Mujeres de Ecatepec exigen a fiscalía del Edomex actuar contra violencia
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Lucero Méndez

Mujeres de Ecatepec exigen a la fiscalía del Edomex que atienda casos de violencia

En este #8M, colectivas acudieron a las instalaciones de la fiscalía mexiquense para demandar que investigue los casos de violencia contra mujeres, como el de Atena, una adolescente asesinada esta semana.
Lucero Méndez
Por Lucero Méndez y Lidia Sánchez
8 de marzo, 2022
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Una valla metálica, policías y las puertas cerradas de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México recibieron al segundo contingente de mujeres que salió a mediodía de este martes del Puente de Fierro, en Ecatepec.

Hortencia Rodríguez, representante de la colectiva Mujeres Unidas Ecatepec, ingresó con una comitiva de cinco personas para hablar con Beatriz Mateos Ayala, coordinadora del Centro de Justicia para la Mujeres de Ecatepec, en la propia fiscalía. 

“Les hicimos saber que tenemos carpetas de investigación de mujeres a las que no les han hecho caso”, dijo Hortencia a su salida de la reunión. “No es un convenio ni pedirle algo, es su obligación”. 

De acuerdo con la representante, Mateos Ayala se comprometió a que se atenderán pronto los expedientes que están rezagados.

A Ivana Sánchez, de 23 años, su exesposo la golpeó. Le dejó el pie esguinzado con una fisura, le lesionó las cervicales y le dejó hematomas en cabeza, cara y todo el cuerpo. 

Ella fue la primera víctima a la que dejaron ingresar a la fiscalía después de que la comitiva entró a hablar con Mateos Ayala. Lo hizo apoyada de muletas, con férula en una pierna y collarín. Su mamá la acompañó.

“El domingo ocurrió la agresión en la calle. Ese mismo día levantamos la denuncia aquí en la fiscalía y hoy venimos a dejar los papeles para que siga el proceso. No sabemos si lo van a detener”, dijo Mayra Díaz, mamá de Ivana.

En la entrada, los trabajadores y policías abrieron paso a ambas. 

Daniel Quijaz, trabajador de la fiscalía, indicó que la única instrucción que les dieron fue apostarse en la entrada e impedir el paso. Sin respuestas ni comentarios, los funcionarios solo observaron a las familias de víctimas manifestarse afuera. 

Manifestación en el Edomex

Elementos de seguridad resguardaron la fiscalía y monumentos cercanos. FOTO: Lidia Sánchez

Entre las manifestantes estaba Jocelyn, de 27 años. Ella se inició en el feminismo y empezó a acudir a las marchas del #8M luego de que una amiga suya sufrió maltrato de su pareja sentimental y padre de sus hijos. 

“Cuando la acompañé a denunciar, nos dijeron que eso le pasaba a todos”, relató, al recordar cómo las autoridades de la fiscalía minimizaron la agresión. 

Esa experiencia la desanimó a que ella misma denunciara la violencia que sufrió de joven, por parte de su entonces pareja.

“Cuando yo vine a denunciar, no había ni un solo policía, ¿y ahora están ustedes resguardando el edificio?”, gritó Anahí a los más de 20 elementos que resguardaban la valla.

Para respaldar su reclamo, alrededor de 500 mujeres gritaron: “Somos mujeres, ciudadanas, no somos delincuentes, ¿por qué nos tienen miedo?”. 

Justicia para Atena

Después de manifestarse en la fiscalía, las colectivas del segundo contingente se dirigieron nuevamente al Palacio Municipal, pero no pudieron acercarse a la entrada principal porque desde la mañana, cuando el primer contingente se manifestó, autoridades impidieron el acceso y colocaron vallas alrededor del inmueble y del Monumento a los Héroes de la Independencia.

La protesta se desarrolló a un lado del palacio. La principal consigna fue la exigencia de justicia por el caso de Atena, la menor de 13 años asesinada en la Unidad Habitacional Fovissste.

Valeria, de 13 años, se unió a la manifestación con una pancarta que decía “Justicia para Atena”, quien estudiaba en la Escuela Secundaria Federalizada Gustavo Baz Prada, al igual que ella.

“Yo soy de primer ingreso, pero la conocía, no iba mucho a la escuela y por lo que sé la iban a dar de baja”, contó Valeria.

Justicia por adolescente

Las manifestantes también exigieron justicia por la adolescente asesinada esta semana en Ecatepec. FOTO: Lucero Méndez

Como ella, otra joven que no quiso dar su nombre la conoció. Era su vecina, vivían en la misma unidad y la llegó a ver muchas veces vendiendo dulces. Ella tomó el micrófono y pidió a todo el contingente que se uniera para exigir justicia.

El caso de Atena atrajo tanta atención en Ecatepec, que varias mujeres demandaron al alcalde, Luis Fernando Vilchis, que detenga a los responsables. 

“Señor gobernador, no te olvides de Atena” y “Atena tiene voz, Atena tiene voz” fueron las consignas que coreó un tercer contingente más pequeño, que llegó alrededor de las 16:40 al Palacio Municipal.

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Viacrucis de Iztapalapa: la olvidada historia de cómo surgió esta representación de Semana Santa

Cada año en Ciudad de México hay una recreación de grandes proporciones de la Pasión de Cristo. Su origen se dio en un momento de gran necesidad para México.
15 de abril, 2022
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Hasta antes de la pandemia de coronavirus, cerca de dos millones de personas se congregaban en el sureste de Ciudad de México para presenciar la representación de la Pasión de Cristo.

Es uno de los rituales de Semana Santa más importantes y de maores proporciones del mundo, y se celebra en Iztapalapa, la alcaldía más poblada de la capital mexicana.

Curiosamente, el origen de esta tradición de casi 180 años está en otra enfermedad que se azotó México en el siglo XIX: una epidemia de cólera.

“La epidemia fue una situación límite, como la actual. Enfrentaron una mortandad tan grande que creían que iban a desaparecer“, explica a BBC Mundo la antropóloga Mariángela Rodríguez.

Este año, la Pasión de Cristo espera recuperar el esplendor que tenía hasta antes de la pandemia, con el regreso de cientos de miles de visitantes dado que Ciudad de México ha registrado un bajo nivel de contagios de covid-19 en los últimos meses.

Y como antes, unos 5.000 participantes, entre actores, organizadores y penitentes, volverán a las calles de Iztapalapa.

Pero ¿cómo surgió el fervor por la Pasión de Cristo en un antiguo barrio prehispánico?

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

El “teatro evangelizador”

Si bien el ritual de los últimos días de la vida de Jesús, según la tradición católica, comenzó a escenificarse hace dos siglos en Iztapalapa, el cómo pasó a formar parte de la fe de la mayoría de los mexicanos viene de mucho antes.

El colonialismo y la instauración del catolicismo como única religión permitida desde el siglo XVI supuso el adoctrinamiento generalizado de los pueblos indígenas, los cuales tenían una diversidad de creencias y tradiciones que fueron prohibidas.

Una de las herramientas que más sirvió al clero fue el “teatro evangelizador”, explica Rodríguez, pues echó mano del arraigado gusto de los pueblos prehispánicos, como el mexica de Ciudad de México, por las puestas en escena teatrales.

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

“Tenían que popularizar las creencias y no había manera de enseñarlas de manera oral o escrita. Y lo más útil fue usar imágenes”, explica Rodríguez.

En su tiempo, los dramaturgos prehispánicos eran los sacerdotes que componían comedias cortas representadas ante el público con temas religiosos o profanos. Los actores incluso eran profesionales, dedicándose casi exclusivamente a ello.

En las ceremonias y fiestas indígenas abundaba el sentido dramático, tanto en procesiones como en cantos, danzas, trajes y escenificaciones que tenían un alto contenido emotivo.

“Los mexicanos eran en especial sensibles a las formas teatrales, pues gustaban mucho de la farsa y la comicidad. Sin embargo, también se conmovían ante los hechos cruentos y dolorosos. Esto nos permite entender por qué fueron tan receptivos a la Pasión de Cristo”, señala la antropóloga Mariángela Rodríguez en su investigación titulada “Los insólitos caminos de la tradición: Semana Santa en Iztapalapa”.

Facsímil del códice Tonalámatl de Aubin

BBC
Los pueblos prehispánicos tenían muchas ceremonias alegóricas que eran vistas por grandes públicos.

Los evangelizadores españoles aplicaron lo que ahora se conoce como “culto de sustitución”.

Templos como el del Señor del Santo Entierro, conocido popularmente como el Señor de la Cuevita, el más venerado en Iztapalapa, en la época prehispánica era el de Tezcatlipoca, una deidad de los mexicas.

Una doble intención

La antropóloga reconoce la astucia de los españoles al haber usado la cosmovisión indígena como herramienta didáctica de la evangelización católica.

Pero los pueblos prehispánicos también se sirvieron de este fenómeno para preservar sus tradiciones.

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

“El culto de sustitución muestra que, para que sobreviviera la religiosidad indígena, tuvo que vestirse de católica. La Virgen de Guadalupe es Tonantzin del mundo indígena”, le dice Rodríguez a BBC Mundo.

Hasta la fecha, elementos alegóricos de las viejas tradiciones prehispánicas siguen vivos en torno a rituales católicos como el viacrucis de Iztapalapa.

Aquellos caballeros águila o tigre prehispánicos hoy siguen apareciendo en las danzas de los carnavales que preceden a la Semana Santa y que forman parte de la tradición católica de la cuaresma.

El mismo sitio en donde hoy se realiza la Pasión de Cristo no es otro que el antiguo Huizachtépetl (“cerro de los huizaches”, en la lengua náhuatl) donde cada 52 años tenía lugar la ceremonia del Fuego Nuevo.

La promesa

Hacia el año 1833, México vivió una epidemia de cólera morbus que causó decenas de miles de muertes. En Ciudad de México falleció el 5% de la población y decenas de miles enfermaron.

La gente de Iztapalapa acudió ante el Señor de la Cuevita para pedirle el fin de la enfermedad. En retribución, recrearían el Vía Crucis de Jesucristo cada año a partir de 1843.

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

“Creían que iban a desaparecer. Entonces el tamaño de la promesa tenía que ser así de grande”, explica Rodríguez.

El pueblo de Iztapalapa se apropió de la celebración y su organización, más allá de las directrices de la Iglesia católica.

“Es la elaboración propia de los pueblos. Se basa en textos que son básicamente melodramas. Si bien la Iglesia ya echaba mano del melodrama, aquí es hipermelodrama“, señala la antropóloga.

“Hay que recordar que en la Biblia no existen las tres caídas. Y acá sí. Y está la virgen María y María Magdalena que lloran”, añade.

La representación de la Pasión de Cristo de Iztapalapa

Getty Images

La representación del viacrucis es convalidado por la Iglesia a través de la celebración de misas, pero los organizadores son un grupo familias que han heredado la estafeta desde hace décadas.

“Todos los que participan tienen una manda o promesa para transformar su mundo. Buscar la salud, buscar empleos, son las peticiones más importantes que se hacen ahí”, señala Rodríguez.

“Es un pueblo que ama sus tradiciones”.


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