Manejo de residuos COVID: sin información y peligroso para trabajadores
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Manejo de residuos COVID: diverso, con poca información y peligroso para trabajadores de limpia

Estados y municipios del país han aplicado medidas dispares ante el incremento de desechos en la pandemia. La mayoría no tiene información sobre cómo esto ha afectado a toda la cadena de trabajadores dedicados al manejo de residuos.
Cuartoscuro
Por Gonzalo Ortuño y Siboney Flores
31 de marzo, 2021
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Un año de usar cubrebocas, guantes, caretas y equipos de protección contra COVID ha dejado también una larga fila de desechos contaminantes.

Desde el brote de la enfermedad, la cantidad de desechos plásticos generados en todo el mundo es de 1.6 millones de toneladas al día, más 3,400 millones de cubrebocas de un solo uso desechados todos los días, de acuerdo con un estudio publicado por la revista científica Heliyon

Solo en México, se calcula que 81 millones 227 mil 634 cubrebocas son desechados diariamente, así como 9 millones 669 mil 956 toneladas de plástico diarias, según la estimación del estudio sobre contaminación por COVID-19 ‘Impacto de la pandemia de COVID19 en la huella global de residuos plásticos’

Si bien en el país hay una regulación y guía para tratar los Residuos Peligrosos (RPBI) que generan hospitales, clínicas y laboratorios —y que corresponden a autoridades federales—, los estados son responsables del manejo de Residuos de Manejo Especial (RME), y los municipios, de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU).

Ante el riesgo de que los desechos por COVID de hogares o lugares de trabajo se mezclaran, autoridades federales publicaron desde abril de 2020 la Cartilla de Mejores Prácticas para la Prevención del COVID-19 en el Manejo de los Residuos Sólidos Urbanos, que contiene las medidas que las localidades debían tomar para separar y proteger a personas trabajadoras de limpia. 

Los resultados son diversos, pues aunque algunas ciudades implementaron programas especiales y capacitaron a su personal, otras solo se limitaron a recolectar desechos con lo que tenían a su alcance.

Leer más: Los recolectores voluntarios de residuos ‘salvan’ del colapso a la Ciudad de México

Animal Político solicitó información a 32 municipios y dependencias de 11 entidades del país para conocer si implementaron nuevos programas en el manejo de residuos ante la pandemia, así como para saber cuántos trabajadores de limpia resultaron afectados por contagio o fallecimiento. 

Solamente 10 entregaron información, el resto argumentó que no era su competencia o respondieron que por ser un servicio concesionado a alguna empresa no tienen información al respecto.

CDMX 

Dabyd Sarabia lleva 20 años dedicándose al trabajo de recolección de residuos en la Ciudad de México. El inicio de este 2021 fue más complicado, pues él y su esposa enfermaron de COVID-19.

Aunque su caso fue leve, Dabyd cuenta que su cuerpo resiente las secuelas del virus por el agotamiento, y el dolor en la espalda al respirar profundo. 

“Cuando regresé quise trabajar al ritmo acostumbrado, pero me agito mucho, me falta el aire y en ocasiones me siento desorientado todavía. Me dicen que son secuelas y que tengo que trabajar a un ritmo más lento”, relata Sarabia quien pudo aislarse en casa y mantener su trabajo en la recolección de residuos al sur de la capital del país. 

Cuenta que fue hasta agosto cuando empezó a recibir equipo de protección como cubrebocas, careta, gafas y desinfectante para los residuos. 

En noviembre de 2020, la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema), junto con la Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo (STyFE) y las alcaldías Azcapotzalco, Álvaro Obregón e Iztapalapa capacitaron a 60 trabajadores de limpia en el manejo de residuos sólidos, con la finalidad de convertirlos en “orientadores ambientales” que supieran cómo trabajar los diversos tipos de residuos, incluyendo cubrebocas y otros residuos sanitarios para evitar contagios de COVID-19.

El objetivo, dijeron las autoridades, también era ayudar a separar y reducir en alguna medida las 13 mil toneladas diarias de residuos que emite la ciudad. 

Aunque se consultó a la Sedema sobre los resultados de este programa (el cual ya concluyó) no se obtuvo respuesta. 

La alcaldía Iztapalapa solo respondió señalando que aplica protocolos sanitarios, pero negó tener información sobre contagios y fallecimientos en trabajadores de limpia; las otras dos localidades no han respondido a las solicitudes de información.

De hecho, de las 16 alcaldías de la Ciudad de México, solo seis han proporcionado información sobre trabajadores de limpia afectados por COVID.

La alcaldía Coyoacán confirmó 90 contagios (5 personas de administrativo; 25 choferes; 10 supervisores y 50 barrenderos) así como 30 muertes (3 de administrativo, 7 choferes y 20 barrenderos).

Tláhuac solo respondió haber registrado 41 muertes de trabajadores, sin especificar área ni contagios. 

Mientras que Venustiano Carranza registró 37 casos positivos de COVID (26 en hombres y 11 en mujeres), así como 13 defunciones (11 hombres y 2 mujeres).

En Miguel Hidalgo se han detectado 12 casos (un subdirector de limpia; 4 peones de barrido; 3 choferes; un supervisor, un auxiliar operativo, un administrativo; y una secretaria) y 4 defunciones (dos peones de barrido y dos choferes).

Xochimilco suma 14 contagios y 19 defunciones por la enfermedad. En tanto, Milpa Alta reportó 4 contagios (3 en chóferes y 1 velador) y la defunción de uno de los conductores.

En abril de 2020, autoridades capitalinas hicieron un llamado a la ciudadanía para separar sus residuos en orgánicos, inorgánicos reciclables, así como inorgánicos no reciclables y sanitarios, con la finalidad de evitar la propagación del COVID-19 y proteger a los trabajadores de limpia.

La campaña también pedía colocar en una bolsa los cubrebocas, guantes, pañuelos desechables, chicles, cepillos de dientes, cigarros, envases de medicamentos, jeringas, apósitos y gasas en la categoría de no reciclables y sanitarios.

También invitaban a rociar la bolsa que contenga estos residuos con una solución de agua clorada antes de entregarla a trabajadores de limpia.

Sin embargo, algunos trabajadores ven que esta campaña no funcionó. 

Es el caso de Javier Zúñiga, peón de barrido y chofer de relevo en el pueblo originario de San Pedro Mártir, Tlalpan. 

“Por más que nos den equipo de protección es infructuoso, la ciudadanía no entiende… hay excepciones, no podemos hacer generalizaciones, pero uno está expuesto, con equipo a medias porque nos dan 10 cubrebocas para todo el mes y se acaban en 3 días”, cuenta Javier, quien en octubre pasado enfermó de COVID, junto con su esposa.

Estado de México 

De las entidades consultadas, la mexiquense fue la que dijo haber implementado más cambios en el manejo de residuos y la que dio mayor información sobre trabajadores afectados.

El 16 de julio de 2020, el Estado de México publicó una norma emergente (la NTEAE-002-SeMAGEM-RS-2020), para obligar a los municipios a separar sus residuos en orgánicos, inorgánicos, sanitarios y COVID-19, categoría que aplica en hogares y organizaciones no hospitalarias que tienen a una persona con el virus.

“Como vimos que esto seguía (la pandemia) y que no teníamos para cuando, emitimos algo que fuese obligatorio y no nada más quedara en una buena intención” explica Susana Libién Díaz, directora de Manejo Integral de Residuos del Estado de México.

De acuerdo con la funcionaria mexiquense, la norma seguirá vigente hasta que termine la epidemia y contempla también la protección de trabajadores de limpia desde la recolección, hasta su disposición final en rellenos sanitarios del estado. 

“Está prohibido abrir bolsas con residuos sanitarios y sanitarios COVID, tienen que llegar intactos a su disposición final. Se les pidió a los rellenos sanitarios una celda para COVID donde se depositan y deben cubrirse de inmediato. Por lo mismo hemos tenido pocos contagios”, sostiene. 

De acuerdo con información otorgada por autoridades estatales, de los 589 trabajadores de rellenos sanitarios que hay en 17 municipios del Estado de México, 44 enfermaron de COVID (la mayoría en el relleno sanitario de Ixtapaluca El Milagro), y un trabajador murió por la enfermedad.

En tanto, en Toluca, el ayuntamiento  reportó 47 casos y 5 defunciones entre el personal de limpia.

Tabasco

Si bien las autoridades estatales de Tabasco no respondieron haber implementado un programa especial para manejo de residuos en la pandemia, el municipio de Centro, Villahermosa confirmaron 52 contagios (11 administrativos; 14 recolectores; 9 trabajadores de limpieza y mantenimiento; y 18 operadores en espacios públicos), así como y 8 defunciones (5 de operadores de espacios públicos; 2 recolectores y uno en almacén central de maquinaria).

Jalisco 

En esta entidad, Guadalajara, Tonalá, Tlajomulco de Zúñiga y San Pedro Tlaquepaque,  cuatro de los cinco municipios que integran la Área Metropolitana de Guadalajara (AMG), respondieron que el servicio de recolección es concesionado a la empresa Caabsa Eagle, por lo que no saben sobre la recolección de residuos Covid-19 y tampoco sobre cuántos trabajadores han enfermado o muerto a causa del virus. 

El único que hace la recolección con su personal de planta es Zapopan. De los 600 trabajadores que recolectan basura, 130 fueron separados de sus responsabilidades al tener comorbilidades, y de los 470 restantes, 10 enfermaron y ninguno ha muerto a causa del virus. 

Trabajadores respondieron a Animal Político que existe una presión por no decir que el personal está enfermo y dijeron tener miedo de perder el empleo. 

José, nombre ficticio para su protección, es un trabajador de la empresa Caabsa Eagle y recolecta residuos en la Zona Oriente de Guadalajara. Él reconoce que “si hay compañeros que han enfermado, incluso unos han muerto, eran compañeros con diabetes, hipertensión y sobrepeso, pero solo sabes lo que escuchas, la empresa no muestra cifras ni nada, más bien de quienes conoces y tu entorno”. 

Entre él y su equipo con el que trabajan diariamente calculan que han sabido de cerca de siete casos de trabajadores que murieron a causa del virus. 

Los recolectores temen exigir o hacer visibles las condiciones en las que trabajan porque no quieren perder su empleo.

 “Cuando empezó esto del COVID-19 salieron a darnos que guantes y lentes, pero los guantes son demasiados duros y es imposible agarrar y cargar la basura, luego los lentes cansan, el cubrebocas te ahogas porque caminas muy rápido y hablas, gritas, preguntas, es muy iluso que nos vengan a decir que con eso estamos protegidos, deberían hacernos muchas pruebas y contemplarse en la vacunación, porque si no pasamos un día todos se molestan, pero no fuera nosotros exigiendo algo porque dicen que en esto decidimos trabajar, que nadie nos obligó” comentó Pablo, nombre ficticio, un recolector en la zona centro de Tlaquepaque. 

Todos los recolectores entrevistados en la AMG reconocieron que, las personas siguen sacando sus residuos sin ningún distintivo. 

“Una vez, una señora salió a sacar su basura y se veía muy mal, yo no pensé que fuera COVID y le dije que se mejorara, y me dijo que gracias que el COVID la tenía muy mal, y salió sin cubrebocas, y me dio la basura como si nada, a veces si le hacen pasar corajes a uno”, relató Artemio, uno de los recolectores en la Zona Norte de Guadalajara. 

En teoría, los hogares que tienen a una persona en confinamiento, deben de separar sus residuos de papel y artículos desechables en una bolsa. Luego colocar en la bolsa un distintivo rojo (una liga o moño) y rociarlo de una fórmula de cloro con agua, para después entregarlo al recolector de basura. También se recomienda indicarles a los recolectores cuál es la bolsa, para que la puedan separar desde un inicio. 

Para impulsar el tema, la Universidad de Guadalajara, a través de sus académicos, recomendaron e hicieron un llamado en medios para separar la basura con residuos COVID. 

El Ayuntamiento de Guadalajara también hizo un llamado, pero al final, reconoció en entrevista con un diario local que la campaña no había funcionado, pues estiman que solo 1 de cada 10 hogares donde había COVID separaban sus residuos para ayudar a evitar contagios de recolectores

El Ayuntamiento de Zapopan también hizo campaña. Circuló con lonas en sus camiones para que las personas las vieran. Lo compartió en redes sociales y compartió un texto en su área de comunicados. 

Jairo Balcázar Flores, director de Aseo Público explicó que la campaña “tuvo muy poca respuesta de la ciudadanía” y pide a las personas dimensionar el trabajo de recolección que hacen los trabajadores municipales, pues en promedio, diariamente recolectan miles de bolsas que llegan a ser mil 380 toneladas. 

Sonora

El municipio de Hermosillo, Sonora, respondió que 40 trabajadores de limpia (sin especificar puesto) enfermaron por COVID, pero omitió responder si hubo muertes entre el personal. 

Se limitó a señalar que los trabajadores reciben equipo de protección consistente en cubrebocas, guantes, gel antibacterial,  además de la sanitización de las unidades. Indicó que los casos sospechosos han sido enviados a realizar la prueba de detección y se les da seguimiento.

Sin datos 

La ciudad de Querétaro negó tener información al respecto argumentando que el servicio de recolección es operado por una empresa privada; la ciudad de Campeche se declaró incompetente para dar información, mientras que autoridades del municipio de Monterrey, Nuevo León, señalaron que en su “búsqueda exhaustiva” no encontraron datos sobre trabajadores de limpia afectados.

En tanto Tijuana, Baja California; La Paz y Los Cabos, Baja California Sur; y Benito Juárez, en Quintana Roo no respondieron a las solicitudes planteadas.

La pandemia y nuestros desechos

De acuerdo con el estudio Panorama de la generación y manejo de residuos sólidos y médicos durante la emergencia sanitaria por COVID-19, la emisión total de residuos por la pandemia ronda entre las 81. 2 y 92.3 toneladas al día de residuos médicos y residuos sólidos urbanos (de hogares) en México.

Esto implica un incremento de entre el 3 y 17% en los desechos, de acuerdo con las estimaciones del estudio, y en el cual colaboró Arturo Gavilán García, director de Investigación sobre Contaminación, Sustancias, Residuos y Bioseguridad del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC). 

Para el investigador, el hecho de que los estados y municipios tengan un trato tan dispar se debe a que cada localidad toma medidas acorde a sus condiciones económicas, ambientales y sociales. 

“El tema es muy diverso en todo el país porque son los gobiernos de los municipios quienes tienen la atribución y están a cargo del manejo. Cada municipio, dependiendo de sus condiciones, hace un manejo diferente, por ejemplo, algunos tienen un ejercicio impecable en la disposición final de residuos con buenos sitios, con todos los controles y hay otros que tienen más problemas”, expone en entrevista. 

Gavilán García señala que el manejo de  residuos sólidos urbanos siempre ha sido un tema a tratar, desde antes de la pandemia, pues considera que hay poca información e infraestructura para mejorar su manejo.

“Hemos visto que hay municipios que no cuentan con la suficiente información para decirnos de qué está formada su corriente de residuos, eso en condiciones normales, y en esta condiciones atípicas pues todavía se ha complicado un poco más la generación de información”, reflexiona.

El especialista considera que se debe generar mayor información en estados y municipios para emitir guías y documentos que permitan saber cómo proteger a la población y al personal de servicios de limpia en una pandemia que, después de un año, no se le ve fin.

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Venezuela le quita 6 ceros a su moneda y el bolívar soberano se convierte en bolívar digital

Con esta nueva reconversión, ya son 14 los ceros que se han quitado al bolívar en 14 años.
1 de octubre, 2021
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Bolívares venezolanos

Getty Images

A partir de este viernes, el bolívar soberano pasa a llamarse bolívar digital, con seis ceros menos.

De esta manera, el gobierno de Venezuela pone en marcha su decisión de apostar nuevamente en una reconversión monetaria para contrarrestar el proceso de hiperinflación que vive el país.

Solamente en lo que va año, el bolívar se ha depreciado más de un 70% y este viernes se necesitaban más de 4 millones 500 mil bolívares soberanos para comprar un dólar, según la plataforma venezolana Dolar Today.

El nuevo nombre “bolívar digital” se basa, según un comunicado del Banco Central de Venezuela (BCV), “en la profundización y desarrollo de la economía digital” en Venezuela.

La vicepresidenta del país, Delcy Rodríguez, anunció el jueves que todo el sistema bancario nacional ya se encontraba preparado para quitarle seis ceros a la moneda.

Pero la medida ha sido criticada desde la oposición, que la considera como una muestra del “fracaso” de la política económica del gobierno de Nicolás Maduro.

“Podría perderse en seis meses”

El exdiputado opositor José Guerra aseguró hace dos semanas que la nueva reconversión monetaria se podría perder “en meses” si no se pone en marcha un programa contra la hiperinflación.

“Si esa actualización del cono monetario no va relacionada con un programa económico para acabar con la hiperinflación y hacer crecer la economía, esa reconversión monetaria se va a perder en meses, tal vez en un año”, explicó en un video difundido por la oposición.

“Las causas de la hiperinflación siguen estando ahí y el cono monetario pierde otra vez sus atributos para facilitar y hacer factible la transacción”, añadió.

En los últimos 14 años, Venezuela le ha quitado 14 ceros a su moneda.

En 2007 se eliminaron tres y nació el bolívar fuerte. Once años después se eliminaron cinco ceros y surgió el bolívar soberano.

Ninguno de estos procesos de reconversión logró parar la hiperinflación, que ha pasado a ser la más alta del mundo.

Una economía altamente dolarizada

No obstante, esta nueva reconversión se da en un contexto diferente. En la actualidad, la economía venezolana está altamente dolarizada.

La moneda preferida hacer pagos en efectivo es el dólar estadounidense, y en caso de utilizar bolívares, la mayoría prefiere utilizar tarjetas o transferencias electrónicas.

Ya a comienzos del año, escribía el excorresponsal en Venezuela de BBC Mundo Guillermo D. Olmo, se estimaba “que más de un 55% de las transacciones en el país se realizan en dólares”.

El cambio en la moneda ha sido descrito por las autoridades económicas como “un hito histórico necesario en un momento en que el país comienza el camino de la recuperación económica”.

El BCV añadió que la introducción del bolívar digital no afectará el valor de la moneda y que “el tipo de cambio de referencia seguirá siendo el que determine el sistema de mercado cambiario venezolano”.


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