En Jalisco esperan hasta 60 horas para recibir vacuna contra COVID
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Siboney Flores

En Jalisco esperan formados hasta 60 horas para recibir la vacuna contra la COVID

Autoridades municipales recibieron quejas de las personas que hacen fila y respondieron que “es asunto de la Federación”. Se prevé que a las 8 de la mañana comience el operativo correcaminos.
Siboney Flores
19 de marzo, 2021
Comparte

Jonathan llegó desde el miércoles 17 de marzo a medio día a la calle de Juan Tablada. Decidió poner una silla y comenzar a esperar. Su meta: conseguir que vacunen a sus dos abuelos. Por ahora, ya lleva 45 horas formado y detrás de él, por lo menos hay otras 1,500 personas.

Él asegura que no se moverá hasta que lo logre. Es decir, si tiene suerte, tendrán que pasar 60 horas para que eso suceda. En donde está es el Code Alcalde, una de las 9 sedes que tendrá Guadalajara para aplicar la vacuna COVID-19 los días 20, 21, 22 y 23 de marzo a los adultos mayores de 60 años.

Leer más: Vacunación en estados: fichas de espera, filas de coches y escasez de dosis

Jonathan platica que acudió a formarse para tener la seguridad de que vacunarían a sus abuelos, quienes no han enfermado y esperan poder volver a salir.

Su miedo no es raro. El martes 16 de marzo, el secretario de Salud, Fernando Petersen Aranguren, informó por la mañana que 80 mil 925 dosis habían llegado a la ciudad y que más tarde informarían como sería la logística.

Al medio día dijeron que la aplicación sería por orden alfabético y no dieron más detalles. Pero al siguiente día, el miércoles 17 de marzo, la Secretaría de Salud Jalisco anunció que “no habrá aplicación de acuerdo a la letra del apellido” y presentaron los nueve puntos de vacunación: Parque Agua Azul, Code Alcalde, Parque San Jacinto, Parque Ávila Camacho, Code Paradero, Antigua Penal de Oblatos, Explanada del Instituto Cultural Cabañas, Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUADD) y el Museo del Ejército y la Fuerza Aérea.

Es decir, le dijeron a los ciudadanos que el que se forme primero gana. Y según las estadísticas del Inegi, eso significa que solo uno de cada tres adultos en la ciudad podrá acceder a la vacuna. Por eso, al escuchar la noticia Jonathan salió corriendo para apartar un lugar para sus abuelos.

Pero esperar largas horas en medio del calor, el sol y la llegada de personas no ha sido tan fácil. Los vecinos de la colonia Miraflores se dieron cuenta de esto y decidieron organizarse para evitar el caos y las peleas.

Jonathan llegó el miércoles a medio día a la calle de Juan Tablada. Decidió poner una silla y comenzar a esperar.

Jonathan platica que acudió a formarse para tener la seguridad de que vacunarían a sus abuelos, quienes no han enfermado y esperan poder volver a salir.

“Lo que hicimos fue comenzar a anotar nombre de la persona mayor a vacunarse y les dimos un número. Ese número también lo pegaban en la pared donde esperaban recargados, para así evitar que se metiera en la fila” comentó Cuauhtémoc Lorenzana, uno de los 10 vecinos que decidieron organizar.

Por su parte, las autoridades de Guadalajara llegaron el jueves para ver la fila que había en la sede. En ese momento prometieron la llegada de puntos de hidratación y baños públicos, pero fue hasta el viernes por la noche cuando llegaron.

Este viernes las autoridades municipales regresaron y recibieron quejas de las personas que hacen fila y respondieron que “es asunto de la Federación”. Se prevé que la Secretaría del Bienestar comience a repartir fichas a las 6 de la mañana y de momento, las autoridades se comprometieron a respetar la fila que existe. La intención es que a las 8 de la mañana comience el plan de vacunación a través del Operativo Correcaminos.

Este viernes las autoridades municipales regresaron y recibieron quejas de las personas que hacen fila y respondieron que “es asunto de la Federación”. Se prevé que mañana a las ocho de la mañana comience el operativo correcaminos.

El turno 1476

José Murguía tiene más de 80 años. Llegó el viernes a las 3 de la tarde para esperar su turno y se encontró con la sorpresa de ser el número 1476 en la sede del Code Alcalde.

Pero José no puede con el calor y el hambre, así que tomó su ficha y se la guardó. “Me voy a ir y si ya mañana respetan el lugar, que bueno, y sino, también, no aguanto estar aquí esperando”.

José es vecino de la zona y espera poder recibir la vacuna. Y al igual que él, hay otros afectados. Como Emilia quien tiene 72 y padece de osteoporisis. Viene con su esposo a “sacar ficha”, pero le dijeron que tenía que registrase y formarse durante toda la noche y madrugada.

Cientos de personas hacen fila en Guadalajara en uno de los módulos donde se aplicará la vacuna contra el Covid-19.

Cientos de personas hacen fila en Guadalajara en uno de los módulos donde se aplicará la vacuna contra el Covid-19.

“Para mí no es justo, yo no puedo esperar aquí, es imposible y quienes tienen familia que les ayude, porque yo no la tengo, van a ser quienes la reciban y no quienes más la necesitamos, me molesta mucho la situación” explica Emilia.

Recorrer 80 kilómetros para obtener la vacuna

Contrario al caos que se vive en las sedes de Guadalajara, algunos municipios al interior del estado, como Tepatitlán, Tequila, Chapala y Ocotlán tuvieron dosis de sobra por lo que las personas del Área Metropolitana de Guadalajara se desplazaron para recibir la vacuna.

Uno de los ejemplos es Francis, de 62 años. Que al enterarse de que todavía había vacunas disponibles en Ocotlán, salió en su automóvil de Zapopan y condujo 80 kilómetros para llegar a la sede de vacunación del municipio. Con ella llevo a sus familiares Antonio y Justina. Todos lograron vacunarse en un tiempo de media hora.

Ignacio y Juana, son un matrimonio que fue desde Michoacán hasta Ocotlán y también lograron vacunarse. Ignacio confiesa que no creía que iba a vivir para ver que existiera la vacuna y menos par recibirla.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Viacrucis de Iztapalapa: la olvidada historia de cómo surgió esta representación de Semana Santa

Cada año en Ciudad de México hay una recreación de grandes proporciones de la Pasión de Cristo. Su origen se dio en un momento de gran necesidad para México.
15 de abril, 2022
Comparte

Hasta antes de la pandemia de coronavirus, cerca de dos millones de personas se congregaban en el sureste de Ciudad de México para presenciar la representación de la Pasión de Cristo.

Es uno de los rituales de Semana Santa más importantes y de maores proporciones del mundo, y se celebra en Iztapalapa, la alcaldía más poblada de la capital mexicana.

Curiosamente, el origen de esta tradición de casi 180 años está en otra enfermedad que se azotó México en el siglo XIX: una epidemia de cólera.

“La epidemia fue una situación límite, como la actual. Enfrentaron una mortandad tan grande que creían que iban a desaparecer“, explica a BBC Mundo la antropóloga Mariángela Rodríguez.

Este año, la Pasión de Cristo espera recuperar el esplendor que tenía hasta antes de la pandemia, con el regreso de cientos de miles de visitantes dado que Ciudad de México ha registrado un bajo nivel de contagios de covid-19 en los últimos meses.

Y como antes, unos 5.000 participantes, entre actores, organizadores y penitentes, volverán a las calles de Iztapalapa.

Pero ¿cómo surgió el fervor por la Pasión de Cristo en un antiguo barrio prehispánico?

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

El “teatro evangelizador”

Si bien el ritual de los últimos días de la vida de Jesús, según la tradición católica, comenzó a escenificarse hace dos siglos en Iztapalapa, el cómo pasó a formar parte de la fe de la mayoría de los mexicanos viene de mucho antes.

El colonialismo y la instauración del catolicismo como única religión permitida desde el siglo XVI supuso el adoctrinamiento generalizado de los pueblos indígenas, los cuales tenían una diversidad de creencias y tradiciones que fueron prohibidas.

Una de las herramientas que más sirvió al clero fue el “teatro evangelizador”, explica Rodríguez, pues echó mano del arraigado gusto de los pueblos prehispánicos, como el mexica de Ciudad de México, por las puestas en escena teatrales.

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

“Tenían que popularizar las creencias y no había manera de enseñarlas de manera oral o escrita. Y lo más útil fue usar imágenes”, explica Rodríguez.

En su tiempo, los dramaturgos prehispánicos eran los sacerdotes que componían comedias cortas representadas ante el público con temas religiosos o profanos. Los actores incluso eran profesionales, dedicándose casi exclusivamente a ello.

En las ceremonias y fiestas indígenas abundaba el sentido dramático, tanto en procesiones como en cantos, danzas, trajes y escenificaciones que tenían un alto contenido emotivo.

“Los mexicanos eran en especial sensibles a las formas teatrales, pues gustaban mucho de la farsa y la comicidad. Sin embargo, también se conmovían ante los hechos cruentos y dolorosos. Esto nos permite entender por qué fueron tan receptivos a la Pasión de Cristo”, señala la antropóloga Mariángela Rodríguez en su investigación titulada “Los insólitos caminos de la tradición: Semana Santa en Iztapalapa”.

Facsímil del códice Tonalámatl de Aubin

BBC
Los pueblos prehispánicos tenían muchas ceremonias alegóricas que eran vistas por grandes públicos.

Los evangelizadores españoles aplicaron lo que ahora se conoce como “culto de sustitución”.

Templos como el del Señor del Santo Entierro, conocido popularmente como el Señor de la Cuevita, el más venerado en Iztapalapa, en la época prehispánica era el de Tezcatlipoca, una deidad de los mexicas.

Una doble intención

La antropóloga reconoce la astucia de los españoles al haber usado la cosmovisión indígena como herramienta didáctica de la evangelización católica.

Pero los pueblos prehispánicos también se sirvieron de este fenómeno para preservar sus tradiciones.

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

“El culto de sustitución muestra que, para que sobreviviera la religiosidad indígena, tuvo que vestirse de católica. La Virgen de Guadalupe es Tonantzin del mundo indígena”, le dice Rodríguez a BBC Mundo.

Hasta la fecha, elementos alegóricos de las viejas tradiciones prehispánicas siguen vivos en torno a rituales católicos como el viacrucis de Iztapalapa.

Aquellos caballeros águila o tigre prehispánicos hoy siguen apareciendo en las danzas de los carnavales que preceden a la Semana Santa y que forman parte de la tradición católica de la cuaresma.

El mismo sitio en donde hoy se realiza la Pasión de Cristo no es otro que el antiguo Huizachtépetl (“cerro de los huizaches”, en la lengua náhuatl) donde cada 52 años tenía lugar la ceremonia del Fuego Nuevo.

La promesa

Hacia el año 1833, México vivió una epidemia de cólera morbus que causó decenas de miles de muertes. En Ciudad de México falleció el 5% de la población y decenas de miles enfermaron.

La gente de Iztapalapa acudió ante el Señor de la Cuevita para pedirle el fin de la enfermedad. En retribución, recrearían el Vía Crucis de Jesucristo cada año a partir de 1843.

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

“Creían que iban a desaparecer. Entonces el tamaño de la promesa tenía que ser así de grande”, explica Rodríguez.

El pueblo de Iztapalapa se apropió de la celebración y su organización, más allá de las directrices de la Iglesia católica.

“Es la elaboración propia de los pueblos. Se basa en textos que son básicamente melodramas. Si bien la Iglesia ya echaba mano del melodrama, aquí es hipermelodrama“, señala la antropóloga.

“Hay que recordar que en la Biblia no existen las tres caídas. Y acá sí. Y está la virgen María y María Magdalena que lloran”, añade.

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

La representación del viacrucis es convalidado por la Iglesia a través de la celebración de misas, pero los organizadores son un grupo familias que han heredado la estafeta desde hace décadas.

“Todos los que participan tienen una manda o promesa para transformar su mundo. Buscar la salud, buscar empleos, son las peticiones más importantes que se hacen ahí”, señala Rodríguez.

“Es un pueblo que ama sus tradiciones”.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=jS8VesNuRUA

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.