Cuatro empresas concentran venta de oxígeno al gobierno
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Cuatro empresas concentran la venta de oxígeno a la Federación; ganan 2 mil mdp en 2020

Dichas compañías fueron investigadas en 2018 por presuntas prácticas monopólicas en la venta de oxígeno, nitrógeno y argón líquido industrial a granel.
Cuartoscuro
6 de enero, 2021
Comparte

Esta nota la leyeron antes nuestros suscriptores. Suscríbete a Animal Político y lee contenido antes que nadie.

Solo cuatro empresas concentran la venta de oxígeno medicinal e industrial al gobierno federal. Se trata de INFRA, INFRA del Sur y CRYOINFRA que forman parte del mismo grupo, más Praxair S. A. de C. V., que sumaron 2 mil 73 millones de pesos en contratos durante 2020. 

Incluso, el IMSS tuvo que aumentar en 287 millones de pesos el presupuesto que tenía previsto para la compra de oxígeno durante 2020, es decir, 38% más de su techo presupuestal para cubrir el precio fijado por dichas empresas y poder asegurar el abastecimiento en todas sus unidades durante todo el año. 

Dichas compañías fueron investigadas en 2018 por la Comisión Federal de Competencia (Cofece) por presuntas prácticas monopólicas en la venta de oxígeno, nitrógeno y argón líquido industrial a granel, pues imponían cláusulas de exclusividad a sus clientes. 

Sin embargo, la investigación concluyó con la promesa de las empresas a “restituir el proceso de competencia y libre concurrencia en los mercados de distribución” como eliminar la exclusividad en el suministro y limitar a un año la renovación forzosa de contratos sin penalizaciones altas por término anticipado, como lo hacía, de acuerdo a la resolución de la Cofece

Además, se encuentra en marcha una nueva investigación de la comisión iniciada en julio de 2020 para detectar posibles prácticas monopólicas en la venta de gas medicinal, un elemento indispensable en el tratamiento de coronavirus y que, a mayor demanda con el incremento de contagios, ha aumentado de precio y resulta cada vez más complicado para los familiares conseguir. 

Aunque la Comisión no puede dar a conocer los nombres de las empresas investigadas, Animal Político revisó los contratos de compra de oxígeno registrados en Compranet durante 2020 y prácticamente la totalidad fueron obtenidos por las mismas cuatro empresas. 

Grupo INFRA, encabezado por el empresario Agustín Franco Macías, cuenta con 30 empresas dedicadas a la producción, venta y distribución de gases criogénicos, industriales, de alta pureza, especiales, medicinales, así como tanques de almacenamiento criogénico, soldaduras, máquinas y equipos para soldar y cortar, equipo de protección personal, así como una amplia gama de productos relacionados.

El grupo también tiene una de las plantas de Cogeneración Eficiente surgidas tras la reforma energética del sexenio de Enrique Peña Nieto, que producen de manera simultánea electricidad y calor, lo cual se utiliza también para otros procesos productivos. De hecho, el empresario Franco Macías inauguró la planta en Veracruz con el entonces secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, en 2017, según notas periodísticas.  

En tanto, Praxair es una empresa internacional creada en 1907 con presencia en 50 países, incluyendo México. Y, de acuerdo con su página de internet, en el caso mexicano, se unió con Linde “para crear al nuevo líder de la industria de los gases a nivel mundial”.

Si la Cofece comprobara una práctica monopólica en la venta de oxígeno, las empresas que resultaran responsables podrían ser sancionadas con multas de hasta el 8% de sus ingresos y la orden de suprimir la conducta.

El oxígeno acaparado

Las empresas INFRA, INFRA del Sur y CRYOINFRA forman parte del Grupo INFRA, y sólo en 2020 ganaron mil 777 millones de pesos por vender oxígeno a 15 instituciones como el IMSS, ISSSTE, Sedena, Secretaría de Salud, Hospitales de especialidad, el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición y hasta Laboratorios de Biológicos o Reactivos de México (BIRMEX), entre otros.  

El IMSS, por ejemplo, pagó 762 millones de pesos para abastecer oxígeno medicinal en todas sus unidades hospitalarias de enero a diciembre de 2020, pero eso significó 38% más del presupuesto que el Instituto tenía permitido para la compra. 

Para esta adquisición, el IMSS lanzó la licitación LA-050GYR019-E358-2019 que declaró desierta el 31 de diciembre de 2019 porque las empresas INFRA, INFRA del Sur, CRYOINFRA y Praxair “rebasaron significativamente el techo presupuestal”. Pero 8 días después las mismas cuatro empresas obtuvieron los contratos a través de la adjudicación directa AA-050GYR019-E3-2020 por un monto similar a que ofertaron inicialmente. 

El IMSS explicó que “para el procedimiento de contratación no contaba con la totalidad de los recursos presupuestados para la adjudicación”, por lo que hizo ajustes presupuestales. 

Sin embargo, “no representó un pago con sobreprecio, ya que el precio ofertado por los licitantes es el único y el más bajo del mercado”, según respondió a Animal Político.  

Realizaron la compra porque “es imprescindible contar de forma ininterrumpida con los servicios que garanticen la calidad en la atención que se presta”, como es el suministro de oxígeno y gases medicinales a las Unidades Médicas de los Órganos de

Operación Administrativa Desconcentrada y Unidades Médicas de Alta Especialidad de los regímenes Ordinario e IMSS-BIENESTAR.

Sin embargo, en el caso del IMSS, la compra al inicio del año ni siquiera fue suficiente para poder atender a los pacientes en sus unidades, por ello, en octubre pasado realizó una compra extra por 170 millones de pesos solo para poder terminar el año.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Getty Images

Por qué el objetivo debe ser aprender a vivir con la COVID, no luchar contra él

Eliminar al coronavirus de la faz de la Tierra sería extraordinario. La erradicación total de un virus solo se ha logrado una vez en la historia.
Getty Images
18 de febrero, 2021
Comparte

El gobierno británico dijo recientemente que espera transformar la COVID-19 en una enfermedad manejable, como la gripe.

Las vacunas y los nuevos tratamientos, argumentan ministros y sus asesores científicos, reducirán la tasa de mortalidad y nos permitirán vivir con el virus, en vez de estar luchando constantemente contra él.

¿Pero es esto posible?

Objetivo inalcanzable

Eliminar la COVID de la faz de la Tierra sería grandioso, por supuesto, dadas las muertes y la destrucción que causa.

Pero el único problema es que la erradicación solo ha sido lograda con un virus: la viruela, en 1980.

Tomó décadas llegar a este punto, y científicos y gobiernos solo pudieron lograrlo gracias un serie de circunstancias únicas.

Primero, la vacuna era tan estable que no necesitaba ser refrigerada y, cuando era suministrada, era obvio de forma inmediata si había funcionado o no.

También era evidente cuando una persona se había infectado. No era necesario para ello hacer un test de laboratorio, lo cual era una gran ventaja a la hora de contener brotes.

La COVID, como todos sabemos, es completamente diferente.

La estrategia “COVID cero”

En cambio, el movimiento llamado “cero COVID” tiende a hablar de eliminación. Esto significa básicamente reducir el número de casos a cerca de cero en un territorio y mantenerlo así.

Viruela

Getty Images
Una serie de circunstancias únicas hicieron que la viruela pudiese erradicarse en 1980.

Uno de los defensores de más alto perfil de esta teoría es la profesora Devi Sridhar, experta en salud pública de la Universidad de Edimburgo, en Escocia.

Sridhar cree que deberíamos tratar a la COVID-19 como al sarampión, que ha sido mayormente eliminado en los países ricos.

La profesora argumenta que las continuas restricciones para reducir el número de casos junto con un sistema más efectivo de rastreo y testeo, más vacunación, permitiría contener al virus y regresar a una “suerte de vida doméstica normal”, donde la apertura de restaurantes, bares y la realización de eventos deportivos y musicales fuera posible.

Pero el precio a pagar, dice, sería restringir los viajes internacionales e imponer restricciones en las fronteras, así como “cuarentenas breves y severas” cuando los casos suban de forma inevitable.

Deepti Gurdasani, epidemióloga clínica de la Universidad de Londres, es otra defensora de esta estrategia. Ella es una de más de 4.000 signatarios de la petición “COVID cero”, que hace un llamado para que se debata esta propuesta en el parlamento británico.

“La vida podría retornar a algo parecido a la normalidad. Podríamos incluso abrir corredores de viaje con otros países que han seguido ese camino”, dice.

El problema del enfoque del sarampión

Quizás sea una perspectiva tentadora, pero una que muchos creen que está fuera del alcance o que requeriría restricciones tan sostenidas que los costos económicos y sociales serían enormes.

“COVID cero no es compatible con los derechos individuales y las libertades que caracterizan a las democracias de posguerra”, señala el profesor Francois Balloux, director del Instituto de Genética del University College de Londres.

Países como Nueva Zelanda, Taiwán y Australia han logrado esto porque pudieron evitar que el virus se afianzara, y todo parece indicar que una vez que las poblaciones de estos países estén vacunadas, comenzarán a levantar las restricciones en las fronteras.

Aeropuerto

Getty Images
Una condición de la estrategia COVID cero es el cierre de fronteras.

Pero ningún país que haya visto la propagación del virus como ocurrió en Reino Unido ha logrado suprimirlo hasta el punto de eliminarlo.

Las vacunas en teoría son una nueva herramienta para alcanzar esto, como ha pasado con el caso del sarampión.

Pero hay una falla significativa en este argumento, explica la profesora Jackie Cassell, experta en salud pública de la Universidad de Brighton.

El sarampión, dice, es un virus “inusualmente estable”. Esto significa que no cambia de una manera que le permita evadir el efecto de la vacuna. De hecho, la misma vacuna se ha utilizado esencialmente desde la década de 1960, y también proporciona inmunidad de por vida.

Ya está claro que, “lamentablemente”, este no es el caso de este coronavirus, dice Cassell.

El desafío es mantenerse por delante del virus

Las variantes que han surgido en Sudáfrica y Brasil le permiten al virus cambiar para evadir parte de la inmunidad creada por las vacunas.

El virus que circula en Reino Unido también ha mutado y ha conseguido un cambio clave -conocido como E484- que permite que esto suceda.

A medida que se vacunen más personas, es probable que esto aumente. Esto se debe a que las mutaciones que pueden sortear la respuesta inmune de alguna manera tendrán una ventaja selectiva, señala Adam Kucharski, profesor de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, quien ha llevado a cabo una investigación sobre brotes globales desde Zika hasta Ébola.

“No podemos salvarnos de esto. Puede que necesitemos actualizar las vacunas”.

Vacuna

PA Media
Las vacunas en teoría son una nueva herramienta para detener la propagación del virus.

El desafío es, entonces, “estar por delante del virus”, explica. Pero esto no es, según cree, tan difícil como parece.

Los coronavirus cambian menos que la gripe, dice, lo que significa que las vacunas deberían seguir siendo efectivas en una gran medida.

Es más, el hecho de que las mutaciones que se están viendo compartan algunas características clave nos da una buena idea de la ruta que están siguiendo. “Es de esperar que sea más fácil de actualizar que la vacuna de la gripe, donde hay muchas cepas diferentes”.

Aunque advierte que se debe tener sumo cuidado en este momento, ya que una población que está construyendo inmunidad en un momento en que hay mucha infección alrededor proporciona un caldo de cultivo ideal para que las variantes escapen de esas vacunas.

Kucharski dice que es demasiado pronto para saber si llegaremos al punto en que el coronavirus pueda tratarse como una gripe, ya que aún no hemos visto por completo el impacto que tendrán las vacunas.

Eliminar el riesgo

Esta precaución es comprensible, ya que los científicos quieren ver primero la evidencia del despliegue del programa de vacunación en el mundo real. Salud Pública de Inglaterra está llevado a cabo un estudio en que analiza esto, y se espera que se publique antes de que se levanten las restricciones.

Pero todas las indicaciones de los ensayos clínicos y la experiencia de Israel, que lidera el tema de la vacunación de la población en el mundo, es que tendrán un impacto significativo en las infecciones, y donde no, al menos contribuirán a evitar casos serios de COVID-19, complicaciones cuando los síntomas se prolongan, así como muertes.

Coronavirus

Getty Images
Todo indica que podemos llegar a un punto en que, como dijo el principal asesor médico de Inglaterra, Chris Whitty, la COVID no sea un riesgo.

Para aquellos que todavía son susceptibles porque se niegan a vacunarse o porque la vacuna no ha funcionado en ellos, el avance en los tratamientos será vital.

Todo indica que podemos llegar a un punto en que, como dijo el principal asesor médico de Inglaterra, Chris Whitty, la COVID no sea un riesgo.

Esto no significa que nadie morirá. Whitty ha hablado de llegar a un tasa de muertes “tolerable”. Y ciertamente muchos esperan que el próximo invierno sea un desafío, con especial preocupación de que las comunidades más desfavorecidas sean las más afectada, por el temor de que la aceptación de la vacunación haya sido más baja en estas áreas.

Pero es fácil olvidar que la gripe también puede matar a gran escala. En 2017-18, por ejemplo, más de 20.000 personas murieron en Reino Unido a causa de la gripe.

Fue un invierno duro y frío y las muertes por otras causas, como enfermedades cardíacas y demencia, también aumentaron, lo que llevó el exceso de muertes invernales a cerca de 50.000. La sociedad apenas parpadeó.

“Hemos convivido con los virus durante milenios”, dice el profesor Robert Dingwall, miembro del Grupo de Amenazas de Virus Respiratorios Nuevos y Emergentes del gobierno. “Haremos lo mismo con la COVID”.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=5BNNcz1-soc

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.