99 personas siguen desaparecidas tras derrumbe en un edificio de Florida
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AFP

99 personas permanecen desaparecidas tras derrumbe en un edificio de Florida

La madrugada de este jueves se derrumbó parcialmente un edificio en Miami-Dade, Florida; autoridades señalan que se desconoce el paradero de 99 personas.
AFP
Por AFP
24 de junio, 2021
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Al menos una persona murió y decenas desaparecieron este jueves en Florida al derrumbarse parcialmente un edificio residencial de 12 pisos frente al mar cerca de Miami, donde equipos de rescate buscan a eventuales sobrevivientes entre los escombros.

Una importante porción del edificio, en la ciudad de Surfside, justo al norte de Miami Beach, quedó reducida a escombros y dejó el interior de los apartamentos al descubierto, según mostraron imágenes de video.

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“Cincuenta y tres personas fueron localizadas, no tenemos noticias de 99 personas”, indicó el jefe de la policía del condado de Miami-Dade, Freddy Ramírez. “Eso podría deberse a distintos motivos, aún estamos en la fase preliminar” de las pesquisas, añadió.

Los 12 pisos del edificio se derrumbaron a la 01H30 (05H30 GMT), provocando una gran nube de polvo que se extendió por varias calles de la zona, según varios testigos.

Aún se desconocen las causas del derrumbe y el número de personas que estaban dentro del edificio, habitado por una combinación de residentes e inquilinos a tiempo completo y de temporada, según la comisionada del Condado de Miami-Dade, Sally Heyman.

“Es difícil tener una contabilización”, dijo Heyman a CNN. “No se sabe, entre vacaciones o cualquier otra cosa. Así que todavía estamos esperando. Y desafortunadamente, la esperanza sigue ahí, pero está menguando”, agregó.

18 latinoamericanos

Al menos 18 ciudadanos latinoamericanos permanecen desaparecidos.

La hermana de la primera dama de Paraguay, Sophía López Moreira, su esposo y tres hijos así como una empleada figuran entre los desaparecidos, informó el canciller Euclides Acevedo.

Silvana López Moreira, esposa del presidente paraguayo Mario Abdo, se dispone a viajar a Miami la tarde de este jueves, informó la Presidencia.

Según un comunicado del consulado argentino en Miami, hay al menos nueve argentinos entre los desaparecidos.

Por su lado, el cónsul uruguayo en esa ciudad, Eduardo Bouzout, dijo que no se tienen noticias de tres uruguayos.

Unos 55 apartamentos se vieron afectados por el derrumbe, según el jefe asistente del cuerpo de bomberos de Miami-Dade, Ray Jadallah, quien dijo en una conferencia de prensa que los servicios de emergencia llegaron al lugar alrededor de la 01H30 y evacuaron a 35 personas del inmueble.

Según medios locales, el edificio fue construido en 1981 y tenía 130 unidades.

Algunas personas pudieron salir por sus propios medios por las escaleras mientras otras debieron ser rescatados desde sus balcones.

Búsqueda entre los escombros

El alcalde de Surfside, Charles Burkett, confirmó una muerte, y Heyman dijo que unos 14 sobrevivientes habían sido rescatados de entre los escombros.

La comisionada dijo que el foco ahora estaba en la recuperación de posibles víctimas entre los escombros, en una operación masiva asistida por drones y perros y que involucró tanto a policías como a bomberos.

“Aparentemente cuando el edificio se derrumbó cayó sobre sí mismo, así que no encuentran ni ven desde afuera muchos espacios vacíos”, dijo el alcalde de Surfside, Charles Burkett, a NBC.

El administrador de la ciudad de Surfside, Andrew Hyatt, señaló en la conferencia de prensa que las operaciones de búsqueda podrían durar una semana.

La alcaldesa de Miami-Dade, Daniella Levine Cava, dijo que había hablado con el presidente Joe Biden por teléfono en las horas posteriores al siniestro. “Ofreció todo el apoyo del gobierno federal para ayudar a nuestra comunidad en este momento difícil”, tuiteó.

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“Como una bomba”

Burkett dijo que aún no se sabe por qué colapsó el inmueble. “Es como si hubiese explotado una bomba, pero estamos muy seguros de que no explotó una bomba, así que es otra cosa”.

Santo Mejil, un residente de la zona, dijo que su esposa, una cuidadora, estaba en el edificio cuando se derrumbó.

“Ella dijo que escuchó una fuerte explosión. Se sintió como un terremoto”, relató al diario Miami Herald, sollozando mientras su esposa lo volvía a llamar para decir que estaba siendo evacuada del lugar.

Julian Targowski, un testigo de 25 años, describió el sonido del derrumbe. “Fue como un sonido muy bajo, como boom boom, boom boom”, dijo a la televisión local WFOR.

“Como un montón de graves en un amplificador”, agregó. “Entonces mi amigo me envió un mensaje de texto diciendo que un edificio había explotado”.

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Qué es "tan ping", el movimiento social nacido en pandemia en China y por qué preocupa al presidente Xi Jinping

Los trabajadores jóvenes en China están desafiando las presiones sociales que los impulsan a trabajar hasta que se agoten.
19 de marzo, 2022
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“Sigo deshaciéndome de la energía negativa en mi vida. Creo que en 2022 habrá una mejora con respecto a 2021, pero todavía no quiero hacer nada. Seguiré ‘acostado’. Disfruto este estado”.

Cuando Jeff (no es su nombre real), dejó su ciudad natal de Hangzhou por un trabajo muy bien remunerado como desarrollador de aplicaciones en Pekín hace varios años, igual que muchos jóvenes profesionales chinos, el trabajo se convirtió en su vida.

El poco tiempo libre que tenía fuera del trabajo lo pasaba jugando a lo que él describe como juegos de computadora “sin sentido”.

No desarrolló un círculo social en su nueva ciudad y finalmente dejó de intentarlo.

Pero cuando llegó la pandemia, la vida tal como la conocía se detuvo abruptamente. Como a muchos otros trabajadores, la covid lo hizo reevaluar sus prioridades en la vida.

Cuando hablaba con sus amigos artistas en su ciudad natal, se dio cuenta de que, aunque ellos tenían poco dinero, siempre tenían algo interesante que decir sobre su día y lo que estaban haciendo, mientras que él todo lo que tenía era trabajo.

estudiantes chinos

Getty Images

Cuando su empresa comenzó a despedir personal debido a la pandemia, se vio obligado a trabajar entre 60 y 70 horas a la semana.

Finalmente no pudo más y se tomó un tiempo libre para viajar.

Durante su estancia en la ciudad de Ho Chi Minh en Vietnam, tuvo una epifanía después de ver grupos de ancianos reunidos en un bar cercano simplemente relajándose, charlando y viendo fútbol durante horas.

Su mente seguía volviendo a ellos. ¿Por qué no podía ser como ellos, simplemente relajarse y acostarse?

Y entonces hizo exactamente eso. Regresó a casa y renunció a su trabajo.

Es uno de los muchos ciudadanos chinos que renunciaron o redujeron su compromiso laboral en los últimos dos años.

La idea de “acostarse boca arriba”, o tang ping” en chino, significa tomarse un descanso del trabajo implacable.

El movimiento tang ping despegó durante 2021, ya que muchos sintieron que estaban bajo una presión cada vez mayor para trabajar siempre más y superar a sus compañeros.

joven leyendo acostado

Getty Images
Tang ping es un movimiento de protesta y un estilo de vida.

Cansado de trabajar de lleno

El trasfondo de esta tendencia es un mercado laboral cada vez más reducido en China, lo que significa que los jóvenes ahora están bajo presión para trabajar muchas más horas y están agotados.

La gente “se siente muy apática ahora que tiene que lidiar con el coronavirus y está exhausta. Literalmente, solo quiere acostarse con un libro, o sentarse y mirar televisión, en lugar de mantener el impulso trabajando duro”, dice Kerry Allen, analista de medios de China de la BBC.

Esto significa que si bien la pandemia de covid podría estar disminuyendo, el movimiento tang ping no lo está.

En los sitios de redes sociales chinos, los usuarios publican mensajes que dicen que no quieren volver a ser como eran antes de la pandemia y que ahora tienen la confianza para llevar una vida con un ritmo más lento.

La anterior política china de un solo hijo ha significado que muchos jóvenes profesionales crecieron sin hermanos o hermanas, y esto ha aumentado la sensación de tensión de muchas personas.

Jack Ma

Getty Images
El fundador de Alibaba, Jack Ma, fue criticado por apoyar una cultura de trabajar largas horas.

Los valores tradicionales de poder ser propietario de una casa y tener hijos siguen siendo muy importantes en China.

Sin embargo, muchas personas de entre 20 y 30 años se preocupan de que nunca podrán lograr estas cosas.

Aquellos que son hijos únicos argumentan, por ejemplo, que también tendrán que cuidar a sus padres ancianos y que para muchas personas los precios de las propiedades están cada vez más fuera de su alcance.

En 2019, el magnate tecnológico y fundador del grupo Alibaba, Jack Ma, fue criticado por respaldar la llamada cultura laboral 996 de China, donde la gente trabaja de 9:00 a. m. a 9:00 p.m., seis días a la semana.

El año pasado, el máximo tribunal y el Ministerio del Trabajo del país dictaminaron que estas prácticas eran ilegales.

Sin embargo, si trabajar 996 sigue siendo lo que se necesita para tener éxito profesionalmente, tal vez no sorprenda que algunos jóvenes opten totalmente por no hacerlo.

Las tendencias demográficas significan que es probable que se intensifiquen las presiones sociales sobre los jóvenes.

Para 2035, la OCDE pronostica que el 20% de la población de China tendrá más de 65 años, lo que ejercerá una mayor presión sobre los jóvenes para apoyar a las generaciones mayores.

Jeff, que no quiso ser identificado por temor a una respuesta negativa, describe su propia decisión de abandonar su trabajo y su vida en Pekín como “una protesta silenciosa las reglas actuales. No aceptar cuando la gente te dice que debes aprender más y trabajar más duro”.

Xi Jinping

Getty Images
El presidente de China, Xi Jinping, advirtió recientemente en contra de “acostarse”.

Esto puede sonar casi subversivo en China. El sentimiento que expresa está tan generalizado que incluso justificó una advertencia explícita del presidente Xi Jinping, en un artículo en el diario del Comité Central del Partido Comunista publicado el pasado octubre.

“Es necesario evitar la solidificación de los estratos sociales, suavizar los canales de flujo ascendente, crear oportunidades para que más personas se enriquezcan, formar un entorno de desarrollo donde todos participen y evitar la ‘involución’ y el ‘aislamiento'”, escribió.

Ninguna de estas tensiones entre generaciones es exclusiva de China.

Tanto en EE.UU. como en Europa, los economistas hablan de una ‘Gran Renuncia’, con millones de trabajadores que se jubilan, renuncian o se niegan a aceptar trabajos que consideran inútiles o poco gratificantes.

Entonces, ¿puede ser el “acostarse boca arriba” la versión china de estas tendencias?

La doctora Lauren Johnston, investigadora asociada del Instituto de China de la Escuela de Estudios Orientales y Africanos de la Universidad de Londres, dice que la situación en China tiene diferentes causas.

En primer lugar, hay jóvenes migrantes rurales en Pekín o Shanghái, que ahora se dan cuenta de “cuán atrasados están, en términos de poder ganar suficiente dinero para comprar una casa, o competir con los jóvenes de la ciudad que crecieron hablando inglés y vistiendo ropa sofisticada”.

Johnston explica que parte de este grupo ahora puede estar pensando en regresar a sus ciudades de origen y aceptar trabajos peor pagados para poder estar con sus familias.

Por otro lado, están los hijos de padres más ricos y exitosos que no tienen “tanta hambre como los niños super triunfadores de familias más pobres”.

La experta cree que la llamada “cultura del tigre” de China es una barrera adicional, donde los padres se sienten bajo una intensa presión para ayudar a sus hijos a tener logros, algo que la escuela por sí sola no puede hacer.

Sienten que tienen que pagar lecciones adicionales de matemáticas, chino, inglés y música, o prepararse para exámenes de ingreso competitivos.

Estudiantes chinos

Getty Images

Queda por ver cómo se desarrollará todo esto en un momento en que China se enfrenta a un panorama económico difícil: una desaceleración del crecimiento, aumento de la deuda y una posible retracción total del sector inmobiliario del país.

En cuanto a Jeff, después de la presión de sus padres, finalmente consiguió otro trabajo, pero dice que es un empleo mucho menos exigente.

Gana la mitad de lo que solía ganar, pero asegura que tiene mucha más flexibilidad y por ahora planea quedarse.

“Podré seguir haciendo todos mis pasatiempos que descubrí durante mi tiempo de ‘acostado’, como esquiar y escalar rocas. Tengo tiempo para hacer lo que amo, estoy muy satisfecho”.


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