'Estamos a ciegas': maestros crean protocolos para el regreso a clases
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

'Estamos a ciegas': maestros crean sus protocolos sanitarios para el regreso a clases

Docentes no comparten la decisión de volver a clases presenciales en plena tercera ola de contagios, pero se preparan ante el inminente regreso a las aulas.
Cuartoscuro
Por Dalila Sarabia
18 de agosto, 2021
Comparte

Desde el anuncio hecho por la SEP respecto al “inminente” regreso a clases presenciales el próximo 30 de agosto, la maestra Jacqueline, docente de un jardín de niños en la alcaldía de Tlalpan, no para de recibir correos electrónicos o mensajes de los papás de sus alumnos preguntándole cómo será el regreso a las aulas.

Si bien es cierto que el 95% de los padres de sus 22 alumnos han manifestado que no llevarán a sus hijos a la escuela presencial —rechazo que ella comparte por considerar que no existen las condiciones idóneas—, lamenta que las autoridades no tengan claridad de cuál será el procedimiento que seguir para que este pudiera ser compartido a los padres de familia a fin de que tuvieran otras herramientas para decidir llevar, o no, a sus hijos a la escuela presencial.

Leer más | Participación de padres, detección de COVID y apoyo emocional: la nueva guía para el regreso a clases

“Las autoridades están diciendo que hay comunicación con los maestros, que las cosas están claras, sin embargo, a nosotros como docentes no nos han dado el protocolo que vamos a llevar, ni siquiera opciones si mi grupo decide que no vamos a regresar… no sabemos cómo vamos a trabajar”, reprocha la docente con nueve años de experiencia.

“No hay información clara, nosotros como docentes somos los que debemos dar la cara con los papás que tienen muchas dudas, sin embargo, nosotros tenemos más dudas y no hay quién las puedan resolver porque las mismas supervisoras y directora no saben, entonces estamos a ciegas”. 

En la misma situación está el profesor Carlos González, docente de la escuela primaria Tlacaélel, en el municipio de Ecatepec en el Estado de México.

En entrevista con Animal Político, el docente lamentó la decisión de la SEP de volver a clases presenciales en plena tercera ola de contagios sin contar con un plan claro de cómo será el paso a paso a seguir.

“Sabemos que debemos regresar en algún momento, pero no en plena tercera ola”, afirma el maestro con seis años de experiencia.

“Lo que ofrece o lo que dice la SEP en el discurso se oye muy padre, pero realmente los que tomamos las decisiones, quienes nos enfrentamos a todos esto somos los maestros que trabajamos en escuelas y no frente a un escritorio”.

Con la declaración hecha por el presidente Andrés Manuel López Obrador sobre que la carta compromiso no es obligatoria para el retorno a clases, el docente subrayó la falta de coordinación y protocolo para volver con seguridad a las aulas pues confunde a los padres de familia y alimenta su desconfianza.

“Dicen una cosa, dicen otra y realmente nosotros ya no sabemos qué hacer”, dijo.

Ofrece su computadora

A menos de dos semanas del inicio del ciclo escolar 2021-2022, el maestro Carlos González dice estar preocupado. No quiere que ninguno de sus alumnos se vaya a atrasar.

Aunque la gente tenga la percepción de que en los últimos meses los profesores de educación pública del país no han hecho nada, Carlos afirma que es totalmente falso. Se han ideado actividades y nuevas formas de aprendizaje en la pantalla de las computadoras o celulares.

Tal es el caso, que hizo saber a su directora que él está dispuesto a llevar su computadora personal para dar clase a los alumnos que decidan presentarse a la escuela y al mismo tiempo no descuidar a sus alumnos que prefieran seguir tomando clases virtuales.

“Opciones no las hay, sin embargo estamos viendo qué hacer con nuestros propios recursos. Yo le dije a mi directora que yo puedo llevar mi equipo de cómputo sin problema, pero que me proporcionen mínimo el internet para que pueda dar servicio a mis alumnos que van a presencial y los que están en casa. Eso sería lo ideal pero no vamos a saber con exactitud hasta el 30 (de agosto) porque ahorita estamos en el vacío, en el limbo, porque hay mucha información y mucha desinformación”, afirma el profesor.

Sondean a padres

Ante la falta de información oficial, los docentes del jardín de niños en donde labora Jacqueline, quien pidió así ser identificada, tomaron la iniciativa de mandar a los padres de sus alumnos un pequeño cuestionario preguntándoles su opinión sobre el regreso a clases presencial para poder ellos diseñar algún tipo de alternativa.

De las primeras 12 respuestas que obtuvo, 11 fueron en rechazo de tomar clases de forma presencial y solo una se pronunció por volver a la escuela. “No tengo un empleo formal por el momento y en casa me cuesta mucho trabajo con mis 3 hijos. No es la misma manera de aprender”, fue la respuesta que proporcionó la madre de familia que se pronunció por volver al esquema presencial.

En tanto, quienes informaron que no llevarán a sus hijos a la escuela dieron estas respuestas: “No pienso exponer a que mi hija se enferme o se contagie”, “Porque no existen las medidas necesarias para que asistan a la escuela en esta situación de pandemia y por el alto índice de contagios que hay en niños en este momento de COVID-19”, “No estoy de acuerdo en enviar a mi hija a la escuela. Tampoco firmaré una responsiva ya que veo que la SEP y el gobierno quieren deslindarse de toda la responsabilidad que eso implica.”, “Qué más quisiera que él sí ingresara presencial ya que a nosotros no nos ayuda virtual, pero también quiero que esté bien de salud”.

Y aunque este ejercicio les ha resultado muy importante a Jacqueline y a otras de las maestras, subraya que al momento desconoce si estos resultados serán tomados en cuenta por parte de las autoridades de su plantel o de las supervisoras.

“La escuela no cuenta con suficiente internet, no tenemos una laptop o una tableta que podamos utilizar para dar la clase simultáneamente por eso estamos a la espera de información de si se atiende a lo mejor en algunos días a los que quieran presencial y otros días los que quieran en línea…”, explica la maestra.

Al inicio de la pandemia, recuerda, dar clases en línea a niños de primer año de preescolar fue muy difícil. Todo un reto.

Incluso, cuenta, los papás tenían que perseguir a sus hijos por toda la casa —con la cámara encendida— hasta que accedían a sentarse y escuchar a la maestra.

“Yo tenía un grupo de primer año de preescolar, apenas van ingresando a la escuela, obviamente ellos no podían estar tanto tiempo frente a una computadora, incluso había papás que tenían que andar correteándolos con la cámara para que los niños cedieran porque los niños no querían, pero con el paso del tiempo, con estrategias, con juegos elaborados por mí de manera virtual, ya pudieron estar más tiempo frente a la computadora, ya solitos aprendieron a prender y apagar el micrófono, asistían cada vez más a las clases, se notaron mucho los aprendizajes que lograron a pesar de estar a la distancia”, celebra la docente.

El año pasado solo uno de sus alumnos se dio de baja. Todos los demás concluyeron satisfactoriamente el curso y, de acuerdo con la maestra, con muy buenos resultados.

Nosotros también tenemos miedo

“Hay muchísimo temor. Trabajando hoy con mis compañeras coincidimos en que las emociones que tenemos ahorita son temor e incertidumbre porque no sabemos lo que vaya a pasar”, dice Jacqueline.

“Temor, en mi caso, porque para llegar al trabajo tengo que tomar el transporte público y sabemos que ahí no hay sana distancia, además la zona donde está el jardín de niños es bien sabido que no han tomado medidas de precaución”.

Además, considera que la dinámica que se ha creado con sus alumnos se perderá en la modalidad presencial porque más que contenidos académicos habrá que priorizar los hábitos de higiene y salud como el estar pendiente de que no toquen el cubrebocas, que se laven las manos continuamente y que no se acerquen ni compartan nada con sus compañeritos.

Elena Soto, por ejemplo, es maestra de una primaria en la Alcaldía de Álvaro Obregón. Desde hace 10 años se ha dedicado al servicio docente y desde el inicio de la pandemia extremó medidas a fin de evitar contagiarse, sin embargo, la posibilidad de volver a las clases presenciales le ha generado momentos de angustia.

“Desde muy joven me diagnosticaron con diabetes entonces cuando llegó esto del COVID me dio mucho miedo, dicen que a nosotros nos pega más fuerte, por eso me he cuidado bastante (…) y aunque ya tengo la vacuna me da mucha angustia pensar que debo agarrar el Metro y un camión para llegar a mi trabajo porque ahí es donde uno se contagia”, explica.

Para la profesora el continuar en las clases en línea debería ser la opción en tanto los contagios disminuyen y se termina de vacunar a la población, incluidos los menores de edad.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Juan Camilo Roa @JuanCamiloBerlin

Por qué hay escasez de Santa Claus en EU y cómo ha cambiado el negocio por la pandemia

En un año en el que los estadounidenses quieren una Navidad más normal es difícil encontrar personas que interpreten al viejo San Nicolás.
Juan Camilo Roa @JuanCamiloBerlin
20 de diciembre, 2021
Comparte

Son las siete de la noche y Santa Claus está buscando en los bolsillos de su gran chaqueta roja las llaves de la casa que alquila en Miami para pasar la temporada navideña.

Luce más delgado de lo que se le ve en las películas, pero sin duda es Santa: lo delata su inconfundible barba blanca, unas inmensas botas de cuero y un gran abrigo escarlata.

Pocos segundos después, una minivan color ocre aparca frente a la casa y bajan dos más: como si fuera el inicio de una broma decembrina, ahora son tres los Santa Claus que intentan abrir la puerta de una casa.

Sus nombres verdaderos son Leon McBride, Lee Andrews y Rick Hyman. Estos tres amigos viajan cada año más de 10 horas por carretera hasta esta ciudad del estado de Florida desde sus hogares en Georgia y Virginia para interpretar al personaje más icónico de la Navidad en centros comerciales y eventos.

Un intérprete de Santa, junto a una intérprete de elfo, al frente de un árbol de Navidad
Rafael Abuchaibe

Y ahora lo hacen en un buen momento: con un aumento exponencial en el número de estadounidenses vacunados contra la COVID-19, los compradores están prefiriendo volver a las tiendas físicas en vez de buscar regalos en línea, lo cual inmediatamente se traduce en una mayor demanda de Santas alrededor del país.

Pero, a pesar de que la emergencia de salud ha mejorado a comparación a 2020, no todos los Santas se sienten tan tranquilos como Rick, Leon y Lee de trabajar durante una pandemia.

Y esto, según algunos conocedores de la industria, está generando una escasez de Santas en EE.UU.

El origen de la escasez

En 2020, la pandemia tuvo un efecto particular en la comunidad de intérpretes de Santa Claus: debido a las características típicas del personaje y cómo están relacionadas con la COVID-19 (generalmente San Nicolás es un hombre mayor de 65 años con sobrepeso, dos factores de alto riesgo) muchos han decidido no trabajar esta Navidad.

“De hecho”, explicó a BBC Mundo Mitch Allen, creador de la compañía HireSanta.com (Contrata a Santa), “hemos perdido más de 335 Santas solo en 2021 debido a COVID y otros factores, y perdimos incluso más el año pasado”.

Para Tim Connaghan, quien tiene el título honorario del “Santa Nacional” debido a su trabajo en desfiles y campañas nacionales y quien desarrolla la encuesta anual “Traje Rojo”, los riesgos de salud que representa la pandemia han hecho que la disponibilidad de Santas sea mucho más baja este año.

“Tenemos muchas familias que están muy cautelosas y muchos Santas cautelosos también […] En mi encuesta, 18% de los Santas dijeron que no iban a trabajar este año”, le explicó Connaghan a BBC Mundo.

“Pero también el 30% dijo que trabajaría a través de servicios de videoconferencia, como Zoom”, agregó.

Santa virtual

Rick Hyman, uno de los tres Santas que trabajan en Miami durante la temporada de Navidad, duda de que haya una escasez de intérpretes de Santas. Para él, el tema es más un cambio que se está dando en el negocio.

“Yo no creo que haya una escasez de Santas. Creo que la mayoría descubrió el mundo virtual y se ha volcado a esos servicios porque les gusta más así,” dice Hyman.

Allen concuerda con que la demanda de servicios de videollamada con los Santas se incrementó, especialmente durante 2020, aunque dice que este año la gente está buscando una experiencia “más tradicional”.

“El número de visitas virtuales en nuestra plataforma ha bajado dramáticamente. El año pasado se disparó […] pero este año ha bajado, porque la gente está cansada de FaceTime y Zoom”, cuenta Allen.

Y para Santas más tradicionales, como Hyman, las visitas a los hogares y tener contacto directo con los niños sigue siendo vital: “Nosotros seguimos queriendo conocer a los niños, los queremos en las rodillas […] porque cuando un niño te mira a los ojos, te mira directamente al alma.”

Un negocio de alto costo, pero lucrativo

Santa Claus mira un árbol de Navidad

Juan Camilo Roa @JuanCamiloBerlin

Lee Andrews es el menor de los tres Santas que rentan la casa en Miami este fin de año. Con apenas 30 años, Lee le contó a BBC Mundo que aunque el negocio de los Santas puede llegar a ser “muy lucrativo”, también requiere de una gran inversión.

“Es caro hacer lo que hacemos”, dice Lee mientras muestra las botas de cuero de su disfraz. “Solo las botas hechas a la medida cuestan 1 mil dólares”.

Rick Hyman, de 75 años, es otro de los Santas que viajó a Miami. Empezó su carrera en una fiesta familiar hace 20 años con un disfraz barato que compró en una tienda por departamentos por 50 dólares. Hoy dice que su inversión se ha incrementado exponencialmente.

“Si vas a invertir miles de dólares en vestido y cosas así, te puedo garantizar que estás administrando un negocio”, explica Rick.

Lee agrega: “Tenemos amigos que pueden hacer más de 100 mil en un mes y medio siendo Santa. Realmente depende de tu mentalidad y qué tanto quieres trabajar”.

“Depende de la mentalidad con la que lo veas: en términos de Santas, probablemente solo el 35% o 40% lo ve como un negocio”, cuenta Lee.

Un Santa tradicional

Tres personas que interpretan a Santa Claus contando sus historias

Juan Camilo Roa @JuanCamiloBerlin

Leon McBride, de 78 años, lleva 15 años viajando al sur de la Florida en la temporada de Navidad para interpretar a Santa Claus. Con 40 años en el entretenimiento, incluyendo una larga carrera como payaso del circo de los Hermanos Ringling, es el de más experiencia de los tres.

Y dice que, a pesar de la tecnología, hay elementos de su trabajo que no se pueden hacer sino de la manera tradicional, es decir, hablando con los niños directamente.

“Ellos se quieren acercar a ti y contarte lo que les ocurre […] Y a veces nos preguntan cosas que no podemos responderles como si tú dices ‘qué quieres de Navidad’ y te dicen ‘quiero que vuelva mi papá porque murió'”.

“Una de las cosas que me he dado cuenta que le gusta a los niños es que los escuches. Sentarse, que te miren a la cara y hablar. Y cuando se dan cuenta de que estás prestando atención de verdad, ahí es cuando se destapan”, cuenta McBride.

Por eso emprende todos los años su travesía hasta Miami. Dice que la gente en el sur de la Florida es más amable y esto le permite hacer su trabajo mejor. En este punto concuerda Lee, quien visita Miami por primera vez para interpretar a San Nicolás.

“Así lo hagas como un negocio o como caridad, hay que hacerlo al máximo de tus capacidades porque cuando hay un mal Santa, todos quedamos mal”, cuenta Lee.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=5BNNcz1-soc

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.