Liberan a menos del 2% de personas que piden amnistía
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Liberan a menos del 2% de personas que piden amnistía; comité responsable sesiona tres veces en un año

Datos oficiales actualizados revelan que, pese a la pandemia, no se agilizaron procedimientos y la población de personas en prisión creció. Especialistas esperan que con nuevo decreto, que se publicará esta semana, se corrijan situaciones que no han funcionado aunque advierten nuevos riesgos
Cuartoscuro
3 de agosto, 2021
Comparte

Desde la aprobación de la Ley de Amnistía en abril del año pasado, más de 900 internos han solicitado formalmente este beneficio para poder salir de prisión de manera anticipada, sin embargo, menos del 2% lo recibieron. El resto de los casos siguen pendientes de resolución o fueron rechazados.

Aunque dicha ley se aprobó en el contexto de la emergencia sanitaria y con el argumento de que urgía despresurizar las prisiones para prevenir contagios, la comisión responsable de aprobar las solicitudes que se presentan solo ha sesionado de manera ordinaria tres veces en un año. Mientras tanto, en el mismo lapso la población penitenciaria creció en más de 10 mil reos.

Entérate | Gobernación anunció un decreto para liberar personas encarceladas, pero esas medidas ya están en la ley

Datos oficiales de la Secretaría de Gobernación obtenidos por Animal Político a través de una solicitud de transparencia arrojan que hasta el cierre de junio pasado se habían recibido 938 solicitudes de amnistía que cumplen con las formalidades marcadas en los procedimientos.

La mayoría de las solicitudes, 647, corresponden a internos federales presos por delitos de posesión o distribución de drogas, que es uno de los que contempla la ley como posibles beneficiarios de la amnistía. El resto de las solicitudes son por otros ilícitos y también hay ocho casos de personas de origen indígena que argumentaron que sus procesos fueron ilegales, situación que también contempla la ley para alcanzar este beneficio.

De todas las solicitudes presentadas la Comisión de Amnistía, que es el único órgano facultado para resolver los casos que potencialmente pueden alcanzar este beneficio, ha considerado procedentes solo 38 de ellas. Y de ellas, solo 17 han sido aprobadas por un juez federal, quien es el único facultado para ordenar o no la liberación de una persona en prisión.

Lo anterior significa que apenas el 1.8% de los internos que presentaron formalmente su solicitud de amnistía han alcanzado la liberación.

En cuanto a las otras solicitudes que la Comisión aprobó y envió a los jueces correspondientes, una de ellas fue rechazada por no cumplir los requisitos legales y las otras 20 continúan bajo análisis de los tribunales.

Y respecto a las solicitudes presentadas que no han sido enviadas a un juez la mayor parte de ellas siguen bajo análisis de la secretaría técnica y de la comisión de amnistía, con excepción de 217 casos donde se identificó que el delito cometido por el preso no se adecua a ninguno de los que contempla la referida Ley.

¿Por qué tan pocas? Retrasos, burocracia y poca voluntad

La Ley de Amnistía se aprobó en abril de 2020 en una sesión realizada de manera exprés y prácticamente sin discusión en el Senado. Los legisladores rescataron la iniciativa que estaba congelada desde un año antes, bajo el argumento de que era urgente agilizar la salida de internos de las prisiones ante el avance del COVID-19 y los riesgos de contagios.

Lo anterior, sin embargo, no se cumplió y la situación se agravó. Datos oficiales indican que la población en los centros penitenciarios del país pasó de 209 mil 53 internos en mayo de 2020 a 220 mil 647 en mayo de 2021; un crecimiento de más de 10 mil internos.

De acuerdo con especialistas consultados por este medio, la Ley de Amnistía nunca fue pensada como un mecanismo para despresurizar las prisiones, pues su espíritu era otro: sacar de la cárcel a quien no debería estar en ella. Pero, además, se han presentado problemas burocráticos que han retardado su aplicación.

De entrada, la creación de la comisión responsable de recibir y analizar las solicitudes de amnistía no se materializó sino hasta el 18 de junio del año pasado, es decir, casi dos meses después de que ya se había promulgado la ley. El retraso obedeció a temas presupuestales y normativos.

Desde esa fecha, de acuerdo con la información obtenida vía transparencia, dicha comisión solo ha sesionado en tres ocasiones de forma ordinaria: la primera el 23 de junio de 2020 para su instalación; la segunda el 21 de diciembre de 2020; y la última el pasado 29 de marzo. Para efectos prácticos, son solo dos las sesiones realizadas en donde se han analizado solicitudes. 

 Y aunque la ley y el decreto por el que se instaló la comisión la faculta para convocar y realizar sesiones extraordinarias, no se ha realizado ninguna.

Se espera que la próxima semana vuelva a sesionar la comisión, pero aunque así ocurriera, sería la tercera reunión en casi año y medio. Esto, según expertos, como Viridiana Valgañón, abogada senior de la organización Equis Justicia, habla de una falta de intención de atender esta problemática.

La aprobación final de una amnistía requiere además la autorización de un juez federal denominado juez de Ejecución de Sanciones. Pero durante la pandemia el Poder Judicial Federal no consideró a dichos jueces como prioritarios, por lo que las audiencias se suspendieron por varias semanas. Esto a diferencia de los jueces de control que son los responsables de dictar prisiones preventivas y que siguieron operando.

Como resultado la carga de audiencias y trabajo pendiente en los juzgados de ejecución se acumuló sin que hasta la fecha se haya logrado el desahogo.

Además de todo este entramado burocrático, agrega la abogada Valgañón, está el hecho de que los beneficios de la Ley de Amnistía tampoco fueron difundidos en los centros penitenciarios, y que la redacción de la norma y sus lineamientos son confusos o incompletos.

“El procedimiento es opaco y poco claro. Tu presentas tu solicitud, pero nunca sabes cuando te van a resolver, en cuánto tiempo, cómo te lo van a comunicar, y mucho menos sabes qué hacer si la respuesta es negativa. Y encima de todo eso la ley presume la negativa ficta, es decir, asumir que si no te contestan es porque la respuesta es negativa aunque no sabes si en realidad si procesaron tu caso”, dijo la abogada.

Por la complejidad del trámite, Valgañón dijo que necesitas un abogado que acompañe la solicitud y tener cierto nivel de recursos a la mano para llevar el trámite, lo que ya condiciona el acceso a muchos internos que provienen de comunidades indígenas, o de zonas marginadas y golpeadas por la pobreza.

La Ley de Amnistía ha tenido un efecto nulo en los estados. Aunque en el decreto por el que se creó se estableció un exhorto a las entidades para que adecuaran sus legislaciones y crearan sus leyes locales en esta materia, hasta la fecha ninguna ha terminado ese procedimiento.

Dudas tras nuevo plan para liberar a reos

El pasado 29 de julio, el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció que emitirá un decreto para liberar a internos de cárceles federales por delitos no graves que lleven más de 10 años sin sentencia, a personas con enfermedades crónicas que tengan más de 65 años, y a quienes prueben que han sido torturados, entre otros.

Las expertas consultadas por Animal Político consideraron que si bien el anuncio realizado es positivo desde la perspectiva de los derechos humanos, hay que esperar a conocer la forma en que esto se pretende llevar a cabo y sus alcances. 

“En general, pero sobre todo durante la actual pandemia cualquier medida que permita la liberación de personas privadas de la libertad es positiva. Una de las lecciones de la Ley de Amnistía, sin embargo, es que todo está en los detalles: cómo se redactarán las medidas que se pretenden aplicar y cómo se operaran”, dijo Estefanía Vela, directora de la organización Intersecta.

María Sirvent, directora de la organización Documenta A.C., coincidió en que es importante conocer como aterrizará el mencionado decreto la operación de estas liberaciones. Un punto fundamental será el universo de internos beneficiados, pues señaló que a nivel federal no son numerosos los reos en prisión preventiva por “delitos no graves”.

En el caso de los reos que padecieron tortura, la especialista adelantó dudas en torno a que sea solo con el Protocolo de Estambul como se pretenda liberar a los internos. Dijo que se trata de una prueba pericial que practican en su mayoría las propias autoridades denunciadas por tortura, por lo que muchos de los resultados no son del todo confiables.

Agregó que será importante conocer que plan de readaptación propone el gobierno para las personas que pretende liberar, dado que muchas de ellas han perdido contactos sociales y familiares y su reincorporación puede ser complicada.

“Esto debe ir acompañado de planes de reinserción y no solo liberar por liberar. ¿Cuáles son las condiciones para que estas personas regresen a sus comunidades y qué plan de reinserción integral va a poner en marcha el gobierno? ¿Qué oportunidades van a tener estas personas una vez que salgan? Son temas prioritarios que esperemos se estén considerando”, señaló Sirvent.

Valgañón de Equis Justicia advirtió que, si no se le ponen dientes al nuevo decreto y si no existe una clara voluntad política para, por ejemplo, aterrizar estos beneficios también en los penales estatales, continuaremos con “promesas que no se van a cumplir y con personas que seguirán privadas de su libertad en medio de la pandemia y con las malas condiciones en que operan las cárceles mexicanas”.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

‘Una pandemia entre los no vacunados’: cómo EU está perdiendo de nuevo el control del COVID

El incremento de contagios en algunas regiones de EE.UU. se ha triplicado en las últimas semanas, lo que ha puesto en alerta a autoridades y expertos en salud pública.
27 de julio, 2021
Comparte

Con menos de la mitad de la población vacunada y los contagios creciendo sin freno, Estados Unidos está “en la dirección equivocada” en la pandemia.

La advertencia viene de Anthony Fauci, el asesor de la Casa Blanca en enfermedades infecciosas, quien prevé un recrudecimiento de los casos de covid-19 en el país si no se toman medidas correctivas.

Y es que Estados Unidos, el país con más muertos en la pandemia, enfrenta un peligroso panorama.

Mientras que en la última semana de junio el país registró unos 92.000 nuevos casos, en los siete días de la semana pasada la cifra superó los 500.000 contagios confirmados.

Y si bien la enfermad ha sido menos letal, con menos de 3.000 fallecidos por semana frente a más de 20.000 hace unos meses, la propagación de la variante delta del virus SARS-CoV-2 está fuera de control en algunos estados.

A esto se suma el estancamiento en las tasas de vacunación, principalmente en estados conservadores del sureste del país.

“Es realmente una pandemia entre los no vacunados”, le dijo Fauci a la cadena CNN el domingo.

El foco del problema: los no vacunados

A principios de esta semana, Vivek Murthy, cirujano general de EE.UU. -cargo que lo acredita como jefe del Cuerpo Comisionado del Servicio de Salud Pública-, dijo que el 99,5% de las muertes recientes por covid-19 en el país se han dado entre personas no vacunadas.

Anthony Fauci

Reuters
“Es realmente una pandemia entre los no vacunados”, dice el doctor Anthony Fauci.

El doctor Marcus Plescia, director de la Asociación de Funcionarios de Salud Estatales y Territoriales, le explica a la BBC que el problema principal del incremento de contagios se concentra en una región del país.

“Es particularmente grave en probablemente seis o siete estados. Los estados del sureste y algunos estados del Medio Oeste de Estados Unidos”, señala Plescia.

Alabama, Misisipi, Arkansas, Georgia, Tennessee, Oklahoma son estados donde menos del 40% de su población está completamente vacunada (en contraste, en la región del noreste, como Vermont y Massachusetts, la población vacunada supera el 65%).

Además, los gobernadores de los estados con más baja vacunación -mayoritariamente republicanos- han expresado desde el año pasado su escepticismo ante las políticas federales de prevención.

Promotores de la vacunación en Alabama

Getty Images
En Alabama, las autoridades han promovido la vacunación puerta a puerta.

“Es un problema predominantemente entre los no vacunados, que es la razón por la que estamos ahí afuera, prácticamente suplicando a las personas no vacunadas que salgan y se vacunen“, dice.

La vacunación estancada

Las tasas de vacunación en Estados Unidos se han estancado en los meses recientes.

EE.UU. tuvo hasta abril una de las tasas más altas de aplicación diaria de dosis en el mundo, pero desde entonces el ritmo bajó considerablemente.

El país tiene hasta ahora unos 163 millones de personas vacunadas, lo que es un 49% de su población (cerca del 18% de la población del país es menor de 12 años, para quienes no se ha autorizado la vacuna).

Click here to see the BBC interactive

Plescia señala que el país ha empezado a registrar un “leve aumento” en el ritmo de vacunación luego de las últimas noticias que muestran el aumento de casos entre los no vacunados.

“Nos gustaría ver mucho más, pero estamos viendo que comienza una tendencia un poco hacia arriba y escuchamos de la gente que esto ha llamado su atención”, principalmente entre quienes están abiertos a considerar el vacunarse, no tanto entre los que la rechazan, explica.

En su entrevista con CNN, Fauci dijo que los líderes locales en áreas con bajas tasas de vacunación deben hacer más para alentar a las personas a recibir las dosis.

Ahora los gobernadores republicanos de Arkansas y Florida -quienes criticaron los consejos de Fauci en el pasado- han estado promoviendo las vacunas en sus estados.

La propagación de la variante delta

Un problema que acompaña a las bajas tasas de vacunación en algunos estados de EE.UU. ha sido la propagación de la variante delta del virus SARS-CoV-2, causante de la covid-19.

Al ser más contagiosa que otras, esa variante se ha transmitido más rápidamente entre personas que no han recibido ninguna dosis, según han explicado tanto autoridades como expertos en salud pública.

coronavirus

Getty Images

“Ahí es donde realmente estamos viendo estos aumentos significativos. En otras partes del país donde las tasas de vacunación son más altas, no estamos viendo un gran problema, aunque incluso en esos estados estamos comenzando a verlo. Las cosas se arrastran”, apunta el doctor Plescia.

Estados que no se han quedado tan rezagados en la vacunación, como Florida (48,5%), están entre los que han comenzado a duplicar o hasta triplicar los contagios y hospitalizaciones.

Mientras que al comienzo de la pandemia se sabía que alguien se podía contagiar al estar 15 minutos frente a un portador del virus sin mascarilla, según la epidemióloga Celine Gounder, la variante delta se propaga exponencialmente con más velocidad.

“El equivalente a eso con la variante delta no son 15 minutos, es un segundo“, indica Gounder en un artículo del portal especializado en salud STAT.

Fauci dijo que las autoridades sanitarias están evaluando si las personas vulnerables al virus deben recibir una dosis de refuerzo adicional.

El desuso de mascarillas

A diferencia del año pasado, este verano boreal los estadounidenses han vuelto a salir de vacaciones, asistir a conciertos y eventos deportivos, o comer en restaurantes llenos sin el uso de mascarillas ni mucha distancia social.

El levantamiento de esas recomendaciones avanzó rápidamente a partir del 13 de mayo pasado, cuando el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo que aquellos completamente vacunados podían volver a hacer su vida normal sin el uso de la mascarilla.

Joe Biden quitándose la mascarilla

Getty Images
Joe Biden dijo: “Es un gran día para Estados Unidos” al anunciar en mayo el fin de la política de mascarillas para los vacunados.

Pero a medida que la pandemia ha resurgido, las autoridades se han comenzado a preguntar si es necesario volver a la política anterior.

“Estamos viendo eso en Los Ángeles. Estamos viendo eso en Chicago. Estamos viendo eso en Nueva Orleans”, le dijo Fauci a CNN. “Los funcionarios allí, muchos de ellos, dicen que incluso si estás vacunado es prudente usar una máscara en el interior”.

Plescia, por su parte, considera que la vacuna es la solución por encima de las mascarillas.

“Hasta donde sabemos por la ciencia, esa es una política sólida. Me refiero a personas que están completamente vacunadas, porque tenemos muy buenas vacunas. Son muy, muy efectivas, afortunadamente”, le explica a la BBC.

“Incluso en esos casos , es poco probable que esas personas se enfermen gravemente o terminen en el hospital o terminen muriendo”, añade.

Bañistas en Miami Beach

Getty Images
Las playas de Miami se han visto abarrotadas, con gente que ya no sigue las recomendaciones contra la covid-19.

Fauci dijo que participó en discusiones sobre una nueva política sobre el uso de mascarillas emitida por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU., pero aún no hay una decisión tomada.

La vacuna, ¿obligatoria?

Tanto autoridades públicas como asociaciones han comenzado a debatir si la vacunación debería ser un requisito para trabajadores de ciertas áreas esenciales.

En un comunicado conjunto, decenas de asociaciones médicas se pronunciaron el domingo a favor de la inoculación de los empleados sanitarios como requisito para trabajar en hospitales.

“La vacunación es la forma principal de dejar atrás la pandemia y evitar el regreso de estrictas medidas de salud pública”, dicen en su carta las 60 asociaciones firmantes.

Autoridades locales desde Nueva York hasta California también lo han planteado.

Y este lunes el Departamento de Asuntos de Veteranos se convirtió en la primera agencia federal en emitir como requisito de trabajo a sus empleados -que incluye personal sanitario- la vacuna contra la covid-19.

Una vacuna contra la covid-19

Reuters
Una vacuna ofrece protección dos semanas después de haber sido aplicada la segunda dosis (o la primera, si es de dosis única).

Aunque la Casa Blanca ha descartado imponer la vacunación obligatoria para los empleados públicos, ha dejado abierta la posibilidad de que las empresas lo hagan.

“Ciertamente apoyamos estas acciones de estas asociaciones de hospitales”, dijo el lunes la portavoz Jen Psaki.

Y la opinión pública está dividida: según una encuesta del sitio Politico y la Universidad de Harvard publicada este mes, un 66% apoya que los empleados sanitarios deban estar vacunados para trabajar.

En cambio, se mostraban divididos casi en partes iguales sobre si se debe exigir a otros trabajadores que lo hagan.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC News Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=PY2lDqGL8n0

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.