Solo 48% de niños toman a clases presenciales; se resignan a perder ciclo
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Por COVID, solo 48% de alumnos volvieron a clases presenciales; padres se resignan a que pierdan el ciclo

De acuerdo con la SEP, actualmente unos 13 millones de estudiantes aún se encuentran en casa, en el mejor de los casos, tomando clases virtuales.
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Por Dalila Sarabia
13 de septiembre, 2021
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Han pasado 15 días desde que se retomaron las clases presenciales y aunque cada día a las aulas se suman más alumnos, la asistencia apenas roza la mitad de la matrícula.

En el ciclo escolar 2019-2020 la SEP tuvo a 31 millones 236 mil 953 alumnos inscritos, de los cuales 5.2 millones de estudiantes ya no se inscribieron al ciclo escolar 2020-2021 por causas relacionadas con el Covid-19 o por falta de recursos, acuerdo con el informe de Impacto de la pandemia en niñas y niños que dio a conocer la Subsecretaría de Derechos Humanos, Población y Migración.

Atendiendo a estos datos y con lo informado oficialmente la Secretaría de Educación Pública (SEP) sobre el registro de una asistencia de 12 millones 639 mil 915 estudiantes, actualmente unos 13 millones de alumnos (52%) aún se encuentran en casa, en el mejor de los casos, tomando clases virtuales -de no más de dos horas- una o dos veces por semana.

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Los padres que han decidido no llevar al colegio a sus hijos por miedo de que se pudieran contagiar de Covid-19 han buscado estrategias para que los menores no se retrasen en su aprendizaje. En los buscadores de internet teclean preguntas como “¿Qué debe aprender un niño de tercero de primaria?”, o bien, buscan videos con palabras clave como “Clases de matemáticas de segundo año”.

Naomi de 8 años, por ejemplo, tiene la suerte de que su abuelo -quien se dedicó a la docencia- dedique sus mañanas para darle clases, pero como estos casos hay pocos por lo que la mayoría de los menores continúa a la deriva.

Guadalupe, mamá de Naomi, cuenta que al inicio pensó en mandar a su hija a las clases presenciales, pero el día que acudió a recoger los libros advirtió que las condiciones de la escuela no eran óptimas. Observó que los niños tomaban el recreo dentro del salón y que estaban sentados en el suelo sin que mantuvieran la sana distancia.

“Me inquieta que la distancia no se lleva a cabo, así como tampoco dan a conocer un protocolo de seguridad, en la entrada entran (sic) todos en conjunto y solo se limitan a decir que tienen agua, jabón y gel antibacterial”, explica la madre de familia.

“He estado investigando el contenido en internet de acuerdo con su grado para poder apoyarle en su aprendizaje, así como mi padre que en algún momento fue docente le está enseñando, lo malo de esto es que nada de ese esfuerzo será considerado y temo que la den de baja y pierda su lugar”.

Naomi, estudiante de tercer grado en la primaria Manuel Cervantes Imaz, de la alcaldía Benito Juárez, se levanta temprano y desayuna. Entre las 09:00 y 10:00 horas llega su abuelo y empiezan a recapitular lo que vieron el día anterior. Las clases se llevan a cabo los lunes, miércoles y todo el fin de semana.

“Le da sus recesos para distraerse y se apoya de libros que compró para estar actualizado, pero aún así hay rezago de conocimiento”, cuenta Guadalupe.

Antes de iniciar el ciclo escolar, las autoridades de la primaria Manuel Cervantes Imaz, en donde estudia Naomi, informó que las clases se impartirían en modelo híbrido: dos días irían los estudiantes que desearan las clases presenciales y dos días se ofrecerían clases virtuales, un modelo que contó con el consenso de los padres de familia.

Sin embargo, una semana después todo cambió y las clases virtuales se suspendieron en la totalidad. Incluso, a los docentes se les informó que si no se presentaban a la escuela estarían sujetos a distintas sanciones.

Con esta instrucción también quedaron canceladas todo tipo de asesorías o clases remediales para los niños, además de que se les comunicó que los estudiantes que no se presentaran no serían evaluados.

“Buenas tardes, estimados padres de familia, por este medio, se les informa que conforme a la ley vigente, los niños/niñas serán evaluados hasta que se presenten a la escuela, mientras no asistan, no tendrán evaluación asignada y sus boletas aparecerán con guiones, por lo mismo, el material de apoyo que les brindaremos y el contenido de Aprende en Casa, será coordinado por ustedes como tutores y no será objeto de evaluación”, exponen las autoridades del plantel en un mensaje que les hicieron llegar a los padres de familia quienes lo compartieron con Animal Político.

Ana es madre de Santiago, estudiante de cuarto grado, también en esta escuela. En entrevista la mujer explica que se siente impotente, desorientada y frustrada por no poder hacer más para que su hijo continúe sus clases.

“No entiendo por qué primero sí había clases híbridas y después ya no. No entiendo en qué cambia si nadie se había quejado, todos estábamos de acuerdo (…) desafortunadamente yo no puedo pagar una colegiatura en una escuela privada donde tienen protocolos claros, entonces mi única opción es que pierda el año y mandarlo cuando todo esto pase… es la única opción que me queda”, expone la madre de familia.

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Santiago tiene una hermanita de un año y 6 meses y Ana subraya que tampoco la lleva a la guardería porque no quiere exponerla -al igual que Santiago-, así que esperará, aunque esto signifique perder el año escolar.

“Lo levantamos a bañar a las 7:30 horas, desayuna y se queda con mi mamá ya que mi esposo y yo trabajamos de 8:00 a 19:00 horas. Hace actividades como recoger su cuarto y leer y a las 16:30 horas ve el programa de Aprende en Casa. Es todo lo que hace”, comparte con resignación,

En cambio, agrega, la semana que tuvo clases híbridas a las 08:00 horas ya estaba conectado para tomar clases que se impartirían del miércoles a viernes hasta las 12:30 horas. El lunes y martes hacía las actividades del Aprende en Casa.

Padres de familia inconformes por la cancelación de las clases virtuales han pegado cartulinas a las afueras del plantel en las que plasman su exigencia de que éstas se reactiven.

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Martes 13 y otras situaciones, objetos y animales que ¿traen mala suerte?

Según las creencias, el 13 es mala suerte porque es el número de quienes participaron en la última cena de Jesús antes de ser crucificado.
13 de julio, 2021
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En martes, ni te cases, ni te embarques, ni de tu casa te apartes.

El dicho popular recomienda no hacer nada arriesgado el martes, por considerarse un día de mala suerte.

Se trata de un famoso refrán del idioma español que tiene su base en la superstición.

Según detalla la página web del Instituto Cervantes, esto se debe a que este día de la semana estaba consagrado a Marte, el dios de la guerra en la mitología latina, por lo que se consideraba un día de mal agüero para emprender algo importante.

También aclara que en la antigüedad tenía la misma connotación para los egipcios y los turcos y que algunos historiadores españoles relacionaban la superstición porque “los martes se produjeron algunas importantes derrotas de los moros a las tropas cristianas”.

La complicación del 13

Pero parece que, además de martes, el problema se agudiza cuando es 13.

Los países anglosajones tienen su versión también del día de mala suerte: el viernes 13.

Según las creencias, el 13 es mala suerte porque es el número de quienes participaron en la última cena de Jesús antes de ser crucificado.

También es el capítulo del Apocalipsis o Revelación de la Biblia y en el que habla de una bestia, la causa de todo mal.

Y hasta existe la fobia al número 13: la triscaidecafobia.

Número 13

Lo concreto es que no hay una bibliografía que respalde cada una de estas creencias populares que muchas de ellas se remontan a tiempos inmemoriales.

Pero la mala suerte no solo está representada en el número 13 (para muchos), sino que también se aparece en animales, acciones y determinadas situaciones, etc.

Pero, ¿por qué y cuáles son? En BBC Mundo hicimos un listado.

La sal derramada

sal

Durante siglos y siglos, la sal tuvo un rol importante en las culturas.

Desde utilizarla para condimentar y conservar los alimentos hasta utilizarla como una forma de moneda de intercambio que luego dio origen a la palabra salario.

Por eso, derramar sal es signo de mal presagio para muchos.

También existe la superstición de que no se debe pasar el salero de mano en mano, sino que se apoya en la mesa, por la misma razón anterior: por miedo a que se derrame.

¿Qué culpa tendrá el gato?

Gato negro

Muchas personas consideran que es mala suerte que un gato negro se cruce por delante.

Para el cristianismo, los gatos de color negro eran símbolos del mal y estaban asociados a las brujas.

Sin embargo, para la cultura egipcia eran animales de adoración.

La escalera

Mujer camina debajo de escalera

El origen de por qué pasar debajo de una escalera es de mala suerte también es variado.

Una escalera apoyada en una pared forma un triángulo, forma que el cristianismo representa la santísima trinidad, por lo que atravesarlo, era señal de desafiar lo sagrado.

Otra creencia sostiene que está relacionada a las ejecuciones por ahorcamiento, ya que el verdugo debía subir a una escalera para colocar la soga y luego para retirar el cuerpo.

Abrir paraguas bajo el techo

Este es otro caso de superstición que no tendría un origen común.

El paraguas es un antiguo invento chino que fue pasando de cultura a cultura para distintas funciones hasta la actualidad.

Pero en un principio el paraguas era utilizado por reyes como sombrilla para bloquear los rayos del sol, por eso abrirlo en un lugar con sombra era un sacrilegio.

Hombre sostiene un paraguas

Otra creencia sostiene que si una persona abre un paraguas bajo techo, se trata de una doble protección, por lo que trae mala suerte.

Y tal vez, el más racional de todos, es que si abres un paraguas dentro de tu casa, puedes causar un accidente.

Romper un espejo

Espejo roto

La creencia dice que si rompes un espejo tendrás 7 años de maldición.

Todo surge de la catoptromancia, que es la adivinación por medio del espejo.

El espejo era un elemento que se utilizaba para la magia por lo que si se rompía, el futuro sería aterrador.

La mala fama del pie izquierdo

Sin duda esta no aplicaría a los grandes jugadores de fútbol zurdos, pero es una creencia popular que la gente que se levanta por las mañanas de mal humor, es porque lo hicieron con el pie izquierdo.

Además, durante la historia, siempre se dio preponderancia a todo lo que sucedía a la derecha, por el movimiento de la tierra, la mayoría de las personas son diestras, los santos están a la derecha de Dios, etc.

Y, entre tantos otros motivos sobre lo malo del lado izquierdo, la mala suerte también estaría relacionada con que los pescadores no subían a una embarcación por babor, es decir por la izquierda.

Tijeras

Tijeras

La creencia popular sostiene que dejar las tijeras abiertas mientras no se usen son sinónimo de atraer mala suerte.

Otra sostiene que regalar tijeras equivale a desear el mal.

Si bien se desconoce su origen, en la mitología griega la Moira Átropos (una de las tres que decidían el destino) cortaba con tijeras el hilo de la vida.

Y hay más…

Si bien existen innumerables tradiciones que atraen la mala suerte, también existen muchas otras para evitarla y otras tantas que atraen la buena suerte.

Cruzar los dedos

Cruzar los dedos

Además de cruzar los dedos para protegerse de la mala suerte, también muchos lo hacen para pedir que un favor se cumpla, o cuando se quiere incumplir lo que se jura.

Aparentemente, en la antigüedad, existía la costumbre de que dos personas enlazaran sus dedos índices formando una cruz para expresar un deseo.

Tocar madera

Se cree que la madera es un elemento de protección, por eso cuando algo sucede muchos tocan madera para librarse de ese mal.

Su origen provine de los pueblos celtas en Europa que solían adorar a los árboles porque a través de ellos una persona se librara de una dolencia y la enviaba a la tierra.

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