CDMX: en segunda ola COVID cada 15 minutos una hospitalización en el IMSS
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Durate segunda ola de COVID en CDMX, cada 15 minutos se hospitalizaba a un paciente en el IMSS

La reconversión hospitalaria y aumentar el número de personal médico para atender pacientes COVID en la CDMX fueron fundamentales para cumplir la política de cero rechazos.
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31 de marzo, 2021
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La Ciudad de México es la entidad más golpeada por la pandemia de COVID-19, y la llamada segunda ola que tuvo lugar en diciembre de 2020 y enero de 2021 representó un gran reto para las autoridades de salud tanto federales como locales.

Por ejemplo en las instalaciones de la representación del IMSS en la Ciudad de México en la zona norte llegaron a registrarse, en diciembre, hasta una hospitalización de un paciente COVID cada 15 minutos.

No obstante los esfuerzos para ampliar la infraestructura hospitalaria y la ampliación del personal lograron que se aplicara con eficacia la política de cero rechazos, lo que marcó la diferencia respecto a otros países que vivieron el dilema de seleccionar a quién salvar la vida bajo criterios bioéticos, afirmó el director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo.

“Muchos pensaron que no lo íbamos a lograr, y muchos pensaron que en México el destino estaba inexorablemente escrito para ver filas interminables de ambulancias intentando entrar a un hospital o ver las salas de espera repletas de pacientes contagiados, y que eso nos iba a pasar”, manifestó durante el primer informe de actividades de los representantes del Seguro Social en Ciudad de México Sur y Norte.

Robledo reiteró que una de las prioridades desde que inició la emergencia sanitaria es asegurar que toda persona con COVID-19 que requiriera atención médica la tuviera.

“Había que hacer la reconversión suficiente para que nunca nos alcanzara el número de pacientes buscando atención al número de camas que teníamos para atenderlos”, señaló. 

Fue así que, en la Ciudad de México se trabajó en colaboración con el gobierno de la capital, encabezado por Claudia Sheinbaum, y producto del esfuerzo conjunto se lograron habilitar espacios como el Hospital Temporal Autódromo Hermanos Rodríguez, el Teletón o el Centro Cultural de Los Pinos, donde se hospedó al personal de salud.

“En la Ciudad de México hemos tenido los retos más grandes, donde ha estado el desafío mayor” y reconoció Robledo.

En tanto, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, resaltó que la participación del personal médico de la institución en la atención y vacunación, así como la conformación de un solo sistema de salud público ha sido fundamental para garantizar el acceso al derecho de la salud durante la emergencia sanitaria derivada de COVID-19.

“Hoy estamos en 3 mil hospitalizados, es decir, todavía sigue siendo un número muy importante, aunque evidentemente menos de la mitad de la difícil circunstancia que vivimos, sobre todo, a mediados de enero; y esta situación en donde nos vimos envueltos todos, y todos colaboramos desde nuestra perspectiva, desde nuestro punto de trabajo, para poder sacar adelante a la ciudadanía, sacar adelante esto que es un emblema fundamental de este proyecto que representamos todos, que llamamos la ´Cuarta Transformación´ de la vida pública de México, que es el derecho a la salud”, expresó.

Foto: Cuartoscuro

EL DESPLIEGUE

Al presentar su Primer Informe de Actividades como Representante del IMSS en Ciudad de México Sur, el titular del área Federico Héctor Marín Martínez, reconoció la entrega de todo el personal médico, de enfermería, limpieza, conservación, trabajo social, atención al derechohabiente y administrativo “por asumir el compromiso, por haber rebasado sus propios límites, por servir a quienes más los necesitaron”.

Subrayó que la pandemia “nos puso a prueba, hoy tenemos que decir con humildad, pero muy fuerte, que probamos ser resilientes”. 

Además, logramos reconvertir la capacidad hospitalaria para atención de pacientes COVID, al pasar de 390 camas a mil 209, agregó.

Refirió que en diciembre de 2020, cuando la Ciudad de México estaba  a punto de ser rebasada por la pandemia, surgió de la solidaridad nacional, la entrega y valentía de hombres y mujeres comprometidos que se sumaron a la Operación Chapultepec. “Gracias a mis compañeros de Campeche, Chiapas, Colima, Nayarit, Quintana Roo, Sonora, Tamaulipas, Veracruz Sur y Yucatán”.

Marín Martínez resaltó que la Representación IMSS Ciudad de México Sur dedicó dos de sus hospitales a atención total COVID, seis más han funcionado como híbridos y se dotó al Centro de Atención Temporal Autódromo Hermanos Rodríguez y al Centro de Rehabilitación Infantil Teletón (CRIT) Iztapalapa con 463 trabajadores, medicamentos e insumos de atención a los pacientes.

En su oportunidad, el representante del IMSS en la Ciudad de México Norte, José Antonio Zamudio González, señaló que el Instituto “tomó de frente” el reto de la pandemia, “con toda su inteligencia institucional generada durante 78 años” y abre una ventana de oportunidad para ser más resilientes y romper el paradigma histórico de la fragmentación de los servicios de salud.

Informó que la Representación tiene dos millones 45 mil 192 derechohabientes y el 48 por ciento son mayores de 45 años, es decir, “casi la mitad de la población representa el grupo de mayor vulnerabilidad en la pandemia por COVID-19”.

El comportamiento epidemiológico del SARS-CoV-2 en los tres niveles de atención en el norte de la Ciudad de México, se registraron 71 mil siete pacientes sospechosos, de los cuales 28 mil 882 fueron casos confirmados, 54 mil 93 ambulatorios, y se hospitalizaron 16 mil 914.

Zamudio González indicó que se integraron 135 Equipos de Respuesta COVID, se recibió el apoyo del personal de salud de Chiapas, Tamaulipas, Puebla, Michoacán y Sonora durante la etapa más crítica en la Ciudad de México a través de la Operación Chapultepec.

Añadió que en diciembre de 2020 se abrieron los Módulos de Atención Respiratoria del Seguro Social (MARSS), donde se realizaron detecciones oportunas de 11 mil 406 pacientes, y agradeció las acciones impulsadas desde el gobierno de la Ciudad de México para contener y atender la pandemia.

En tanto que para una respuesta oportuna, se reconvirtieron 595 camas, lo que significó un incremento del 106 por ciento; el Centro de Atención Temporal del Autódromo alcanzó 278 camas y las unidades de tercer nivel 633.

 

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Qué es el kafala, el controvertido sistema de empleo por patrocinio que 'esclaviza' a los trabajadores

Miles de trabajadores viajan a los países del Golfo, Jordania y Líbano con el sueño de ahorrar dinero para ayudar a sus familias, pero acaban en un ciclo interminable de abuso.
6 de octubre, 2021
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Pensó que había encontrado el empleo de su vida, pero terminó cautivo y obligado a trabajar gratis.

Athenkosi Dyonta, un barista de 30 años, trabajaba en un café en la ciudad de George, un popular sitio de vacaciones en su país natal, Sudáfrica.

El joven solía compartir su “arte en latte“, los diseños que se hacen con leche sobre el café, con baristas de todo el mundo en un grupo de Facebook.

Fue allí donde una mujer lo contactó con una oferta de trabajo en Omán.

Además de un salario decente, le ofrecían alojamiento, comida y transporte gratuitos.

La mujer dijo que se ocuparía de su visa. Todo lo que Athenkosi tendría que hacer era pagar un boleto de avión, un chequeo médico y una prueba de covid-19.

Taza de latte con diseños hechos con el café sobre la leche

Getty Images
Athenkozi fue contactado en un grupo de Facebook donde compartía su “arte en latte”.

“Pensé que cuando él regresara después de un año más o menos nos compraríamos una casa y podríamos enviar a nuestros niños a mejores escuelas”, recordó su novia Pheliswa Feni, de 28 años, con quien tiene dos hijos.

La pareja pidió prestado dinero para el pasaje aéreo de Athenkosi, quien poco después viajó a Omán.

Al llegar al país árabe, el barista fue conducido desde la capital, Muscat, a una ciudad llamada Ibra, donde lo trasladaron a su nuevo hogar.

“Era un lugar sucio, una habitación pequeña, con apenas un colchón y cajas”, le dijo Athenkosi al podcast The Comb de la BBC.

La sorpresa fue solo el inicio de un período de enorme angustia para el joven, quien se enteró poco después de que el “empleo de sus sueños” no existía.

Athenkosi Dyonta lavando tazas en Omán

Athenkosi Dyonta
En Omán, cuando Athenkosi no estaba trabajando debía permanecer encerrado en su habitación.

Athenkozi pasó a trabajar de 12 a 14 horas al día en tareas de limpieza en cafés.

Cuando no tenía que trabajar lo obligaban a permanecer encerrado en su habitación. La comida era terrible y no le pagaban.

“Comía solo pan y leche, a veces un panecillo con un huevo. No recibía ningún salario, solo trabajaba”.

Lo que el joven no sabía era que había firmado un acuerdo de patrocinio utilizado en partes del Medio Oriente llamado “kafala”, que otorga a ciudadanos y empresas privadas un control casi absoluto sobre el empleo y el estatus migratorio de los trabajadores extranjeros.

A la merced del empleador

“El sistema de kafala o patrocinio ata a los trabajadores migrantes a sus empleadores”, le señaló a BBC Mundo May Romanos, investigadora de Amnistía Internacional (AI) sobre derechos de migrantes en la región del Golfo .

Romanos es una de las autoras de un informe de AI de 2019 sobre el sistema de kafala en Líbano.

La palabra árabe kafala significa garantizar.

En este sistema “los trabajadores no pueden entrar al país u obtener una visa a menos que tengan ese patrocinio”.

“Y el empleador puede en cualquier momento cancelar el permiso de residencia y dejar al trabajador como un ilegal en riesgo de ser deportado”, explicó Romanos.

“El trabajador no puede cambiar de trabajo ni abandonar el país sin permiso de su empleador, así que acaba atrapado en un ciclo de abuso”.

El sistema fue creado para asegurar una oferta abundante de mano de obra barata durante una era de boom económico.

Sus defensores aseguran que beneficia a las empresas locales y es un factor que impulsa el desarrollo, aunque el sistema se ha vuelto cada vez más polémico por las denuncias de casos de abuso.

A pesar de la posible explotación, los trabajadores muchas veces aceptan trabajos en el sistema de kafala porque la paga que se ofrece es mejor que la que obtendrían en sus propios países, señala el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR, por sus siglas en inglés), un think tank con sede en Nueva York.

Muchos trabajadores envían remesas a sus hogares, que según el Banco Mundial pueden ayudar a aliviar la pobreza en países de medianos y bajos ingresos. En 2019, Kuwait, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos estuvieron entre los 10 países desde donde se enviaron más remesas.

Los valedores del sistema argumentan que facilitar la entrada legal de trabajadores a la región hace que éstos sean menos vulnerables al tráfico de personas.

Quienes se oponen, sin embargo, señalan que se requieren mayores garantías legales para proteger a los trabajadores, agrega el análisis de CFR.

Mujeres protestando en Líbano con un cartel que dice "abajo el kafala". 2019

Getty Images
“Abajo el kafala”. Trabajadores migrantes protestaron contra este sistema en Líbano.

El sistema de kafala se aplica con variaciones en todos los países del Golfo, además de en Jordania y Líbano.

“En Líbano, por ejemplo, los trabajadores migrantes no pueden cambiar de empleo sin el permiso del empleador pero sí pueden salir del país”, afirmó Romanos.

“Aunque en la práctica es muy difícil hacerlo si el empleador se niega a pagar el pasaje aéreo, ya que estos trabajadores ganan muy poco. En muchos casos además los empleadores confiscan sus pasaportes“.

“Historias desgarradoras”

El informe de 2019 de Amnistía Internacional se centra en el caso de las trabajadoras domésticas.

Uno de los testimonios que recoge el reporte es el de Mary, una trabajadora de Etiopía que viajó a Líbano, donde aseguró haber sufrido abuso físico y verbal.

“Estuve en la casa de mis empleadores sin salir durante un año, trabajaba 18 horas al día. Lloraba todos los días y traté de acabar con mi vida en tres ocasiones. Su casa era mi prisión”, relató Mary.

“La historia de las trabajadoras domésticas es tristemente muy similar en toda la región”, señaló Romanos.

Manos con guantes de limpieza

Getty Images
Algunas de las trabajadoras domésticas entrevistadas por Amnistía Internacional trabajaban hasta 18 horas al día.

“Como viven en la casa de sus empleadores tienden a estar aisladas, a muchas se les prohíbe salir de la casa. Creo que algunas de las historias más desgarradoras que escuchamos eran especialmente de trabajadoras domésticas”.

La mayoría de las trabajadoras domésticas atrapadas en el sistema de kafala son mujeres y provienen de Filipinas, Sri Lanka, India, Bangladesh, y en muchos casos de África.

Muchas de ellas son madres que dejaron a sus hijos en sus países y viajaron con la idea de ganar dinero para la educación y alimentación de sus niños”.

Romano señaló que muchas trabajadoras domésticas migrantes trabajan, como Mary, hasta 18 horas al día sin ningún día libre a la semana.

La carga de trabajo es atroz y muchas relatan casos de abusos físicos por parte no solo de sus empleadores sino de los menores a su cargo”.

“Hemos hablando con muchas de estas mujeres que estaban en refugios en Líbano y Qatar. Estaban atrapadas, porque los empleadores aún tenían sus pasaportes y además no tenían dinero para regresar a su país y reunirse con sus hijos”.

Muchas de ellas ni siquiera habían recibido sus salarios así que trabajaron por nada”.

Un estudio de 2008 de Human Rights Watch denunció que las trabajadoras domésticas migrantes estaban muriendo en Líbano a una tasa de más de una por semana, debido a suicidios o intentos de escapes fallidos.

Bahréin, Qatar y Arabia Saudita

Bahréin anunció en 2009 que desmantelaría el sistema de kafala y estableció un organismo público, la Autoridad Reguladora del Mercado de Trabajo, con el fin de regular el estatus de los trabajadores migrantes en lugar de los empleadores.

Sin embargo, la Organización Internacional del Trabajo, OIT, señaló que esa Autoridad actúa luego del reclutamiento y “no ha asumido el rol de patrocinio, por lo que el sistema de kafala permaneció con algunas restricciones”.

Los trabajadores migrantes en Bahréin ahora tienen “un grado de mobilidad ya que pueden cambiar de empleo sin el consentimiento escrito de su empleador”.

Pero la OIT advirtió que esta libertad fue luego restringida por otra ley en 2011 “que impide a los trabajadores cambiar de empleo antes de un año”.

Qatar también introdujo reformas recientemente al sistema de kafala “ante la presión internacional y por ser foco de atención antes del Mundial de fútbol de 2022”, señaló Romanos.

El país tiene cerca de dos millones de trabajadores migrantes, que representan el 95% de su fuerza laboral, según AI.

“Qatar permite ahora que los trabajadores migrantes cambien de trabajo y salgan del país sin permiso de sus empleadores, pero en la práctica esto sigue siendo difícil”.

“Y además el empleador aún tiene el poder de cancelar en cualquier momento el permiso de residencia. Si el trabajador abandona el empleo por abuso puede ser acusado de huir y enfrentar un posible arresto y deportación”.

La OIT, por su parte, describió la reforma al sistema de kafala en Qatar como “un cambio histórico”.

“Qatar ha introducido grandes modificaciones a su sistema laboral, poniendo fin al requisito de que los trabajadores migrantes obtengan el permiso de su empleador para cambiar de trabajo. El país convirtió al mismo tiempo en el primero de la región en adoptar un salario mínimo no discriminatorio”, señaló la OIT.

“Tras la adopción de la ley 19 de 2020, el 30 de agosto de ese año, los trabjaadores migrantes pueden cambiar de empleo antes del fin de su contrato sin obtener primero un Certificado de No Objeción de su empleador.

Esta nueva ley, unida a la eliminación previa del requisito de un permiso del empleador para abandonar el país, efectivamente desmantela el sistema de patrocinio de kafala y marca el comienzo de una era en el mercado laboral de Qatar”.

“Mediante legislación adicional se estableció un salario mínimo de 1.000 riyales de Qatar (unos US$275) que se aplica a todos los trabajadores, de todos los sectores, incluyendo las empleadas domésticas”, agregó la OIT.

Trabajadores migrantes en Doha, Qatar, haciendo fila para usar un cajero automático

Getty Images
Qatar tiene cerca de dos millones de trabajadores migrantes, que conforman el 95% de la fuerza laboral del país.

Arabia Saudita, por su parte, “tiene más de 10 millones de trabajadores migrantes“, afirmó Romanos.

Este país también introdujo algunas reformas, “pero son más en papel que en la práctica”, según la investigadora de AI.

“Por otra parte, es un país cerrado a las organizaciones de derechos humanos por lo que es muy difícil documentar los abusos y ofrecer apoyo a los trabajadores”.

“Una forma de esclavitud moderna”

Al igual que Mary, la trabajadora doméstica en Líbano, Athenkosi intentó quitarse la vida.

El joven barista logró finalmente volver a Sudáfrica, luego de que su novia organizara una campaña para recaudar fondos. El empleador sólo lo dejó ir tras recibir unos US$1.500 por “incumplimiento de contrato y gastos de comida y alojamiento”.

Otras personas atrapadas en el sistema de kafala no han sido tan afortunadas y siguen a la merced de sus empleadores.

Protesta de trabajadores migrantes en Líbano en 2019

Getty Images
Estos trabajadores migrantes en Líbano piden a sus empleadores: “Entreguen nuestros pasaportes, concédannos un día libre, paguen salarios, hablen en forma amable”.

Para Romanos, el kafala es un sistema complejo que no se cambia solo aboliendo un par de leyes.

“Debe haber un cambio de cultura en estos países, y debe acabarse con la cultura de impunidad”.

Los empleadores no enfrentan ninguna consecuencia por sus abusos, ni en Qatar ni en el resto de la región”.

Romanos asegura que los gobiernos deben no solo reformar las leyes sino implementar esos cambios y castigar a los abusadores.

“Definitivamente el sistema de kafala es una forma de esclavitud moderna y creemos que debe ser abolido“.

“Ése es el llamado que hicimos ya hace más de diez años cuando comenzamos a informar sobre el kafala”.

“Es un sistema que debe ser reemplazado por otro que proteja a los trabajadores migrantes de los abusos y garantice sus derechos humanos”.


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