La FGR rechaza indagar abusos policiales en Arantepacua
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Manu Ureste

La FGR rechaza investigar los asesinatos y otros abusos cometidos en Arantepacua por la policía de Michoacán

La fiscalía federal consideró que lo ocurrido en la comunidad purépecha no tiene trascendencia suficiente como para necesitar su intervención, así como que los pobladores han impedido a la fiscalía local realizar sus indagatorias.
Manu Ureste
17 de marzo, 2022
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La Fiscalía General de la República (FGR) rechazó atraer la investigación de los hechos violentos ocurridos entre los días 4 y 5 de abril de 2017 en Arantepacua, comunidad purépecha de Michoacán en la que se cometieron violaciones graves a derechos humanos por parte de elementos de la policía michoacana, en contra de la población que realizaba una manifestación. 

De acuerdo con la Recomendación 42VG/ 2020, que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) dirigió al entonces gobernador, Silvano Aureoles, y al fiscal de la entidad, Adrián López Solís, en esta comunidad indígena se registraron durante esos dos días cuatro ejecuciones extrajudiciales, 10 casos de tortura, 38 casos de tratos crueles e inhumanos y 48 detenciones arbitrarias, y hubo más de mil víctimas indirectas. 

Ante la falta de avances en las investigaciones en la fiscalía estatal —a cinco años aún no se han esclarecido los hechos ni se ha imputado a probables responsables—, integrantes de la comunidad solicitaron a la FGR que atrajera el caso. Dicha solicitud de atracción también estuvo motivada debido a que el actual fiscal, López Solís, era el secretario de Gobierno cuando ocurrieron los hechos, y por lo tanto los afectados acusan que puede haber un “conflicto de interés” en la investigación local. 

“Es evidente que el fiscal no se va a investigar a sí mismo”, recalcó en entrevista con Animal Político Enrique Guerrero, abogado e integrante del colectivo Liquidámbar, una organización civil que está acompañando el caso. 

Sin embargo, a través de un oficio del que este medio guarda copia, la FGR contestó a la comunidad que no atraerá la investigación, apuntando básicamente dos argumentos. El primero, que considera que el asunto no tiene trascendencia política ni social suficiente para intervenir. Y el segundo, porque considera que si la investigación de la fiscalía estatal no ha ofrecido aún resultados es porque la propia comunidad “no ha permitido a las autoridades locales realizar las diligencias necesarias para el esclarecimiento de los hechos”. 

Ante lo expresado en el oficio, integrantes de la comunidad de Arantepacua y el colectivo Liquidámbar mostraron su indignación y preocupación. 

“Estamos hablando de un asunto que tiene una recomendación por violaciones graves a derechos humanos que dejó más de mil víctimas, además de cuatro ejecuciones extrajudiciales, torturas, tratos crueles e inhumanos, detenciones arbitrarias y decenas de lesionados. Si esto no les parece un asunto de trascendencia política y social, entonces no entendemos nada. Nos parece una aberración, un sinsentido”, criticó el abogado Enrique Guerrero. 

Arantepacua

FOTO: Manu Ureste

En cuanto al argumento expuesto por la FGR de que la comunidad no ha dejado investigar a las autoridades locales, Lénica Morales, también integrante de Liquidámbar, consideró que esa respuesta “es muy preocupante”, porque “revictimiza” a la comunidad y a quienes sufrieron las agresiones a manos de los elementos policiacos. 

Además, la activista expuso que si las investigaciones no han avanzado en cinco años que están por cumplirse de los hechos, se debe en buena medida a que el encargado de investigar el asunto, el fiscal López Solís, es parte de los hechos a investigar. 

Por otra parte, el abogado Enrique Guerrero recordó que la CNDH presentó una denuncia penal por este mismo caso para que la FGR investigara la intervención de policías federales y de elementos del Ejército en el operativo de la policía michoacana, misma que ya fue aceptada por la fiscalía federal. 

“Es decir, la FGR tendrá que investigar y deslindar cuál fue la participación de policías federales y de soldados en ese operativo. Por ello, le estamos pidiendo que no fragmente la investigación en dos partes”, expuso el abogado. 

“Por su propia ley orgánica, la FGR debe evitar la fragmentación de las investigaciones, porque pensemos en las víctimas: ¿van a tener que declarar dos veces? ¿Una en la fiscalía local y otra en la federal? ¿Van a hacer periciales paralelas? ¿Vamos a tener acaso dos verdades ministeriales? Eso no da certeza jurídica a las víctimas ni a la investigación”, agregó.

Ante la negativa de la FGR de atraer el caso, el abogado dijo a Animal Político que interpondrán una queja ante la CNDH y buscarán interponer un amparo para obligar a la institución federal a investigar lo sucedido en Arantepacua en abril de 2017. Además, para el 31 de marzo, miembros de la comunidad están preparando una movilización de protesta en las instalaciones de la FGR en la Ciudad de México. 

“Venían a matarnos”

El 25 de febrero de 2020, Animal Político publicó un reportaje sobre los hechos sucedidos en Arantepacua, y sobre la intención de sus autoridades indígenas de acceder al derecho de autogobernarse sin partidos políticos como consecuencia de la agresión del Estado. 

El operativo policiaco tuvo lugar luego de que una comitiva de 38 comuneros fue el 3 de abril de 2017 a Morelia a reunirse con autoridades para tratar de solucionar un conflicto añejo por la disputa de terrenos de cultivo con un pueblo vecino. 

Ante la falta de acuerdos, un grupo de entre 15 y 20 comuneros levantaron una barricada que daba acceso a la localidad, donde retuvieron algunos vehículos y unidades de transporte. Como respuesta, el gobierno del estado mandó a más de 300 elementos a Arantepacua a reprimir la protesta de manera violenta, deteniendo además a varios de los comuneros acusándolos de secuestrar a un chofer de autobús.  

La Secretaría de Seguridad Pública michoacana explicó un día después de los hechos que la mayoría de elementos, unos 200 policías antimotines, iban “desarmados” y solo respondieron a la agresión, presuntamente, de 250 comuneros que les aventaban piedras y cohetones. 

Pero Valentín Jiménez, testigo de los hechos, aseguró que aquel día en la barricada solo había 15 comuneros y que lo que se vivió en el pueblo fue “un operativo de guerra”.

“No venían a dialogar, venían a matarnos”, sentenció.

“Las balas llovían por todos lados”, dijo Xóchitl Madrigal, una señora que, junto a su esposo Elpidio, su nuera y su nieto de apenas un año, también fue sacada a rastras y a golpes de su casa. La vivienda fue barrida por un vendaval de policías, según consta en videos publicados por medios de comunicación estatales.

“No respetaron niños, niñas, mujeres embarazadas, ni a señores ya mayores que no podían correr para esconderse”, añadió Valentín.

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"No soy yo, es mi tiroides": la montaña rusa emocional de las mujeres con problemas hormonales

Esta glándula es "la batería" del cuerpo y provoca síntomas, muchas veces ignorados o mal diagnosticados, tanto si funciona mucho como si funciona poco. El 80% de las personas que sufren estos síntomas son mujeres.
7 de abril, 2022
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Quiero acostarme con mi pareja, pero mi libido dice no. Quiero levantarme pronto, hacer mil cosas, pero ya no puedo hacer las cosas como antes. Quiero leer un libro, pero la neblina mental lo impide. Quiero estar tranquila, pero algo me hace gritar al que tengo enfrente, patalear, rabiar. Quiero bajar de peso, lo intento, me esfuerzo, pero no puedo. Quiero estar feliz, tengo motivos, pero algo, como un succionador de energía y alegría se interpone. Quiero bajarme de esta montaña rusa de síntomas y emociones.

Laura, Eirene y Loreta viven en países tan dispares como Chile, España y Croacia, pero, según cuentan a BBC Mundo, el párrafo anterior resume buena parte de lo que han vivido en los últimos años. También pasaron por un largo camino hasta dar con lo que tenían.

“Con 17 años empecé a tener síntomas locos. Vértigos, un zumbido en el oído, me sentía muy mal al entrenar. Pensaban que era epilepsia. Después de medio año de pruebas, vieron que era la tiroides”, cuenta Loreta.

El caso de Eirene empezó por problemas estomacales en 2009, endoscopias, gastroscopias, colonoscopias, una doctora que le dijo que se estaba inventando una enfermedad, hasta que, en la década siguiente, le dieron su diagnóstico.

Laura escuchó cómo un médico le decía que estaba gorda porque “los venezolanos lo están porque comen muchas arepas” y ha visto a siete u ocho médicos para encontrar un tratamiento que no le suponga un shock hormonal.

Las tres tienen hipotiroidismo autoinmune.

Una mariposa que controla tu energía

La tiroides es una glándula con forma de mariposa ubicada en el cuello. Su trabajo es producir hormonas esenciales para ayudar al cuerpo a usar energía, mantenerse caliente y mantener el funcionamiento correcto del cerebro, corazón, músculos y otros órganos.

Doctora inspecciona el cuello de una mujer

Getty Images
El hipotiroidismo es más frecuente y está infradiagnosticado

“Es como la batería del cuerpo. Si funciona mucho o poco, hay síntomas”, cuenta a BBC Mundo la endocrinóloga Paloma Gil. Si funciona poco, aparece el hipotiroidisimo y se siente “como un juguete al que se le acaban las pilas, se cansa más fácilmente“; si funciona demasiado, se produce hipertiroidismo y la persona puede estar “como si alguien le huiera dado una dosis extra de cafeína, acelerado”.

Ambos, hipo e hipertiroidismo, tienen multitud de sintomas: caída de pelo, pérdida de energía, cambios de humor repentinos, pérdida o ganancia de peso, cambios en la menstruación, en la piel, olvidos y neblina mental.

“El problema es que son inespecíficos”, comenta el doctor Francisco Javier Santamaría, miembro de la Sociedad Española de Endocrinología. Por ejemplo, en el caso del hipotiroidismo “se puede confundir con tener una mala racha o una depresión”.

El hipotiroidismo es más frecuente y, cuenta Santamaría, está infradiagnosticado. “La incidencia es de más o menos un 10% de la población que la sufre. La mitad de ellos no está diagnosticado”. Es una dolencia principalmente femenina: “El 80% de las personas que padecen de tiroides son mujeres”.

“No somos un órgano separado de un cuerpo”

Un tratamiento muy habitual es la levotiroxina, una pastilla que regula el desajuste de la tiroides. “Una vez que se ponen las hormonas bien se puede hacer una vida normal“, explica la doctora Gil.

Dubujo de dos personas que cargan un celular con muy poca batería

Getty Images
Muchas mujeres con hipotiroidismo aseguran que se cansan mucho y se les hace difícil estar al 100 %

Pero no ocurre así con Loreta, Eirene y Laura, que, aunque están bajo control médico y con tratamiento, siguen teniendo síntomas.

“A veces estoy deprimida, todo te cansa mucho. Es difícil combinar esta enfermedad con el ritmo de vida actual”, se queja Loreta, mientras que Laura, una persona muy activa, tiene días que debe trabajar tumbada en la cama. “Trato de hacer todo lo mejor que puedo, sin presión. Pero es muy difícil estar bien a 100%”, añade Eirene.

Loreta ha visto su condición agravarse, tiene nódulos y puede que le extirpen parte de su tiroides. “El médico (el actual) me dijo que había cosas que me pasaban, como no poder enfocarme, no poder mantener una conversación, eran por esto. Siempre me digo ‘yo no soy así. Es mi tiroides'”.

“Normalmente la mayoría de los pacientes, el 80 o 90% se normaliza. Pero hay casos que no llegan a estar 100% normal”, apunta el doctor Santamaría.

“Hay casos que son más complejos. La mayor parte de los hipotiroidismos son de tipo autoinmune y, aunque tomes medicación, esta autoinmunidad sigue afectando a otros órganos”, sostiene el doctor Santamaría.

Esto significa que nuestro sistema acaba atacándose a sí mismo. “Produces anticuerpos y atacas a otras cosas, vas contra el folículo del pelo, te da vitíligo, problemas en el intestino…”

Además, apunta Santamaría, la hormona tiroidea afecta a todo, incluso al sistema nervioso: “Hay mucha labilidad emocional, irritación. Aunque hayas corregido la tiroides, puede persistir esa clínica (síntomas).

En definitiva, muchos pacientes no encuentran respuestas.

Un camino autodidacta

Las tres pacientes entrevistadas por BBC Mundo acusan que el problema es que no hay tantos médicos actualizados ni tampoco hay un tratamiento integrativo de la tiroides. “Todo está relacionado, no somos un órgano separado del cuerpo”, dice Eirene.

Loreta, Eirene y Laura sintieron que no estaban recibiendo todas las respuestas que necesitaban. Las tres emprendieron un camino autodidacta de libros, videos, cursos, lleno de informaciones contradictoriasy soluciones a base de ensayo-error.

Las tres acudieron a algo que, saben, es un privilegio: un médico privado que les dedique más tiempo y les lleve su control rutinario. Y tanto Laura como Eirene, acudieron específicamente a especialistas en medicina integral para que revisaran todos su síntomas y los trataran en conjunto.

Una mujer apoya su cabeza sobre su escritorio

Getty Images
Quienes llegan a la consulta de la doctora García aseguran que “quieren llegar a todo” y no pueden

Isabel García es médica especialista en endocrinología y nutrición con una visión integrativa. Asegura que a su consulta acuden muchas personas cansadas de dar vueltas y “dañadas por médicos a los que dicen que no se encuentan bien a pesar de que las analíticas aparezcan correctas. Ahí hay otras cosas que evaluar”.

“Las enfermedades tienen una causa, una raíz. Muchas veces no se solucionan con solo una pastilla. Hay que ver a la persona”, sostiene García y apunta que un problema es que en las facultades y en las consultas médicas “no se habla del componente emocional ni de la importancia de la alimentación y los hábitos”.

Una pequeña guía

Los tres especialistas consultados advierten que, en ningún caso, se debe tomar medicamentos o suplementos sin supervisión médica.

La doctora García promueve en su consulta la eliminación de los tóxicos, que puede ir desde algunos empastes dentales que contienen mercurio hasta reemplazar los túper de plástico por otros de cristal o los jabones líquidos por pastilla. Esto son cambios que, por el ritmo de vida, las condiciones económicas, el contexto social que se tenga no están siempre al alcance de todos.

Pero también propone cambios en la alimentación mucho más asequibles, como eliminar el azúcar y los ultraprocesados y todo aquello que considera inflamatorio, como el gluten o la leche de vaca, además de tomar el sol, esencial para la vitamina D, así como hacer ejercicio de fuerza “pero poco a poco, porque el ejercicio es algo que estresa mucho al cuerpo”.

Una mujer medita sentada en el suelo

Getty Images
El autoconocimiento, meditar y ser autocompasiva puede ayudar a llevar una enfermedad autoinmune

Por la tipología de mujeres que llegan a su consulta -“mujeres de mediana edad, que quieren llegar a todo y no les da la vida, con una carga mental y emocional fuerte”- García recomienda pequeños gestos diarios: dormir sin el teléfono móvil en la habitación, disminuir el consumo de internet, delegar y decir que no, hacer algo a nivel personal que nos motive, como meditar, ir a terapia, aprender a gestionar nuestras emociones y conectar con una misma.

“Cambiando algo de la dieta y bajando el estrés, los cambios son espectaculares”, observa la doctora García.

Conocerse mejor y ser autocompasiva

Eirene, Loreta y Laura coinciden en un proceso que califican de esencial: autoconocimiento.

“Es clave saber cuándo algo es molestia mía y cuándo son las hormonas”, dice Laura. “Conócete, escribe cada vez que sientas un cambio de humor, aprende de la enfermedad. Si no te conoces, no sabes si el casancio lo tienes porque sí, la semana estuvo fuerte, o porque hay algo yendo mal”.

También es esencial buscar redes de apoyo y explicar a nuestro entorno el problema. “Hay mucha incomprensión. Eres la floja, la rara que come raro, que no bebe alcohol”, explica Eirene, quien modificó radicalmente su dieta y estilo de vida eliminando todos los tóxicos posibles e inlcuyendo una dieta antiinflamatoria.

Laura agradece que apareciera su hipotiroidismo para darle la oportunidad de mirar hacia adentro. Y aconseja: “Esto es una enfermedad silenciosa, pero quien te grita es tu cuerpo. Escúchalo, abrázalo, sé comprensiva contigo misma y, es clave, ten autocompasión”.


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https://www.youtube.com/watch?v=8B-mGZ9rNPk&list=PLLhUyPZ7578eok-8–DpsTmkXaK8WZokl&index=26

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