Escuelas sin baños y con grietas dudan volver a clases el 7 de junio
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Escuelas sin baños, con grietas y filtraciones dudan regresar a clases el 7 de junio en CDMX

Tras el anuncio de regreso a clases, el gobierno de la CDMX recibió el diagnóstico de 2 mil 773 escuelas: 126 deben ser fumigadas, 122 pidieron rehabilitación de bardas y 97 impermeabilización.
26 de mayo, 2021
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Antes de la pandemia, la primaria Francisco Villa tenía goteras en el edificio de la dirección, una de ellas era tan grande y molesta que las cubetas fueron insuficientes. Por eso optaron por pegar con silicón un tubo de pvc al techo y, simulando una tubería, lograr que el agua cayera fuera de la oficina.

Ahora saben que esas oficinas tuvieron un proceso constructivo obsoleto en el cual la loseta se rellenaba con enladrillado pero que con el tiempo acumuló agua de tal manera que la única solución será quitar ese relleno y ponerle un impermeabilizante prefabricado.

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Por eso desde este viernes, tres albañiles y una arquitecta están concentrados en esa intervención –a cargo de la Secretaría de Obras de la Ciudad de México– como parte de las acciones de rehabilitación de las escuelas para el regreso a clases presenciales a partir del 7 de junio, como anunció la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum.

Sin embargo, este no es el principal problema de la escuela enclavada en colonia Francisco Villa, en Iztapalapa. Lo más grave es que no funciona ninguno de los siete sanitarios y sus respectivos lavabos, debido a que las tuberías ya cumplieron su vida útil, y eso ni siquiera se debe a un año sin usarse, sino a la falta de mantenimiento durante años.

El estado de los lavabos de la Escuela Primaria Francisco Villa (Iztapalapa). Por baño, funciona sólo un lavabo para que niños y docentes se laven las manos. Foto: Patricia Ordaz

“Sabemos que el recurso que necesitamos es mucho, pero los baños son una prioridad. No podríamos dar el servicio necesario ni indicado, por salud y por toda la contingencia”, explica la directora, Janette Montoya, en entrevista con Animal Político.

La escuela atiende a 400 estudiantes en el turno vespertino y aún cuando el plan de regreso previsto por el gobierno capitalino sea sólo atender a la mitad por día, significarían 200 alumnos más el personal administrativo, docente y de limpieza. Por lo tanto, los padres de familia y autoridades deberán definir si existen las condiciones para volver a actividades con una escuela sin servicio de baños y lavabos, sobre todo en medio de la pandemia cuya principal recomendación es el lavado constante de manos.

La última intervención en la infraestructura de esta primaria ocurrió en 2019, cuando el recurso del gobierno federal alcanzó sólo para habilitar el baño de la planta baja, pero según la arquitecta Yazmín Tapia quien está haciendo la evaluación estructural, el inmueble tiene al menos 10 años sin mantenimiento.

“Se requiere impermeabilización en el edificio de aulas y dirección, rehabilitación de los siete núcleos sanitarios que no están funcionando por las carencias que tienen los ductos; las instalaciones eléctricas necesitan cambio del cableado y cambiar gabinetes y poner malla ciclónica y pintura”, explica la arquitecta Tapia.

Reparaciones en el Preescolar Batalla de Puebla (Iztapalapa) que tiene daños de cuarteaduras en jardineras y muros desde el sismo del 19 de septiembre de 2017. Foto: Patricia Ordaz

Sólo por el cambio de toda la instalación sanitaria llevaría al menos mes y medio trabajando a marchas forzadas y con los recursos suficientes que, en un cálculo conservador, podría ascender a 600 mil pesos.

Cuando la directora Janette Montoya escuchó en voz de la arquitecta que la reparación de los baños deberá ser integral y, por tanto, costosa, se preocupa aún más. “De dónde vamos a sacar ese dinero para eso”, dice.

Por eso, no duda en pedir ayuda frente a la cámara en la que respondió a esta entrevista. “Sabemos que no somos la única escuela y agradecemos el apoyo (por la losa), esto suma, pero les pediríamos el apoyo para que nuestra comunidad realmente se sienta en condiciones seguras”.

Al recorrer la escuela efectivamente la filtración lo ha alcanzado todo. Las lámparas están oxidadas, los techos húmedos han botado la pintura y los baños están cubiertos por capas de polvo; pese a que los inodoros y azulejos son relativamente nuevos, sin agua resultan simplemente inservibles.

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Las intervenciones

Tras el anuncio del regreso a clases, el gobierno de la Ciudad de México recibió el diagnóstico de 2 mil 773 escuelas de educación básica y, con base en ello se determinaron las acciones urgentes para atender en las próximas dos semanas.

Entre las principales necesidades está la fumigación, solicitada por 126 planteles; 122 pidieron rehabilitación de bardas y 97 impermeabilización y 29 planteles están contemplados para mantenimiento mayor, aunque ahí no se encuentra la primaria Francisco Villa.

El Instituto Local de la Infraestructura Física Educativa de la Ciudad de México dispondrá de 120 millones de pesos de presupuesto para estas rehabilitaciones. De ello, 25 millones serán para bardas; 10 millones de pesos para impermeabilizar y 85 millones de pesos para el mantenimiento mayor.

El preescolar Batalla de Puebla sí fue incluida para reemplazar su barda perimetral, afectada desde el sismo de 2017. Estos cuatro años no ha sido reparada y, para evitar algún percance, pusieron una malla ciclónica a dos metros de la barda para que los niños no se acercaran.

Sin embargo, las necesidades aquí también son mayores y no son por la falta de uso tras un año de confinamiento por la pandemia de coronavirus, sino sobre todo a la falta de reparación tras el sismo hace cuatro años, que dejó el piso del patio agrietado e inservibles el chapoteadero y el arenero.

Las escuela tiene 35 años de vida y atiende a más de 200 alumnos, pero tampoco estarían seguros de ofrecer servicio de agua puesto que el área donde se encuentra la cisterna y los tinacos también necesitan reparación o podrían colapsar.

Trabajos de impermeabilización de un edificio de la Escuela Primaria Rufino Tamayo (Iztapalapa). Foto: Patricia Ordaz

Y con más fenómenos naturales, las afectaciones siguen. Tras el sismo del año pasado, las puertas de los salones también se descuadraron y las losetas de los salones están agrietadas, lo mismo que las jardineras del patio central.

Las autoridades de la escuela tampoco están seguros de regresar a clases presenciales bajo esas condiciones, aunque los padres de familia confían en que la infraestructura se ve bien y es segura.

Ana Lilia, madre de una alumna, dice que sí la mandará a clases porque “está muy estresada en la casa y como es su último año requiere de esa adaptación con sus compañeros porque entrará a otra escuela y le va a costar trabajo adaptarse, pero si hay instrucciones de que no está en buen estado, tendré que acatarlo”.

Éstas escuelas son algunas de las que están siendo rehabilitadas previo al regreso a clases y de las que Benito Nadales Rómulo, supervisor de obra, está reportando desde el 14 de mayo.

A su cargo están 30 escuelas para impermeabilizar, bardas perimetrales, daños mayores e instalaciones eléctricas que deberán estar listas en un periodo de 25 a 30 días. Sin embargo, las escuelas reportan que ningún orden de gobierno les ha dado mantenimiento en los últimos cuatro años y sus necesidades son mayores, por lo que el cumplimiento de metas parece difícil y el plazo para el regreso a clases vencerá en dos semanas.

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Los países donde más aumentó la pobreza extrema durante la pandemia (y los dos donde insólitamente bajó)

Pese a que la economía de América Latina sufrió una contracción de 7.7% en 2020 en medio de una de las peores recesiones de las últimas décadas, hubo dos países que lograron disminuir el nivel de pobreza y extrema pobreza.
21 de mayo, 2021
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Con la pandemia de covid-19 se disparó la pobreza y la extrema pobreza en Latinoamérica.

Eso, a pesar de los paquetes de estímulo fiscal con que los gobiernos trataron de mitigar los efectos más devastadores de la crisis.

En la mayoría de los casos, los gobiernos se endeudaron para inyectar fondos de emergencia en los sistemas de salud y entregar ayudas directas a las familias más vulnerables y a las empresas más afectadas por una recesión que hizo que la actividad económica cayera 7,7% en 2020.

La pobreza llegó a su nivel más alto en los últimos 12 años, afectando a un 33,7% de la población, es decir, uno de cada tres latinoamericanos lo está pasando muy mal.

Pero el mayor retroceso histórico ocurrió entre los “pobres extremos”, aquellos que no pueden cubrir sus necesidades básicas de alimentación.

La pobreza extrema alcanzó su mayor nivel en las últimas dos décadas: 12,5% de la población, según las proyecciones hechas por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, Cepal.

Una estadística que quizás no dice mucho, pero que en la práctica es sinónimo de hambre.

Una de cada ocho personas se va a la cama con el estómago vacío. La mayoría no tiene agua potable, ni electricidad. Con suerte consigue un techo improvisado para cubrirse de la lluvia o el sol.

Y uno de los efectos más graves de vivir con hambre está relacionado con las secuelas que deja a largo plazo, como el irreparable deterioro en el desarrollo cognitivo y físico de los niños.

Niño en la calle, México

Getty Images
“Todo lo que se había avanzado en este siglo para disminuir la extrema pobreza se perdió durante la pandemia”, dice Alberto Arenas.

“Todo lo que se había avanzado en este siglo para disminuir la extrema pobreza se perdió durante la pandemia”, le dice a BBC Mundo Alberto Arenas, director de la División de Desarrollo Social de la Cepal.

¿Dónde aumentó más la pobreza extrema?

El aumento de la pobreza extrema depende de la situación en la que se encontraba el país al momento en que llegó la pandemia, qué tan grave fue la situación de salud pública y de qué manera reaccionó el gobierno para enfrentar la crisis, señalan expertos.

Los países de Latinoamérica donde más subió la extrema pobreza en 2020 son: México, Honduras y Ecuador, según las proyecciones hechas por la Cepal.

Países con mayor aumento de la pobreza extrema en 2020. América Latina (en porcentajes) [ México aumentó de 10,6 a 18,3 ] [ Honduras subió de 20 a 26,1 ],[ Ecuador subió de 7,6 a 12,8 ], Source: Fuente: Proyección Cepal (comparación 2019-2020), Image:

Comparando 2019 y 2020, en México la extrema pobreza se disparó de 10,6% a 18,3%.

En Honduras el aumento fue de 20% a 26,1%, mientras que en Ecuador subió de 7,6% a 12,8%.

“Hay una relación entre la extrema pobreza y las transferencias monetarias hechas por los gobiernos”, dice Arenas, refiriéndose al dinero que el Estado le entrega directamente a las personas más vulnerables.

“Si no fuera por las transferencias monetarias los indicadores sociales serían mucho peores”, apunta, agregando que es importante mantenerlas.

La paradoja de Brasil y Panamá

Los únicos países donde bajó la pobreza y la extrema pobreza son Brasil y Panamá

Mientras en Brasil la extrema pobreza cayó de 5,5% a 1,4%, en Panamá registró una disminución de 6,6% a 6,4%.

Países donde bajó la pobreza extrema . América Latina (en porcentajes) [ Brasil cayó de 5,5 a 1,4 ] [ Panamá disminuyó de 6,6 a 6,4 ], Source: Fuente: Proyección Cepal (comparación 2029-2020), Image:

A diferencia de lo que ocurrió en aquellos países donde las ayudas fiscales fueron menores -ya sea porque no tenían más posibilidades de endeudarse o porque el gobierno tomó la decisión de seguir una política más austera-, Brasil y Panamá focalizaron gran parte de sus desembolsos en los sectores de menores ingresos.

Eso se explica, entre otras razones, porque en la región más de la mitad de los trabajadores son informales. Por lo tanto, para llegar a ellos, la manera más eficiente en esta emergencia, dicen los expertos, era optar por la política de entregarles dinero.

Paradójicamente en Brasil, donde el presidente Jair Bolsonaro tuvo por mucho tiempo una actitud negacionista frente a la pandemia, al final del día fue el gobierno que más recursos destinó a enfrentar la pandemia como porcentaje del PIB.

Una decisión aún más compleja si se considera que Brasil es el país con la mayor deuda pública de la región.

Familia caminando con comida, Brasil

Getty Images
En los dos extremos de las ayudas fiscales por la pandemia está Brasil y México: mientras Brasil destinó cerca de un 8% de su PIB, México solo gastó un 0,7% del PIB.

Y es que las decisiones de gasto de esta envergadura no solo tienen un carácter técnico.

Desde un punto de vista político, por ejemplo, mientras los programas sociales estuvieron vigentes en Brasil, la popularidad del mandatario subió.

Y en la medida que esos estímulos comenzaron a ser retirados, la popularidad del presidente comenzó a bajar.

Los paquetes de estímulo fiscal

Las ayudas fiscales en Latinoamérica variaron sustancialmente de un país a otro. Los dos extremos fueron Brasil y México: mientras Brasil destinó cerca de un 8% de su PIB, México apenas gastó un 0,7%.

Hombre en Honduras

Getty Images
El aumento de la pobreza extrema depende de cómo estaba el país en el momento en que llegó la pandemia, qué tan grave fue la situación de salud pública y de qué manera reaccionó el gobierno para enfrentar la crisis.

Esos desembolsos incluyen gasto público y medidas de alivio tributario (que se consideran como ingresos no percibidos por el fisco en relación al pago de impuestos).

Este tipo de medidas fiscales representaron en promedio un 4,5% del PIB, considerando a las mayores economías de la región, le dice a BBC Mundo Jorge Roldos, subdirector del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI.

Aparte de esos recursos, explica Roldos, los países también gastaron cerca de un 3,5% del PIB en el financiamiento de créditos “blandos” y garantías, principalmente a pequeñas y medianas empresas (que suelen llamarse medidas de apoyo a través de instrumentos de liquidez).

Niña en la calle, México

Getty Images
Los paquetes de estímulo fiscal destinados a apoyar familias, empresas y el gasto de emergencia en salud, lograron contener en parte el aumento de la pobreza y la indigencia, pero no pudieron detener su aumento.

En aquel escenario, la pobreza y la pobreza extrema se dispararon en medio de una profunda recesión económica, lo cual significa que los gobiernos recibieron menos ingresos y, al mismo tiempo, tuvieron más gastos.

El resultado ha sido un aumento de la deuda y del déficit fiscal, que probablemente se convertirán en uno de los mayores desafíos que enfrentarán los países de la región cuando acabe la emergencia.


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