Gobierno reconoce alza en 15 delitos; cae dinero asegurado por lavado
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Gobierno reconoce alza en 15 delitos, incluyendo crimen organizado; cae dinero asegurado por lavado

Entre los delitos que han aumentado están delincuencia organizada, narcotráfico, trata de personas, violencia familiar y violaciones. Algunos se incrementaron hasta en 60%.
Cuartoscuro
2 de septiembre, 2021
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El Tercer informe de Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció que en el último año se ha incrementado la incidencia de 15 delitos locales y federales, entre ellos delincuencia organizada, narcotráfico, narcomenudeo, trata de personas, violencia familiar y violaciones. A su vez reveló que la baja en los robos originada tras la pandemia se ha estabilizado.

Y si bien las denuncias por posibles operaciones con recursos de procedencia ilícita – coloquialmente llamado lavado de dinero – han crecido, el número de cuentas bancarias aseguradas y los recursos congelados descendieron. De hecho, los recursos bloqueados en dólares cayeron más de 97 por ciento.

Ninguno de estos datos fue referido por el presidente López Obrador en su mensaje de ayer, quien solo se concentró en referir la cifra de delitos donde las denuncias han disminuido.

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En cuanto a los delitos federales analizados, el documento revela que en el último periodo analizado (de septiembre de 2020 a junio de 2021) se iniciaron 143 carpetas de investigación por posible delincuencia organizada, cifra que representa un incremento del 7.5 por ciento en la incidencia de este delito respecto al mismo periodo anterior.

En los delitos contra la salud – que incluyen casos de narcotráfico y manejo ilícito de drogas en diversas modalidades – la incidencia fue de 7 mil 385 carpetas iniciadas, un incremento del 6.5 por ciento respecto al periodo anterior en que se abrieron 6 mil 934.

Los ilícitos relacionado con temas “migratorios”, como el informe los denomina, pasaron de 659 a mil 107 en los referidos periodos, lo que representa un disparo del 68 por ciento en la incidencia. A su vez, los delitos de tipo electoral ascendieron de 732 a 1 mil 200, un alza del 63.9 por ciento.

El documento también refiere un incremento del 1.7 por ciento en los delitos federales contra la integridad corporal y del 4.1 por ciento en otros tipos de ilícitos.

En contraparte, el informe destaca una reducción en seis delitos federales: ilícitos financieros, fiscales, relacionados con armas de fuego, en materia de hidrocarburos, patrimoniales y cometidos por servidores públicos. Las caídas van del dos al 16 por ciento.

Por lo que hace a los delitos locales, el informe confirma lo dicho por el presidente respecto a la reducción en las denuncias de nueve delitos, siendo el más significativo el descenso en secuestros con un desplome de hasta 30 por ciento. Sin embargo, el documento también muestra un incremento de la incidencia en diez delitos y no solo en tres como refirió.

El incremento más importante se registra en las carpetas abiertas por violaciones que sumaron 16 mil 305 en el periodo de septiembre de 2020 a junio de 2021, un alza de casi el 20 por ciento respecto a las 13 mil 614 que se habían registrado de septiembre de 2019 a junio de 2020.

La violencia familiar también presenta un incremento que resulta significativo debido a volumen de denuncias de este ilícito: los casos ascendieron de 173 mil 177 a 205 mil 273, lo que equivale a un disparo del 18.5 por ciento. Las investigaciones iniciadas en las fiscalías del país por trata de personas sumaron 638 en el último año, un incremento del 17.5 por ciento respecto a las 543 iniciadas anteriormente.

El robo a transporte público individual también presenta un avance importante: los casos pasaron de 2 mil 9 a 2 mil 299, un alza del 4.4 por ciento. En tanto, las carpetas abiertas por narcomenudeo a nivel local crecieron de 61 mil 467 a 67 mil 881, un repunte superior al diez por ciento.

Otros ilícitos con incrementos destacados en el informe son robo en transporte individual, lesiones dolosas, extorsiones, feminicidio y robo a transeúnte.

Y aunque el universo total de las denuncias por todo tipo de robos tuvo un descenso del 9.6 por ciento en el último año, el informe incluye un gráfico mensual que muestra que el descenso significativo registrado en 2020 tras el arranque de la pandemia ha comenzado a estabilizarse.

Lavado: suben denuncias, pero caen congelamientos

Entre septiembre de 2020 y junio de 2021 la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda presentó ante la Fiscalía General de la República (FGR) 142 denuncias por posibles operaciones de lavado de dinero y hechos de corrupción. Esto es un incremento del 35 por ciento en los casos reportados.

En contraste hay un descenso en otros rubros. Por ejemplo, se destaca el bloqueo de cuentas bancarias por 1 mil 473 millones de pesos en el periodo mencionado, lo que representa una caída del 21 por ciento respecto a los 1 mil 881 millones de pesos que se consiguieron congelar en el periodo anterior.

En moneda extranjera la UIF reportó el congelamiento de 7.7 millones de dólares en diversas cuentas, una reducción de más del 97 por ciento respecto a los 295.7 millones que se lograron congelar en el periodo anterior. También se aseguraron 10.1 millones de euros, que en este caso sí es un incremento de casi el doble respecto a lo logrado antes.

El número de sujetos bloqueados como resultado de los referidos congelamientos ascendió a 3 mil 411, entre individuos y empresas, cifra que representa un descenso en comparación con las 4 mil 470 que se bloquearon anteriormente.

El documento destaca, a su vez, que se elaboraron 10 mil 336 reportes de inteligencia sobre posibles actividades de lavado de dinero solicitados por diversas autoridades, y en los cuales están implicados 12 mil 691 sujetos.

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Decomisan casi 15 mil celulares en cárceles

En otro rubro del apartado de seguridad, el Tercer Informe de Gobierno destacó que durante el último año se implementaron 1 mil 551 operativos distintos al interior de diversos centros penitenciarios, los cuales permitieron de 14 mil 964 aparatos telefónicos y la desactivación de 16 mil 470 líneas. Esto en 21 cárceles, tres de ellas federales y 18 locales.

El informe también reconoce que al corte de junio el numero de personas privadas de la libertad ascendió a 220 mil 393, de las cuales el 92.5 por ciento se encuentran en centros penitenciarios estatales y 7.5 por ciento en los centros federales. Más del 40 por ciento de las personas encarceladas están procesadas por un delito, pero sin sentencia.

Como Animal Político había consignado ya en esta nota, por primera vez en los últimos cinco años hay más personas privadas de la libertad que espacios disponibles en las cárceles. Es decir, regresaron las condiciones de hacinamiento en el promedio nacional.

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'El núcleo del demonio': cómo era la tercera bomba atómica que EU alistaba para lanzar sobre Japón

Si Little Boy y Fat Man no lograban la rendición de Japón, EU ya tenía prácticamente listo a Rufus, un núcleo de plutonio que nunca explotó, pero sí causó muertes.
6 de agosto, 2021
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El 6 y 9 de agosto de 1945 Estados Unidos lanzó sobre Hiroshima y Nagasaki las dos únicas bombas nucleares que se hayan utilizado en una guerra.

Juntas fueron los ataques más letales que jamás hayan ocurrido, en los que se estima que murieron alrededor de 200.000 personas.

Desde la perspectiva de EE.UU., tenían el objetivo de presionar la rendición de Japón y poner fin a la Segunda Guerra Mundial.

Y en caso de que no fueran suficientes, Washington tenía prácticamente lista una tercera bomba atómica.

Su apodo era Rufus, y consistía en un núcleo de plutonio, similar al que se utilizó en la bomba Fat Man, que detonó sobre Nagasaki.

Rufus nunca llegó a convertirse en una bomba funcional, pero sí causó dos accidentes letales, por lo que quedó grabado en la historia como “el núcleo del demonio”.

Hiroshima

Getty
La bomba Little Boy causó devastación en Hiroshima.

“Era esencialmente igual al núcleo de Fat Man”, le dice a BBC Mundo Alex Wellerstein, historiador especialista en armas nucleares y autor del blog Nuclear Secrecy.

Eso quiere decir que podría haberse convertido en una bomba con capacidad de generar una explosión de unos 20 kilotones, como ocurrió en Nagasaki.

Según comunicaciones oficiales de EE.UU. citadas en un artículo de Wellerstein, una bomba fabricada a partir de Rufus tendría que haber estado lista para ser lanzada a partir del 17 o 18 de agosto de 1945.

En los primeros días de agosto de 1945, no estaba claro si dos bombas atómicas bastarían para doblegar a Japón, explica Wellerstein.

Solo después de su rendición el 15 de agosto “quedó claro que dos bombas habían sido ‘suficientes’, sino demasiado“, dice el experto.

Así que finalmente no fue necesario utilizar a Rufus.

“¿Qué ocurrió entre el 15 y el 21 de agosto? No lo sé”, escribe Wellerstein, pero lo que sí está documentado es que a partir del 21 de agosto, los investigadores del Laboratorio Los Álamos en Nuevo México, donde se diseñaron las bombas atómicas, comenzaron a utilizar este núcleo de plutonio para experimentos extremadamente peligrosos.

víctima de radiación.

Getty
Los efectos de la radiación pueden resultar letales para los humanos.

Cosquillas a un dragón

En 1945, los únicos núcleos de plutonio que se habían fabricado eran Rufus, Fat Man y el que se colocó en la bomba Gadget, que se utilizó en la prueba Trinity, el primer ensayo de una explosión nuclear que realizó EE.UU.

En Los Álamos, los investigadores querían averiguar cuál era el límite en que el plutonio se volvía supercrítico, es decir, querían saber cuál era el punto en que una reacción en cadena del plutonio desataría una explosión de radiación mortal.

Los Álamos

Getty
Los experimentos con Rufus se realizaron en el Laboratorio Los Álamos.

La idea era encontrar maneras más eficaces de lograr que un núcleo llegara al estado supercrítico y optimizar la carga de la bomba.

Manipular un núcleo de plutonio es una maniobra extremadamente delicada. Por eso los investigadores se referían a esos ejercicios como “hacerle cosquillas a la cola de un dragón”.

“Sabían que si tenían la desgracia de despertar a la bestia furiosa, terminarían quemados”, escribió el periodista Peter Dockrill en un artículo del portal Science Alert.

Según explica Wellerstein, quienes participaban en estos experimentos eran conscientes del riesgo, pero lo hacían porque era una forma de obtener datos valiosos.

Instantes letales

La primera víctima de Rufus fue el físico estadounidense Harry Daghlian, que para entonces tenía 24 años.

Fat Boy

Getty
Rufus serviría para usarse en una bomba de implosión como Fat Man.

Daghlian había trabajado en el Proyecto Manhattan, con el que EE.UU. fabricó sus primeras bombas nucleares.

El 21 de agosto de 1945 Daghlian se dio a la tarea de construir una pila de bloques de carburo de tungsteno alrededor de Rufus.

Su idea era ver si lograba crear un “reflector de neutrones” en los que rebotaran los neutrones lanzados por el núcleo y de esa manera llevarlo de manera más eficiente al punto crítico.

Era de noche y Daghlian estaba trabajando solo, violando los protocolos de seguridad, según lo documenta el portal Atomic Heritage Foundation.

El joven científico ya había apilado varios bloques, pero cuando estaba terminando de colocar el último, su dispositivo de monitoreo le indicó que si lo hacía, el núcleo podría volverse supercrítico.

Era como jugarse la vida en un jenga extremo.

Maniobró para retirar el bloque, pero infortunadamente lo dejó caer sobre el núcleo, que entró en estado supercrítico y generó una ráfaga de neutrones.

Núcleo de plutonio

Los Álamos National Laboratory
Esta es una reproducción del experimento en el que Daghlian apilaba bloques alrededor del núcleo de plutonio.

Además, su reacción fue desbaratar la torre de bloques, así que quedó expuesto a una dosis adicional de radiación gamma.

Esos instantes resultaron letales.

Durante 25 días Daghlian soportó la dolorosa intoxicación radioactiva hasta que finalmente murió en el hospital. Se calcula que recibió una dosis de 510 rem de radiación iónica.

El rem es la unidad de medida de la radiación absorbida por una persona. En promedio, 500 rem resultan mortales para un humano.

“Eso es todo”

Tan solo nueve meses después el dragón volvió a atacar.

El 21 de mayo de 1946 el físico estadounidense Louis Stolin estaba practicando un experimento que había hecho varias veces.

Los Álamos

Los Álamos National Laboratory
Esta es una reproducción de la sala en la que Stolin realizaba su experimento.

Para entonces, Stolin era el mayor experto del mundo en el manejo de cantidades peligrosas de plutonio, según indica Wellerstein.

Junto a un grupo de colegas, estaba mostrando cómo llevar un núcleo de plutonio -Rufus en este caso- al punto supercrítico.

El ejercicio consistía en unir dos mitades de una esfera de berilio, formando un domo en el que los neutrones rebotaran hacia el núcleo.

La clave para no causar un desastre era evitar que las dos medias esferas cubrieran totalmente el núcleo.

Para ello, Stolin utilizaba como separador un destornillador que servía de válvula de escape para los neutrones. De esa manera podía registrar cómo aumentaba la fisión, sin que la reacción en cadena llegara al punto crítico.

Los Álamos

Los Álamos National Laboratory
En medio del domo de berilio estaba el “núcleo del demonio”.

Todo iba bien, pero ocurrió lo único que no debía ocurrir.

A Stolin se le resbaló el destornillador y el domo se cerró por completo.

Fue solo un instante, pero bastó para que el núcleo llegara al punto crítico y liberara una corriente de neutrones que produjeron un intenso brillo azul.

“El flash azul fue claramente visible en toda la sala, a pesar de que estaba bien iluminada”, escribió en un reporte Raemer Schreiber, uno de los físicos que estaba viendo el experimento.

“El flash no duró más de unas décimas de segundo”.

Los Álamos

Los Álamos National Laboratory
Esta es una recreación del experimento en el que Stolin usaba un destornillador para impedir que el núcleo quedara totalmente cubierto.

Stolin reaccionó rápido y destapó el domo, pero ya era tarde: había recibido una dosis letal de radiación.

Nueve meses antes, él mismo había acompañado a su colega Daghlian durante sus últimos días de vida, y tenía claro que un destino similar le esperaba.

“Bueno, eso es todo”, fueron las primeras palabras que dijo, en todo resignado, después de que se le resbalara el destornillador, según lo recuerda Schreiber en su reporte, citado por Dockrill en Science Alert.

Las estimaciones indican que Stolin recibió en su cuerpo 2.100 rem de neutrones, rayos gamma y rayos x.

Su agonía duró nueve días.

En ese periodo sufrió náuseas, dolor abdominal, pérdida de peso y “confusión mental”, según lo describe Wellerstein en un reportaje de la revista The New Yorker.

Finalmente murió a los 35 años en el mismo cuarto del hospital en el que había muerto su colega Daghlian.

Irónicamente, apunta Wellerstein, Stolin estaba haciendo el procedimiento para que sus colegas aprendieran la técnica en caso de que él no estuviera presente.

bomba nuclear

Los Álamos National Laboratory
Las bombas nucleares son las armas más destructivas y mortales que se hayan creado.

El fin de la maldición

Los accidentes de Daghlian y Stolin sirvieron para que se fortalecieran las medidas de seguridad en los procedimientos con material radioactivo.

A partir de entonces, este tipo de ejercicios comenzaron a maniobrarse de manera remota, a una distancia de unos 200 metros entre el personal y el material radioactivo.

“Sus muertes ayudaron a incitar una nueva era de medidas de salud y seguridad”, dice el portal de Atomic Heritage Foundation.

Según los archivos de Los Álamos, el “núcleo del demonio” fue derretido en el verano de 1946 y se utilizó para fabricar una nueva arma.

“En realidad el núcleo del demonio no era demoníaco“, dice Dockrill.

“Si hay una presencia maligna aquí, no es el núcleo, sino el hecho de que los humanos se apresuraron a fabricar estas terribles armas”, sentencia el periodista.


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