Tandas del Bienestar falla en apoyar a becarios a autoemplearse
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Jesús Santamaría

Tandas del Bienestar falla en apoyar a becarios de Jóvenes Construyendo el Futuro a autoemplearse

Año y medio después, quienes pagaron puntualmente este primer crédito, acumulan meses esperando a que se le dé seguimiento al programa y tengan acceso al siguiente préstamo.
Jesús Santamaría
Por Dalila Sarabia
21 de septiembre, 2021
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El presidente Andrés Manuel López Obrador informó el 5 de marzo de 2020 que el programa Tandas para el Bienestar se articularía con Jóvenes Construyendo el Futuro para que los egresados tuvieran acceso a un apoyo inicial de 6 mil pesos y emprendieran un negocio. Según se informó en ese momento, al menos el 20% de los becarios egresados querían autoemplearse.

Año y medio del anuncio, no solo se desconoce a cuántos jóvenes se ha apoyado, sino que quienes pagaron puntualmente ese primer crédito, acumulan meses esperando a que se le dé seguimiento al programa y tengan acceso al siguiente préstamo, el de 10 mil pesos, pues lo que recibieron no ha sido suficiente para autoemplearse.

Animal Político solicitó vía transparencia el padrón de beneficiarios del programa Jóvenes Construyendo el Futuro que hubieran recibido las Tandas para el Bienestar en la modalidad Mes 13 —como se nombró específicamente a este apoyo—, sin embargo, tanto la Secretaría de Economía, como las de Trabajo y Bienestar dijeron no contar con esta información. 

La Secretaría del Bienestar no solo refirió que la solicitud tendría que hacerse a la Secretaría de Economía sino que incluso, en un oficio con fecha del 5 de agosto 2021, afirmó que no tienen a su cargo el programa de Tandas del Bienestar, esto, a pesar de que el 12 de enero de 2021 se celebró el Acuerdo de Traspaso de Recursos Financieros y Humanos por el que se transfiere el programa Microcréditos para el Bienestar de la Secretaría de Economía a la Secretaría de Bienestar y que consta en las Reglas de Operación del Programa publicadas el 12 de febrero de 2021 en el Diario Oficial de la Federación (DOF).

En tanto, la Secretaría de Economía pidió consultar el listado de beneficiarios en la Plataforma Nacional de Transparencia en donde trimestralmente, aseguraron, se actualiza la información. Aunque hay listados de beneficiarios, es imposible saber quiénes y cuántos fueron también becarios de Jóvenes Construyendo el Futuro.

Por su parte, la Secretaría de Trabajo y Previsión Social informó que no solo no se ubicó la información solicitada, sino que la modalidad Mes 13 no es parte del programa Jóvenes Construyendo el Futuro.

“Los Microcréditos para el Bienestar modalidad Mes 13 no son parte del programa como lo refiere en su solicitud; por lo tanto, no existe la obligación de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y de la Unidad del Programa Jóvenes Construyendo el Futuro de contar con la información relativa”, se lee en la respuesta de información pública, con fecha del 19 de agosto, y que fue firmada por Luis Fernando Tapia Luna, enlace de transparencia de la Unidad del Programa Jóvenes Construyendo el Futuro.

Cuando se anunció que los egresados del programa Jóvenes Construyendo el Futuro podrían acceder al apoyo de la Tanda para el Bienestar se estimó que en 2020 se les podrían entregar hasta 200 mil créditos, sin embargo, hasta la fecha se desconoce a cuántos jóvenes se benefició y no hay información sobre los alcances de esta política social, es decir, si los beneficiarios efectivamente se autoemplearon y de haberlo hecho si todos sus negocios lograron salir adelante.

Dejan a la deriva a los buenos pagadores

Max Vite fue becario del programa Jóvenes Construyendo el Futuro y se capacitó durante 12 meses en la Secretaría de Cultura federal. Cuenta que de inicio apoyó en la logística de eventos y tiempo después, al advertir que contaba con conocimientos de diseño gráfico, le pedían que ayudara con la realización de algunos carteles de eventos de la dependencia.

Lamentablemente, cuenta, al término de su beca no fue contratado. Animal Político reveló que en tres años de operación, el programa Jóvenes Construyendo el Futuro ha logrado integrar a un millón 120 mil jóvenes para ser aprendices. De ellos, solo 9 mil 232 fueron contratados en el lugar de la capacitación, lo que significa 0.8%. 

El autoempleo le pareció que era una buena alternativa y al enterarse de que podía acceder al apoyo de la Tanda del Bienestar, hizo formalmente su solicitud.

“Llené todo lo que me pedían y solicité la tanda en mayo del 2020. La terminé de pagar súper rápido, por octubre ya la había pagado. Ese apoyo fue de 6 mil pesos que me depositaron, pero la cosa es que ese es el único apoyo que me han dado, o sea, fue el de 6 mil y hasta la fecha no me han dado otro a pesar de que yo ya la liquidé… ya va para un año”, explica el joven de 27 años.

De acuerdo con las reglas de operación del programa Tandas para el Bienestar, los beneficiarios cuentan con un año para pagar el crédito y el primer pago pueden hacerlo hasta tres meses después de acceder al apoyo. Incentivados por lograr créditos mayores, algunos beneficiarios —como Max—, se apuran a liquidarlo para acceder a otro inmediatamente, lo que finalmente no ha ocurrido para ningún beneficiario, como se publicó en la primera entrega de este reportaje.

Entérate | Tandas del Bienestar: con mínimos resultados y para 2022 sin presupuesto asignado

Los 6 mil pesos que el joven recibió le ayudaron a comprar algunas herramientas con miras a poder autoemplearse, aunque no le alcanzó para lo que buscaba.

Por ejemplo, se compró una tableta de diseño que costó alrededor de mil pesos. “No puede comprar una mejor porque esas cuestan 3 mil o 4 mil (pesos)”, comparte.

La computadora que ocupa para hacer sus diseños, aunque es muy básica, le ha servido para hacer algunos trabajos. Sin embargo, subraya, para autoemplearse y dedicarse de lleno al diseño —como es su objetivo—, necesita mejores herramientas.

En entrevista, Max cuenta que ha mandado un sinnúmero de correos electrónicos al mail de ayuda de las Tandas del Bienestar preguntando cuándo recibirá el apoyo de 10 mil pesos, pero no ha tenido ninguna respuesta. En abril pasado se le comunicó que los apoyos se habían suspendido por las elecciones, pero es fecha que no recibe nada. Incluso, acudió a buscar a la representante de la Secretaría de Bienestar de su colonia y la única respuesta que obtuvo fue una explicación de cómo hacer los pagos, información que él conoce porque liquidó en su totalidad el primer préstamo.

Hace más de un año que salió de la Secretaría de Cultura y no ha encontrado empleo. Tampoco ha podido emprender porque los pocos ahorros que tiene no le alcanzan para comprarse una computadora equipada que le permita hacer su labor de diseñador y ahora sí poder autoemplearse.

“Yo les pediría que cumplan con los plazos, o sea, si por ejemplo, ya terminaste de liquidarla que ya puedas acceder al siguiente nivel porque igual hay mucha gente que igual ya terminó de pagarla y no puede acceder al siguiente apoyo, además creo que para las condiciones de muchos (6 mil pesos) no son suficientes, yo creo que tendría que ser mínimo de 10 mil pesos para que tu puedas comprar los materiales que quieres”, consideró el joven.

Hace año y medio que Max concluyó sus 12 meses como becario del programa Jóvenes Construyendo el Futuro y hace casi un año que pagó en su totalidad la Tanda del Bienestar. Aún no consigue empleo, en su casa —y con las pocas herramientas que tiene— avanza en los diseños de su portafolio para salir y mostrarlo con la ilusión de encontrar un empleo.

“No es que no me ayudara, pero tampoco me benefició”

“La mejor forma de definirlo es decir que fue como un parche porque no fue tanto (dinero). A veces escuchas ‘mil pesos’ y sí dices: ‘qué buena lana’ porque nadie te la regala, y sí es cierto, sobre todo cuando estás en dificultades económicas, pero cuando la empiezas a dividir pues termina siendo para pagar lo que no pudiste pagar todo el tiempo que te quedaste sin trabajo… se hace nada. No es que no me ayudara, pero tampoco me benefició”, asegura Laura de 30 años.

Laura, que no es su verdadero nombre pero solicitó cuidar su identidad, también fue becaria del Programa Jóvenes Construyendo el Futuro en la Secretaría de Cultura federal. Fueron alrededor de 100 jóvenes que apoyaron durante un año en distintas actividades en los recintos culturales de la capital.

Desde que entró al programa, cuenta, tuvo la esperanza de quedarse a trabajar, pero finalmente no ocurrió. En febrero de 2020 concluyó su periodo como becaria de Jóvenes Construyendo el Futuro, justamente cuando el país atravesaba la segunda ola de contagios de COVID-19. Encontrar un trabajo parecía una misión imposible, así que decidió aceptar la Tanda para el Bienestar a la que tenía derecho por haber concluído con sus 12 meses de becaria.

La joven explica que para ese tiempo aunque ella sí necesitaba el apoyo, su mamá y su negocio de ropa lo requerían al doble, más porque meses atrás su mamá había solicitado ingresar al programa Tandas para el Bienestar y no había sido seleccionada.

“No la solicité por mí, sino porque mi mamá la había solicitado y se la rechazaron, entonces nos dijeron que a nosotros de Jóvenes nos daban más oportunidad y dije ‘vamos a hacer el intento para que mi mamá pueda sacar el changarro’”, agrega.

Llenó los formularios y así como la solicitó, se la autorizaron. Para su sorpresa un día se dio cuenta de que tenía un depósito en su cuenta.

“La saqué para apoyar el negocio de mi mamá y la verdad es que no duró mucho. Suenan más o menos bien 6 mil pesos, pero realmente si lo comparamos con lo que me daban en Jóvenes (Construyendo el Futuro) eran dos meses. Terminó ayudándonos a pagar gastos de casa: luz y gas que nunca nos lo dejaron de cobrar, pero para hacer inversión como nos decían, realmente no, no nos alcanza”, dice Laura.

Al paso de los meses la situación económica en la casa de Laura se ha complicado por lo que la joven tuvo que solicitar otro crédito, esta vez en el banco.

“Me funcionó (la tanda) pero no me salvó la vida, de hecho, después tuve que sacar un préstamo en un banco porque sabemos que fue un año muy difícil. Ahorita igual me alivió con ese y como no me han estado cobrando las tandas, esas las dejé al final”.

Laura aún adeuda la mitad de la Tanda del Bienestar y aunque quisiera acceder a un crédito mayor, sabe que no es posible porque no cuenta con un ingreso fijo que garantice que pueda pagar. 

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COVID: qué son baricitinib y sotrovimab, los nuevos medicamentos que autorizó la OMS para tratar la enfermedad

Ya son cinco los fármacos a los que la OMS ha dado luz verde para el tratamiento de covid-19. Te contamos las características de las dos últimas.
20 de enero, 2022
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La Organización Mundial de la Salud autorizó el uso de los medicamentos baricitinib y sotrovimab para el tratamiento del covid-19.

De acuerdo con la información entregada por la OMS, el aval al uso de estos medicamentos se dio después de varias evaluaciones hechas principalmente por expertos internacionales que trabajan en un Grupo de Desarrollo de Directrices de la agencia sanitaria y cuyos resultados se publicaron en el British Medical Journal.

El baricitinib es un antiinflamatorio utilizado especialmente en el tratamiento de la artritis reumatoide, mientras que el sotromivab es un fármaco nuevo que se ha testeado para tratar pacientes con riesgo de desarrollar covid-19 moderado a grave y está en uso en Reino Unido, entre otros países.

En la investigación publicada por el grupo de trabajo de la OMS se recomienda el uso de baricitinib en en pacientes graves, ya que aumenta la probabilidad de sobrevivir a las complicaciones que puede causar el coronavirus, además de reducir la necesidad de ventilación mecánica.

Mientras que el sotrovimab es recomendado en casos moderados para evitar que se agraven.

El estudio también encontró que no tiene efectos secundarios severos.

La OMS también desaconsejó el uso de otros dos medicamentos: el ruxolitinib y el tofacitinib, debido a que las evaluaciones que se han hecho con ellos no mostraron beneficios para los pacientes y en el caso del tofacitinib incluso se observó que podría provocar efectos adversos.

Y nuevamente, la entidad volvió a desaconsejar el uso de remdesivir e ivermectina, dos fármacos que han ganado popularidad desde el inicio de la pandemia pero no cuentan con respaldo científico para estos casos.

Paciente asistido por covid-19

Getty Images
La OMS recomienda el uso de baricitinib en pacientes graves.

Esto aumenta a cinco la lista de medicamentos autorizados para el tratamiento del covid-19. En casos graves o críticos: corticosteroides, IL-6RB y baricitinib. Y en casos moderados: REGN-COV y sotrovimab.

Tras conocerse la noticia, Médicos Sin Fronteras (MSF) pidió a los gobiernos que hagan lo necesario para que las patentes no sean un obstáculo para el acceso a tratamiento.

Qué es el baricitinib

De acuerdo con la OMS, el baricitinib es un medicamento inhibidor de la quinasa Janus. Sirve especialmente para reducir la inflamación y se usa para tratar la artritis reumatoide.

La investigación, que incluyó a más de 4.000 personas, determinó que este medicamento en combinación con corticosteroides, una variedad de hormonas que usan para curar la artritis, puede ayudar a que el paciente evite recurrir a la ventilación mecánica en los casos más graves de la enfermedad que produce el nuevo coronavirus.

En este caso, MSF señaló que en muchos países el baricitinib está bajo patente de la empresa estadounidense Eli Lilly, que lo vende a un precio cercano a los US$2.000 dólares, y que eso podría afectar el uso de esta droga para los tratamientos de pacientes en países de menos recursos.

“En países como Bangladesh o India una versión genérica de esta droga se puede conseguir por menos de US$6, pero en muchos países el baricitinib genérico no está disponible porque está bajo un monopolio de patente con Eli Lilly, empresa que ha solicitado y obtenido patentes en muchos lugares, incluidos países muy golpeados por la pandemia, como Brasil, Sudáfrica, Indonesia y Rusia”, añadió la organización.

https://twitter.com/ArnavAgarwalMD/status/1481956298799431681

Por su parte, el laboratorio Eli Lilly en una comunicación enviada a BBC Mundo, señaló que: “Las nuevas pautas son noticias positivas para los proveedores de atención médica y los pacientes, ya que ofrecen claridad adicional sobre el uso potencial de baricitinib en pacientes hospitalizados con covid-19, según los datos del estudio”.

“Lilly está trabajando con hospitales, profesionales de la salud y gobiernos para facilitar el acceso de los pacientes a baricitinib y continúa explorando el uso potencial del medicamento en covid-19 con las agencias reguladoras”.

“Lilly está trabajando activamente con socios internacionales para comprender las regiones con necesidades insatisfechas, ya que el suministro de tratamientos contra el covid-19 a países de ingresos bajos/medios bajos depende de la capacidad de cada país para aceptar y aprobar medicamentos para uso de emergencia”, agregó el laboratorio.

Pero la OMS también señaló en su recomendación que el baricitinib “tiene efectos similares a los de otros fármacos para combatir la artritis, llamados inhibidores de la interleucina 6, por lo que, cuando ambos están disponibles, se sugiere elegir uno en función del coste, la disponibilidad y la preferencia del médico”.

Y el organismo añade que no se recomienda el uso de ambos fármacos al mismo tiempo.

Un medicamento biológico

Por otro lado, el sotrovimab es un medicamento que comenzó a ser utilizado por el Servicio Nacional de Salud de Reino Unido (NHS, por sus siglas en inglés), entre otros, para probarlo en el tratamiento en pacientes afectados moderadamente por el covid.

De acuerdo con expertos, el sotrovimab es un anticuerpo monoclonal que se administra como transfusión a receptores de trasplantes, pacientes con cáncer y otros grupos de alto riesgo.

Y según los resultados de las investigaciones hechas por la OMS y el NHS, si se administra rápidamente después de que se desarrollan los síntomas, debería ayudar a prevenir que las personas se enfermen gravemente.

Getty

Getty Images
El sotrovimab se viene utilizando en Reino Unido en los últimos meses para tratar casos moderados de covid-19.

“Estos nuevos medicamentos tienen un papel importante que desempeñar”, le dijo a la BBC Steven Powis, director médico nacional del NHS de Inglaterra.

Según Powis, la administración de este medicamento está enfocada en pacientes que tienen condiciones de salud subyacentes, como diabetes o afecciones respiratorias, y que pueden resultar afectados gravemente por el virus.

Además, las pruebas sugieren que el fármaco debería funcionar contra la variante ómicron.

Acceso

En América Latina, el baricitinib ya fue autorizado para su uso en el tratamiento de pacientes con covid-19 el pasado mes de julio en México.

En la mayoría de los países de la región se puede conseguir la droga para el tratamiento contra la artritis y con la autorización de la OMS seguramente comenzará a ser usada en tratamientos locales.

Mientras que el sotrovimab ya ha sido aprobado para su uso en varios países de Europa, en Japón y Arabia Saudita.


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