Maestros indígenas denuncian discriminación en retorno a clases
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Obras en la escuela de la comunidad Arrollo Prieto, Cochoapa El Grande. Crédito: Cortesía de Diana Pérez Ayala.

‘¿Dónde nos incluyen a nosotros?’: maestros indígenas denuncian discriminación institucional en plan de retorno a clases

Los maestros señalan que el plan de regreso a clases es centralista y no se toman en cuenta las condiciones de precariedad de sus poblados.
Obras en la escuela de la comunidad Arrollo Prieto, Cochoapa El Grande. Crédito: Cortesía de Diana Pérez Ayala.
25 de agosto, 2021
Comparte

Para las comunidades indígenas de la Montaña de Guerrero, la historia es circular y siempre se repite, cambiando sólo de forma. Para los maestros de escuelas a las que asisten menores indígenas, el plan oficial de retorno a clases presenciales es otra medida gubernamental diseñada desde un centralismo que ignora las condiciones de precariedad en que viven los pueblos. 

Instruidos a volver a las aulas el 30 de agosto en una entidad con semáforo rojo, los maestros de la Montaña –región indígena que reúne los municipios con mayor pobreza de Guerrero– acusan que gran parte de sus escuelas no cuentan con infraestructura ni servicios básicos, como agua y drenaje, amén de que la Secretaría de Educación estatal no les ha provisto de materiales de limpieza y desinfección.

Además, añaden, en las comunidades hay adultos que rechazaron vacunarse, y, si alguien cae enfermo de COVID, tampoco existen facilidades para tratarlo, pues los hospitales están lejos y las farmacias escasean de medicamentos; y por si fuera poco, las autoridades apelan a una “carta responsiva” que deben redactar y firmar padres de familia que, en su mayoría, son analfabetas.

Farmacia en Cochoapa, con pocos medicamentos para atender a personas con COVID. Crédito: Cortesía de Diana Pérez Ayala.

“Respecto de este retorno a clases, en mi sector definitivamente no hay condiciones, sin embargo, bajo esta lógica de que la línea se diseñó cuando Guerrero estaba en el semáforo verde, ahora, con la cuestión de que pasamos a semáforo rojo, no es operable, pero está esa línea de que se tiene que retornar pese a todas las condiciones (negativas)”, señala la maestra Elvira Veleces Morales, jefa de sector de nivel preescolar en contexto indígena.

“El regreso seguro tiene que ver con que las escuelas tengan agua potable, los espacios adecuados, y nos estamos dando cuenta que hay escuelas con mala infraestructura, que ni siquiera llegan a un salón de clases”, comenta. “Hay escuelas que tienen una matrícula muy alta, y, tratándose de niños de preescolar, que es el nivel donde yo me encuentro, ellos conviven, son niños que tienen la inercia de estar juntos, es muy diferente como en otros niveles donde podamos mantener la sana distancia y respetar estas indicaciones que se dicen. El regreso a clases tiene que ver con muchísimas otras cosas y no solamente la voluntad del docente o del padre de familia”.

La maestra Elvira, que supervisa 43 escuelas en comunidades de Metlatónoc y Cochoapa El Grande –el municipio más pobre del país–, advierte que en su sector no volverán a las clases presenciales en las aulas, hasta que el semáforo epidemiológico cambie a verde o adviertan compromiso de las autoridades para proteger la salud del cuerpo docente y los alumnos.

“Porque la Secretaría de Educación no manda ni gel antibacterial, ni sanitizante, ni siquiera (termómetros) para checar la temperatura de los niños; prácticamente va a ser (pagado) del bolsillo del docente y de los padres de familia”, critica.

En entrevista telefónica, la maestra explica que sus compañeros mantendrán el esquema que los docentes de escuelas indígenas adoptaron para culminar el ciclo escolar pasado desde que inició la pandemia: visitar directamente las comunidades de sus alumnos cada dos semanas para dejarles guías de estudio, recoger tareas y repasar lecciones.

Lee: ‘Tendremos una generación marcada por el rezago educativo’: alarma a maestros retraso en clases por COVID

“Es una alternativa que encuentran los docentes por las condiciones que se tienen aquí, porque a nivel federal la estrategia de ‘Aprende en casa’, que dicen que funciona, al final de cuentas aquí no es operable, porque, en primera, el internet no se tiene en las comunidades; el acceso a un teléfono inteligente tampoco es de dominio general; la televisión, pues, mucha gente apenas busca el medio de subsistencia como para tener ese fin. Y hay padres analfabetas, de familias de jornaleros agrícolas (que migran a otros estados), hay una cultura de que se le ha delegado la responsabilidad directa de la escuela al maestro”, afirma.

Elvira señala que, por ese papel central que juegan los maestros de formadores de los hijos de las comunidades, el gobierno del Guerrero, que encabeza el priista Héctor Astudillo, se ha deslindado de su función y carga al cuerpo docente no sólo la responsabilidad de educar, sino también la de proteger la salud y la vida de los estudiantes.

“En algunas comunidades, los padres de familia sí quieren que regresemos (a las escuelas), pero, a final de cuentas, ¿quién va a cargar con una responsabilidad directa de alguna situación que suceda? Ojalá y no pase, pero, si se llegara a infectar un niño o dos, ¿quiénes serían los responsables directos? Serían los docentes, el director, el supervisor, el jefe de sector, porque somos nosotros los que estamos cercanos a esa situación, por eso es que la Secretaría de Educación de Guerrero se deslinda y dice: ‘firmen ustedes (la carta responsiva), pónganse de acuerdo; no los obligamos, pero indirectamente sí’. Es una situación muy complicada, no hay una estrategia clara, y nadie se quiere hacer responsable, más que el docente y los padres de familia”, critica.

“El plan no está pensado para nosotros”

El maestro Pragedis Martínez de la Cruz da clases de primaria en el municipio de Atlixtac, en una comunidad indígena a tres horas de distancia y a la que se llega caminando por brechas. Tras el anuncio del retorno a clases presenciales a partir del 30 de agosto, será un camino que deberá recorrer todos los días, de lunes a viernes.

“Aquí en la región nos acaban de avisar que tenemos que regresar a clases, aun cuando ellos mismos como autoridades nos dicen que está la tercera ola de pandemia de COVID. En el municipio donde yo estoy trabajando, de acuerdo con la información que ellos nos dan, hay 6 personas confirmadas de COVID, y ellos (el gobierno) nos piden ir y firmar una carta responsiva, ¿pero quién nos garantiza –más que nada por mis alumnos— que de los niños que asistan a la escuela no vaya uno contagiado, o que el maestro no vaya contagiado y contagie a estos niños de la comunidad donde laboramos?”, cuestiona el docente.

Lee más: Regreso presencial a clases: ese desmadre

Pragedis, que es coordinador de maestros de multigrado –quienes dan clases a niños de primero a sexto año–, observa que, si bien el protocolo emitido por la Secretaría de Educación federal contempla la conformación de un Comité de Salud escolar entre docentes y padres de familia, no se establece quién debe hacerse cargo de la adquisición de los materiales de limpieza e higiene, un gasto que, prevé, tendrá que ser cubierto por los maestros.

“Hay mucha incoherencia en información, porque nos dicen que está la tercera ola, que están muy fuertes los contagios, pero que como maestros tenemos que regresar a las aulas cuidando todas las medidas para prevenir el COVID, pero dentro de la escuela a nosotros no se nos ha proporcionado ningún recurso para comprar gel antibacterial, cloro, jabón para desinfectar, y nos dicen que hay que formar un Comité de Salud, ¿pero ese comité con qué material va a trabajar? Está la incertidumbre entre nosotros. Está difícil nuestra situación, porque se nos exige, y de acuerdo, sí, sabemos cuál es nuestra función, pero también no nos garantizan nuestra salud”, plantea.

El maestro Pragedis con sus alumnos. Crédito: Cortesía de Pragedis Martínez de la Cruz.

El docente critica que ni ahora ni al comienzo de la pandemia, cuando desde la SEP se implementó el modelo de “Aprende en casa”, se concibió un plan específico que atendiera las difíciles condiciones de las comunidades indígenas, lo que demuestra, dice, que existe una discriminación institucional.

“Generalizan, dan por hecho que todos los niños en casa tienen internet, televisor de pantalla plana donde ellos pueden aprender, dan por hecho que todos los padres de familia saben leer y escribir para ayudarles a sus hijos; la triste realidad es que no tienen los medios para poder trabajar en casa”, sostiene.

“Hay una incongruencia, no ven esta parte de nosotros como pueblos originarios, aunque dicen que es un sistema de gobierno inclusivo, ¿pero a dónde nos incluyen a nosotros? Los padres de familia no tienen los recursos para que los niños puedan acceder a este tipo de educación, lo único que nos queda a nosotros (los maestros) es llevarles los trabajos, explicarles a los padres que saben leer cómo van a trabajar (sus hijos). Siempre (todo) está pensado en la ciudad, nunca está pensado para nosotros, y sinceramente creo que a veces nos acostumbramos; está hecho el plan en el escritorio, no ven nuestra realidad”.

Pragedis subraya que, aunque las visitas a las comunidades han sido la única manera posible para educar a los alumnos indígenas a lo largo de la pandemia, los maestros no reciben ningún apoyo económico para desempeñar esa labor, de modo que de su salario deben pagar sus pasajes y los materiales educativos.

Entérate: Entre la incertidumbre y la falta de agua: maestros preparan en comunidades indígenas el regreso a clases

“Lo otro es la triste realidad del docente, que gana 5 mil pesos a la quincena, de esos, cómprate tu material para ir a enseñar; capacítate, toma cursos y talleres para que puedas desenvolverte como docente; debes mantener a tu familia; tienes que comprar materiales para llevarle a tus niños, porque no nos dan otra tarifa (apoyo). Los docentes tenemos que ver de una y mil formas para que nos pueda alcanzar el recurso. Los padres de familia nos dicen que tenemos que comprar gel (antibacterial), ¿pero de dónde agarramos el dinero, si con lo que hacemos apenas vamos sobreviviendo?”, cuestiona.

“Temo ser portadora y contagiar a mis alumnos”

Para Diana Pérez Ayala, que es maestra de quinto grado en la comunidad de Arrollo Prieto, en Cochoapa el Grande, la principal preocupación es contagiarse de COVID en el trayecto de 4 horas que debe hacer desde su casa en Tlapa, y llevar el virus a sus alumnos.

“Como docentes implica el triple de compromiso, porque sabemos que estamos atravesando un semáforo rojo con una nueva variante que se nos viene para todos, y lo que implica con los niños, y tengo temor de quizá ser portadora de este virus”, dice en entrevista telefónica.

Maestras en su trayecto a la escuela de la comunidad Arrollo Prieto. Crédito: Cortesía de Diana Pérez Ayala.

Maestras en su trayecto a la escuela de la comunidad Arrollo Prieto. Crédito: Cortesía de Diana Pérez Ayala.

“Entonces sí es con ese miedo y a la vez un gran compromiso de que queremos regresar, pero no existen las condiciones adecuadas y estables en la escuela con los niños, (no contamos) con los recursos necesarios para poder regresar y tomar medidas ante esta situación”.

La docente advierte que, si bien el esquema de visitar a los alumnos en sus comunidades durante la pandemia fue la única alternativa posible, el aprovechamiento no fue el más óptimo.

“Vimos necesario esto de ir cada 15 días y quedarnos una semana, atenderlos de lunes a viernes, regresar al municipio, revisar y calificar sus trabajos, y nuevamente ir y atender a los niños que vimos que no tuvieron resultados, pero desafortunadamente a veces (no los encontrábamos), porque se iban al cerro (a trabajar) o salían del pueblo; no hubo mucha comunicación con todos en un 100%, pero se trató de hacer lo posible para que los aprendizajes llegaran y se resolvieran sus dudas”, explica.

“Desafortunadamente no se lograron avances con todos, y con los pocos con los que se tuvieron, no puedo decir que se lograron los aprendizajes esperados que nos marcan los planes y programas y que nos demanda la Secretaría (de Educación), eso sería una vil mentira”.

La maestra Diana señala que la afirmación del Presidente Andrés Manuel López Obrador de que se debe regresar a clases presenciales “llueva, truene o relampaguee” sólo es muestra de su desconocimiento del contexto en que viven las comunidades indígenas, además de que el plan elaborado por la SEP es centralista y está pensado en la educación en las ciudades.

“Dentro de esta carta responsiva nos meten medidas que son más para el contexto urbano y son alejadas del contexto rural; por ejemplo, ponen un teléfono para marcar en caso de presentar síntomas, pero allá (en la comunidad donde enseña) ni siquiera hay señal, para empezar; están críticos los protocolos que nos mandan; hay papás que no saben leer ni escribir como para hacer esa carta (responsiva); desde ahí se ve a dónde se enfoca más la educación, el descuido y lo que desconocen de las comunidades. Da coraje que por parte del gobierno federal nos impongan y nos den órdenes”, critica.

 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Pruebas COVID: qué explica que haya tantos resultados negativos entre contagiados

La llegada de nuevas variantes, como las relacionadas a ómicron, parecen haber anticipado la aparición de los síntomas de infección antes de que la carga viral llegue a su pico.
5 de julio, 2022
Comparte

En los últimos meses, se ha vuelto común ver que algunas personas que empiezan a mostrar síntomas típicos de covid (tos, congestión nasal, fiebre…), se hacen una prueba rápida de antígenos y el resultado es negativo.

La persona continúa con el malestar y, uno o dos días después, se hace una prueba nueva que confirma la infección del coronavirus.

El peligro es que, en ese lapso en el que no se tuvo un diagnóstico acertado, no se tomaron las medidas necesarias, como el aislamiento y el uso de las máscaras, para evitar contagiar a otros con el virus.

Esto a su vez crea nuevas cadenas de transmisión e incrementa el número de casos de la enfermedad.

Pero ¿cómo se explica este fenómeno de “positividad retrasada”?

Aunque no hay respuestas claras, algunos expertos le plantearon varias hipótesis a la BBC, que ayudan a entender la situación. También recuerdan lo que hay que hacer para que te protejas a ti y a todas las personas a tú alrededor.

En resumidas cuentas, aunque aún existan muchas interrogantes sobre el tema, la recomendación es simple: si tienes los síntomas típicos de covid, mantente aislado y evita el contacto con la gente así la prueba rápida de antígenos que te hayas hecho el primer o segundo día te haya dado negativo.

Y en lo posible, intenta repetir la prueba entre el tercer y el quinto día para tener mayor certeza sobre el diagnóstico.

¿Se aceleró el virus?

El primer factor que explica esta situación es la llegada de nuevas variantes del coronavirus, especialmente aquellas que emergieron de ómicron como la BA.2 y la BA.5.

Luego de haberse esparcido por el mundo, vino un cambio importante en el periodo de incubación, que es el tiempo entre que el virus comienza a invadir las células de nuestro cuerpo y la llegada de los síntomas.

“El virus infiltra las células y adentro hace entre 100 y 1.000 copias nuevas de sí mismo, las cuales van e infectan otras células, y así continúa el proceso hasta la reacción del sistema inmune, la cual causa síntomas como congestión nasal, estornudos, fiebre…”, explica el experto en virus José Eduardo Levi, investigador y coordinador de desarrollo en DASA (Diagnósticos de América, una firma experta en diagnósticos en Brasil).

En comparación, según un reporte de la agencia de seguridad sanitaria del Reino Unido, el periodo de incubación de la variante alpha era en promedio de cinco a seis días.

Ese período disminuyó a cuatro días durante la ola de la variante delta.

Con ómicron, el periodo entre la invasión viral y la llegada de los síntomas se redujo aún más y es de tan solo tres días.

Coronavirus SARS-CoV-2

Getty Images
Las variantes de ómicron tienen unos de los periodos más cortos de incubacion que se han visto con el coronavirus hasta el momento

En otras palabras: si antes tomaba casi una semana para que una persona comenzara a desarrollar síntomas típicos de covid luego de haber entrado en contacto con alguien infectado, hoy ese proceso es mucho más rápido y puede ocurrir casi que de la noche a la mañana.

“Lo que más vemos en nuestras oficinas son pacientes diciendo que salieron en una caminata el domingo y que ya el martes o el miércoles estaban experimentando síntomas”, dice la especialista en enfermedades infecciosas y virus Nancy Bellei, quien también es profesora de la Universidad Federal de Sao Paulo (Unifesp).

Pero, ¿por qué pasa?

Virus distintos, defensas actualizadas

Dentro de las teorías que podrían explicar por qué ómicron fue menos agresivo que las anteriores cepas, algunos expertos aseguran que las mutaciones genéticas mismas de la variante fueron las que acortaron el tiempo de incubación.

Otros subrayan el papel del sistema inmune en este proceso.

En una serie de publicaciones en Twitter, el inmunólogo y epidemiólogo Michael Mina, quien trabajó en la Universidad de Harvard y es actualmente el director científico de una compañía de pruebas, asegura que la vacunación “ha cambiado fundamentalmente la relación entre el covid y la carga viral”.

Anteriormente, los síntomas del covid comenzaban a aparecer justo cuando las cantidades del virus en el cuerpo estaban alcanzando su pico.

“¿Por qué la gente está reportando síntomas pero arrojando resultados negativos?”, preguntó.

“Los síntomas que experimentamos son usualmente el resultado de la respuesta inmune. Las vacunas pueden hacer que nuestro cuerpo detecte el virus más rápidamente, antes de que el número de copias llegue a su punto máximo. Ese es literalmente el propósito de la vacunación”, escribió en la red social.

Mujer se limpia la nariz

Getty Images
Con el avance de la pandemia y la vacunación, los síntomas se han vuelto más moderados

Más adelante en su explicación, Mina señala que la respuesta inmune rápida ayuda a suprimir el virus por un tiempo, hasta que el patógeno se elimine del cuerpo o que eventualmente gane la batalla y comience a replicarse con mayor ferocidad.

“Entendiendo esto, una prueba creada para detectar una cierta cantidad de virus dará resultados negativos en los primeros días, antes de que incremente la carga viral”, aseguró el científico.

En otras palabras, una de las teorías dice que con el ómicron, el corto periodo de incubación y la aparición más temprana de síntomas significa que la carga viral (la cantidad de coronavirus en acción) durante los primeros días de una infección no es lo suficientemente alta como para ser detectada por las pruebas de antígenos.

Vale la pena decir que esta es apenas una de las posibles explicaciones para este fenómeno, y que la idea está lejos de ser comprobada o de ser adoptada por algún tipo de consenso entre los expertos.

“El sistema inmune también depende de que se active cierta cantidad de partículas virales para que se inicie una respuesta. Así que me parece que la inmunidad que se crea a través de la vacunación o de casos anteriores de covid contribuye más a acabar con la infección rápidamente que interferir con sus inicios”, dice Levi, quien también hace investigaciones en el Instituto de Medicina Tropical de la Universidad de Sao Paulo (USP).

De cualquier manera, hay evidencia de que la cantidad de proteínas virales en esos primeros días de infección podrían estar más bien bajos en las olas de ómicron.

“Con esto, hay un riesgo de que las pruebas de antígenos fallen a la hora de detectar estos casos, ya que no hay partículas suficientes como para obtener un resultado positivo”, resume el virólogo Anderson F. Brito, investigador científico del Instituto Todos por la Salud.

“Así que tenemos que ser cuidadosos a la hora de interpretar estos resultados iniciales, de tal manera que no generemos un falso sentido de seguridad”, advierte.

Errores humanos e interpretación de las pruebas

Igual, dentro de esta discusión es imposible ignorar el impacto del factor humano en el número de errores que se ve en los resultados.

La prueba de antígenos, la cual puede hacer cualquier persona desde su casa, requiere ejecutar una serie de procedimientos muy específicos – separar materiales, lavarse las manos, restregar la parte trasera de la nariz con un hisopo por un periodo mínimo de tiempo, mezclar con la solución salina, esperar unos minutos…

Si cualquiera de estos pasos no se hace de manera correcta, el resultado puede arrojar un falso negativo.

“No puedes confiar en la conclusión de una prueba mal hecha”, dice Bellei, también miembro de la Sociedad Brasilera de Enfermedades Infecciosas (SBI).

El doctor resalta la variación que existe entre la calidad de las pruebas que hay disponibles en las farmacias.

Hay mucha diferencia entre la sensitividad y especificidad de las distintas pruebas rápidas. Algunas pueden detectar el 80% de los casos, mientras que en otras esta tasa cae al 70 o incluso al 50%”, advierte.

Aunque no existe una manera fácil y accesible para saber qué productos son los de mejor calidad, Bellei recomienda que las personas den preferencia, si es posible, a las marcas más conocidas, compañías que lleven trabajando en diagnósticos por décadas.

Una segunda recomendación importante es leer cuidadosamente las instrucciones que vienen con la prueba y seguir cada paso al pie de la letra para reducir las probabilidades de errores y resultados equivocados.

En este sentido, también hubo muchas dudas sobre si las pruebas de antígenos iban a ser capaces de detectar las variantes ómicron, debido a las mutaciones tan distintas que tienen a las de otras variantes.

Una mujer con una prueba de covid

Getty Images
Seguir las instrucciones de las pruebas al pie de la letra es el primer paso para prevenir resultados equivocados

Esta hipótesis, sin embargo, resultó siendo falsa. “La prueba de antígeno principalmente detecta la proteína N del coronavirus”, explica Levi.

“Y sabemos que ómicron tiene más mutaciones en la proteína S, la cual no es usualmente el objetivo principal de estas pruebas”, agregó.

En otras palabras, las pruebas rápidas continúan siendo relativamente efectivas a la hora de encontrar nuevas variantes.

A lo mejor el meollo del asunto está en intentar entender cuál es el momento adecuado para hacerse la prueba, y de ahí, aprender a cómo interpretar los resultados y a tomar las acciones necesarias.

¿Qué cambia con el diagnóstico?

Dados todos estos cambios observados en el comportamiento del virus y en nuestro sistema inmune, el mensaje principal es relativamente simple: si tienes los síntomas típicos de covid, como dolor de garganta, tos, estornudos y fiebre, evita el contacto con otras personas para no transmitirles el agente infeccioso.

Esta regla aplica incluso para las personas que se hicieron una prueba en los primeros días y obtuvieron un resultado negativo. Como se explicó, aún no es posible estar 100% seguro y puede ser que la carga viral no esté lo suficientemente alta como para ser detectada por la prueba.

Los periodos de cuarentena dependen de una variedad de condiciones, pero un periodo de entre 5 y 7 días es normalmente suficiente para la mayoría de las personas.

Si te hiciste la prueba el primer o segundo día de síntomas y el resultado fue negativo, vale la pena repetirlo nuevamente entre el tercer y el quinto día si es posible.

Un estudio no publicado del London School of Hygiene and Tropical Medicine, del Reino Unido, reveló que el pico de la carga viral ocurre usualmente al tercer día de la aparición de síntomas.

Con esto, si realmente tienes covid, será más factible detectarlo si te haces una prueba en el punto en el que la carga esté en su pico.

“Y es importante notificar los resultados a la unidad de salud más cercana a tu hogar, para eventualmente confirmar el diagnóstico a través de métodos más exactos como la prueba PCR, y que el caso pueda ser tenido en cuenta en las estadísticas oficiales”, aseguró Brit.

Por supuesto, también es importante limitar el contacto con otras personas, especialmente aquellos más vulnerables al covid como las personas mayores o inmunosuprimidas, durante el periodo de incertidumbre entre una prueba y otra.

Otro punto clave es mantener la vacunación al día.

“Todos aquellos que tienen sus dosis al día transmiten menos coronavirus que los que no tienen su esquema de vacunación completo”, dice la profesora e inmunóloga de la Universidad Federal de las Ciencias de la Salud de Porto Alegre.

Un estudio llevado a cabo en la Universidad de Seúl, en Corea del Sur, mostró justo eso. Los individuos vacunados que se contagian con covid transmiten el virus durante cuatro días en promedio. El periodo cambia dramáticamente incluso en los parcialmente vacunados, quienes pueden transmitir el virus hasta por 8 días.

“Esto adicional al hecho de que es la vacuna la que permite que la infección no se complique en la mayoría de las veces”, afirma el especialista.

Este artículo apareció publicado en su portugués original en: https://www.bbc.com/portuguese/internacional-61986889


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=VgDyo-yIZLI&list=PLLhUyPZ7578f0mEhbsSm_1gcFYotscJgl&index=1

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.