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Pese a pandemia y a ser voluntaria, afiliación de trabajadoras del hogar al IMSS subió

A pesar de que la afiliación es voluntaria, los patrones han hecho conciencia y han decidido afiliar al IMSS a trabajadoras del hogar, pese a las dificultades económicas de este año.
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10 de febrero, 2021
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Carmen es trabajadora del hogar. Hace unos meses tuvo una caída y por primera vez pudo acceder a servicios médicos gratuitos gracias a que está afiliada a la Prueba Piloto para empleadas como ella del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Pero reconoce que no fue a ella a quien se le ocurrió inscribirse, porque cualquier trámite de gobierno le parece burocrático, sino que fue su patrona, con la que lleva trabajando 24 de sus 49 años, quien le insistió en hacerlo.

También su patrona fue quien le planteó que por la emergencia sanitaria ante la pandemia de COVID-19 era mejor que no fuera a trabajar los primeros meses de confinamiento y ahora que la Ciudad de México ha vuelto a semáforo rojo, sin que se preocupara por el dinero, porque le seguiría pagando tanto su salario como las cuotas para el IMSS. Eso a pesar de que la emplea de tiempo completo, seis horas de lunes a viernes.

Pero Carmen sabe que su situación es la excepción y no la regla. De otra decena de trabajadoras del hogar que conoce, a pocas les han pagado sin ir a trabajar, cuenta, y ninguna está asegurada. La afiliación sigue sin ser obligatoria, dos años después de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ordenara que esa situación tenía que modificarse, y sigue sujeta a la buena voluntad de los patrones.

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Desde abril de 2019 y hasta noviembre de 2020 se registraron 57 mil 667 trámites de alta y 30 mil 28 de baja; había aseguradas un total de 27 mil 640 personas, de acuerdo con datos proporcionados por el IMSS vía transparencia. Una cifra que es apenas el 1% de las 2.5 millones de trabajadoras del hogar que hay en México.

Aun así, autoridades del IMSS consideran que la prueba ha sido un éxito porque incluso con la crisis sanitaria y económica que ha provocado la pandemia, las afiliaciones siguieron subiendo durante casi todo el año.

Una revisión de los datos mes a mes muestra que solo en el periodo de abril de 2019 (para hacer efectivo el aseguramiento en mayo) hubo más bajas que altas, y que a partir de ahí se desaceleró el ritmo de crecimiento en el total de afiliadas: de aumentar más de 10% mensualmente, a aumentos de menos del 5% durante el resto del año.

El jefe de la Unidad de Incorporación al IMSS, Luis Gerardo Magaña, comentó en entrevista con Animal Político que sí les preocupaba que la situación de la pandemia pudiera afectar la prueba justo en momentos en los que más importante es contar con seguridad social, pero descubrieron que los patrones siguieron afiliando a sus empleadas.

“Lo cual nos dejó satisfechos en el sentido de ver que la gente estaba siendo responsable y estaban afiliando a las personas trabajadoras del hogar para contar con servicios médicos, entre otros. Para darte un dato y para poder contextualizar esto qué implica: en diciembre de 2019 había 15 mil 193 trabajadoras del hogar inscritas a la Prueba Piloto, y para diciembre de 2020, que es el último dato que tenemos público, están en total 26 mil 748. Es decir, durante este 2020, que fue un año muy difícil, se incrementaron 11 mil 555 las personas trabajadoras del hogar; esto representa un incremento del 76%”, explicó.

El funcionario reconoció que al ser voluntario, hay un factor cultural que ha influido, porque no hemos estado acostumbrados como sociedad a que este tipo de trabajo debe tener los mismos derechos que cualquier otro, y quienes sí han hecho conciencia y han decidido afiliar a la persona que emplean, lo han hecho a pesar de las dificultades económicas de este año.

Nueva fase de afiliaciones, aún voluntarias

A diferencia de Carmen, Zenaida no trabaja solo en una casa, sino en siete, todas de una red de personas que son familiares o conocidos entre ellos. Uno de sus patrones es Bruno Arancibia, que desde que se lanzó la Prueba Piloto, en abril de 2019, habló con el resto para convencerlos de que el aseguramiento era un derecho y había que hacer la inscripción, a lo que él se comprometió.

En noviembre pasado notó cambios en el sistema: antes, se ingresaba con la CURP de la trabajadora, que tenía que poner su ingreso mensual y obtenía una sola línea de captura para hacer el pago, por lo que había que juntar las aportaciones de todos los patrones, con el riesgo de que alguno no pusiera su parte. Bruno la ayudaba a hacer un prorrateo de cuánto le tocaba a cada uno, porque Zenaida va distinta cantidad de horas a casa de unos y de otros.

En cambio ahora, notó que el sistema ya no es como para que ella haga el trámite, sino para que lo haga cada patrón. Es decir, ahora se generaron siete líneas de pago distintas para que cada uno lo haga, sin que Zenaida tenga que juntar el dinero de todos. 

“Otra cosa es que ahora en este esquema, que eso sí me parece un cambio muy importante, dice ‘día trabajado’, o sea, viene como un calendario del mes. Por decir, si yo voy a generar ahorita que inicie febrero, me va a tocar generar marzo, entonces me salen los 31 días de marzo y dice: ¿qué días de marzo va a trabajar la persona en tu hogar y cuánto le vas a pagar por día? Esto se ajusta mucho más a como generalmente se paga este tipo de servicios, ¿no? Porque antes lo que salía era como ingreso mensual, y era pues el ingreso mensual de los siete patrones y cada patrón paga diferente porque cada casa es diferente y en una va dos días y en otra va un día… Entonces al final todo terminaba siendo como un promedio, un prorrateo bastante burdo, mientras que ahorita puede hacerse con total exactitud. Y de repente puede pasar, por ponerte un ejemplo, no sé, que un mes hay 4 días martes, que viene a mi casa, pero otro porque inicie en martes hay 3… o sea, depende cómo esté el calendario del mes”, explica Bruno.

Este cambio de sistema facilitará la situación a quienes tienen varios patrones, como Zenaida, ya que en los primeros meses solo se afiliaron 3% de trabajadoras en esa situación, contra 97% que solo tiene un patrón, a pesar de lo común que es que una trabajadora vaya a varias casas. 

El cambio fue producto de lo aprendido durante el año y medio previo. La Prueba Piloto se proyectó para 18 meses, tiempo que la SCJN determinó que debía durar el ejercicio, antes de que la afiliación de trabajadoras del hogar quedara constituido como un derecho plenamente. Pero el periodo se cumplió en octubre y solo se anunció que iniciaba una Fase 2 de prueba, que seguiría siendo voluntaria.

La obligatoriedad, al menos en el papel, llegará hasta abril de este año.

Anteriormente, las propias leyes decían que el trabajo del hogar podía estar asegurado en un régimen voluntario y que no daba más que servicios médicos. La Corte lo consideró inconstitucional, ordenó desaparecer esa opción para este tipo de trabajo e incorporarlo al régimen obligatorio, con derechos también a servicios de guardería y ahorro para el retiro, como al que están sujetos el resto de trabajos en una empresa, solo que con un esquema más sencillo para los patrones, que no suelen ser empresarios, sino amas de casa.

El Congreso ya reformó la Ley Federal del Trabajo y la Ley del Seguro Social para indicar que las trabajadoras del hogar deben estar dentro del régimen obligatorio de aseguramiento, aunque no ha entrado en vigor. La reforma se hizo desde mayo de 2019, apenas echada a andar la Prueba Piloto, pero los artículos transitorios establecieron que el IMSS debía presentar un informe que serviría de base “para las iniciativas legales que con mayor detalle definirán en su momento los aspectos de supervisión, inspección, salarios mínimos por oficio, así como las formalidades administrativas que se consideren necesarias”.

Otro transitorio indica que las disposiciones sobre la incorporación formal de trabajadoras del hogar al IMSS “iniciarán su vigencia una vez que se realicen las adecuaciones y reservas legales necesarias para dar completa operatividad al reconocimiento del derecho a que se refiere este Decreto, debiendo quedar totalmente concluida en un plazo no mayor a 6 meses contados a partir de la culminación del Programa Piloto y entrega al Legislativo del informe”.

Según el Jefe de la Unidad de Incorporación al IMSS, Luis Gerardo Magaña, está en manos del Congreso definir si habrá una nueva modificación legal y si se establecerán sanciones al patrón que no cumpla con el derecho a la seguridad social de las personas que contrate como empleados del hogar. Pero que su enfoque, más bien, es hacer campañas de información para concientizar a la población.

Para Bruno, que reconoce que él ha “cabildeado” con sus familiares el aseguramiento de Zenaida, esto no debería depender de que haya otros como él.

“Sí estaría bueno que cumplieran su palabra y como que le pusieran dientes a la norma. No sé, que también hubiera una multa, o no sé si algo como si no se cumple esto, que se pueda volver no ya un programa piloto, sino un derecho para todas estas personas trabajadoras del hogar”.

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Proporcionalmente, más hombres que mujeres aseguradas

¿Quiénes son las y los trabajadores del hogar que han sido registrados en la Prueba Piloto del IMSS? El informe de resultados de los 18 meses de la primera fase mostró que el perfil de las personas afiliadas no es exactamente el mismo que el de quienes se dedican a estos trabajos, en cuanto a edades y género, por ejemplo.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la mayoría de personas dedicadas al trabajo del hogar tienen entre 35 y 49 años. Pero en la afiliación ante el IMSS, se vio una tendencia a registrar a personas de mayor edad: el 38% tienen de 55 a 64 años.

Se considera trabajo del hogar no solo las tareas de limpieza de una casa, lavandería a particulares, cocina o cuidado de personas, sino también quienes son choferes, jardineros o vigilantes. Estas últimas labores, realizadas principalmente por hombres, que representan alrededor del 12% de empleados domésticos.

Sin embargo, en la Prueba Piloto los hombres resultaron sobrerrepresentados, ya que son el 31% de los asegurados. Además, ellos están registrados con mejores salarios que ellas: se reportó que 47% de las mujeres ganan alrededor de un salario mínimo, mientras que solo 27% de hombres percibe el mínimo y 43% gana hasta dos.

El jefe de Incorporación del IMSS reconoce que detrás de eso hay una inercia cultural que hay que cambiar.

“Pudiera ser que en el caso de los hombres existe una mayor conciencia de registro porque se asocia a los hombres a trabajos, digamos, normales, ordinarios; lo que no necesariamente ocurre con las mujeres”, señaló. “Ahí nos juega ese tema cultural de tal vez a veces incluso considerar a las personas trabajadoras del hogar como parte de la familia y entonces no existe esa conciencia de que tenemos que registrarlas, equivocadamente, o la inercia de muchísimos años atrás en donde simplemente así se daban los esquemas de contratación, también de manera indebida. Eso es parte de lo que tenemos que ir cambiando como sociedad”.

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'El núcleo del demonio': cómo era la tercera bomba atómica que EU alistaba para lanzar sobre Japón

Si Little Boy y Fat Man no lograban la rendición de Japón, EU ya tenía prácticamente listo a Rufus, un núcleo de plutonio que nunca explotó, pero sí causó muertes.
6 de agosto, 2021
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El 6 y 9 de agosto de 1945 Estados Unidos lanzó sobre Hiroshima y Nagasaki las dos únicas bombas nucleares que se hayan utilizado en una guerra.

Juntas fueron los ataques más letales que jamás hayan ocurrido, en los que se estima que murieron alrededor de 200.000 personas.

Desde la perspectiva de EE.UU., tenían el objetivo de presionar la rendición de Japón y poner fin a la Segunda Guerra Mundial.

Y en caso de que no fueran suficientes, Washington tenía prácticamente lista una tercera bomba atómica.

Su apodo era Rufus, y consistía en un núcleo de plutonio, similar al que se utilizó en la bomba Fat Man, que detonó sobre Nagasaki.

Rufus nunca llegó a convertirse en una bomba funcional, pero sí causó dos accidentes letales, por lo que quedó grabado en la historia como “el núcleo del demonio”.

Hiroshima

Getty
La bomba Little Boy causó devastación en Hiroshima.

“Era esencialmente igual al núcleo de Fat Man”, le dice a BBC Mundo Alex Wellerstein, historiador especialista en armas nucleares y autor del blog Nuclear Secrecy.

Eso quiere decir que podría haberse convertido en una bomba con capacidad de generar una explosión de unos 20 kilotones, como ocurrió en Nagasaki.

Según comunicaciones oficiales de EE.UU. citadas en un artículo de Wellerstein, una bomba fabricada a partir de Rufus tendría que haber estado lista para ser lanzada a partir del 17 o 18 de agosto de 1945.

En los primeros días de agosto de 1945, no estaba claro si dos bombas atómicas bastarían para doblegar a Japón, explica Wellerstein.

Solo después de su rendición el 15 de agosto “quedó claro que dos bombas habían sido ‘suficientes’, sino demasiado“, dice el experto.

Así que finalmente no fue necesario utilizar a Rufus.

“¿Qué ocurrió entre el 15 y el 21 de agosto? No lo sé”, escribe Wellerstein, pero lo que sí está documentado es que a partir del 21 de agosto, los investigadores del Laboratorio Los Álamos en Nuevo México, donde se diseñaron las bombas atómicas, comenzaron a utilizar este núcleo de plutonio para experimentos extremadamente peligrosos.

víctima de radiación.

Getty
Los efectos de la radiación pueden resultar letales para los humanos.

Cosquillas a un dragón

En 1945, los únicos núcleos de plutonio que se habían fabricado eran Rufus, Fat Man y el que se colocó en la bomba Gadget, que se utilizó en la prueba Trinity, el primer ensayo de una explosión nuclear que realizó EE.UU.

En Los Álamos, los investigadores querían averiguar cuál era el límite en que el plutonio se volvía supercrítico, es decir, querían saber cuál era el punto en que una reacción en cadena del plutonio desataría una explosión de radiación mortal.

Los Álamos

Getty
Los experimentos con Rufus se realizaron en el Laboratorio Los Álamos.

La idea era encontrar maneras más eficaces de lograr que un núcleo llegara al estado supercrítico y optimizar la carga de la bomba.

Manipular un núcleo de plutonio es una maniobra extremadamente delicada. Por eso los investigadores se referían a esos ejercicios como “hacerle cosquillas a la cola de un dragón”.

“Sabían que si tenían la desgracia de despertar a la bestia furiosa, terminarían quemados”, escribió el periodista Peter Dockrill en un artículo del portal Science Alert.

Según explica Wellerstein, quienes participaban en estos experimentos eran conscientes del riesgo, pero lo hacían porque era una forma de obtener datos valiosos.

Instantes letales

La primera víctima de Rufus fue el físico estadounidense Harry Daghlian, que para entonces tenía 24 años.

Fat Boy

Getty
Rufus serviría para usarse en una bomba de implosión como Fat Man.

Daghlian había trabajado en el Proyecto Manhattan, con el que EE.UU. fabricó sus primeras bombas nucleares.

El 21 de agosto de 1945 Daghlian se dio a la tarea de construir una pila de bloques de carburo de tungsteno alrededor de Rufus.

Su idea era ver si lograba crear un “reflector de neutrones” en los que rebotaran los neutrones lanzados por el núcleo y de esa manera llevarlo de manera más eficiente al punto crítico.

Era de noche y Daghlian estaba trabajando solo, violando los protocolos de seguridad, según lo documenta el portal Atomic Heritage Foundation.

El joven científico ya había apilado varios bloques, pero cuando estaba terminando de colocar el último, su dispositivo de monitoreo le indicó que si lo hacía, el núcleo podría volverse supercrítico.

Era como jugarse la vida en un jenga extremo.

Maniobró para retirar el bloque, pero infortunadamente lo dejó caer sobre el núcleo, que entró en estado supercrítico y generó una ráfaga de neutrones.

Núcleo de plutonio

Los Álamos National Laboratory
Esta es una reproducción del experimento en el que Daghlian apilaba bloques alrededor del núcleo de plutonio.

Además, su reacción fue desbaratar la torre de bloques, así que quedó expuesto a una dosis adicional de radiación gamma.

Esos instantes resultaron letales.

Durante 25 días Daghlian soportó la dolorosa intoxicación radioactiva hasta que finalmente murió en el hospital. Se calcula que recibió una dosis de 510 rem de radiación iónica.

El rem es la unidad de medida de la radiación absorbida por una persona. En promedio, 500 rem resultan mortales para un humano.

“Eso es todo”

Tan solo nueve meses después el dragón volvió a atacar.

El 21 de mayo de 1946 el físico estadounidense Louis Stolin estaba practicando un experimento que había hecho varias veces.

Los Álamos

Los Álamos National Laboratory
Esta es una reproducción de la sala en la que Stolin realizaba su experimento.

Para entonces, Stolin era el mayor experto del mundo en el manejo de cantidades peligrosas de plutonio, según indica Wellerstein.

Junto a un grupo de colegas, estaba mostrando cómo llevar un núcleo de plutonio -Rufus en este caso- al punto supercrítico.

El ejercicio consistía en unir dos mitades de una esfera de berilio, formando un domo en el que los neutrones rebotaran hacia el núcleo.

La clave para no causar un desastre era evitar que las dos medias esferas cubrieran totalmente el núcleo.

Para ello, Stolin utilizaba como separador un destornillador que servía de válvula de escape para los neutrones. De esa manera podía registrar cómo aumentaba la fisión, sin que la reacción en cadena llegara al punto crítico.

Los Álamos

Los Álamos National Laboratory
En medio del domo de berilio estaba el “núcleo del demonio”.

Todo iba bien, pero ocurrió lo único que no debía ocurrir.

A Stolin se le resbaló el destornillador y el domo se cerró por completo.

Fue solo un instante, pero bastó para que el núcleo llegara al punto crítico y liberara una corriente de neutrones que produjeron un intenso brillo azul.

“El flash azul fue claramente visible en toda la sala, a pesar de que estaba bien iluminada”, escribió en un reporte Raemer Schreiber, uno de los físicos que estaba viendo el experimento.

“El flash no duró más de unas décimas de segundo”.

Los Álamos

Los Álamos National Laboratory
Esta es una recreación del experimento en el que Stolin usaba un destornillador para impedir que el núcleo quedara totalmente cubierto.

Stolin reaccionó rápido y destapó el domo, pero ya era tarde: había recibido una dosis letal de radiación.

Nueve meses antes, él mismo había acompañado a su colega Daghlian durante sus últimos días de vida, y tenía claro que un destino similar le esperaba.

“Bueno, eso es todo”, fueron las primeras palabras que dijo, en todo resignado, después de que se le resbalara el destornillador, según lo recuerda Schreiber en su reporte, citado por Dockrill en Science Alert.

Las estimaciones indican que Stolin recibió en su cuerpo 2.100 rem de neutrones, rayos gamma y rayos x.

Su agonía duró nueve días.

En ese periodo sufrió náuseas, dolor abdominal, pérdida de peso y “confusión mental”, según lo describe Wellerstein en un reportaje de la revista The New Yorker.

Finalmente murió a los 35 años en el mismo cuarto del hospital en el que había muerto su colega Daghlian.

Irónicamente, apunta Wellerstein, Stolin estaba haciendo el procedimiento para que sus colegas aprendieran la técnica en caso de que él no estuviera presente.

bomba nuclear

Los Álamos National Laboratory
Las bombas nucleares son las armas más destructivas y mortales que se hayan creado.

El fin de la maldición

Los accidentes de Daghlian y Stolin sirvieron para que se fortalecieran las medidas de seguridad en los procedimientos con material radioactivo.

A partir de entonces, este tipo de ejercicios comenzaron a maniobrarse de manera remota, a una distancia de unos 200 metros entre el personal y el material radioactivo.

“Sus muertes ayudaron a incitar una nueva era de medidas de salud y seguridad”, dice el portal de Atomic Heritage Foundation.

Según los archivos de Los Álamos, el “núcleo del demonio” fue derretido en el verano de 1946 y se utilizó para fabricar una nueva arma.

“En realidad el núcleo del demonio no era demoníaco“, dice Dockrill.

“Si hay una presencia maligna aquí, no es el núcleo, sino el hecho de que los humanos se apresuraron a fabricar estas terribles armas”, sentencia el periodista.


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