México ignora opinión de la ONU sobre detención de hermanos torturados
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Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH)

México ignora a la ONU y mantiene la acusación contra dos hermanos que fueron víctimas de detención arbitraria

Tras 10 años encarcelados, un juez podría toma una decisión sobre Érick y Verónica Razo Casales. ONG pide a FGR que retire los cargos debido a que se apoyan en declaraciones obtenidas bajo tortura.
Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH)
2 de noviembre, 2021
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Los hermanos Érick y Verónica Razo Casales llevan en prisión más de una década. El 8 de junio de 2011 fueron detenidos por la extinta Policía Federal en Ciudad de México y acusados de crimen organizado y de planificar un secuestro.

Tras su arresto denunciaron haber sido víctimas de tortura y su proceso ha estado marcado por diversas irregularidades, según la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), que los acompaña.

El grupo de trabajo sobre Detención Arbitraria del Consejo de Derechos Humanos de la ONU emitió una opinión el pasado 29 de julio en la que considera que su privación de libertad fue irregular y que ambos deberían ser puestos en libertad de forma inmediata. Está previsto que el juez que analiza la causa tome una decisión en los próximos días, aunque los abogados defensores piden a la Fiscalía General de la República (FGR) que retire los cargos para que puedan recuperar la libertad. 

“El Grupo de Trabajo considera que, teniendo en cuenta todas las circunstancias del caso, el remedio adecuado sería poner al Sr. Razo Casales y a la Sra. Razo Casales inmediatamente en libertad y concederles el derecho efectivo a obtener una indemnización y otros tipos de reparación, de conformidad con el derecho internacional”, dice el documento de la ONU.

Además, “insta al Gobierno a que lleve a cabo una investigación exhaustiva e independiente de las circunstancias en torno a la privación arbitraria de libertad de los Sres. Razo Casales y adopte las medidas pertinentes contra los responsables de la violación de sus derechos”. A pesar del tiempo transcurrido desde que se emitió esta opinión, ambos hermanos siguen todavía en prisión.

En opinión de Mariana Domínguez, abogada de la CMDPDH, la opinión de la ONU es vinculante ya que México firmó el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Sin embargo, el Ministerio Público mantiene su acusación y el futuro de Érick y Verónica está en manos de un juez. Animal Político quiso conocer la opinión de la subsecretaría de Derechos Humanos y de la FGR, pero al cierre de la edición no había recibido respuesta. 

“El proceso de los hermanos ha sido pesado. Lamentablemente, además de las violaciones a sus derechos humanos, siguen sufriendo otras de carácter procesal y judicial”, dice Domínguez.

El calvario de Érick y Verónica Razo Casales inicia el 11 de junio de 2011, cuando ambos son detenidos por la Policía Federal. La versión de las autoridades es que recibieron una denuncia anónima que advertía de que un grupo de delincuentes iba a reunirse para preparar un secuestro. Sin embargo, ambos fueron arrestados 24 horas antes de que ese supuesto encuentro tuviese lugar. Durante la detención ambos denunciaron haber sufrido torturas y la mujer aseguró que los agentes la agredieron sexualmente. De hecho, actualmente hay un policía vinculado a proceso por el delito de malos tratos contra Verónica. A pesar de ello, los dos fueron encarcelados y su proceso se ha alargado durante 10 años, en los que ambos han permanecido en prisión preventiva. 

La instrucción del caso terminó en junio, cuando la FGR emitió su acusación: 300 páginas en las que defiende que los hermanos eran parte de un grupo delictivo y que deben ser condenados por intento de secuestro y por crimen organizado.

En opinión de Domínguez, existen muchas irregularidades en el proceso. Por un lado, porque la acusación se basa en las declaraciones autoinculpatorias que ambos realizaron bajo torturas. Por otro, porque a su juicio el parte informativo de la Policía Federal incurre en falsedades como decir que fueron arrestados el 9 de junio, cuando habían sido detenidos un día antes. Además, la letrada asegura que las declaraciones de las víctimas tampoco cuentan con las garantías necesarias para ser tomadas en consideración.

Todo esto fue explicado por la defensa de los hermanos en las alegaciones presentadas ante el Grupo de Trabajo de la ONU. En su respuesta, el gobierno mexicano, que ya estaba en manos de Andrés Manuel López Obrador, validó la actuación de los policías y aseguró que el proceso se había ajustado a derecho, restando importancia a las denuncias de tortura. Los malos tratos fueron acreditados incluso por la Comisión Nacional para los Derechos Humanos (CNDH), que en 2017 emitió una recomendación en la que reconocía a los hermanos como víctimas de tortura. Tampoco entonces cambió su situación jurídica y tuvieron que seguir encerrados.

Tras el cierre de la instrucción de la causa penal 57/2011 que se lleva en el juzgado octavo de distrito en el Estado de México, ahora es un juez el que tiene que decidir qué ocurrirá con Érick y Verónica. Para la CMDPDH existe una posibilidad de actuar antes de que haya sentencia: que la FGR retire la acusación y permita que los hermanos recuperen la libertad. En seis meses el gobierno de México deberá informar al Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria de los avances del caso. Para entonces, es posible que la suerte de ambos hermanos ya esté echada.

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La princesa Mako de Japón renuncia a la realeza para casarse con su novio plebeyo de la universidad

Tras años en el ojo del huracán por su relación, la princesa y su novio desde la universidad, Kei Komuro, contrajeron matrimonio este martes en una discreta ceremonia.
26 de octubre, 2021
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Este martes la princesa Mako de Japón se casó finalmente con Kei Komuro, su novio desde la universidad, renunciando así a su estatus real.

Según la ley japonesa, los miembros femeninos de la familia imperial pierden su posición si se casan con un “plebeyo”, aunque esa regla no aplica a los miembros masculinos.

Mako obvió los tradicionales ritos de una boda real y rechazó el pago que se le ofrece a las mujeres de la realeza cuando se retiran de la familia.

Ella es la primera miembro femenina de la familia real en rehusar ambas costumbres.

Se prevé que la pareja se irá a vivir a Estados Unidos, donde Komuro trabaja como abogado.

Esa salida ha suscitado comparaciones inevitables con la pareja real británica formada por Meghan Markle y el príncipe Harry, por lo que los recién casados han sido apodados los “Harry y Meghan de Japón”.

Igual de Markle, Komuro ha sido objeto de un intenso escrutinio desde que su relación con Mako se hizo pública. La crítica más reciente que recibió fue por lucir una cola de caballo cuando regresó a Japón.

Algunos tabloides y usuarios en las redes sociales opinaron que su peinado —considerado poco convencional en Japón— era impropio de alguien dispuesto a casarse con una princesa.

“Kei es irremplazable”

En una rueda de prensa que la pareja dado el mismo día de la boda, Mako pidió escusas por cualquier molestia que su matrimonio pudo haber causado al pueblo.

“Siento mucho la inconveniencia causada y estoy agradecida a aquellos que han continuado apoyándome”, declaró, según un informe del medio público NHK.

“Para mí, Kei es irremplazable. El matrimonio fue una opción necesaria para nosotros”.

Komuro añadió que ama a Mako y quiere pasar el resto de su vida con ella.

“Amo a Mako. Sólo contamos con una vida y quiero que la pasemos con la persona que amamos”, dijo Komuro, según lo reporta la agencia AFP.

“Me siento muy triste de que Mako haya estado en una mala situación, mental y físicamente, debido a las acusaciones falsas”.

La princesa Mako (der.) abraza a su hermana, la princesa Kako, en la hacienda Akasaka, 26 de octubre, 2021

Getty Images
La princesa Kako, hermana menor de Mako, felicitó a la pareja.

La princesa Mako abandonó su residencia en Tokio a eso de las 10:00 de la mañana hora local de este martes para casarte, haciendo la venia varias veces a sus padres, al príncipe heredero Fumihito y a la princesa heredera Kiko. También abrazó a su hermana menor antes de partir.

La pareja ha recibido una extensa cobertura mediática a lo largo de los años y su relación ha sido objeto de polémica, lo que le ha causado a la princesa desorden de estrés postraumático, reportó con anterioridad la agencia oficial de asuntos reales, IHA.

Este mismo martes varias personas protestaron contra la boda, portando pancartas apuntando a asuntos financieros de la familia de Komuro, particularmente de la madre del novio.

Una protesta contra la boda de la princesa Mako y Kei Komuro in Tokio, el 26 de octubre, 2021.

Getty Images
Algunos japoneses conservadores que no creen que Komuro sea una pareja digna de la sobrina de un emperador.

La ahora exprincesa se comprometió con Komuro en 2017 y los dos planearon casarse el año siguiente.

Pero la boda se pospuso tras unas denuncias sobre los problemas financieros de la madre de Komuro.

El palacio negó que la postergación estuviera vinculada a eso, aunque el príncipe heredero Fumihito afirmó que era importante que los asuntos de dinero se aclararan antes de que la pareja se casara.

Según el corresponsal de la BBC en Tokio, Rupert Wingfield-Hayes, la verdadera razón de la animosidad contra Komuro parece venir de un sector conservador de la sociedad que no cree que sea una pareja digna de la sobrina de un emperador.

Komuro —que recibió una oferta de trabajo de un destacado bufete de abogados— es de origen humilde y los tabloides locales han pasado años buscando chismes sobre su familia, incluyendo las acusaciones contra su madre.


Análisis: Hideharu Tamura, BBC News, Tokio

La reacción de algunos medios y parte del público a la relación entre la princesa Mako y Kei Komuro ha dejado patente la presión que enfrentan las mujeres de la familia imperial.

La IHA ha informado de que la princesa Mako sufrió de desorden de estrés postraumático por la fuerte crítica desde los medios y las redes desde el anuncio de su compromiso hace cuatro años.

Ella no es la primera mujer de la familia real japonesa en ser afectada de esta manera.

Su abuela, la emperatriz emérita Michiko, perdió la voz temporalmente hace casi 20 años cuando desde los medios se la tachó de no apta para ser la esposa de un emperador.

Su tía política, la emperatriz Masako, sufrió depresión después de ser culpada por no haber tenido un hijo varón.

Las mujeres de la realeza están forzadas a cumplir con ciertas expectativas: deben apoyar a sus esposos, dar a luz a un heredero y ser guardianas de las tradiciones japonesas. Si se quedan cortas, se las critica salvajemente.

Lo mismo sucedió con la princesa Mako, quien dijo que renunciaría a su estatus real. Pero ni siquiera eso ha sido suficiente para frenar los ataques contra ella, su esposo y su matrimonio.

Si quieres leer esta historia en japonés, la encuentrasaquí.


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