La reforma fiscal nos corta las alas para ayudar a gente vulnerable: OSC
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La reforma fiscal del Gobierno nos corta las alas para seguir trabajando con gente vulnerable: OSC

En Proyecto Cantera, menores de edad que se encuentran en casas hogar y centros comunitarios de CDMX practican futbol como terapia social, que fomenta en ellos valores positivos.
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25 de octubre, 2021
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Todos están en una cancha vieja en la Ciudad de México, de esas de suelo de concreto desgastado, grietas, hoyos, grafitis en las paredes y ropa tendida en los balcones de alrededor. Parece uno de esos escenarios exóticos del Fifa Street, el famoso videojuego de futbol callejero. Pero aquí nadie viste uniforme, ni playeras de los equipos mundialmente conocidos, ni botas de las que publicitan los cracks del balompié. 

Nada de eso parece importarles a los niños: colocados en fila unos frente a otros, los dos capitanes van eligiendo a los integrantes de las escuadras con las que buscarán salir campeones del barrio. 

“Elijo a Arely”, dice Santi, un chavo de unos siete años, menudo, inquieto, con un cubrebocas rojo que casi le tapa por completo la cara. 

“¿Por qué Arely?”, le pregunta la directora técnica. 

“Porque ella sí sabe jugar”, le responde presto.

Junto a Santi está Josías, tez morena, mirada traviesa, y gambeteo eléctrico. 

Escucha lo que le cuchichea una compañera al oído, y como si se acabara de acordar de algo muy importante, alza su brazo y apunta con el dedo a Betzabee para que nadie se le adelante en el ‘fichaje’.  

“La elijo porque es muy buena portera”, dice encogiendo los hombros, como si sobrara la explicación al ver que su compañera, una niña alta, espigada, y de brazos largos, ocupa todo el espacio de la portería improvisada con dos conos. 

En cinco minutos, los equipos quedan formados, se dividen la cancha ansiosos de que el balón comience a rodar y reciben las últimas instrucciones antes del silbatazo del árbitro. Pero antes, les dice la directora técnica, hay que repasar las reglas del juego. 

Con ambos brazos cruzados a la altura de la espalda y meciéndose levemente, como si estuviera recitando ante la maestra la tarea que se aprendió de memoria, Josías explica con el gesto solemne, muy propio, que lo más importante es el compañerismo y respetar al rival. 

“No tenemos que dar cañonazos, ni dar patadas, ni empujones, ni dicir groserías, porque los otros niños se molestan”, enumera, para a continuación dejar escapar una sonrisa pícara y salir disparado en busca de la pelota que coloca justo en el medio de la cancha.

“¡Vamos! -arenga a su equipo-. El partido va a empezar”. 

La bola, por fin, se mueve. Santi, Josías y el resto de los jugadores comienzan a correr para disputar un partido que va mucho más allá de anotar más goles que el contrario. En realidad, se trata de una terapia; un ejercicio que, por medio del deporte, busca la integración de niños, niñas y adolescentes, que viven en situación de pobreza y de calle. 

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“El futbol es el gancho para que el niño, en lugar de estar en la calle, o estar trabajando, o consumiendo, haga comunidad y trabajo en equipo”, explica en entrevista Paula Sandoval, coordinadora general de Proyecto Cantera; una organización de la sociedad civil fundada en 2008 e integrada por un equipo multidisciplinar de pedagogos, psicólogos, directores técnicos de futbol y trabajadores sociales. 

El modelo, plantea la activista, consiste en hacer alianzas con casas hogar y centros comunitarios de la capital mexicana a donde llegan los menores por falta de cuidados familiares, o porque fueron víctimas de violencia. Ahí, de manera conjunta con estos centros, trabajan con los menores para fomentar en ellos valores positivos, como el compañerismo, la resolución pacífica de conflictos, y la activación física. 

Por eso, durante la formación de los equipos, cada capitán debía explicar a la directora técnica el motivo de su elección detallando los atributos positivos de cada jugador o jugadora. Y por eso, en estos partidos no importa si el delantero anotó en fuera de juego, o si el árbitro no pitó un penalti clarísimo. La regla principal, o la única, es que la violencia de cualquier tipo está prohibida.

“Es un modelo que funciona -resalta Sandoval-. Tenemos niños y niñas que ahora muestran una mayor resiliencia y empatía hacia los demás. Son menores que tienen más herramientas para manejar el estrés y los problemas que se les vayan presentando en su vida cotidiana, y que tienen una mayor capacidad de resurgir y de seguir adelante. Por eso, consideramos que el futbol es una terapia social; un oasis para miles de menores en medio de un contexto de vulnerabilidad”. 

No obstante, a pesar del éxito del modelo, la pandemia tuvo un impacto fuerte en Proyecto Cantera: de entrenar a un promedio de 650 niños y adolescentes en diferentes puntos de la ciudad, pasaron a 190. Y, aunque a medida que ha ido descendiendo la contingencia, también han ido recuperando a los jóvenes en las canchas -ya están entrenando a 330-, el panorama continúa siendo complicado e incierto, aunque por motivos muy distintos al sanitario.

“El tema de los donativos, de cómo conseguirlos, siempre es algo que nos pone a temblar a todas las asociaciones civiles -asegura Sandoval-. Y ahora, con la propuesta de reforma fiscal del Gobierno, estamos muy preocupados”. 

Justos por pecadores

La reforma fiscal al ISR que plantea el Ejecutivo del presidente López Obrador, que ya fue aprobada la semana pasada en la cámara de Diputados y ahora pasará a ser discutida en el Senado, plantea limitar la cantidad de dinero que las personas físicas pueden deducir de sus gastos, incluyendo los donativos. 

Hasta ahora, las personas físicas en México pueden deducir gastos ante Hacienda, como gastos médicos, colegiaturas, gastos funerarios, intereses de hipotecas, entre otros. Y además, como un incentivo fiscal, también puede deducir los donativos a organizaciones de la sociedad civil hasta el 7% de su ingreso anual. En total, la bolsa de gastos deducibles es de un 32% de los ingresos anuales. 

Con la reforma, en cambio, se propone que para 2022 el Servicio de Administración Tributaria (SAT) reduzca el tamaño de esa bolsa y que las personas físicas solo puedan deducir el 15% del total de sus ingresos, y que los deducibles por donativos ya no estén en otra bolsa aparte, sino dentro de esta única. De ahí que las personas físicas, de aprobarse la reforma, tendrán menos margen para deducir impuestos, y, por lo tanto, tendrán que decidir si deducen gastos fijos, como los médicos, educativos, hipoteca, etcétera, o si deducen sus donativos a organizaciones civiles para obra social.

Ante esta propuesta, más de 250 organizaciones que son donatarias autorizadas emitieron un comunicado a través del Centro Mexicano para la Filantropía para expresar su rechazo a la iniciativa, argumentando que ésta puede generar un desincentivo en la gente a la hora de donar, y que esto, a su vez, provocará que haya menos recursos para atender a la población más necesitada, como personas con cáncer, esclerosis, u otras enfermedades graves, niños en situación de calle, mujeres maltratadas, personas migrantes en busca de refugio, etcétera.

Ante las críticas, la titular del SAT, Raquel Buenrostro, dijo el pasado miércoles en Radio Fórmula que la reforma “no va en contra de las donatarias”, y que ésta no afectaría a las grandes donantes que son las personas morales, las empresas, que podrán seguir donando con el mismo techo de deducibilidad. 

En cuanto a las personas físicas, la funcionaria señaló que el 96% de quienes dan un donativo y piden su comprobante fiscal para hacerlo deducible abonan cantidades por debajo de los 30 mil pesos, y que a ellos la reforma no les afectaría. En cambio, con la propuesta fiscal buscan ‘atacar’ al 4% restante que, de manera fraudulenta, deducen cientos de millones.

De hecho, el pasado viernes 22, durante la presentación del paquete fiscal en la comisión de Hacienda del Senado, Buenrostro detalló que la reforma solo afectaría a siete personas físicas, que pertenecen a una misma familia, que inventaron en 2020 donativos por cientos de millones para defraudar al fisco. 

“Nos inventaron 732 millones de pesos en deductivas adicionales que no existían”, puntualizó la funcionaria. 

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Sin embargo, las explicaciones del SAT no están convenciendo a las donatarias, que insisten en apuntar que la reforma reduce la cantidad de dinero que se puede deducir y que esto desincentivará las donaciones. Además, consideran que, si el problema se limita a “siete estafadores”, las autoridades deberían detenerlos y aplicarles la ley, y no mezclarlos a todos en una misma bolsa. 

“No dudo de que en esto también haya gente que actué mal. Pero nos preocupa que no haya un diálogo con quienes sí trabajamos bien y cumplimos al pie de la letra con la ley”, apunta Paula Sandoval, de Proyecto Cantera, que considera que ante el trabajo que hacen miles de organizaciones atendiendo a población más vulnerable la estrategia gubernamental debería ser distinta. 

“La estrategia debería ser que Gobierno y asociaciones nos diéramos la mano para trabajar juntos… y no que paguen justos por pecadores”, recalca. 

“Nos cortan las alas”

Por el momento, ante el avance de la reforma en la cámara de Diputados para su discusión ahora en el Senado, el pasado viernes un grupo de organizaciones civiles dieron una conferencia de prensa para explicar cuáles serían las “afectaciones directas” que tendría la reforma en su trabajo cotidiano. 

Carmen Farías, que trabaja desde hace 18 años con comunidades indígenas que viven en zonas marginadas del área metropolitana de Monterrey, dijo que el 27% de los ingresos de su organización, Zihuame Mochila, proviene de personas físicas. 

“Si nuestros ingresos se ven afectados tendremos que disminuir los servicios de préstamos, calculando que no podríamos seguir atendiendo a un 30% de las personas que participan en nuestros programas. También reduciríamos nuestra plantilla aumentando con esto el desempleo”, apuntó. 

Unidos Somos Iguales apoya a más de 4 mil personas con discapacidad. Mayté Cárdenas, integrante de esta organización civil, recalcó que la situación se tornaría prácticamente insostenible de pasar la reforma: “El 23% de nuestros ingresos provienen de personas físicas. Si se reduce este porcentaje tendríamos que recortar personal y llegaríamos a atender a menos personas. Los beneficiarios más afectados serían los niños, jóvenes y adolescentes al dejar de recibir nuestros servicios”. 

Rogelio Ayala, de la Cruz Roja Nuevo León, dijo que la caída en la captación de donativos provocaría la suspensión de una base de socorro que opera las 24 horas y ofrece servicios médicos a la población, impactando en la reducción de 35 mil servicios médicos, entre otras posibles afectaciones. 

Por su parte, la Fundación Comunitaria de Nuevo León, que durante la pandemia ha articulado 15 proyectos para mitigar los efectos de la Covid 19 en las personas vulnerables, advirtió que la reforma impactaría de lleno en el trabajo que ofrecen a cerca de 35 mil personas necesitadas. 

“Las estrategias de donativos pulverizados, en donde participan muchas personas dando poco, pueden hacer la gran diferencia y financiar grandes proyectos sociales. Sin embargo, esta reforma nos corta las alas”, criticó Erika Laveaga, integrante de esta organización civil. 

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'Mi mamá va a morir el domingo a las 7 de la mañana. Y está feliz': el testimonio de muerte digna en Colombia

Martha Sepúlveda es la primera paciente en Colombia que accederá a la eutanasia sin tener una enfermedad terminal. Federico, su único hijo, cuenta en un conmovedor relato por qué ayudó a su madre a cumplir su último deseo.
9 de octubre, 2021
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Martha Sepúlveda está feliz porque pondrá fin a su vida el domingo 10 de octubre a las 7 de la mañana.

Se ríe frente a las cámaras comiendo patacón con guacamole y tomando cerveza en un restaurante de Medellín, a pesar de que se enfrentará a la muerte.

Está feliz precisamente porque logró que la justicia le diera la autorización para someterse a una eutanasia.

En Colombia la eutanasia fue despenalizada en 1997, pero solo se convirtió en ley en 2015. En julio pasado, la Corte Constitucional del país extendió el derecho a una muerte digna a quienes padezcan “un intenso sufrimiento físico o psíquico” por causa de una lesión o enfermedad incurable,

Y el de Martha Sepúlveda es el primer caso en que se autoriza una eutanasia en un paciente que no tiene una enfermedad terminal.

Según la agencia EFE, que cita al Ministerio de Salud, en el país se han realizado 94 procedimientos de eutanasia desde abril de 2015 hasta el 8 de mayo de 2020

Para Martha, desde que fue diagnosticada con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad grave e incurable, su vida se había transformado en un tormento.

Como sabía que la suya iba a ser una muerte lenta y dolorosa que se extendería por varios años, el futuro le parecía desgarrador.

Hasta que un día le dijo a Federico, su único hijo de 22 años, que quería luchar por conseguir su eutanasia.

Los médicos no le dieron muchas esperanzas porque una de las condiciones establecidas por la legislación colombiana para acceder al procedimiento, es que la expectativa de vida del paciente sea inferior a seis meses.

En el caso de Martha, la agonía podía prolongarse al menos por tres años más. Sin embargo, ella dio la batalla judicial hasta que finalmente logró su objetivo.

Paradójicamente, conseguir la muerte, le devolvió la vida.

Mi mamá está tranquila y feliz desde que le dijeron que podía morir porque su vida era literalmente un infierno”, cuenta su hijo en diálogo con BBC Mundo.

Y así se le ve, contenta porque va a morir.

“Tengo buena suerte”, dice en su última entrevista televisiva con Caracol TV. “Me río más, duermo más tranquila”.

“Soy una persona católica, me considero muy, muy creyente. Pero Dios no me quiere ver sufrir a mi“.

“Con una esclerosis lateral en el estado que la tengo, lo mejor que me puede pasar es que me vaya a descansar”.

Este es el testimonio de su hijo, Federico Redondo Sepúlveda, contado a BBC Mundo en primera persona.


A mi mamá le diagnosticaron la esclerosis lateral amiotrófica a fines de 2018.

Ella lo tomó de una manera bastante particular. Su reacción fue reírse. Dijo “vea, tengo esta enfermedad y me muero en tres años”. Pero lo dijo de manera muy jocosa, muy divertida, haciendo bromas.

Mi mamá siempre ha sido una persona muy abierta a la muerte. Ella siempre ha dicho “yo no tengo miedo a partir, sino a la forma en la que voy a partir”, que es precisamente por lo que buscó que le reconocieran el derecho a una muerte digna.

Martha Sepúlveda

Martha Sepúlveda

Ella no concebía la vida postrada en una cama. El final de la esclerosis lateral amiotrófica es sin poder hablar, sin poder tragar… es algo sumamente doloroso e indigno para ella.

Se tomó muy olímpicamente el diagnóstico. Posteriormente ya empezó a perder fuerza en las piernas, a requerir apoyo para caminar en distancias más o menos largas. Ya luego requería apoyo para todo tipo de caminatas incluso dentro de la casa.

Y a principios de este año empezó a requerir apoyo para ir al baño. Después, había que bañarla, había que vestirla. En ocasiones se le dificultaba comer o cepillarse porque las manos estaban perdiendo demasiada fuerza.

Lo peor para ella es ver cómo se deterioraba a tal punto que no puede ser independiente para lo más básico de las actividades cotidianas.

Un día ella me dijo: “Sería tan bueno que yo pudiera solicitar la eutanasia”. Y pues yo no lo tomé como muy en serio.

Pero cuando me dijo que quería hacerlo, yo estuve en negación por unos días. Yo decía, “no, mi mamá no, todavía no”. Le decía, “mami, por favor no”.

Martha Sepúlveda

Martha Sepúlveda
Martha y su hijo Federico.

Yo me considero una persona muy liberal, pensaba que el derecho a la eutanasia es un derecho que hay que proteger, pero nunca lo vi como algo cercano.

Pero ya luego, concientizándome un poco de la condición precaria en la que ella estaba, y de su desespero, y de la indignidad en la que estaba, yo dije: “Creo que demuestro más mi amor si la apoyo en esta decisión que ella tomó“.

Yo sí necesito a mi mamá y quiero que esté conmigo en cualquier condición. Pero en ese caso solo estaría pensando en mí, en mis necesidades.

Llevamos 22 años juntos. Mi vida giraba alrededor de ella y la de ella alrededor mío. Luego de su partida, yo tendré que inventarme otra vida. Por eso fue tan difícil al principio.

Cuando yo la cuidaba tenía sentimientos encontrados. Por un lado me gustaba, porque sentía que le estaba regresando a mi mamá de alguna forma, todo el apoyo y todo lo que ha hecho por mí a lo largo de la vida.

Pero también pensaba en lo que ella me decía. Me decía: “Hijo, esto no es vida, esto no es digno”.

Martha Sepúlveda

Martha Sepúlveda

Claramente yo estoy triste. Claramente estoy ansioso, claramente estoy… de alguna forma desesperado. Sería muy raro que no lo estuviera.

Pero también de alguna manera me reconforta el hecho de que mi mamá haya podido terminar su vida de la forma que ella quería.

El día y la hora que ella quería.

Desde muy joven dijo que nunca quería estar postrada en una cama, absolutamente dependiente en todo momento.

Nosotros coincidimos en que vivir es decidir y desde que la esclerosis empezó a condicionar físicamente a mi mamá, ella ya no puede decidir por sí misma.

Muchas personas se sorprenden porque la ven muy tranquila y muy feliz.

Martha Sepúlveda

Martha Sepúlveda

Mi mamá está tranquila y feliz desde que le dijeron que podía morir porque su vida era literalmente un infierno. Ella antes no era así. Antes estaba desesperada, triste y con pocas esperanzas de cara al futuro.

Pero ahora, mi mamá va a morir el domingo a las 7 de la mañana. Y está feliz. Está feliz desde que sabe que le van a aplicar el procedimiento eutanásico.

El domingo se va a hacer una cremación, se va a celebrar una eucaristía y… y ya, porque básicamente eso es lo que quiere.

La voy a extrañar mucho. Yo creo que no hay nada que no vaya a extrañar porque nada volverá a ser lo mismo. Nada.

Desde su sonrisa y su berraquera y su buena actitud ante lo bueno y lo malo de la vida… hasta sus regaños.

Todo me hará falta.


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https://www.youtube.com/watch?v=ZdWiKvBoZeA

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