UNAM registró mil 486 quejas por violencia de género en 4 años
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A Yazmín la violaron en un salón: UNAM registró mil 486 quejas por violencia de género en 4 años

En 4 años, las conductas más denunciadas en la UNAM fueron el acoso y abuso sexual. El 55.9% terminó con una sanción formal al agresor.
Cuartoscuro
18 de febrero, 2021
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Para Yazmín el inicio de la pandemia fue la única forma de dejar de sentirse ansiosa y asustada al acudir a la escuela, pues con las clases virtuales por fin dejó de ver al hombre que la violó, quien al igual que ella era alumno de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En febrero de 2020, la joven de 22 años denunció ante la UNAM y ante la Fiscalía de la Ciudad de México a Beto, un estudiante del noveno semestre de la carrera de Ingeniería Química de haberla violado y ejercido violencia física y psicológica en su contra mientras era su pareja, actos que cometió dentro de las instalaciones de la Facultad de Química, en Ciudad Universitaria.

“Aquel martes yo no había llegado a mi primera clase, estaba muy enferma y débil. Fuimos a ‘Metalandia’, donde era mi segunda clase y buscamos un salón porque yo quería dormir. Me senté en una silla, él me dio su bata para taparme y nos tomó una foto que subió a redes sociales diciendo que me cuidaba. Minutos más tarde me tiró de cara al piso, tomó mis muñecas aferrándolas al suelo, me bajó y se bajó el pantalón para proceder a penetrarme. Lloré, le pedí que se detuviera, intenté moverme, pero no pude”, cuenta Yazmín.

Las actitudes violentas de Beto habían iniciado un año antes y la violó más de una vez, pero fue hasta febrero de 2020 que ella decidió denunciarlo, porque a pesar de que terminó su relación él continuaba acosándola y le aseguraba que nadie le creería si lo acusaba, porque como profesor adjunto de Cálculo y Álgebra tenía preferencia por parte del personal de la facultad.

En la Universidad le ofrecieron dos alternativas para resolver su queja: otorgar el perdón al agresor, a cambio de que este se comprometa a no volver a cometer la conducta denunciada, o continuar con el proceso a través del Tribunal Universitario, que decidiría si ameritaba alguna sanción.

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En cuatro años desde que inició la implementación del Protocolo para la Atención de Casos de Violencia de Género en la UNAM, de agosto del 2016 al mismo mes de 2020, se interpusieron mil 486 quejas, contra mil 311 presuntos agresores.

De acuerdo con el Cuarto Informe sobre la implementación del Protocolo para la Atención de Casos de Violencia de Género en la UNAM, el 94.9% de los agresores fueron hombres, mientras que el 98.2% de las víctimas fueron mujeres.

El reporte destaca que el 79.2% de las quejas por violencia de género fueron presentadas por alumnas, el 11.3% por personal administrativo y el 2.6% por personal académico.

De los presuntos agresores, la mayoría de los denunciados (42.9%) eran alumnos, seguidos de académicos (27.7%), personal administrativo (14.5%), personas externas (4.3%) y no identificadas (5.3%).

En el 12.1% de los casos, la situación de violencia ocurrió entre personas que sostuvieron una relación personal, y entre estos, la mayoría de las quejas (113) se interpusieron por presuntas agresiones por parte de una expareja, como sucedió con Yazmín.

Los tipos de violencia de género mayormente denunciados son la violencia sexual (67.3%), violencia psicológica (40.4%), violencia física (17.4%) acoso (13%) y discriminación por género (12.3%).

Por violencia sexual, la más recurrente, se presentaron mil 226 quejas en cuatro años, por abuso sexual (23.8%), hostigamiento sexual (23.4%) y acoso sexual (21.4%). 

En los casos donde se denunció abuso sexual, la mayoría de las denuncias se refirieron a tocamientos sin consentimiento (271), “ejecución de acto sexual” -como se nombra la violación- (133), y observar a una persona masturbarse (13).

Seis de cada diez víctimas tienen entre 18 y 24 años, y la mayoría de ellas (43.5%) eran estudiantes de las Facultades y Escuelas ubicadas en Ciudad Universitaria. El 30.1% pertenecían a Facultades de Estudios Superiores y el 10.9% a planteles de la Escuela Nacional Preparatoria.

“Él seguía asistiendo a clases”

Yazmín vivió con angustia los siguientes meses de clases, aún cuando eran virtuales. Beto no tomaba las mismas materias que ella, pero en algunas otras en las que se puede inscribir toda la comunidad estudiantil existía la posibilidad de encontrarlo como su compañero.

La siguiente vez que Yazmín supo sobre el procedimiento contra Beto fue en octubre, cuando le notificaron que su agresor había sido suspendido desde marzo de 2020 y hasta enero de 2021, lo que implicaba que no podía asistir ni impartir clases.

Sin embargo, Beto incumplió con la suspensión que le dictaron como sanción por haber violado y maltratado física y psicológicamente a Yazmín y continuó asistiendo a clases. Compañeros de la joven le mostraron capturas de pantalla y videos que demostraban su participación.

Con dichas pruebas, Yazmín volvió a comunicarse con la Unidad para la Atención y Seguimiento de Denuncias de la Facultad de Química y acusó a su agresor de incumplir con la sanción.

Los días transcurrieron y la joven no obtuvo respuesta, por lo que ella y sus compañeros decidieron realizar una protesta durante el homenaje que se rindió a Mario Molina. Los estudiantes escribieron consignas como “Facultad de Química, resuelve ya”, “En la Facultad de Química nos Violentan” y “De qué nos sirve tener un Premio Nobel si no podemos estar seguras”.

Tras la protesta, la Facultad de Química informó que la queja de la alumna había sido atendida, que la investigación se encontraba en curso y que el alumno se encontraba suspendido. Días después le informaron vía correo electrónico a Yazmín que Beto había sido expulsado de la UNAM.

Lee más: Comisión de Género de Jurídicas de la UNAM condena el trato de Ackerman a Sabina Berman

De los mil 158 procedimientos iniciados en cuatro años por violencia de género, 648 concluyeron con una sanción formal (55.9%), 30 con un procedimiento alternativo -de conciliación – (2.3%). Otros 278 continúan en trámite (8%), en 93 de ellos no se encontraron elementos para sancionar (8%) y 89 se declararon insubsistentes (7.6%).

Beto es uno de los 26 agresores que fueron expulsados de la UNAM entre 2016 y 2020 por cometer violencia de género. En 75 de los casos fueron amonestados, 112 fueron suspendidos, 18 firmaron carta compromiso, a 3 se les hizo un exhorto y uno solo tuvo como sanción un acta administrativa.

En 54 de los casos no hubo elementos para sancionar, en 14 se concluyó el asunto con un procedimiento alternativo y en 34 se declaró insubsistencia.

Ahora Yazmín puede asistir a clases sin temor, aunque fuera de las aulas su angustia continúa, pues su violador continúa impune. Su denuncia por violación ante la Fiscalía de la Ciudad de México continúa en curso.

Debido a que continúa la emergencia por la pandemia de COVID-19 que impide las clases y la gestión de trámites de forma presencial en la UNAM, la institución se encuentra brindando orientación a mujeres que quieren presentar quejas por violencia de género a través de su página web.

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Qué tan diferente será la toma de posesión de Biden en EU y cómo será el dispositivo de seguridad

Este año la tradicional transmisión de mando será muy atípica debido a la crisis política que vive Estados Unidos y a las medidas de precaución exigidas para hacer frente a la pandemia.
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18 de enero, 2021
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La toma de posesión de Joe Biden como 46º presidente de Estados Unidos parece haber estado destinada a ser atípica.

Desde hace tiempo ya se sabía que los planes para este acto, previsto para el 20 de enero, tendrían que ser distintos para incorporar los protocolos sanitarios exigidos por la lucha contra el covid-19.

Pero a esa previsión se le han sumado tres circunstancias adicionales:

  1. La pandemia registra su momento más severo en Estados Unidos, con cifras récord de nuevos contagios confirmados y muertes.
  2. La crisis política desatada tras el asalto al Capitolio realizado el 6 de enero por partidarios del presidente Donald Trump, quien ahora debe enfrentar un juicio político por esos hechos y aún se niega a reconocer los resultados de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre.
  3. La alerta de los cuerpos de seguridad ante la potencial amenaza de que se produzcan protestas o actos de violencia no solamente en Washington DC sino también en los capitolios de los estados.

La transferencia de mando ha sido considerada tradicionalmente en Estados Unidos como una fiesta democrática, con una asistencia multitudinaria. Esta vez las cosas serán diferentes.

BBC Mundo te cuenta los detalles.

¿Qué es la toma de posesión?

La toma de posesión es la ceremonia formal que marca el inicio de una nueva presidencia y tiene lugar en la capital del país.

Chapa conmemorativa de la toma de posesión de 2021.

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Históricamente, la toma de posesión es considerada como una fiesta de la democracia en EE.UU.

El único requisito de la ceremonia es que el mandatario electo recite el juramento presidencial: “Juro solemnemente que ejerceré fielmente el cargo de presidente de Estados Unidos y que, hasta el límite de mis capacidades, preservaré, protegeré y defenderé la Constitución de Estados Unidos”.

Una vez que pronuncie estas palabras, Biden ocupará su lugar como presidente número 46 y la toma de posesión estará completa (pero eso no es todo, luego siguen las celebraciones).

Kamala Harris se convertirá en vicepresidenta una vez que preste juramento en el cargo, lo que generalmente ocurre justo antes de que el presidente tome posesión.

¿Cuándo ocurrirá la ceremonia?

Por ley, el día de la toma de posesión es el 20 de enero.

Este año, los discursos de apertura generalmente están programados para alrededor de las 11:30 hora local (16:30 GMT), y Joe Biden y Kamala Harris tomarán posesión al mediodía.

Más tarde ese día, Biden se mudará a la Casa Blanca, donde residirá durante los próximos cuatro años.

Ronald y Nancy Reagan .

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La tradición de hacer la juramentación al aire libre se inició con Ronald Reagan.

La toma de posesión no siempre ocurrió en enero. Inicialmente, la Constitución establecía el 4 de marzo como el día para que los nuevos líderes presten juramento.

Seleccionar una fecha a cuatro meses de las elecciones generales de noviembre tenía sentido en ese momento dado el tiempo que tardaban los votos de todo el país en llegar a la capital.

Con el tiempo, a medida que los avances modernos facilitaron el recuento y el informe de los votos, se modificó este largo plazo.

La 20ª Enmienda, ratificada en 1933, estableció que el nuevo presidente tomaría posesión el 20 de enero.

¿Cómo será el dispositivo de seguridad?

Por lo general, las tomas de posesión presidenciales requieren grandes despliegues de seguridad.

Esa exigencia se hace más importante ahora, después de que una turba de seguidores de Trump irrumpieron en el Capitolio el 6 de enero.

El Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) advirtió sobre protestas armadas en los capitolios de los estados y en Washington DC en los días previos a la ceremonia, lo que llevó a los funcionarios a aumentar la seguridad y cerrar grandes sectores de la ciudad.

En una evaluación conjunta realizada por esa agencia y por el Departamento de Seguridad Nacional se justifica el aumento de medidas para evitar ataques de terroristas internos, quienes “suponen la amenaza más probable” a la toma de posesión.

Partidarios de Trump dentro del Capitolio de EE.UU.

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El asalto al Capitolio ejecutado por los seguidores de Trump obligó a elevar el nivel de alerta de seguridad.

Estos extremistas “siguen siendo una preocupación debido a su capacidad para actuar con poca o sin ninguna advertencia, su disposición a atacar civiles y blancos fáciles; y su habilidad para causar un número significativo de víctimas con el uso de armas que no requieren de conocimiento especializado”, señalaron estas autoridades en un documento citado por The New York Times.

Este viernes, el Pentágono anunció un incremento hasta 25.000 en el número de efectivos de la Guardia Nacional que podrán ser desplegados para la toma de posesión de Biden, unos 4.000 más de los que habían sido autorizados el jueves.

Efectivos de la Guardia Nacional en Washington DC.

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Hasta 25.000 efectivos de la Guardia Nacional podrán ser desplegados con motivo de la toma de posesión.

Un ensayo de la ceremonia que estaba previsto para el domingo fue pospuesto y reprogramado para el lunes debido a preocupaciones de seguridad, según informó el sitio web Politico.

Mientras tanto, un viaje en tren de 90 minutos planeado por Biden y su equipo desde sus oficinas en Delaware a Washington previsto para el lunes también ha sido suspendido por los mismos motivos, informó Associated Press.

Biden pidió a Lisa Monaco, la asesora contra el terrorismo del expresidente Barack Obama, que trabaje como asesora temporal sobre la seguridad para la toma de posesión.

La capital estadounidense se encuentra en estado de emergencia, por una orden que emitió la alcaldesa Muriel Bowser ante los disturbios en el Capitolio, y permanecerá así hasta la toma de posesión

Bowser advirtió este viernes que el sitio donde se realizará la ceremonia no es el único lugar que ha sido objeto de amenazas en línea.

El Servicio Secreto ha tomado el mando de los planes de seguridad, respaldado por la Guardia Nacional y de policías.

El agente Matt Miller, quien lidera el esfuerzo de seguridad en nombre del Servicio Secreto, dijo a los reporteros el viernes que la planificación del evento ha estado en marcha durante más de un año.

Y aunque Biden ha insistido en prestar juramento en un espacio abierto, como es tradición, la asistencia se reducirá.

¿Asistirá Trump a la ceremonia?

Es una costumbre que el presidente saliente presencie la juramentación de su sucesor, lo que en ocasiones puede hacer de la ceremonia algo incómodo.

Donald Trump y Barack Obama

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Barack Obama acudió a la toma de posesión de Donald Trump.

Este año, será una incomodidad distinta: el presidente saliente no se presentará.

“Para todos los que han preguntado, no iré a la toma de posesión el 20 de enero“, tuiteó Trump el 8 de enero.

El mensaje fue divulgado poco después de que el mandatario se comprometiera con una transición de poder “ordenada” a un “nuevo gobierno” y eso es lo más cerca que ha estado de reconocer públicamente el triunfo de Biden.

Algunos de sus partidarios ya habían dado un paso más, planeando una “segunda toma de posesión” virtual para Trump el mismo día (y hora) en que Biden asume el cargo. Más de 68.000 personas han dicho en Facebook que asistirán al evento en línea para mostrar su apoyo a Trump.

El vicepresidente Mike Pence, sin embargo, ha dicho que sí asistirá a la ceremonia oficial.

Mike Pence.

Getty Images
Mike Pence, vicepresidente de Trump, sí acudirá a la ceremonia.

Cuando Trump prestó juramento en 2017, Hillary Clinton acudió junto a su esposo, el expresidente Bill Clinton, a la toma de posesión, solo dos meses después de su derrota electoral y de una dura campaña contra Trump.

Solo tres presidentes -John Adams, John Quincy Adams y Andrew Johnson- han optado activamente por no participar en la juramentación de sus sucesores, algo que no ha hecho ningún mandatario en el último siglo.

¿Cómo afectará la pandemia la ceremonia de este año?

En circunstancias normales, Washington DC vería a cientos de miles de personas acudir en masa a la ciudad para presenciar la toma de posesión, inundando el National Mall y ocupando todas las habitaciones disponibles de los hoteles.

Toma de posesión de Barack Obama

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Se estima que unos dos millones de personas acudieron a las celebraciones por la toma de posesión de Barack Obama en 2009.

Se estima dos millones de visitantes llegaron a la capital estadounidense cuando el presidente Obama asumió su primer mandato en 2009.

Pero este año, el tamaño de la celebración será “extremadamente limitado”, según ha dicho el equipo de Biden, que ha instado a los estadounidenses a evitar viajar a la capital.

Biden y Harris seguirán prestando juramento frente al Capitolio, en un lugar con vista a la icónica explanada del National Mall (una tradición que comenzó con el presidente Ronald Reagan en 1981), pero los puestos para observar la ceremonia que se habían instalado a lo largo de la ruta del desfile están siendo retirados.

Gran parte del parque del National Mall de 3,2 km de largo también estará cerrado al público.

En el pasado, había hasta 200.000 entradas disponibles para asistir a la ceremonia oficial pero este año, con las infecciones que siguen aumentando en EE.UU., solo estarán disponibles alrededor de 1.000 boletos.

Este año todavía habrá una versión de la tradicional ceremonia en la que el nuevo comandante en jefe inspecciona las tropas, pero en lugar del habitual desfile por la avenida Pennsylvania hasta la Casa Blanca, los organizadores dicen que organizarán un “desfile virtual”.

¿Cuáles artistas estarán invitados?

En los últimos años, los presidentes entrantes han agregado algunos de los artistas más queridos del país al programa del día. A pesar de la pandemia, este año no será diferente.

A Biden y a Harris se les unirá Lady Gaga, una acérrima defensora del presidente entrante que hizo campaña con él en los días previos a las elecciones.

Lady Gaga.

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Lady Gaga hizo campaña por Biden y ahora actuará en su toma de posesión.

Lady Gaga cantará el himno nacional y Jennifer López cantará durante la actuación musical de la ceremonia.

Después de que Biden preste juramento, el actor Tom Hanks hará de presentador de un programa de televisión en horario estelar que durará 90 minutos, un reemplazo compatible con la situación de pandemia de las celebraciones que normalmente se realizan en persona.

Contará con Jon Bon Jovi, Demi Lovato y Justin Timberlake, y se transmitirá en todas las principales redes y plataformas de EE.UU., con la excepción de Fox News, una red conservadora que ha apoyado a Trump durante su presidencia.

En 2009, Aretha Franklin cantó en la toma de posesión de Barack Obama, interpretando el tema “My Country ‘Tis of Thee”. Beyoncé también estuvo presente, cantando “At Last” para la pareja presidencial en el baile inaugural de su presidencia.

En su segunda toma de posesión en 2013, Obama pidió a Kelly Clarkson y a Jennifer Hudson que hicieran los honores. Beyoncé volvió de nuevo, esta vez para cantar el himno nacional.

Beyonce canta el himno nacional de EE.UU. en la toma de posesión de Obama en 2013.

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Beyonce participó en las dos tomas de posesión de Barack Obama.

Según la prensa estadounidense, Donald Trump tuvo más problemas para contratar artistas. Elton John rechazó la oferta para actuar y circularon informaciones según las cuales Celine Dion, Kiss y Garth Brooks hicieron lo mismo.

Al final, a la toma de posesión del mandatario republicano asistieron las Rockettes, el artista country Lee Greenwood y la banda 3 Doors Down.


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