Masacre de Allende: a 11 años, familias no han recibido indemnizaciones
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro Archivo

A 11 años de la masacre de Allende, familiares de víctimas siguen sin recibir indemnizaciones

Aunque el Estado ya ofreció una disculpa pública por los hechos de 2011 en esta localidad de Coahuila arrasada por Los Zetas, no ha habido avances en las promesas de verdad, justicia y reparación del daño, denuncian familiares de víctimas.
Cuartoscuro Archivo
Comparte

Silvia Garza Villarreal, de 40 años, huyó de su localidad, Allende, Coahuila, hace más de una década. Con su familia en el punto de mira de Los Zetas, se marchó a Eagle Pass, Texas, en Estados Unidos, el lunes 21 de marzo de 2011, cuando sicarios del grupo criminal irrumpieron en el municipio y comenzaron una masacre que se alargaría por espacio de más de un año. Actualmente, hasta 17 integrantes de su familia están desaparecidos, entre ellos su padre, Sergio Garza Garza, secuestrado junto a su esposa y dos hijos en marzo de 2012, cuando se iba a cumplir un año de la matanza. La traición a Los Zetas de José Luis Garza Gaytán, primo de la desplazada, convirtió a toda la familia en objetivo. 

“Cuando me marché, pensábamos que veníamos para cuatro días, pero luego nos dijeron que nuestros nombres estaban en las listas de los que iban a matar”, explica, en conversación telefónica con Animal Político

Casi 11 años después de aquellos hechos, familias de las víctimas siguen esperando que las instituciones cumplan con las promesas de verdad, justicia y reparación. En 2018, se emitió la declaración 10VG/2018. Aunque la creencia popular es que hubo más de 300 víctimas, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) solo llegó a identificar a 49. Se abrieron seis procesos judiciales, entre ellos contra Omar Treviño Morales, el “Z42”, y 33 elementos de la corporación municipal fueron identificados como piezas clave en la masacre. 

En 2019, hubo un acto de disculpa pública en el que Garza Villarreal tomó la palabra, pero ninguno de los compromisos tuvo continuidad. Por un lado, ninguna familia ha recibido la compensación económica, ya que comenzaron los peritajes para determinar cuánto correspondería a cada una, pero estos análisis nunca llegaron a concluirse. Por otro, la Fiscalía General de la República (FGR) aseguró que atraería el caso, pero Animal Político reveló que ese trámite nunca se llevó a cabo. Además, las deudas comienzan a perseguir a los sobrevivientes: algunos siguen pagando los prediales de las casas que el narco les arrebató y destruyó, y otros todavía tienen la espada de Damocles de préstamos solicitados por los desaparecidos que nunca llegaron a pagarse. “No nos han cumplido y ya han pasado tres años”, dice Garza Villarreal. 

La tragedia persigue a Garza Villarreal desde aquellos fatídicos días de marzo de 2011, cuando sicarios de Los Zetas irrumpieron en Allende. “El jueves levantaron a mi tío José Luis, padre de José Luis Garza Gaytán. Se pasaron a la parte de mi otro tío: se lo llevaron a él, a su esposa, su suegra y tres niños. Recuperamos a dos, pero el bebé está desaparecido. El viernes o el sábado, no recuerdo bien, se fueron a la casa de mi otro tío que vive a una cuadra de mi casa. Ese día salimos y no regresamos”, dice Garza Villarreal, que salió junto a su hermana, su cuñado y dos sobrinos. 

Logró una visa de trabajo en Estados Unidos y ahí sigue desde entonces. No ha vuelto a tener noticias sobre sus familiares desaparecidos, aunque cree que ninguno sobrevivió. A su tío y el resto que fue capturado al inicio de la masacre, es probable que los sicarios los quemaran en su propio rancho, convertido en un centro de exterminio. Su padre, por su parte, fue interceptado por agentes de la policía municipal, que lo habrían entregado a Los Zetas.

Más de una década después de la masacre de Allende, las víctimas siguen sin recibir su reparación. Tras la disculpa pública, mantuvieron un encuentro en Arteaga, Coahuila, con representantes del gobierno federal, como la entonces secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, y el subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas. Sin embargo, no lograron más que compromisos incumplidos. Desde entonces, la propia Garza Villarreal ha tratado sin éxito de contactar con este último.

La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV) debería ser la encargada de realizar el trámite. Animal Político consultó con la dependencia, que aseguró que en febrero se realizó una mesa de trabajo con presencia de las víctimas, en la que se decidió que se reunirían las autoridades del fuero local y el fuero federal para “determinar los parámetros de las compensaciones”.

Garza Villarreal, por su parte, rechaza lo señalado por la CEAV y afirma que se trató de una plenaria y que no hubo avances. Animal Político quiso consultar también a otras instituciones involucradas en este proceso, como la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación (Segob) y la CNDH, pero al cierre de la edición no había recibido respuesta.  

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Las armas de fuego fueron la principal causa de muerte de niños y adolescentes en EU en 2020

La violencia armada en Estados Unidos ha aumentado desde que comenzó la pandemia de COVID-19 a principios de 2020. A lo largo de ese año, más de 4 mil 300 jóvenes murieron por lesiones relacionadas con armas de fuego.
25 de abril, 2022
Comparte

Una nueva investigación reveló que las armas se convirtieron en la causa principal de la muertes de niños y adolescentes en Estados Unidos durante 2020, superando a los accidentes automovilísticos.

Un estudio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EU mostró que, a lo largo de ese año, más de 4 mil 300 jóvenes murieron por lesiones relacionadas con armas de fuego.

Si bien los suicidios contribuyeron al número de víctimas, la mayoría de las muertes por armas de fuego están relacionadas con homicidios, se reflejó en los datos.

Se estima que al menos unos 390 millones de armas están en manos de civiles en Estados Unidos.

Juventud en riesgo

Según la investigación, que se publicó recientemente en el New England Journal of Medicine, el aumento del número de muertes de menores y jóvenes de entre 1 y 19 años en EU incidió en la subida total del 33% que se reportó en el número de homicidios nacionales.

Los homicidios, señaló el estudio, afectan de manera desproporcionada a los jóvenes de ese país.

Adolescente apunta un revolver

Getty Images

Durante el mismo período, la tasa de suicidios con armas de fuego en el país aumentó un 1.1%.

La tasa general de muertes por cualquier motivo (suicidio, homicidio, involuntario e indeterminado) aumentó un 29.5% entre niños y adolescentes, superando en más del doble la tasa de la población general.

“Seguimos sin proteger a nuestros jóvenes de una causa de muerte prevenible”, decía una carta publicada en la revista el miércoles.

La tasa de muertes relacionadas a las armas por cada 100 mil habitantes aumentó entre hombres y mujeres y entre grupos demográficos étnicos entre 2019 y 2020, reportando el mayor aumento entre los estadounidenses negros.

Armas, al alza

Armas en un mostrador

Getty Images

En los últimos años, las muertes relacionadas con armas de fuego habían ocupado el segundo lugar después de los accidentes automovilísticos como la principal causa de muerte entre los jóvenes en Estados Unidos.

Sin embargo, las muertes por accidentes de tráfico han disminuido con el tiempo: en 2020, el número de menores de 19 años que perdieron la vida de esta manera en EU fue de 3 mil 900.

Los incidentes de sobredosis de drogas e intoxicaciones aumentaron un 83.6% entre 2019 y 2020, y ahora son la tercera causa de muerte en ese grupo de edad.

Un estudio publicado a principios de abril encontró que 954 jóvenes murieron por sobredosis en 2020, en comparación con 492 en 2019.

La violencia armada en EU ha aumentado desde que comenzó la pandemia de covid-19 a principios de 2020.

“Las razones del aumento no están claras “, dice la carta de los investigadores.

“No se puede suponer que la mortalidad relacionada con las armas de fuego volverá más tarde a los niveles anteriores a la pandemia”.

Otro estudio, publicado en Annals of Internal Medicine en febrero, encontró que 7.5 millones de adultos en Estados Unidos, poco menos del 3% de la población, compró su primera arma entre enero y abril de 2021, durante la pandemia.

Con esto, al menos 11 millones de personas quedaron expuestas a las armas de fuego domésticas, 5 millones de ellos niños.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=IMfPjrdMnf4

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.