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8M: Feministas de Puebla denuncian criminalización en su contra por parte del gobierno

Acusan a dos de las activistas de ser funcionarias del Ayuntamiento de Puebla y de haber incitado a la violencia; abrirían carpetas de investigación en su contra.
Cuartoscuro
12 de marzo, 2021
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Feministas integrantes del grupo REDefine Puebla acusan ser criminalizadas por parte del gobierno de Luis Miguel Barbosa ante la advertencia de iniciar investigaciones penales por los daños al Congreso local y propiedad privada, pese a que ellas se encontraban en otro sitio en el momento de los destrozos.

El portal de noticias El Incorrecto, creado en 2017, difundió el martes un video en el que acusó a dos de las activistas de ser funcionarias del Ayuntamiento de Puebla y de haber incitado a la violencia.

Lee: Con intervenciones, marchas y canciones contra la violencia, mujeres toman las calles en estados

Dos de las cuatro mujeres señaladas como responsables de los daños son Cinthya Ramírez y Zavine Magadán, ambas integrantes de REDefine Puebla, la organización feminista que encabezó una de las movilizaciones del 8M en el estado que partió de la sede de la Comisión de Derechos Humanos estatal hacia la Fiscalía.

En tanto, otro contingente hizo una ruta distinta que terminó en la sede del Congreso local, donde un grupo de mujeres con la cara cubierta incendiaron la puerta y dañaron comercios y dos automóviles particulares.

Es decir, en ningún momento ambas movilizaciones coincidieron en ruta y hora. Mientras los destrozos ocurrían en el Congreso, la marcha de REDefine ya se encontraba en la Fiscalía y Cinthya leía el posicionamiento con las demandas de feministas poblanas.

Sin embargo, horas después, comenzó la narrativa sobre la supuesta identificación de las autoras de los destrozos. La presidenta del Congreso local, Nora Escamilla, declaró que ya tenían información sobre quiénes eran las responsables y aseguró que se trataba de funcionarias del Ayuntamiento. 

La siguiente declaración la hizo la Secretaria de Gobierno de Puebla, Ana María Hill Mayoral, quien dijo que tras la identificación de las responsables abrirían carpetas de investigación en su contra. Mientras que, el día siguiente, el gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, informó que esto ya se había concretado e iniciarían las investigaciones por la vía penal.

A partir de entonces comenzó la cobertura al tema y el portal de noticias El Incorrecto hizo una supuesta nota periodística donde revelaba el nombre de las cuatro mujeres y los supuestos cargos en el Ayuntamiento.

Los nombres de Cinthya y Zavine, junto con sus fotografías fueron exhibidas en un video donde se les acusaba directamente de ser las incitadoras de los destrozos y, horas después, más medios locales replicaron dicha información.

Esto, dice Cinthya Ramírez, significa un señalamiento que las coloca en riesgo. “Nos sentimos en peligro por la exhibición, nos preocupa nuestra seguridad porque nos responsabilizan a nosotras directamente de un acto que molestó a una parte de la sociedad poblana”.

Por esto han acudido a otras organizaciones para buscar respaldo, como el Instituto de Liderazgo Simone de Beauvoir, donde REDefine forma parte de la red de jóvenes activistas y que este miércoles 10 de marzo, junto con REDefine México, emitieron un posicionamiento al respecto.

“Nos preocupa la posible criminalización de nuestras compañeras falsamente señaladas como infiltradas. Consideramos que las declaraciones del gobierno del estado, ponen en riesgo inminente la seguridad e integridad de las mujeres integrantes de nuestra organización”, dice el comunicado.

Por tanto desde las organizaciones “expresamos nuestra preocupación por el clima de criminalización de la protesta social en Puebla, en especial en contra de las mujeres activistas. Estas acusaciones erróneas atentan contra nuestro derecho a la libertad de expresión, la libertad de asociación y el derecho a una vida libre de violencia”.

Además, la supuesta nota periodística también acusa que Cinthya y Zavine son funcionarias públicas del ayuntamiento, aunque en realidad son consejeras integrantes del Consejo de Participación Ciudadana del Instituto de la Juventud del municipio de Puebla y de Bienestar del Instituto Municipal de Planeación, respectivamente.

Se trata de figuras honorarias y de participación ciudadana, no de un cargo público porque no reciben salario y su actividad es de “contrapeso a la institución desde la sociedad”, explica Cinthya en entrevista.

Sin embargo, Cinthya ha sido una de las caras más públicas de las actividades encabezadas por REDefine, pues ella apareció como firmante en los acuerdos entre activistas y diputados locales tras la toma simbólica del Congreso de Puebla por las colectivas Coatlicue Siempre Viva y la Coordinadora Feminista, quienes demandaban legislaciones con perspectiva de género. También encabezó las conferencias de prensa para anunciar la movilización del 8M y leyó el posicionamiento tras la marcha.

Otro punto a tomar en cuenta, explica Lizeth Mejorada, también integrante de REDefine Puebla, es que ningún grupo feminista del estado se adjudica la autoría de los daños, ni siquiera el bloque negro, que realiza acciones más radicales, y en cambio, quien insiste en señalar a las presuntas responsables con nombre y apellido es el gobierno de Miguel Barbosa.

Y mientras la atención está en la criminalización hacia las activistas, se está dejando de lado las razones que originaron la protesta del 8 de marzo, pese a estar en una pandemia, explica Cinthya.

Se trata de impedir que en el estado traten de invisibilizar la violencia, las desapariciones de mujeres, la falta de resultados después de levantada la Alerta de Género en el estado desde 2019 y la demanda de descongelar las iniciativas para la despenalización del aborto.

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La olvidada historia del "presidente fugaz" de México, que duró tan solo 45 minutos en el cargo

La presidencia más breve de la historia es la de un político mexicano de inicios del siglo XX que fue instrumento de un golpe de Estado sin que se diera cuenta.
19 de febrero, 2022
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No habían pasado ni 60 minutos, cuando la presidencia de Pedro Lascurain Paredes ya era historia.

El político mexicano asumió como presidente de México en 1913, y a los tres cuartos de hora presentó su renuncia al Congreso.

Se trata del periodo presidencial más breve de la historia. Incluso está registrado así en el Libro Guinness de los Récords.

Durante décadas, la figura de Lascurain ha cargado con la sospecha de haber estado al servicio de un golpe de Estado, así como con el mote de “presidente fugaz”.

Pero investigaciones sobre lo ocurrido en febrero de 1913 muestran cómo un político con notable educación, pero con poca experiencia política, fue víctima de los imprevisibles conflictos de la Revolución Mexicana (1910-1920).

“Es conocido en la historia por sus 45 minutos en el poder, el presidente más breve que existe. Sin embargo, nadie mira su actuación como canciller”, le dice a BBC Mundo la historiadora Graziella Altamirano.

“Tuvo un papel muy importante en ese momento tan difícil en las relaciones con Estados Unidos, con uno de los peores embajadores estadounidenses que ha tenido México en su historia: Henry Lane Wilson“, añade la investigadora, una de las pocas personas que ha tenido acceso al archivo personal de Lascurain.

Pedro Lascurain Paredes

INAH
Lascurain Paredes se mantuvo en la presidencia de México durante 45 minutos.

El cómo llegó a ocupar durante 45 minutos la presidencia de México arroja luz sobre la sombra de traición que siempre persiguió a Lascurain.

“Es un estigma que no se va a poder quitar y después de ese episodio va a pasar muchísimos años tratando de explicar lo que ocurrió y también justificándose, porque todo mundo le dice que fue un traidor”, señala la historiadora Guadalupe Villa, otra investigadora que ha indagado en la historia del “presidente fugaz”.

La Decena Trágica

El brevísimo paso de Pedro Lascurain por la presidencia de México se dio en medio de los frenéticos 10 días -del 9 al 19 de febrero de 1913- en los que se dio un golpe de Estado contra el presidente Francisco I. Madero.

El suceso se conoce como la Decena Trágica.

Aquel año, Madero enfrentó una sublevación de militares contra su gobierno, el primero electo democráticamente tras 30 años del régimen militar del general Porfirio Díaz.

En medio del conflicto, el embajador de EE.UU. en México, Henry L. Wilson -conocido por su intenso intervencionismo político y su rechazo a Madero- realizó una serie de demandas para la protección de los ciudadanos estadounidenses y sus negocios en México.

Francisco I. Madero

Getty Images
El presidente Francisco I. Madero fue el primer mandatario mexicano electo en votaciones libres en el siglo XX.

Lascurain, como secretario de Relaciones Exteriores, tuvo que enfrentar esas presiones de Wilson, quien incluso pidió abiertamente la renuncia del presidente y amenazó con gestionar en Washington una intervención militar de EE.UU.

“Su papel como canciller fue lo más importante, porque fue en la época de las amenazas, la época de las peores notas que haya recibido en México en su historia en cuanto a amenazas de intervención”, explica Altamirano.

“Incluso en varias ocasiones hubo apostados varios barcos, tanto en el Pacífico como en el Golfo, para prevenir todo lo que estaba sucediendo y lo que exigía Estados Unidos en ese momento”, añade.

México había perdido ante el país vecino más de la mitad de su territorio unas décadas atrás, por lo que las amenazas estadounidenses se tomaban muy en serio.

 

“Cuando se viene la sublevación de febrero es cuando empiezan todas las amenazas de Wilson y todos los demás embajadores que estaban en México para obtener la renuncia del presidente como única manera de salvar la situación”, explica Altamirano.

Sin tener la autorización de Washington, el embajador Wilson hacía saber a sus colegas embajadores de la existencia de tropas listas en la frontera con México.

“En todas las conversaciones decían los embajadores: ‘Es que es un peligro, viene la invasión si no renuncia el presidente. Hay que hacer que renuncie el presidente, va a venir una invasión'”, cuenta Altamirano.

Sus famosos 45 minutos de presidencia

El general Victoriano Huerta, a quien Madero encargó el control de la sublevación, no era un aliado de su presidente.

Como luego se supo, confabuló junto al general Félix Díaz (sobrino del expresidente Porfirio Díaz) y el embajador Wilson para derrocar a Madero y tomar el poder “temporalmente”.

Lo llamaron el “Pacto de la Embajada”.

El embajador Henry L. Wilson

Getty Images
El embajador Henry L. Wilson fue artífice del “Pacto de la Embajada”.

Para lograr sus fines, Lascurain fue un “instrumento” sin que él lo supiera.

Y es que el 18 de febrero de 1913, en medio de los choques entre leales y sublevados, Madero y su vicepresidente, José María Pino Suárez, fueron aprehendidos por las fuerzas de Huerta.

Convencido de que tenía todo en contra y su caída era inminente, al día siguiente el presidente redactó su carta de renuncia y la entregó al canciller Lascurain para llevarla al Congreso.

A cambio pedían un salvoconducto para salir del país.

“La vida de Madero ya estaba comprometida, igual que la de Pino Suárez. Desde un principio estuvieron sentenciados a muerte, por más que hubiera habido promesas de Victoriano Huerta”, señala Villa.

Lascurain se dirigió al Congreso con la carta de renuncia de Madero y tras entregarla, como la Constitución indicaba entonces, a él le correspondió asumir el gobierno.

Así fue que Lascurain se convirtió en presidente.

El general Victoriano Huerta

Getty Images
El general Victoriano Huerta se hizo con el poder mediante un plan que luego sería calificado de golpe de Estado.

Confiando en el acuerdo con Huerta, Lascurain designó al general sublevado como secretario de Gobernación (el siguiente funcionario en la línea de “sucesión”) y entregó su carta de renuncia en cuestión de 45 minutos.

Huerta, en consecuencia, era el nuevo presidente.

Nunca hubo salvoconducto ni garantías para el exilio de Madero y sus acompañantes.

Él y Pino Suárez fueron asesinados el 22 de febrero a las afueras de la cárcel de Lecumberri, en una escena disfrazada de intento de fuga.

Lascurain fue tildado de traidor a Madero y a la causa reformista.

“Es algo muy controvertido y hay muchos juicios encontrados. Hay quienes dicen que fue ingenuo, que el mismo embajador se aprovechó de él y de su buena fe. Que fue un instrumento de Huerta”, explica Altamirano.

¿Un traidor?

Lascurain fue consciente de la situación en la que estaba desde el mismo momento en que redactó su carta de renuncia, en la que señalaba que, de actuar de otra manera, “hubiera cooperado a futuras desgracias“.

“Los acontecimientos a los que asistimos me han colocado en el caso de facilitar los medios para que dentro de la ley se resuelva una situación que de otro modo acabaría con la existencia nacional”, decía al referirse a la amenaza de invasión estadounidense.

El general Victoriano Huerta y su gabinete

Getty Images
Lascuráin no formó parte del gobierno de Huerta, que se mantuvo en el poder poco más de un año hasta que fue derrocado.

Pero la documentación a la que Altamirano ha tenido acceso indica cómo el breve presidente de México se sabía caído en la desgracia.

“Llega Lascurain a su casa desesperado, desengañado, y escribe una carta de su puño y letra, yo la vi, diciendo ‘fui completamente engañado, yo que de buena fe quise tratar de salvar al presidente y al vicepresidente, me engañaron totalmente‘”, explica Altamirano.

“Hay quien dice que no debió renunciar. Pero estaba la Cámara rodeada de militares. Estaba él amenazado. Estaban ya los diputados con la pluma en la mano para recibir la renuncia y su acta para asumir de presidente y después renunciar. Ya estaba todo armado”, continúa.

Guadalupe Villa cree que es necesario analizar qué ocurrió en ese momento para entender que “nada dependía de un solo hombre”.

“Es un gran complot. Y de verdad que la intervención de Henry L. Wilson es verdaderamente abominable”, señala la historiadora.

Revolucionarios con Pancho Villa

Getty Images
La Decena Trágica fue uno de los episodios de la Revolución Mexicana que al final sentaría las bases del México de hoy.

Luego de autoexiliarse en el extranjero, Lascurain volvió a México y pasó muchos de sus años intentando limpiar su nombre.

“Va a tener que estar escribiendo constantemente justificaciones, porque hay mucha gente que lo tacha de traidor”, explica Villa.

“Tal vez fue un poco ingenuo, porque creyó en lo que le dijeron otros. Para ser político se necesita ser muy colmillo. Y él no lo tenía“.


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