en varios de los países que horas antes habían cancelado vuelos o impuesto nuevas medidas de control a pasajeros procedentes de esta zona.

Bélgica, el primer país en Europa en descubrir un caso en su territorio, informó que se trataba de un turista que llegó el 11 de noviembre procedente de Egipto.

Gráfico de la variante Ómicron

BBC

La variante fue identificada por primera vez el 9 de noviembre, apenas dos días antes.

En Reino Unido hay algunos casos registrados de los que no se conoce un historial de viaje en común, lo que podría ser indicio de transmisión comunitaria.

Decenas de países, incluidos varios en América Latina como México, Chile o Brasil, ya están confirmando también sus primeros casos de la variante.

3. La necesidad de altas tasas de vacunación

Los científicos lo han advertido desde el principio: no dominaremos al virus si el mundo entero no marcha a la par en la carrera por la vacunación.

Hay mucha desigualdad en cuanto a las tasas de inmunización y los países africanos están a la cola, muy lejos de los países con más recursos.

Según Our World in Data, solo un 10% del total de población de África ha recibido al menos una dosis.

En Europa, Estados Unidos y Canadá, incluso en América Latina, este porcentaje supera el 60%.

Para hablar de niveles razonables de inmunidad, señalan los expertos, más de un 80% de la población mundial debe recibir la pauta completa.

Las vacunas han demostrado proteger no solo contra los cuadros más graves de la enfermedad, sino también tener un impacto importante en ralentizar la transmisión del patógeno.

Una persona vacunándose contra el coronavirus.

Getty Images

Una muestra grande de población sin vacunar, como sucede en la mayoría de países africanos, es caldo de cultivo para que el virus circule sin control, mute y aparezcan variantes como ómicron.

“De hecho, esta no tiene por qué ser la última variante que veremos, aunque tampoco quiere decir que cada nueva variante implique ser más o menos peligrosa que las anteriores”, contextualiza para BBC Mundo el biólogo José Manuel Bautista, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid.

Entonces ¿cuáles son las 3 principales incógnitas?

1. ¿Será esta variante la más peligrosa de todas?

La OMS advirtió este lunes que el riesgo que plantea ómicron podría ser “muy alto”.

Para saber si es más peligrosa habría que ratificar los análisis preliminares del organismo, que apuntan a que conlleva un mayor riesgo de reinfección y transmisión.

Científicos en Sudáfrica han detectado y reportado un surgimiento de personas que se contagian con coronavirus en múltiples ocasiones.

Esto puede ser indicio de que la nueva variante evade parte de nuestra inmunidad. Se basa en análisis rápidos y no definitivos, pero encajaría dentro de las preocupaciones sobre cuán mutada está esta variante.

Esto no implica que sea más peligrosa. Para comprobarlo será necesario que inevitablemente más gente se infecte y seguir su evolución.

En Sudáfrica, la doctora Angelique Coetzee, que fue la que descubrió la nueva variante, le dijo a la BBC que los pacientes a los que ha tratado presentan síntomas muy leves y que hasta ahora no han requerido hospitalización.

La doctora Angelique Coetzee.

BBC
La doctora Angelique Coetzee habló con la BBC desde Pretoria, capital ejecutiva de Sudáfrica.

Pero el virus puede comportarse distinto según la demografía.

“Las poblaciones de África y países europeos o norteamericanos son diferentes. Por ejemplo, en África hay mayores porcentajes de enfermedades endémicas y eso puede tener una incidencia en la gravedad o en la transmisión del virus”, explica Tang.

“Los primeros reportes desde África indican síntomas más leves y no hay reportes de daños neurológicos como pérdida de sentido u olfato”, dice Tang.

“Una nueva variante más adaptada a los humanos podría perder todas estas complicaciones que hemos visto con otras mutaciones y parecerse más a las cepas de resfriados comunes que vemos cada temporada”, continúa.

“Pero, como sucede con las vacunas, no todos somos iguales. Hay mucha heterogeneidad y el virus afecta de forma distinta a las personas”, completa Bautista.

2. ¿Burlará el efecto de las vacunas y la respuesta inmunitaria?

Con las vacunaciones avanzadas en varios países y con muchos otros aún pendientes de ponerse al día, es una de las incógnitas más preocupantes.

“La combinación de mutaciones de ómicron sugiere que hay una evolución selectiva y una presión por escapar del efecto de las vacunas, pero esto no es algo sorprendente”, dice Tang.

Prueba de coronavirus en el aeropuerto de Sídney, Australia.

Getty Images
En Australia han empezado a hacer más pruebas en los aeropuertos para identificar y aislar los casos infectados con la nueva variante de coronavirus.

El virólogo explica que escapar de la respuesta inmunitaria natural o de las vacunas es una especie de evolución lógica de cualquier patógeno.

En este caso se abrirían dos escenarios hipotéticos.

¿El más pesimista?Que sea necesaria una nueva vacuna. Desarrollarla tomaría menos tiempo que cuando se creó una desde cero al comienzo de la pandemia, pero implicaría algunos meses.

Un escenario más optimista es que, aunque nuestros cuerpos vacunados no reconozcan igual de bien al virus por sus distintas mutaciones, este sea más leve y no tenga consecuencias graves.

“Si la vacuna no protegiera contra la nueva variante, pero esta no causara una mayor gravedad, realmente no sería tan importante que las vacunas funcionaran peor”, explica Tang.

3. ¿Se volverá lavariante dominante?

Todas las variantes compiten por ser dominantes. Es el comportamiento natural de los virus.

Y para dominar, los expertos coinciden en que el virus debe ser muy efectivo al transmitirse. “Pero aún no estamos seguros si será así o no”, aclara Tang.

Es por ello que los expertos subrayan que las dos semanas que siguen seráncruciales para saber qué rumbo podría tomar esta nueva variante.

Hasta el momento, las dos variantes que han sido más eficientes en esta carrera han sido alpha y delta.

Si ómicron terminará por dominar el panorama o no, habrá que esperar para verlo. Como también para saber si será o no más leve.

Pasajeros con y sin mascarilla en el metro de Londres.

Getty Images
Las variantes compiten de forma natural por convertirse en dominantes.

Bautista advierte que si es más transmisible y no menos leve que las anteriores, al contagiar a muchas más personas el porcentaje de fallecidos o ingresados podría ser mayor.

Tang insiste en que si es más infeccioso pero menos peligroso, podría ser hasta una buena noticia: que el virus finalmente esté convirtiéndose en uno de los coronavirus comunes, como el de la gripe o el resfriado, que nos afectan cada temporada.

Se trata de un escenario que los científicos han barajado desde el comienzo de la pandemia.

Sea como fuere, Bautista concluye que “la principal advertencia que nos deja esta situación es que hay que vacunar lo más posible, mantener el uso de las mascarillas, la distancia y la ventilación”.

“Mientras no sepamos en qué se va a convertir el patógeno, hay que impedir que circule libremente”.


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