Juárez, la primera ciudad en recibir a solicitantes de Quédate en México
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Incertidumbre ante la reactivación de ‘Quédate en México’: Juárez, la primera ciudad en recibir a solicitantes

La OIM se encargará del traslado desde los pasos fronterizos a los albergues. Todavía no hay fecha para reactivar la operación en los municipios considerados de riesgo como Piedras Negras, Nuevo Laredo y Matamoros.
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7 de diciembre, 2021
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El programa “Quédate en México”, que obliga a solicitantes de asilo en EU a esperar su proceso de asilo al sur del Río Bravo, se reinició en medio de la incertidumbre. Por el momento no hubo migrantes que cruzasen la frontera, aunque se espera que los primeros lleguen hoy a Juárez, Chihuahua.

Según informaron medios estadounidenses está previsto que diariamente lleguen un máximo de 30 personas por cada uno de los siete pasos fronterizos que estarán habilitados. Además de Juárez el programa se ampliará a Tijuana y Mexicali, Baja California; Nuevo Laredo y Matamoros, Tamaulipas; Nogales, Sonora y Piedras Negras, Coahuila, aunque por el momento no hay fecha fijada.

Los primeros solicitantes de asilo podrían llegar hoy a Juárez. Allí les esperan equipos de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM), que serán los encargados de trasladarlos a un albergue. Según explicó Alberto Cabezas, vocero de la agencia internacional, su papel será de transporte y, posiblemente, de pruebas COVID para cuando las personas regresen a EU para su cita con la corte. “No estamos a favor del MPP (como se conoce el “Protocolo de Protección a Migrantes” por sus siglas en inglés), pero no vamos a abandonar a quienes lo sufren”, dijo, para explicar la participación de la OIM en el operativo.

El traslado es un punto clave. El acuerdo entre México y EU incluye un punto en el que se afirma que se garantizará la seguridad de las personas expulsadas. Organizaciones de Derechos Humanos registraron más de 1 mil 500 denuncias por violencia contra los solicitantes de asilo, como secuestros o extorsiones. Los puntos de entrada en el Valle del Río Bravo son considerados los más peligrosos y todavía se está discutiendo cómo se gestionarán las entradas.

Existe la posibilidad de que los expulsados sean trasladados a municipios diferentes a Nuevo Laredo, Matamoros o Piedras Negras, aunque todavía no se ha definido. El padre Francisco Gallardo, responsable de la Casa del Migrante de Matamoros, explicó que por el momento no han recibido ninguna información ni tampoco un apoyo extra para recibir a los migrantes. El acuerdo de reactivación del MPP indica que quien pida refugio y sea considerado como candidato a ser devuelto a México dispondrá de 24 días para que se le realice una entrevista sobre su miedo a ser expulsado.

Juárez fue el primer municipio escogido para reactivar el MPP. Allí, los solicitantes de protección irán en un primer momento al albergue Kiko Romero, de titularidad municipal y de ahí deberían ser enviados a otros lugares, como el albergue Leona Vicario, gestionado por el gobierno federal. “Se les hará un registro, prueba de COVID y, si no están contagiados, se les ofrecerá un servicio de retorno o permanecer en el albergue. Nuestro espacio es voluntario, ninguno está contra su voluntad. Si que hay una regla, no se puede salir o entrar a causa de la pandemia”, dijo Santiago González Reyes, director de Derechos Humanos de la municipalidad de Juárez.

Como no están bajo régimen cerrado, los extranjeros podrán marcharse en cualquier momento. Está por ver si se les proporciona facilidades para que obtengan un empleo durante el tiempo que permanezcan en México. En la anterior edición de MPP, durante el gobierno de Donald Trump, las autoridades prometieron que se ofrecerían empleos pero información obtenida por Animal Político constató que solo 64 de los más de 70 mil solicitantes de asilo que fueron devueltos lograron un puesto de trabajo.

El programa “Quédate en México” se reinicia después de que una corte de EU obligase al gobierno de Joe Biden a retomarla tras considerar que el memorándum con el que le puso fin no había tenido en cuenta los “beneficios” del plan para el control migratorio.

Tras una negociación con  el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se reactiva con varios cambios: los solicitantes de asilo no podrán estar más de 6 meses en territorio mexicano, deberán contar con apoyo legal y garantías de seguridad.

Animal Político consultó al Instituto Nacional de Migración (INM) y la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE). Los primeros no dieron respuesta mientras que los segundos señalaron que la única comunicación pública será un video publicado por Roberto Velasco, jefe de la Unidad de América del Norte, en el que explica el nuevo protocolo y lo defiende por razones “humanitarias”.

“Quédate en México” fue un programa desarrollado por Donald Trump y acordado con el gobierno de López Obrador. Estuvo operativo entre 2019 y 2021 y permitió la expulsión de más de 70 mil personas. Tras la llegada al gobierno de Biden y el fin del programa, la Casa Blanca desarrolló junto a Acnur y la OIM un plan para que pudiesen ingresar a EU los solicitantes de asilo expulsados. Apenas 15 mil retornaron y se estima que la mayor parte de ellos ya habían ingresado al país por vías irregulares.

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‘Amnesia inmunológica’ causada por sarampión puede afectar protección contra coronavirus

Hace unos años se descubrió que el sarampión puede debilitar el sistema inmunológico, pero la evidencia más reciente sugiere que el problema es más grave de lo que se pensaba y que el virus "borra" la memoria del sistema inmune.
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21 de diciembre, 2021
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En la noche del 15 de noviembre de 2019, la pequeña isla de Upolu, en Samoa, en el océano Pacífico, entre Hawái y Nueva Zelanda, declaró el estado de emergencia.

Tres meses antes, un habitante local había desarrollado una erupción con manchas de color marrón rojizo después de volar desde Nueva Zelanda, donde había una epidemia de sarampión.

Para el 2 de octubre había otros siete casos de sarampión y, poco más de un mes después, el brote se había disparado, con 716 personas infectadas, de una población total de alrededor de 197.000.

Pero con el nuevo estado de emergencia, el país intensificó radicalmente sus esfuerzos para detener la propagación. Se impuso una cuarentena y los médicos fueron casa por casa administrando vacunas obligatorias a quienes no estaban inoculados contra el virus.

Finalmente, las infecciones disminuyeron y el estado de emergencia terminó el 28 de diciembre de 2019. En total, se infectaron 5.667 personas, incluido el 8% de la población menor de 15 años.

De ellos, 81 murieron, incluidos tres niños de una misma familia.

Sin embargo, aunque la epidemia había terminado, el virus no necesariamente se había llevado a su última víctima.

Porque el otro peligro del sarampión es lo que los científicos llaman “amnesia inmune”: un fenómeno misterioso que ha estado con nosotros durante milenios, aunque solo se descubrió en 2012.

Tras la infección con el virus del sarampión, el sistema inmunológico olvida abruptamente todos los patógenos que ha encontrado antes: cada resfriado, cada brote de gripe, cada exposición a bacterias o virus en el medio ambiente, cada vacunación.

La pérdida es casi total y permanente.

Una vez que la infección ha terminado, la evidencia actual sugiere que el cuerpo tiene que volver a aprender qué es bueno y qué es malo casi desde cero.

Representación 3D del virus del sarampión

Reuters
Tras infectarse con el virus del sarampión, el sistema inmunológico borra los recuerdos de otras enfermedades.

“En cierto modo, la infección del virus del sarampión básicamente resetea el sistema inmunológico, llevándolo nuevamente al modo default“, dice Mansour Haeryfar, profesor de inmunología en la Western University, en Canadá.

“Es como si nunca hubiera encontrado microbios en el pasado“.

¿Cómo ocurre esto? ¿Cuánto dura el efecto? ¿Y podría estar impulsando otras epidemias?

Un contagio maestro

El sarampión es un virus respiratorio antiguo, transmitido a través de aerosoles y gotitas, que, se cree, saltó del ganado a los humanos hace unos 2.500 años, posiblemente aprovechando las abarrotadas ciudades que estaban surgiendo en todo el mundo.

Durante milenios, el sarampión tuvo rienda suelta para plagar a los niños del mundo, especialmente en los primeros años de vida, infectando a casi todo el mundo antes de cumplir los 15 años.

Cuando los colonos europeos cruzaron el Atlántico por primera vez, se cree que el virus fue una de sus nuevas importaciones, junto con otras como la viruela y la fiebre tifoidea, que acabaron con el 90% de la población indígena de las América Latina y el Caribe en un siglo.

Los científicos han sabido durante décadas que, incluso después de recuperarse, los niños que han sido infectados con sarampión tienen muchas más probabilidades de enfermarse y morir por otras causas.

De hecho, un estudio de 1995 encontró que la vacunación contra el virus (que se introdujo en la década de 1960) reduce la probabilidad general de muerte entre un 30% y un 86% en los años posteriores.

Sin embargo, no estaba claro exactamente por qué el sarampión era un impulsor tan potente de enfermedades infantiles.

Luego, en 2002, un grupo de científicos japoneses descubrió que el receptor al que se une el virus del sarampión para ingresar al cuerpo no está en los pulmones, como cabría esperar de un virus respiratorio.

Está en células del sistema inmunológico.

Niños en un colegio en Reino Unidos en 1968

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Tras la introducción de la vacuna contra el sarampión a finales de la década de 1960, la enfermedad prácticamente había desaparecido.

“Realmente fue una gran sorpresa si lo comparas con lo que sabíamos hasta ese momento sobre cómo actúa el sarampión”, dice Rik de Swart, profesor asociado de Virosciencia en el Centro Médico de la Universidad Erasmus en Países Bajos.

Una década más tarde, un equipo internacional de investigadores, incluido Swart, decidió analizarlo más de cerca.

Marcaron el sarampión con una proteína verde fluorescente, infectaron monos macacos con el virus y rastrearon dónde terminaban las partículas virales verdes.

“ infecta muchas células de forma sistémica”, dice Swart. “Entonces, este virus causa una viremia, lo que significa que luego hay virus en la sangre; más concretamente, los glóbulos blancos se infectan y llevan el virus a todos los tejidos linfoides, que son los ganglios linfáticos, el bazo, el timo ”, dice.

Esto confirmó que el sarampión es una infección del sistema inmunológico, explica.

Una paradoja desconcertante

Un brote de sarampión en Países Bajos en 2013 brindó la oportunidad de comprobar esta teoría.

Comenzó entre una comunidad protestante ortodoxa, que se negó a vacunarse por motivos religiosos y, finalmente, infectó a 2.600 personas.

Años más tarde, los científicos investigaron muestras de sangre tomadas de pacientes y confirmaron que el sarampión había infectado un tipo específico de células inmunitarias conocidas como células T de memoria.

El equipo descubrió que el receptor del sarampión se une a estas células, cuya función es permanecer en el cuerpo durante décadas después de una infección, buscando en silencio a los patógenos específicos que fueron entrenados para rastrear.

Es decir que el sarampión infecta a las únicas células que pueden recordar los patógenos que el cuerpo ha encontrado antes.

Pero, paradójicamente, el único recuerdo inmune que no se borra es el de sarampión mismo.

Un niño con la cara llena de ronchas por una infección de sarampión

Science Photo Library
La infección de sarampión genera inmunidad de por vida contra ese virus, pero borra la inmunidad contra otros patógenos.

Por ello, las infecciones por sarampión generan una potente respuesta inmunitaria contra el virus, lo que lleva a una inmunidad de por vida en la gran mayoría de las personas.

Y, aunque nadie sabe todavía por qué, esto puede ser lo que causa la amnesia inmune en primer lugar.

La teoría es que las células inmunes específicas para el sarampión, que viajan por el cuerpo en busca de células de memoria infectadas, matan sistemáticamente a las células que pueden identificar otros virus.

Así, este virus nos lleva a destruir nuestra propia memoria inmunológica.

Eventualmente, el sarampión termina reemplazando todas sus células de memoria inmunológica normales por otras que pueden identificarlo, y a nada más.

Esto significa que solo eres inmune al sarampión, mientras que todos los demás patógenos quedan en el olvido.

Esta estrategia resulta sorprendente, especialmente desde la perspectiva del virus, ya que no podrá colarse en el cuerpo nuevamente sin ser reconocido.

(Desafortunadamente, no hay evidencia de que este restablecimiento inmunológico pueda ser beneficioso para aquellos que tienen un sistema inmunológico defectuoso, como las personas con trastornos autoinmunes.

Y, aunque lo fuera, Swart señala que los tratamientos basados en el sarampión solo funcionarían en aquellos que nunca contrajeron o fueron vacunados contra ese virus antes.)

“Otro virus que utiliza una estrategia similar es el VIH“, dice Swart. “Infecta las células del sistema inmunológico y, como consecuencia, lo descompone y lo hace menos competente. Pero la gran diferencia es que el VIH lo hace lenta pero persistentemente, de forma crónica, de modo que la descomposición continúa durante períodos de tiempo realmente largos”.

Paciente con VIH/sida en la República Democrática del Congo

Getty Images
El VIH, que causa el sida, también destruye el sistema inmunológico, pero de forma mucho más lenta y crónica.

De hecho, aunque el VIH daña el sistema inmunológico, la amnesia generada por el sarampión es única entre las infecciones humanas.

En otros animales, los virus como el moquillo canino en los perros y el morbilivirus de los delfines (DMV) en los delfines también inhiben el sistema inmunológico y podrían tener un mecanismo similar, dice Swart.

Tres años

Desde el descubrimiento de la amnesia inmune, las piezas han comenzado a encajar.

Una vez que el sistema inmunológico ha perdido sus células de memoria, tiene que volver a aprender minuciosamente todo lo que alguna vez supo.

Un estudio de población realizado en 2015 sugiere que este proceso de recuperación puede llevar hasta tres años, lo que, curiosamente, es el tiempo que tardan los bebés en adquirir inmunidad a los patógenos cotidianos en primer lugar.

“Los niños desarrollan muchos resfríos y enfermedades gastrointestinales y necesitan bastante tiempo para desarrollar su sistema inmunológico”, dice Swart. “Así que esto está en el mismo orden de magnitud en términos de duración”.

Mientras se recupera su sistema inmune, los niños corren el riesgo de infectarse con una amplia gama de patógenos que sus cuerpos alguna vez hubieran podido reconocer.

“Probablemente todas esas infecciones deban experimentarse nuevamente, para reparar realmente todo el daño”, dice Swart. “Y cada infección tiene otro riesgo de desarrollar una enfermedad”.

No es sorprendente, entonces, que el sarampión no solo aumente el riesgo de enfermedad, sino también de muerte.

De hecho, la mortalidad infantil por otros virus está estrechamente relacionada con la incidencia del sarampión.

El estudio de 2015 mostró que cuando aumenta la mortalidad infantil en Reino Unido, Estados Unidos o Dinamarca, esto generalmente se debe a que el sarampión se ha vuelto más prevalente.

Los hallazgos explican por qué vacunar a los niños contra el sarampión tiene el efecto secundario inesperado y beneficioso de reducir las muertes entre los niños, mucho más allá de las cifras de mortalidad relacionadas con el virus mismo.

Una niña es vacunada contra el sarampión en Samoa en 2019

Unicef
La vacunación contra el sarampión (aquí una imagen de la campaña que se realizó en Samoa en 2019) no solo protege contra esa enfermedad.

Todo esto significa que el sarampión puede tener un impacto profundo en la salud de una población, incluso años después de la desaparición de un brote.

La relación con el covid

Poco después de que las autoridades en Samoa lograron controlar la epidemia de sarampión llegó otro virus: el 27 de noviembre de 2020, el país registró su primer caso de covid-19.

Afortunadamente las islas lograron evitar que la pandemia es esparciera, gracias a un programa integral de vacunación y una nueva cuarentena.

Sin embargo, modelos matemáticos sugieren que, si se hubiera propagado, la población habría tenido un riesgo significativamente mayor como resultado del brote de sarampión.

Según estos cálculos, la amnesia inmune podría haber aumentado el número total de casos en un 8% y las muertes en más de un 2%.

En tanto, otra proyección encontró que los brotes de sarampión que ocurren después de recibir la vacuna contra el covid-19 podrían eliminar la inmunidad colectiva al coronavirus y provocar un resurgimiento de casos.

“Quizás contrajiste sarampión y pensaste, está bien, es irrelevante con respecto a mi protección contra covid-19”, dice Miguel Muñoz, profesor de estadística en la Universidad de Granada que dirigió el estudio.

“Pero si te contagias de sarampión, tu protección desaparecerá. Ya no estarás seguro”.

Todo esto hace que el sarampión sea decididamente menos atractivo de lo que ya era.

También plantea una pregunta importante: ¿las personas que han sido infectadas con el virus deben volver a vacunarse contra el covid?

Según Swart, actualmente esta no es una práctica estándar, aunque no sería una mala idea.

Mientras tanto, una cosa simple pero poderosa que las personas pueden hacer para proteger sus preciados recuerdos inmunes, recopilados minuciosamente durante décadas, es vacunarse contra el sarampión.

Si tomas en cuenta la inmunidad que se adquiere de forma natural, en realidad obtienes cientos de vacunas por el precio de una.


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