¿Trabajas desde casa por el COVID-19? Así puedes proteger tu información
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¿Trabajas desde casa por el COVID-19? Aquí te decimos cómo proteger tus datos e información
Como sabemos, los ciberdelincuentes solo necesitan encontrar una falla en la cadena de seguridad para ocasionar un daño inimaginable.
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22 de enero, 2021
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En esta época de pandemia, confinamiento y trabajo remoto, la protección de datos es uno de los grandes retos de las empresas. Sin embargo, la forma de trabajar ya estaba cambiando a una gran velocidad, al tiempo que los mercados y los consumidores exigían a las empresas más agilidad y flexibilidad, antes siquiera de que se supiera del coronavirus.

Ahora, el virus que ha afectado a millones de personas en todo el mundo no solo modificó las reglas del juego digital, sino que lo cambió en sí mismo. En los últimos años, muchas compañías, especialmente startups y negocios tecnológicos, han hecho importantes avances en términos de movilidad empresarial y desempeño remoto. Pero gran parte de las industrias, principalmente aquellas consideradas “tradicionales” (banca, finanzas, educación, manufactura), se han resistido a seguir esta transformación a modelos flexibles, por lo que ahora muestran inestabilidad en un momento de incertidumbre que precisa calma.

El tema relevante es que muchas de estas empresas no estaban preparadas para suplir las inesperadas necesidades de flexibilidad y agilidad que impuso el coronavirus a medida que trascendía fronteras y hogares. Por ello, el nuevo contexto tecnológico las ha obligado a diseñar una estrategia de trabajo remoto sin la suficiente reflexión para llegar a buen puerto. Sin asumir que una disrupción de tal importancia, además de estar cruzada transversalmente con la cultura corporativa, requiere de tiempo para ser absorbida. 

De esta forma, la respuesta ha sido reactiva y exclusivamente material. Muchas empresas se han limitado a entregar a sus empleados equipos informáticos para que los instalen en sus casas, pero sin concebir que con ello están migrando información y datos confidenciales de un espacio seguro a un terreno donde los peligros se multiplican e intensifican. Justamente, lo que buscan los hackers.

Como sabemos, los ciberdelincuentes solo necesitan encontrar una falla en la cadena de seguridad para ocasionar un daño inimaginable. Y en un contexto de trabajo a distancia, la responsabilidad de asegurar los datos de la organización recae enteramente sobre cada empleado. Ante ello, a continuación los expertos de Kyocera, líder mundial en impresión y gestión de documentos, exploran los principales peligros que afrontan los trabajadores remotos, y ahondan en las medidas preventivas más importantes que pueden seguirse.

Proteger la internet. Los puntos de conexión a la internet doméstica representan un frente clave a tratar cuando hablamos de seguridad remota. Por ello es crucial realizar una revisión del router, especialmente si en su parte inferior aparece inscrito el término “Wired Equivalent Privacy” (WEP). Si es así, el usuario debería ponerse en contacto con la asistencia técnica de su compañía, de cara a solicitar, tanto un cambio a un acceso protegido wifi (WPA), como indicaciones para modificar la contraseña. En ambos casos el proveedor ha de ser capaz de cumplir las demandas, además de poder configurar el nombre de la red wifi para que sea invisible. De esta forma solo serán capaces de conectarse a ella quienes conozcan el nombre elegido por el trabajador remoto.

Phishing. Se define generalmente como un tipo de ataque de ingeniería social que se utiliza a menudo para robar datos del usuario, credenciales de acceso y números de tarjetas de crédito. En 2019, Verizon reflejó en un informe que el phishing está presente en el 32 por ciento de las agresiones. Su espacio de recreo más habitual es el e-mail. Este correo electrónico puede venir acompañado por un saludo impersonal (“Estimado cliente” o “Estimado señor/señora”), así como presentar un contenido inverosímil o llamativo.

Los expertos aconsejan no hacer clic en ninguno de los enlaces presentes en el correo, a menos de que se esté completamente seguro del origen del correo. En caso de duda, lo más recomendable es abrir una nueva ventana del navegador y escribir la URL en la barra de direcciones.

Antivirus. Junto a la seguridad de conexión a la internet, otra de las prioridades más importantes a tener en cuenta para frenar a los hackers es la revisión del antivirus. Norton Security afirma que “no todos los ciberataques pueden ser anticipados con un antivirus, pero significa una gran ventaja cuando hablamos de evitar la intrusión en un equipo”. La firma explica que no todos los ataques conducen a la pérdida de información valiosa, sino que las agresiones explotan lo que llaman “vulnerabilidades”: tras acceder al sistema, el intruso envía una señal a los demás delincuentes para confirmar que la víctima ha caído. Cosa que da pie a la llegada de ataques mucho peores.

Amenazas de terceros. Gran parte de los trabajadores que operan desde sus hogares comparten espacios comunes con familiares o amigos, y atraen a los atacantes en el proceso. Esto no debería generar ningún tipo de pánico desmedido, pero sí habría de recordar la importancia de seguir hábitos saludables: bloquear la computadora cuando no se hace uso de ella, almacenar de forma segura los documentos importantes y cambiar regularmente las contraseñas.

Navegar con seguridad. Es esencial utilizar webs seguras cuando se navega por la red. Los sitios fiables suelen venir acompañados por el protocolo https:// y por un icono de candado en la barra buscadora. Nunca se debe operar a través de redes wifi públicas cuando el trabajo es remoto. En caso de duda, utiliza la conexión de tu propio teléfono celular.

Finalmente cabe señalar que, según un estudio de Gemalto, 66 por ciento de los consumidores no harían negocios con una empresa que hubiera pasado por un episodio de exposición de información sensible a causa de una violación de datos. Por ello, encontrar el punto de equilibrio entre la movilidad y la seguridad es uno de los grandes desafíos al que se enfrentan las compañías actuales.

Las empresas deben ser capaces de adoptar un enfoque sostenible que satisfaga la necesidad de agilidad y flexibilidad sin poner en peligro la seguridad. Sin ello, el trabajo remoto seguirá siendo entendido por muchos como una medida coyuntural, auspiciada por una emergencia concreta, en lugar de un elemento nuclear de la organización.

En Kyocera: “Major Player” en seguridad documental, el nuevo libro electrónico de Kyocera, puedes consultar cómo esta empresa ha diseñado soluciones centradas para que el cliente pueda simplificar los procesos y hacer del espacio de trabajo un lugar más seguro.

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