Estoy en libertad, pero sigo presa: Viridiana tras fallo de la Corte
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Dalila Sarabia

“Estoy en libertad, pero sigo presa”: Viridiana tras fallo de la Corte de revocar su sentencia

Si bien la decisión de la Corte contribuye a sentar precedentes para impartir justicia con perspectiva de género, al devolver el caso de Viridiana al Tribunal Colegiado alarga un proceso que ha durado más de siete años.
Dalila Sarabia
Comparte

Viridiana Molina se presentó a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) vestida completamente de beige, color que usó por cuatro años y medio, tiempo que estuvo en prisión preventiva por un delito que no cometió. Pintó las suelas de sus zapatos y dejó plasmadas huellas en la entrada del máximo tribunal de justicia del país. “Son las marcas de mis compañeras que no pueden venir porque las rejas las tienen atrapadas”, dijo.

Mientras esperaba que la Primera Sala abordara su caso, por más de cuatro horas protestó afuera de la SCJN. En 2019 Viridiana fue absuelta de los delitos de delincuencia organizada y de beneficiarse de dinero de procedencia ilícita, sin embargo, la Fiscalía General de la República (FGR) apeló y un Tribunal Colegiado tuvo que revisar su caso.

Sin hacer un análisis con perspectiva de género, ni tomar en cuenta que Viridiana fue víctima de tortura, emitió una sentencia condenatoria de 9 años en prisión: Viridiana debía volver a prisión.

“El único sustento en contra mía es haber sido pareja de una persona acusada de un delito. Yo pagué 4 años y 6 meses en la cárcel siendo inocente. Fui juzgada por un sistema patriarcal y racista que ve a las mujeres como mera propiedad de la pareja”, dijo Viridiana afuera de la SCJN.

Con apoyo de la Defensoría Pública, Viridiana se amparó y este miércoles la Primera Sala de la SCJN tenía en sus manos el pronunciarse abiertamente sobre la inocencia de la mujer quien desde 2014 ha sido perseguida solo por eso, por ser mujer y ser pareja del implicado en los delitos.

Sentada en la banqueta, afuera de la SCJN, Viridiana sintonizó la sesión en su celular y la conectó al megáfono que llevó para que quienes acudieron a apoyarla pudieran escuchar lo que sucedía. Ella aplacaba sus nervios comiendo algunas frituras que compró para compartir con las mujeres que se dieron cita para apoyarla.

En una sesión que apenas duró 20 minutos y en la que se trataron otros temas, la SCJN no se pronunció sobre la inocencia de la mujer ni sobre la persecución de la que ha sido víctima. Por unanimidad de cinco votos, la Primera Sala decidió revocar la sentencia recurrida y pidió que el expediente fuera devuelto al Tribunal Colegiado de origen, el mismo que la encontró culpable dándole una condena de 9 años de prisión.

“Es un resultado entre dulce y amargo porque yo esperaba el poder de la Suprema Corte, que realmente se determinara mi situación jurídica y saber de una vez por todas si para ellos soy inocente o culpable porque ellos tenían el poder y el que (mi caso) esté ante un colegiado no me tranquiliza (…) la Suprema Corte está para ver resolver las violaciones (a derechos humanos) y no lo hicieron”, reprochó Viridiana tras escuchar la votación de su caso.

De acuerdo con el proyecto presentado por la Ministra Margarita Ríos Farjat, el Tribunal Colegiado no cumplió con la obligación constitucional de aplicar la perspectiva de género para resolver el proceso de Viridiana por lo que, la nueva resolución deberá observar si los hechos imputados ocurrieron en un contexto de violencia.

CEA Justicia Social, una de las organizaciones que ha acompañado el caso de Viridiana, consideró que, si bien la decisión de la Corte contribuye a sentar precedentes para impartir justicia con perspectiva de género y garantizar el derecho humano de todas las mujeres de vivir una vida libre de violencia y discriminación, al devolver el caso al Tribunal Colegiado, no se considera el derecho de Viridiana a acceder a la justicia de manera pronta, ya que su proceso se ha alargado por más de siete años.

“Esta situación prolonga la vulneración de sus derechos pues le impide desarrollar su vida personal y familiar con normalidad, como también limita sus oportunidades económicas y de acceso al empleo.

“A su vez, la Corte queda en deuda con Viridiana y cientos de mujeres en prisión al no emitir criterios que limiten la discrecionalidad de los órganos jurisdiccionales al momento de decidir sobre el uso del ‘Protocolo para juzgar con perspectiva de género’. Lo anterior, porque Viridiana no es un caso aislado”, señaló la organización.

Sin proyecto de vida

“En un acto de justicia la Corte puede conceder el amparo y dictar libertad a mi persona y con ello enviar el mensaje de que las mujeres no deben ser juzgadas por los actos de su pareja”, fueron algunas de las palabras que pronunció Viridiana antes de que la Primera Sala de la SCJN comenzara a sesionar.

Tenía fe de que la pesadilla en la que vive desde aquel 22 de agosto de 2014 cuando la policía irrumpió en plena madrugada en su casa para detenerla frente a sus gemelos, en ese entonces de 11 meses, terminaría este miércoles, pero no fue así.

“Viene más lucha porque desde el 2014, desde que fui procesada y desde el 2019 que me dan mi absolución, yo no he podido estar tranquila, yo no tengo proyecto de vida… en ellos (la SCJN) estaba la decisión de mi vida, de empezar un proyecto de vida, de poder tener una nómina, de poder tener un seguro social, de poder darle calidad de vida a mis hijos”, contó después de escuchar la votación de los ministros.

El proceso de Viridiana seguirá quizá un mes, quizá un año, el tiempo que deba tomar el Tribunal Colegiado en revisar su caso una vez más y pronunciarse al respecto. Un análisis, que con respecto al pasado, deberá hacerse con perspectiva de género.

“La Corte se pudo haberse pronunciado abiertamente sobre la libertad de Viri, no lo hizo, y lo que hace es decirle al colegiado ‘pronúnciate tu’”.

“Entonces deja a Viri otra vez en espera, en la imposibilidad de acceder a un trabajo, a una cuenta bancaria, a retomar su vida donde la dejó cuando la justicia patriarcal decidió que ella era culpable de un delito que no cometió”, subrayó Amaranta Valgañon, de Equis Justicia para las Mujeres, otra de las organizaciones que han acompañado el caso.

Y aunque parecería tratarse de una buena noticia porque Viridiana seguirá en libertad mientras se desarrolla el proceso, en la realidad su situación económica y laboral sigue siendo prácticamente la misma que la del día que salió de prisión: no tiene nada.

Recuerda que el día que fue puesta en libertad salió sin nada en las manos. La ropa interior que usaba estaba marcada con su número de identificación dentro del penal.

“Vamos a seguir con el colectivo en la lucha para visibilizar que no solamente es mi caso, es el caso de muchas mujeres que están siendo sentenciadas a 90 años, que son mujeres que han sido torturadas y que el sistema lo normaliza porque es parte del proceso y un sistema patriarcal que no pone atención a la perspectiva de género y que tiene protocolos para juzgar a las mujeres solo como víctimas, pero no como personas investigadas”, sostuvo.

Ahora será la Defensoría Pública (que tomó el caso) la que definirá la estrategia a seguir para que Viridiana recupere plenamente su libertad.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Cómo se formará el próximo supercontinente en la Tierra

Lejos de estar fijos, los continentes no han estado organizados tal como los vemos hoy día en el pasado. ¿Es posible saber dónde estarán ubicados dentro de millones de años?
9 de abril, 2022
Comparte

Hace casi 500 años, el cartógrafo flamenco Geradus Mercator produjo uno de los mapas más importantes del mundo.

Ciertamente no fue el primer intento de crear un atlas mundial, y tampoco fue particularmente preciso: Australia está ausente y las Américas están dibujadas de forma aproximada.

Desde entonces, los cartógrafos han producido versiones cada vez más precisas de esta configuración continental, corrigiendo los errores de Mercator, así como los sesgos entre hemisferios y latitudes creados por su proyección.

Pero el mapa de Mercator, junto con otros producidos por sus contemporáneos del siglo XVI, reveló una imagen verdaderamente global de las masas terrestres de nuestro planeta, una perspectiva que, desde entonces, ha persistido en la mente de la gente.

Lo que Mercator no sabía es que los continentes no siempre han estado posicionados de esta manera. Él vivió alrededor de 400 años antes de que se confirmara la teoría de la tectónica de placas.

Al mirar las posiciones de los siete continentes en un mapa, es fácil suponer que están fijos. Durante siglos, los seres humanos han librado guerras y hecho la paz por conquistar estos territorios, bajo el supuesto de que su tierra, y la de sus vecinos, siempre ha estado allí y siempre lo estará.

Sin embargo, desde la perspectiva de la Tierra, los continentes son hojas a la deriva en medio de un estanque. Y las preocupaciones humanas son una gota de lluvia en la superficie de la hoja.

Los siete continentes alguna vez estuvieron reunidos en una sola masa, un supercontinente llamado Pangea. Y antes de eso, hay evidencia de otros que se remontan a más de tres mil millones de años: Pannotia, Rodinia, Columbia/Nuna, Kenorland y Ur.

Ilustración de la Tierra durante el Jurásico temprano

Getty Images
Los siete continentes alguna vez estuvieron reunidos en una sola masa, un supercontinente llamado Pangea.

Los geólogos saben que los supercontinentes se dispersan y ensamblan en ciclos: ahora estamos en la mitad de uno.

Entonces, ¿qué tipo de supercontinente podría existir en el futuro en la Tierra? ¿Cómo se reorganizarán las masas de tierra tal como las conocemos a muy largo plazo?

Un terremoto inusual

Resulta que hay al menos cuatro trayectorias diferentes que podrían seguir. Y muestran que los seres vivos de la Tierra algún día residirán en un planeta muy diferente, más parecido a un mundo alienígena.

Para el geólogo Joao Duarte de la Universidad de Lisboa, el camino para explorar los futuros supercontinentes de la Tierra comenzó con un evento inusual en el pasado: un terremoto que sacudió Portugal un sábado por la mañana en noviembre de 1755.

Fue uno de los terremotos más poderosos de los últimos 250 años, que dejó un saldo de 60.000 muertos y provocó un tsunami a través del océano Atlántico. Lo que lo hizo particularmente raro fue su ubicación.

“No debería haber grandes terremotos en el Atlántico”, dice Duarte. “Fue extraño”.

Ilustracion del terremoto de Lisboa

Getty Images
Ilustracion del terremoto de Lisboa de 1755.

Los terremotos de esta escala generalmente ocurren en o cerca de las principales zonas de subducción, donde las placas oceánicas se sumergen debajo de los continentes y se derriten y consumen en el manto caliente.

Involucran colisión y destrucción. El terremoto de 1755, sin embargo, ocurrió a lo largo de un límite “pasivo”, donde la placa oceánica que subyace al Atlántico se transforma suavemente en los continentes de Europa y África.

Proyecciones

En 2016, Duarte y sus colegas propusieron una teoría de lo que podría estar pasando: los puntos de sutura entre estas placas podrían estar deshaciéndose y podría estar avecinándose una ruptura importante.

“Podría ser una especie de mecanismo infeccioso”, explica. O como el vidrio que se astilla entre dos pequeños agujeros en el parabrisas de un automóvil.

Si es así, una zona de subducción podría estar a punto de extenderse desde el Mediterráneo a lo largo de África occidental y tal vez más allá de Irlanda y Reino Unido, generando volcanes, formación de montañas y terremotos en estas regiones.

Duarte se dio cuenta de que, si esto sucede, podría provocar el cierre del Atlántico. Y si el Pacífico continuara cerrándose también, lo que ya está ocurriendo a lo largo del “Anillo de Fuego” que lo rodea, eventualmente se formaría un nuevo supercontinente. Lo llamó Aurica, porque las antiguas masas de tierra de Australia y las Américas se ubicarían en su centro.

Se vería así:

Aurica

Davies et al
Aurica, el supercontinente que podría formarse si el Atlántico y el Pacífico se cerraran (Credit: Davies et al).

Luego de que Duarte publicara su propuesta para Aurica, se preguntó por otros escenarios futuros. Después de todo, la suya no era la única trayectoria supercontinental que habían propuesto los geólogos.

Entonces, comenzó a conversar con el oceanógrafo Matthias Green, de la Universidad de Bangor, en Gales. La pareja se dio cuenta de que necesitaban a alguien con habilidades computacionales para crear modelos digitales.

“Esa persona tenía que ser alguien un poco especial, a quien no le importara estudiar algo que nunca sucedería en escalas de tiempo humanas”, explica.

Esa resultó ser su colega Hannah Davies, otra geóloga de la Universidad de Lisboa. “Mi trabajo consistía en convertir dibujos e ilustraciones de geólogos anteriores en algo cuantitativo, georreferenciado y en formato digitalizado”, explica Davies. La idea era crear modelos que otros científicos pudieran desarrollar y perfeccionar.

Pero no fue sencillo. “Lo que nos ponía nerviosos es que se trata de un tema increíblemente nuevo. No es lo mismo que un artículo científico normal”, dice Davies. “Queríamos decir: ‘Está bien, entendemos mucho sobre la tectónica de placas después de 40 o 50 años. Y entendemos mucho sobre la dinámica del manto y todos los demás componentes del sistema. ¿Hasta dónde podemos llevar ese conocimiento al futuro?'”.

Esto llevó a cuatro escenarios. Además de modelar una imagen más detallada de Aurica, exploraron otras tres posibilidades, cada una de las cuales se proyecta hacia el futuro en aproximadamente entre 200 y 250 millones de años a partir de ahora.

El primero fue lo que podría pasar si continúa el statu quo: el Atlántico permanece abierto y el Pacífico se cierra. En este escenario, el supercontinente que se forma se llamará Novopangea. “Es el más simple y el más plausible según lo que entendemos ahora”, dice Davies.

Novopangaea

Davies et al
Novopangea se formará si la actividad tectónica conocida hoy continúa sin sorpresas (Crédito: Davies et al).

Sin embargo, también podría haber eventos geológicos en el futuro que conduzcan a situaciones diferentes.

Un ejemplo es un proceso llamado “ortoversión” donde el océano Ártico se cierra y el Atlántico y el Pacífico permanecen abiertos. Esto cambia las orientaciones dominantes de la expansión tectónica, y los continentes se desplazan hacia el norte, todos dispuestos alrededor del Polo Norte, excepto la Antártida.

En este escenario, se forma un supercontinente llamado Amasia:

Amasia

Crédito: Davies et al).
Si se forma Amasia, será porque los continentes se desplazaron hacia el norte (Crédito: Davies et al).

Finalmente, también es posible que la expansión del lecho marino en el Atlántico pueda disminuir. En el medio del océano, hay una cresta gigante que divide dos placas y atraviesa Islandia hasta el océano Antártico.

Aquí, se está formando nueva litosfera, que es como una cinta transportadora. Si esta expansión se ralentizara o se detuviera, y si se formara un nuevo límite de placa en subducción a lo largo de la costa este de las Américas, se obtendría un supercontinente llamado Pangea Ultima, que parece un enorme atolón:

Pangea Ultima

Crédito: Davies et al
Pangea Ultima se vería rodeado por un gran océano, pero tiene un mar central dentro (Crédito: Davies et al).

Estos cuatro modelos digitales ahora significan que los geólogos tienen una base para probar otras teorías. Por ejemplo, los escenarios podrían ayudar a los científicos a comprender los efectos de diferentes arreglos supercontinentales en las mareas, así como el clima del futuro profundo: ¿cómo sería el clima en un mundo con un océano enorme y una masa terrestre gigante?

Para modelar el clima de un supercontinente, “no se pueden usar los modelos del IPCC , y punto, porque no están diseñados para eso”, dice Duarte. “No puedes cambiar las variables que necesitas cambiar”.

Exoplanetas

Los modelos de los futuros supercontinentes de la Tierra también pueden servir como indicador para comprender el clima de los exoplanetas. “La futura Tierra es completamente ajena”, explica Davies. “Si estuvieras en órbita sobre Aurica, o Novopangea, probablemente no lo reconocerías como la Tierra, sino como otro planeta con colores similares”.

Esta idea llevó al trío a colaborar con Michael Way, físico del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA. Él y sus colegas buscan estudiar climas en mundos alienígenas modelando las variaciones del nuestro a lo largo del tiempo.

“Solo tenemos tantos ejemplos de cómo puede verse un clima templado. Bueno, tenemos un ejemplo para ser honesto: la Tierra, pero tenemos la Tierra a través del tiempo”, dice Way. “Tenemos los escenarios del pasado, pero al movernos hacia el futuro y usar estos maravillosos modelos tectónicos para el futuro, esto nos brinda otro conjunto para agregar a nuestra colección”.

Necesitas tales modelos porque puede ser difícil saber qué buscar al analizar exoplanetas potencialmente habitables desde lejos.

Planeta

Getty Images
¿Qué tipo de configuración continental podrían tener los mundos extraterrestres rocosos?

Lo ideal sería saber si un planeta tiene un ciclo de supercontinente, porque la presencia de vida y la tectónica de placas activas podrían estar entrelazadas. El posicionamiento continental también podría afectar la probabilidad de agua líquida.

A través de los telescopios, no se pueden ver los continentes y la composición atmosférica solo se puede inferir. Entonces, los modelos de variaciones climáticas podrían revelar alguna señal indirecta que los astrónomos podrían detectar.

Variaciones

El modelo de Way de los climas del supercontinente -que se demoró meses usando una supercomputadora- reveló algunas variaciones sorprendentes entre los cuatro escenarios.

Amasia, por ejemplo, conduciría a un planeta mucho más frío que el resto. Con la tierra concentrada alrededor del Polo Norte y los océanos menos propensos a llevar corrientes cálidas a latitudes más frías, se acumularían capas de hielo.

Aurica, por el contrario, sería más suave, con un núcleo seco pero con costas similares a las de Brasil hoy día, con más agua líquida.

Paisaje verde

Getty Images
Un planeta con una configuración continental diferente, tendría otro clima.

Es útil saber todo esto, porque si un exoplaneta similar a la Tierra tiene placas tectónicas, no sabremos en qué etapa del ciclo del supercontinente se encuentra actualmente y, por lo tanto, necesitaremos saber qué buscar para inferir su habitabilidad.

No debemos suponer que las masas terrestres se dispersarán, a mitad de ciclo, como la nuestra.

En cuanto al futuro de nuestro propio planeta, Davies reconoce que los cuatro escenarios de supercontinentes que han modelado son especulativos, y puede haber sorpresas geológicas imprevistas que cambien el resultado.

“Si tuviera una Tardis para ir a ver, no me sorprendería que, en 250 millones de años, el supercontinente no se pareciera en nada a ninguno de estos escenarios. Hay tantos factores involucrados”, dice.

Sin embargo, lo que se puede decir con certeza es que las masas de tierra que damos por sentadas algún día se reorganizarán en una configuración completamente nueva.

Los países que alguna vez estuvieron aislados unos de otros serán vecinos cercanos. Y si la Tierra aún alberga seres inteligentes, podrán viajar entre las antiguas ruinas de Nueva York, Pekín, Sídney y Londres sin ver un océano.

Este artículo se publicó en BBC Future. Haz clic aquí para leer la versión original en inglés.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=5nrw3i70k8c

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.