Programas de AMLO dan dinero pero desatienden derechos: Coneval
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Programas de AMLO dan dinero pero desatienden derechos, advierte Coneval

A dos años de la implementación de los programas del gobierno de López Obrador, el Coneval evaluó que estos se concentran en su mayoría en atender aquellos riesgos asociados con el ingreso mediante apoyos económicos.
Cuartoscuro
9 de febrero, 2021
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La política social del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador está concentrada en programas con transferencias directas de dinero, pero no significan una atención integral para evitar carencias en la atención médica, seguridad en el ingreso y desarrollo humano. 

Así lo advierte el Informe de Evaluación de la Política de Desarrollo Social 2020 realizado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) sobre la estrategia en materia social de la actual administración. 

Leer más: Coneval ve fallos en programas insignia de AMLO; gobierno ignora recomendaciones

“Se identificó que los Programas Integrales de Bienestar analizados no atienden en su totalidad los riesgos que enfrentan las personas en sus distintas etapas del ciclo de vida. Los programas han tendido a enfocarse en las transferencias directas de apoyos económicos más que en la prevención, mitigación y atención de dichos riesgos que limitan el acceso a derechos”.

Por eso consideró que si bien es un acierto eliminar intermediarios es necesario capacitar a los Servidores de la Nación, la figura creada en esta administración que acude a las comunidades a entregar los apoyos sociales; también debe mejorar la calidad de la información generada para la conformación del Padrón Único de Beneficiarios, la evaluación de los programas y la difusión de calendarios de entrega de apoyos.

A dos años de la implementación de los programas del gobierno de López Obrador, el Coneval evaluó que estos se concentran en su mayoría en atender aquellos riesgos asociados con el ingreso mediante apoyos económicos, como becas, créditos y apoyos directos, pero esto no garantiza “que la condición de vulnerabilidad que los origina pueda superarse por medio de estos”. 

Un ejemplo de es el programa Jóvenes Construyendo el Futuro, que ofrece una vinculación temporal por 12 meses con un apoyo mensual para recibir capacitación en un centro de trabajo, “pero carece de mecanismos para garantizar que la capacitación de los beneficiarios sea adecuada o suficiente para mejorar sus condiciones de empleabilidad”. 

Este programa también podría ocasionar un resultado adverso, pues para este mismo grupo de edad hay otros apoyos y con distintos montos, como las becas, pero “podría ocasionar que un sector de esta población se decante por el programa que ofrece el mayor monto, en este caso el Programa Jóvenes Construyendo el Futuro, y derive en la deserción escolar al tratarse de un incentivo económico más alto”.

En tanto, la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, el programa más numeroso y un proyecto que el presidente implementó desde que era jefe de gobierno del Distrito Federal, está enfocado al riesgo por inactividad laboral, asociado con la seguridad en el ingreso al proveer de un apoyo económico que se entrega bimestralmente de manera directa para la población a población indígena de 65 años o más y la no indígena de 68 años o más. 

Sin embargo, no existen estrategias que cubran riesgos por enfermedad o discapacidad para la mejora del acceso a los servicios de atención médica para la población adulta mayor, pese a que la población mayor de 65 años presenta una mayor prevalencia de enfermedades cardiovasculares, hipertensión arterial, diabetes, obesidad y sobrepeso. Se estima que 25.8% de la población mayor de 65 años tiene diagnosticada diabetes. 

Además, también requieren un sistema nacional de cuidados de largo plazo, pero ante la inexistencia del mismo, la responsabilidad de cuidados recae en las familias, mayoritariamente en mujeres, que generalmente carecen de capacitación o de apoyo para proporcionar la atención que se necesita.

En tanto, el programa para personas con discapacidad permanente también entrega apoyos directos; sin embargo, en la práctica se identificó que prioriza a la población entre 0 y 29 años, por lo que el acceso a las personas adultas con discapacidad está limitado por esta práctica.

Para mejorar los programas, el Coneval recomendó al gobierno federal realizar evaluaciones a sus estrategias, pues eso permitirá mejorar de manera continua las intervenciones públicas con información relevante para perfeccionar su diseño, implementación y seguimiento. Pero para que esto sea posible, “el proceso de evaluación debe acompañar a los implementadores en la consecución de sus objetivos, a partir de entender qué se pretende alcanzar y cómo se planea hacerlo”.

Reacción ante la pandemia 

El Coneval también analizó las estrategias del gobierno federal para afrontar la pandemia de COVID-19 y señala que si bien la entrega de transferencias eran necesarias en un primer momento, “es indispensable considerarlas como medidas temporales e impulsar otras medidas de carácter estructural” y lograr un verdadero sistema de protección social universal. 

Sobre todo porque la pandemia coloca al mundo en un contexto adverso, y en México, además debe considerarse que el panorama ya era complicado, pues hasta 2018, el 41.9% de la población se encontraba en pobreza y de estos, 7.9% en pobreza extrema.

Pero tras la pandemia las repercusiones de la crisis económica se verán en la reducción del empleo formal, del ingreso laboral de la población empleada, así como en el incremento de la población desocupada y en informalidad. Además, “se podría exacerbar los elevados niveles de pobreza y empeorar las condiciones de vida de quienes ya se encuentran en esta situación”.

El gobierno federal implementó 53 intervenciones, de las cuales 31 corresponden a programas presupuestarios y 22 a acciones no presupuestarias. En general enfocadas a mejorar las capacidades del personal de salud y la investigación científica sobre COVID-19; mejorar las condiciones de ingreso, servicios básicos en la vivienda y seguridad social; brindar atención médica y psicológica a los grupos con mayor vulnerabilidad ante la emergencia, y proporcionar apoyos alimentarios, según identificó el Coneval.

Sin embargo, “el desafío en materia de protección social es garantizar el ejercicio de los derechos de las personas mediante el fortalecimiento del estado de bienestar y un sistema de protección social universal”.

Aunque en un principio era necesario asegurar los ingresos y el consumo en los hogares, en el largo plazo es necesario reducir las desigualdades para responder a los impactos de la crisis en la vida de las personas.

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Las cinco maneras en que el cambio climático afecta tu bolsillo

Más allá de las discusiones a alto nivel y las proyecciones sobre el futuro del planeta, a nivel individual, el cambio climático tiene claros efectos en tus finanzas personales.
4 de noviembre, 2021
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El cambio climático puede tener un efecto directo en tu cuenta bancaria.

No solo porque sube el precio de los productos que compras y las cuentas que pagas cada mes, sino porque si vives en una zona expuesta a eventos climáticos extremos, puedes llegar a perder tu casa o tu empleo.

El número de días de calor extremo por año, cuando las temperaturas alcanzan los 50º C, se han duplicado desde 1980, según un estudio de la BBC.

Y de acuerdo al último informe publicado por el Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU (IPCC), es probable que para 2040 la temperatura exceda los 1,5 °C, aún reduciendo drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero.

Ese incremento de la temperatura se suma a una creciente cantidad de desastres naturales como huracanes, sequías, inundaciones y otros fenómenos que ponen en riesgo la vida y la economía local.

Estos eventos, junto al cambio general en los patrones climáticos y la pérdida de cosechas, afectan la disponibilidad de productos y servicios esenciales como los alimentos, el agua o la electricidad. Y hacen subir sus precios.

Como el cambio climático también afecta la salud de las personas, termina provocando un mayor gasto en salud.

Y en sus casas, cada vez más personas están utilizando de manera intensiva y permanente sistemas de climatización para lidiar con las olas de frío y calor extremo, aumentando su consumo energético.

A nivel global, un menor crecimiento económico debido al cambio climático y una mayor inflación, son una mala receta para tus finanzas personales.

Click here to see the BBC interactive

Aquí te explicamos 5 maneras en que el cambio climático está afectando tu bolsillo.

1.- Aumento en el precio de los alimentos

Uno de los efectos más severos del cambio climático ha llegado a las cosechas. Desastres naturales como sequías, inundaciones, incendios o huracanes han aumentado en los últimos años y las proyecciones científicas indican que si la temperatura del planeta continúa subiendo al ritmo que lo está haciendo ahora, las cosas serán más complicadas.

“Veremos olas de calor todavía más intensas y frecuentes”, dijo Friederike Otto, investigadora de la Universidad de Oxford, Reino Unido, y parte del equipo que elaboró el último informe del IPCC.

Agricultor en El Salvador

Getty Images

Bien lo saben los habitantes de Centroamérica que, como en muchas otras regiones del planeta, han sido víctimas de estas inclemencias naturales.

Por otro lado, la producción de cereales en América Latina y el Caribe ha disminuido, en medio de las graves sequías que han afectado a la región.

“Cualquier catástrofe incide fuertemente en la actividad económica y, por tanto, en el precio de los productos”, le dice a BBC Mundo Mercedes Pardo-Buendía, catedrática y directora del grupo de investigación Sociología del Cambio Climático y Desarrollo Sostenible de la Universidad Carlos III, España.

Además, advierte que en la producción y comercialización de alimentos incide el costo de la energía y el agua, que finalmente se traduce en precios más altos de los productos.

Sequía en Honduras

Getty Images

Mark Maslin, profesor de Geografía en University College London, Reino Unido, especializado en temas de cambio climático, señala que el aumento de precios es un efecto económico real.

“No hacerse cargo del cambio climático es realmente malo para la billetera de las personas”.

El aumento de las sequías, la temperatura y la humedad, influye en que menos personas puedan realizar labores agrícolas.

Eso hace que se queden sin sustento y también afecta tanto la cadena productiva como la disponibilidad y el precio de los alimentos, explica el experto en diálogo con BBC Mundo.

2.- Aumento en la cuenta de la luz y del agua

El aumento en el valor de los recibos de luz no es homogéneo. “Depende de cómo produces la electricidad y de otros factores como los subsidios gubernamentales que existen en varios países”, señala Maslin.

Pero en aquellos países afectados por sequías y cuya fuente de electricidad proviene de la energía hidroeléctrica, existe un impacto en el precio de de la luz.

Ampolletas

Getty Images

Ahora bien, hay otro proceso en marcha que si bien tendrá efectos positivos a largo plazo, puede provocar algunas disrupciones a corto plazo.

En todo el mundo, la electricidad se está volviendo más costosa debido a la transición desde las energías producidas con combustibles fósiles a energías alternativas renovables.

“En los hogares, será más cuantioso el recibo de la luz, pero éstos también verán el aumento del precio de los bienes de consumo pues el aumento en el precio de la electricidad termina impactando en el precio final de los productos”, explica Pardo-Buendía.

Otra cosa que vale la pena tener en cuenta es que, para los ancianos, el efecto en el alza de la cuenta de la luz es mayor porque suelen tener menores ingresos que cuando eran trabajadores activos y porque aumentan su gasto energético en el hogar para evitar los exceso de frío o calor.

Mujer con chorro de agua. Misisipi, EE.UU, después del huracán Katrina.

Getty Images

Respecto al agua, en aquellos lugares con escasez del recurso, las cuentas han comenzado a subir.

Y en la medida que las empresas que venden el agua deban hacer grandes inversiones para procurar el abastecimiento familiar e industrial, es probable que esos costos sean asumidos por los consumidores en aquellos países donde el servicio no está subsidiado.

3.- Aumento en el precio de los seguros frente a eventos extremos

“El aumento en el precio de los seguros ya se está produciendo“, comenta Pardo-Buendía.

Seguros para el sector agrario, para el hogar y para todo tipo de contingencias. Por un lado ha subido el valor y, por otro, muchas empresas aseguradoras están rechazando a aquellos clientes considerados como demasiado riesgosos.

Hombre frente a casa inundada y detsruida

Getty Images

“Hay hogares que no encuentran compañías que los aseguren por el riesgo del cambio climático”, apunta la investigadora, tal como ocurre en la zona donde impactó el huracán Katrina en Estados Unidos en el año 2005.

En la medida que aumentan los daños provocados por el cambio climático, es probable que, a futuro, los seguros sigan aumentando de precio.

Si vives en una zona proclive a los incendios, por ejemplo, te pueden subir la tasa que debes pagar, dice Sarah Dougherty, representante del Centro de Finanzas Verdes de la organización Natural Resources Defense Council (NRDC), con sede central en Nueva York.

“O si los huracanes ocurren con más frecuencia es probable que las primas suban”, señala Dougherty.

Lo mismo ocurre en aquellas zonas expuestas al aumento del nivel del mar. Pero aún más preocupante, es que el rápido ascenso del nivel del mar ha comenzado a provocar migraciones y desplazados.

Esos movimientos humanos tienen efectos en la economía local de la zona abandonada y en la economía de los países receptores de los migrantes.

4.Mayor gasto en salud

La contaminación del aire, por ejemplo, ha provocado graves efectos en la salud de las personas.

Según la Organización Mundial de la Salud las muertes provocadas por la contaminación atmosférica llegan a cerca de 7 millones al año.

Otros estudios señalan que la cifra es mayor. Por ejemplo, una investigación realizada por científicos de las universidades de Harvard, Birmingham y Leicester, publicada en abril, llegó a la conclusión que más de 10 millones de personas mueren cada año debido al aire contaminado.

Por otro lado, científicos han alertado que el cambio climático está creando condiciones ideales para la transmisión de enfermedades infecciosas.

Persona en hospital con ventilador artificial

Getty Images

Según el último informe anual de la revista médica británica The Lancet, llamado “Lancet Countdown”, el peligro de infecciones por malaria está aumentando en áreas más frías, mientras que las costas del norte de Europa y EE.UU. son cada vez más propensas a las bacterias que producen gastroenteritis y sepsis.

Y en las regiones cálidas, es más fácil que se propaguen enfermedades como el cólera o el dengue.

Además, señala la publicación, casi 600 millones de personas viven a menos de 5 metros sobre el nivel del mar, lo que los pone en riesgo de mayores inundaciones y tormentas intensas.

“Es hora de darse cuenta de que nadie está a salvo de los efectos del cambio climático”, dijo Maria Romanello, directora de Investigación y autora principal del informe.

Y las olas de calor extremo que han azotado al mundo recientemente han afectado la salud de las personas en distintos países.

Jeremy Hess, médico y profesor de la Universidad de Washington, otro investigador del nforme de The Lancet, dijo que vio los impactos del cambio climático mientras trabajaba en los hospitales de Seattle, EE.UU.

“Vi a paramédicos que tenían quemaduras en las rodillas por arrodillarse para atender a pacientes con insolación”, dijo. “Y vi morir a demasiados pacientes” por el calor.

El estudio advierte contra una recuperación económica impulsada por combustibles fósiles, que financia con fondos públicos la producción de petróleo, gas y carbón, pero da un apoyo limitado a la energía limpia que permite cuidar la salud.

5.- Menos crecimiento económico

“El cambio climático representa la mayor amenaza a largo plazo para la economía mundial”, señala una investigación hecha por el Swiss Re Institute, que proyecta una contracción económica global de entre 10% y 18% en los próximos 30 años, si no se toman medidas de mitigación.

El peor escenario (una baja de 18% del PIB) a mediados de siglo, ocurriría si la temperatura aumenta en 3,2 ° C.

Billetes mexicanos

Getty Images

Otras estimaciones hablan de una potencial caída del Producto Interno Bruto cercana al 10%, con una proyección a 80 años más.

Según el escenario base que se utilice para hacer las mediciones, los cálculos varían. Pero lo que no cambia, es que el impacto económico crece a una velocidad vertiginosa.

Las consecuencias más duras ocurrirán en los países más pobres, especialmente en aquellos situados en regiones tropicales o bajas, altamente expuestos a sequías o al aumento del nivel del mar.

A nivel individual, el Banco Mundial estima que el cambio climático llevará a la pobreza extrema a 132 millones más de personas para 2030.

Ese desastre humanitario estará impulsado, señala el organismo, por factores tan distintos como la pérdida de ingresos agrícolas, la menor productividad laboral al aire libre, el aumento de los precios de los alimentos, el aumento de las enfermedades y las pérdidas económicas por condiciones meteorológicas extremas.

En paralelo, “si bien la riqueza mundial está aumentando, la desigualdad entre países persiste y los países de bajos ingresos se están quedando más rezagados en términos de su participación en la riqueza mundial”, escribió Juergen Voegele, vicepresidente de Desarrollo Sustentable del Banco Mundial.

Fabrica emitiendo gases de invernadero

Getty Images

“El capital natural renovable es particularmente importante para los países de bajos ingresos, ya que constituye el 23% de su riqueza total. Esto significa que la gestión cuidadosa de los activos naturales renovables es aún más fundamental para ellos”, agregó.

Aunque estas consideraciones puedan sonar muy lejanas, a nivel de finanzas personales, un menor crecimiento económico y una mayor inflación, afectarán tu bolsillo más tarde o más temprano.

“Si el país donde vives apoya las energías renovables, eso tendrá un impacto positivo en tus gastos“, dice Mark Maslin.

El transporte eléctrico sería más eficiente, agrega, y con el paso del tiempo eso puede reducir el costo para los usuarios.

A final de cuentas, explica, vivir en un ambiente con el aire más limpio mejorará la salud de las personas y les ayudará a reducir sus gastos médicos y los de los servicios públicos.


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