Disminución en anticonceptivos dejará 202 mil embarazos no planeados
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Disminución de anticonceptivos en pandemia provocaría hasta 202 mil embarazos no planeados en adolescentes

La pandemia limita el acceso a anticonceptivos, a lo que se suma la falta de personal que brinde servicios de salud sexual y reproductiva.
Cuartoscuro
11 de febrero, 2021
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La pandemia de coronavirus está limitando el acceso y uso de anticonceptivos en el país, cuyo impacto más grave se vería entre adolescentes por la ocurrencia de hasta 202 mil embarazos no planeados durante 2020 y 2021, de acuerdo con un análisis del Consejo Nacional de la Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL).

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Las necesidades insatisfechas de anticoncepción podrían incrementarse de 29.6% en un escenario moderado y hasta 38.4 por ciento en un escenario pesimista a raíz de la contingencia sanitaria, según la proyección del Consejo en su Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2020.

De hecho, la pandemia agudizaría el problema, pues ya había disminución en la disposición de anticonceptivos, pues en 2019 se entregaron 14% menos anticonceptivos temporales que en 2018.

Esto significó que 78 mil 915 anticonceptivos no llegaron a usuarias del sistema IMSS Bienestar, con las disminuciones más considerables en Nayarit, con 50% menos; Querétaro, con 47% menos y Jalisco, con -31%, según estadísticas del Instituto.

En pandemia se agregaron más complicaciones, como la insuficiencia de personal que brinde servicios de salud sexual y reproductiva; las medidas de distanciamiento social que impide tener certeza sobre si se está llevando a cabo una distribución suficiente y oportuna de los métodos anticonceptivos en la cadena estatal.

Además, ante los impactos socioeconómicos y los riesgos sanitarios de contagio, las mujeres acuden mucho menos a los servicios de salud; y la conversión de unidades de salud para la atención de COVID-19 ha implicado una reducción en el acceso habitual a servicios de anticoncepción, sobre todo el dedicado a población adolescente, explica el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE) en el Observatorio Género y COVID-19 en México.

Esto tendría un impacto en el número de embarazos no deseados que van de los 191 mil en un escenario moderado hasta 202,770 para un escenario más complicado, advierte el CONEVAL en su análisis sobre los impactos de la pandemia entre niños, niñas y adolescentes.

Si bien los servicios estatales de salud han entregado anticonceptivos a las usuarias hasta para tres o cuatro meses, han hecho promoción del uso de anticonceptivos de larga duración y habilitaron una línea telefónica nacional de orientación sobre servicios de salud sexual y reproductiva, se requieren más acciones, advierte GIRE.

A nivel federal, se requiere difundir una campaña de comunicación efectiva y bajo un marco de derechos humanos sobre anticonceptivos en el contexto de la contingencia sanitaria (disponibilidad, obtención, gratuidad) y mantener diálogo con organizaciones de la sociedad civil comprometidas con el tema.

Mientras que a nivel estatal, se necesita reubicar personal y garantizar servicios en unidades de salud de primer nivel. Incrementar el acceso de anticoncepción de emergencia, y alianzas con iniciativas para enfrentar la violencia de género. También atender anticoncepción post evento obstétrico y replicar campañas de comunicación.

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Más consecuencias

Otra afectación indirecta de la pandemia por COVID-19 es el riesgo de revertir los avances en materia de cobertura de vacunación. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud y la UNICEF, diversas campañas de vacunación fueron suspendidas en todo el mundo como producto de la reducción de presupuestos, saturación de sistemas de salud y otros efectos de la pandemia, lo que produjo una disminución sustancial en el número de niñas y niños que han recibido las tres dosis de la vacuna contra la difteria, el tétanos y la tos ferina desde principios de 2020.

Otro problema para menores de 18 años es que ante la crisis económica derivada de la pandemia hay pérdida de empleos, reducción de los ingresos e incremento de la pobreza y con ese contexto, los niños, niñas y adolescentes desertan de la escuela para incorporarse al trabajo.

Sobre todo en espacios públicos o sin condiciones adecuadas de higiene, lo implica riesgos importantes para la salud y son las niñas, sobre todo, quienes más se integran en las actividades más expuestas a la pandemia, como el comercio, trabajo doméstico, de limpieza y en la venta ambulante, advierte el CONEVAL.

Sólo hasta 2017, el panorama ya era complicado pues el Módulo de Trabajo Infantil de la ENOE, revelaba que 11% de los niños, niñas y adolescentes se encontraban en situación de trabajo infantil. Más de 7% de 5 a 17 años no asistía a la escuela, debido a la falta de recursos económicos y trabajo.

Sin embargo, las mujeres son quienes empiezan a trabajar en edades más tempranas. 8.2% de niñas de 5 a 9 años se encontraban trabajando, mientras que en niños la proporción era de 4.4%. En tanto, entre la población de 10 a 14 años, 36.3% de las niñas trabajaba y 32.2% de niños.

A esto se suma que la pérdida de ingresos o del empleo en los ámbitos familiares puede conducir a situaciones de tensión y fricción que podrían desencadenar escenarios de violencia hacia la población menor de 18 años.

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Derrumbe en Miami: la carta en la que se advertía a propietarios de graves daños que sufría el edificio

Los expertos alertan que es muy pronto para sacar conclusiones apresuradas sobre las causas y recuerdan que aunque las inspecciones determinaron "daños estructurales mayores", no alertaron sobre la posibilidad de un colapso inminente.
30 de junio, 2021
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A medida que pasan los días y los trabajos de rescate continúan en el edificio que colapsó parcialmente en Miami, las preguntas sobre cómo pudo derrumbarse un edificio de 12 plantas en cuestión de 11 segundos se multiplican.

Y también, comienzan a aparecer nuevas evidencias y detalles que ayudarán a los expertos a determinar con el tiempo las causas.

Desde el pasado fin de semana, medios de Estados Unidos han publicado documentos que dan cuenta de un deterioro notable en las instalaciones del Champlain Tower South.

Es el caso de una carta enviada en abril pasado a los propietarios de los apartamentos en la que se alertaba de que el “deterioro del concreto” se estaba “acelerando” y que el daño “comenzaría a multiplicarse exponencialmente”.

La carta, enviada por la presidenta de la asociación de propietarios de Champlain Towers South, Jean Wodnicki, tenía como objetivo explicar a los inquilinos por qué una renovación que en 2018 se había estimado en unos US$9 millones había aumentado a casi US$16 millones tres años después.

La recertificación

El Chaplain Towers South es un condominio de 12 plantas y más de 100 apartamentos ubicado frente al mar en el norte de Miami Beach.

El edificio fue terminado en 1981, según datos de la ciudad.

Dado que las normativas vigentes establecen que las construcciones de este tipo deben pasar una inspección a los 40 años para garantizar su habitabilidad, el edificio estaba siendo sometido a reparaciones para poder ser inspeccionado por peritos y obtener su recertificación, de acuerdo con autoridades locales.

Un consultor de ingeniería, Frank Morabito, había sido contratado en 2018 para hacer la evaluación inicial para el proceso y en su informe entonces indicó que había “abundantes grietas” y desprendimientos en el estacionamiento subterráneo del edificio.

La inspección detectó daños graves en la losa de concreto debajo de la plataforma de la piscina -al punto de señalar que había “agotado su vida útil”- y problemas en la entrada que estaban “causando un daño estructural importante a la losa estructural de concreto debajo de estas áreas”.

Para 2021, según mencionó Wodnicki en la carta del 9 de abril, el edificio estaba en peor estado.

“El daño observable, como en el garaje, ha empeorado significativamente desde la inspección inicial“, escribió en la carta, a la que tuvo acceso primero el diario USA Today.

“Cuando se puede ver visualmente el concreto desconchado (agrietado), eso significa que la barra de refuerzo que lo mantiene unida se está oxidando y deteriorándose debajo de la superficie”, alertó Wodnicki.

Otras advertencias

Wodnicki señaló también que “el deterioro del hormigón” se estaba “acelerando” y que “la situación del techo empeoró mucho”.

“Se han identificado nuevos problemas. Además, los costos aumentan cada año. Así es como hemos pasado de los US$ 9.128.433.60 estimados en el informe de 2018 de Frank Morabito, a la cifra mucho mayor que tenemos hoy”, explicó.

Wodnicki alertó además que era “imposible saber la extensión del daño en la barra de refuerzo subyacente” hasta que se abriera el concreto.

“A menudo, el daño es más extenso de lo que se puede determinar mediante la inspección de la superficie”, agregó.

La carta a los residentes presentaba una imagen más sombría sobre el estado del edificio que la que se les dio, según aseguran, después de la inspección de 2018.

Muchos de los que sobrevivieron al derrumbe aseguran que en aquel entonces se les dijo que el edificio estaba “en muy buenas condiciones”.

No está claro si los elementos señalados en la carta de Wodnicki están vinculados con el derrumbe.

rescate

AFP
Las tareas de rescate continúan.

Los expertos alertan que es muy pronto para sacar conclusiones apresuradas sobre las causas y recuerdan que aunque las inspecciones determinaron “daños estructurales mayores”, no alertaron sobre la posibilidad de un colapso inminente.

Este tipo de daños es frecuente en edificios viejos y sobre todo en los que se encuentran en la zona frente al mar y esto no implica necesariamente que se encuentren en riesgo de colapso.


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