Cirugías estéticas mal hechas dañan la salud de por vida a mujeres trans
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“Tuve un cuerpazo, pero la factura es muy cara”: cirugías estéticas mal hechas dañan de por vida a mujeres trans

La Brigada Callejera brinda atención médica a mujeres trans con daños por el uso de modelantes, como se les conoce a las sustancias no aptas para ser introducidas en sus cuerpos.
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Verónica López disfrutaba mostrar su cuerpo, por el que había pagado miles de pesos a una “cirujana” en una clínica de Guadalajara, Jalisco, quien le inyectó supuestamente “colágeno vitaminado de París” para aumentar sus glúteos, pero resultó ser una sustancia no apta para su uso en humanos. A lo largo de su vida fue bailarina, fichera, vedette y trabajadora sexual, hasta que comenzó con problemas de salud.

Con 58 años, Verónica es una de las 300 mujeres trans que son atendidas por médicos de la asociación civil Brigada Callejera Elisa Martínez por diversas afectaciones, resultado de procedimientos estéticos realizados de manera negligente. Algunas de ellas fueron inyectadas con aceite de cocina, aceite de carro, biopolímeros y otras sustancias que afectan diferentes tejidos y órganos de sus cuerpos, produciendo lesiones.

Hasta la fecha, Verónica desconoce qué fue lo que en realidad le inyectó Miriam Yukie Gaona, apodada La Matabellas, quien se ostentó como cirujana durante varios años, y practicó procedimientos estéticos irregulares a decenas de mujeres en una clínica de Guadalajara, hasta que en 2002 fue condenada a 12 años de prisión, por lo que estuvo recluida en Puente Grande, por los delitos de lesiones y usurpación de funciones.

Sin embargo, no todas las afectadas por procedimientos estéticos han visto a las personas que las lesionaron ser sancionadas. La mayoría de ellas, por desconocimiento, por miedo o por falta de recursos económicos no inicia procesos legales por los daños. Otras, que han decidido denunciar, aseguran que las autoridades las han desmotivado, diciéndoles que se meten con personas poderosas que tienen mucho dinero, o sus casos no llegan a judicializarse.

“Los modelantes son una oportunidad de aumentar sus ingresos económicos”

Virginia Tenango es médica cirujana de la Brigada Callejera, donde realiza colposcopías, papanicolaus y trata a mujeres trans con daños por el uso de modelantes, como denomina a las sustancias no aptas que son introducidas en sus cuerpos.

Tenango explica que los casos que han atendido en la organización muestran una tendencia de que las mujeres transgénero y cisgénero que recurren a estos procedimientos tienen entre 15 y 30 años. En el caso de las trabajadoras sexuales, buscan “tener mayor oportunidad de que aumenten sus ingresos. Entre mejor se vean es mayor el ingreso, además de que disfrutan verse bien”.

Verónica comprobó que el tener un cuerpo “modelado” era sinónimo de mayor éxito entre las vedettes y trabajadoras sexuales. Después de inyectarse tuvo varias giras de presentaciones en las que al final, recuerda, los clientes la invitaban a cenas y viajes en lugares lujosos, le daban regalos y la trataban “como reina”.

Pero todo acabó en un viaje a Acapulco, Guerrero, donde tendría una presentación. “Yo quería ir al mar a posar el cuerpazo, y como iba desvelada me acosté en la arena y me dormí, y ay, dios mío, cuando me paré tenía las piernas hinchadísimas y calientes. No me pude mover y pedí ayuda. Volví inmediatamente a la capital y me empezaron a dar analgésicos, pero mi cuerpo cambió, se puso negro y duro como piedra”.

Desde hace 13 años, cuando comenzó con las molestias en las piernas y glúteos, dejó de bailar y volvió a las calles a ejercer el trabajo sexual, hasta que las úlceras que tenía se abrieron y comenzaron a supurar.

“Mi piel estaba abierta, pelada, de color negro, blanco y verde. Cuando me vi, empecé a gritar como loca, me puse muy mal y me llevaron a varios hospitales, pero en ninguno me querían recibir”, recuerda.

Al llegar al Hospital Rubén Leñero, en la Ciudad de México, Verónica le pidió a la amiga que la acompañaba que la dejara ahí afuera, que en algún momento tendrían que atenderla. Pasó la noche tirada en la calle, hasta que finalmente salieron un par de médicos para revisarla y la internaron en un área aislada, debido a que, por el nivel de infección que tenía, ponía en riesgo a otros pacientes.

Estuvo hospitalizada año y medio, a lo largo del cual la intervinieron en 17 ocasiones: tenían que ingresarla a quirófano para que le retiraran trozos de piel muerta e infectada, y recibiera tratamiento para la cicatrización y la anemia que tenía. Debido a que tuvo la piel de las piernas y los glúteos expuesta, además fue necesario que le colocaran una colostomía —abertura en el vientre para que las materias fecales puedan salir del cuerpo con ayuda de una prótesis—.

“Fue muy difícil todo ese procedimiento que viví, muy doloroso. A los dos años me curé y me quitaron la colostomía. Aún con bastón, salía yo a trabajar a la calle con mucho cuidado, aunque ya no podía tener coito con los hombres, solo sexo oral y que me tocaran, porque me daba miedo volverme a infectar. Todo iba bien hasta 2020, cuando me puse mal, porque las úlceras reaparecieron”.

Se quedó sin trabajo, y no tenía dinero para comprar comida o pagar los servicios de la luz y el gas, tampoco para comprar materiales de curación que le permitieran limpiar las llagas que se le abrieron en las dos piernas.

Fue hasta que conoció el trabajo de Brigada Callejera, organización dedicada al apoyo legal, médico, psicológico y con alimentos a trabajadoras sexuales, que su vida cambió: la doctora Virginia comenzó a tratar sus heridas, le dieron medicamentos para seguir un tratamiento, una despensa y la apoyaron para que le reconectaran los servicios de gas y luz en su casa.

Aunque no puede volver a trabajar, dice que lo que recibe por parte de la organización, y por la beca que tiene del gobierno federal para personas con discapacidad, le alcanza para vivir modestamente. 

Las lesiones físicas han ido sanando poco a poco. Con apoyo de Brigada Callejera consiguió ser atendida por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, pero Verónica dice que las afectaciones psicológicas son insuperables: “Me veo al espejo y a veces me doy asco, de ver mi cuerpo echado a perder”. 

Leer más | Refugio para mujeres trans en situación de calle en CDMX, en riesgo de cerrar

Un problema que aumentó con la pandemia

Elvira Madrid Romero, directora de la organización Brigada Callejera, afirma que la pandemia agravó el estado de salud de muchas mujeres transgénero que tienen problemas por el uso de modelantes, pues quienes eran atendidas en hospitales públicos vieron interrumpidas sus citas y tratamientos, y otras, que por primera vez acudían a buscar ayuda, no eran recibidas ante la alta demanda de atención. En la organización que coordina, las solicitudes de apoyo médico crecieron 270% en año y medio.

“Empezamos a ver la situación más crítica, algunas llevaban meses sin atención médica cuando llegaron aquí. Teníamos filas de gente en esa situación, porque se empezó a correr el rumor de que estábamos dando buena atención y canalizándolas (a hospitales), porque veíamos que tenían la piel abierta y podrida, olían mal las heridas y tenían mucho dolor”, detalla.

Al igual que Verónica, Naomi y Marieta también llegaron en plena pandemia a pedir apoyo en Brigada Callejera para que las atendieran por lesiones causadas con modelantes.

Naomi Heredia, mujer trans, cuenta que hace 27 años empezó a inyectarse aceite de cocina. De acuerdo con la persona que le hizo el “tratamiento”, esta sustancia haría una “base” en su cuerpo, para posteriormente introducirle el biopolímero.

“Es algo que hacemos por vernos bien, y a lo mejor al momento que te lo pones se ve bonito, pero al paso del tiempo vienen estos problemas. Ahorita a mi me ha costado mucho vivir con dolores, a veces ni duermo”, explica.

Hace ocho meses comenzaron las secuelas por el tratamiento estético que se realizó. Tuvo cáncer testicular, y el químico utilizado en las quimioterapias atacó al biopolímero, lo que provocó que se le formara una llaga.

“Yo no podía tomar ningún medicamento, porque si lo hacía perdía efectividad la quimioterapia, lo único que podía hacer era tomar paracetamol para los dolores. Gracias a dios terminé con el cáncer, pero cuando llegué a Brigada Callejera la profundidad de la llaga ya era de 3.5 centímetros y estaba infectada. Ya era muy tarde”, recuerda.

En Brigada Callejera fue el único lugar en el que aceptaron curar sus heridas y darle tratamiento. Dice que inicialmente acudió al Hospital General de México, pero no la atendieron. En otros consultorios particulares solo le recetaban paracetamol.

“Si no hubiera llegado aquí, yo creo que ya hasta me habría muerto, porque de verdad que era algo horrible. Pero no me dejan sola, lunes con lunes me hacen curación, para mí es mi familia, me han dado apoyo, amor y comprensión”, expresa.

A consecuencia de los daños que tuvo por los modelantes, Naomi tuvo que abandonar el trabajo sexual. Ahora que su salud mejoró, encontró empleo en Brigada Callejera, donde da acompañamiento a otras mujeres trans que reciben atención médica por procedimientos estéticos y por VIH.

Marieta Hernández también recibió atención médica en Brigada Callejera durante la pandemia, por la aparición de llagas a consecuencia del uso de modelantes. A los 27 años se inyectó aceite mineral, un producto utilizado para la fabricación de cosméticos, que en ese entonces “estaba de moda” entre las mujeres trans.

“Me inyecté cuando tenía 24 años, ahora tengo 51. Como por 22 años yo me daba vuelo, tuve el privilegio de tener un cuerpazo, pero la factura es muy cara”, reflexiona. 

Hace seis años comenzó con molestias en las piernas y la aparición de algo que aparentaba ser “un barrito”, pero se hinchó hasta que reventó y se abrió una llaga. En otras partes del cuerpo le aparecieron más protuberancias.

“Al principio no fui al doctor, me hacía mis propias curaciones, pero con el tiempo aparecieron más y dije no, ya no tengo remedio. Como ya conocía a Brigada Callejera, hace como un año vine a verlos y me revisó la doctora. Me dijo que tenía una fuerte infección”, cuenta.

Al igual que sus compañeras, Marieta tuvo que retirarse del trabajo sexual a raíz de las afectaciones que tiene su cuerpo. Desde que comenzó con la aparición de llagas se volvió comerciante de lencería y artículos de belleza entre trabajadoras sexuales, pero dice que de todos modos sus ingresos se han visto afectados.

Durante la pandemia sus ventas se redujeron: con el cierre de hoteles, el trabajo sexual quedó confinado y las mujeres que prestan sus servicios dejaron de tener ingresos, por lo que no tuvo clientas. El apoyo con alimentos y medicamentos que le dieron en Brigada Callejera fue lo que “la salvó”.

La exigencia de justicia

Gretell, de 42 años, acudió a una clínica de cirugía plástica ubicada en la colonia del Valle, en la Ciudad de México, por recomendación de unos conocidos, con quienes entabló relación por el mundo del atletismo. Antes de las secuelas, disfrutaba de la actividad de correr y se dedicaba al trabajo sexual.

Sin embargo, desde hace seis años tuvo que dejar ambas actividades debido a que las intervenciones practicadas para afilar su nariz y aumentar su busto la dejaron mutilada y sin poder respirar.

Gretell señala que intentó actuar en contra del médico tratante, pero su denuncia no procedió, y acusa que hubo corrupción de por medio, porque recibió amenazas del acusado, quien le dijo que la podía mandar a matar, y que no perdiera el tiempo porque tenía “millones de pesos” para comprar autoridades.

Con la voz entrecortada, Gretell narra que ha tenido que aprender a vivir sintiendo que se ahoga, porque al dormir, inconscientemente cierra la boca e intenta respirar por la nariz, lo que le provoca sensación de pánico y desesperación. En lugar del trabajo sexual, ahora se desempeña como cuidadora de una mujer mayor que está enferma.

Su vida continúa, pero no descarta la posibilidad de volver a emprender un proceso legal contra el médico que la operó, quien sigue realizando cirugías estéticas en el mismo consultorio donde fue atendida Gretell, en la avenida Félix Cuevas de la colonia del Valle.

“Estoy arrepentida de haberme hecho esto, mi vida se ha derrumbado y no hay alguien que me ayude. Tú ves su pinche consultorio bien lujoso, ¿pero de qué sirve eso? Mira cómo me dejaron… yo ahí encontré la muerte”, sentencia.

Mauricio Sarmiento, abogado especialista en derecho médico, explica que la dificultad de que prosperen los procesos contra este tipo de “charlatanes” y sus centros de trabajo es que los Ministerios Públicos y los funcionarios de los juzgados no interpretan la ley de manera correcta, por lo que no logran acreditar que hay pruebas de que se cometió un delito. Además de que las diligencias resultan revictimizantes para las personas que de por sí están viviendo una situación traumática al ver su cuerpo mutilado.

De acuerdo con el médico y abogado, la Ley General de Salud establece puntos claros acerca de lo que los establecimientos que se ostentan como clínicas estéticas deben cumplir para operar, que son contar con material apto para los procedimientos, que el personal que atiende cuente con los la acreditación de cirujano plástico y que los lugares donde se realizan las intervenciones cuenten con la certificación que emite la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

“El no cumplir con estas obligaciones produce responsabilidad penal y civil, que puede resultar en cárcel, pérdida de la licencia y el pago de una indemnización, que no va a reparar el daño, pero puede permitir que las víctimas accedan a servicios con un cirujano plástico ceritificado que las ayude, o que paguen atención psicológica”, comenta.

Sarmiento advierte que es importante que las personas denuncien estas prácticas, y que no tarden mucho en hacerlo después de que se enteran de los daños que provocaron a su salud, debido a que estos delitos prescriben después de dos años, es decir, que después de transcurrido este periodo ya no son perseguibles.

En cuanto a la posibilidad de acudir ante la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (Conamed), el abogado dice que este debe ser una instancia a la que se recurra de manera paralela a las denuncias penales y civiles, dado que solo puede conciliar en casos en los que la víctima y el doctor implicado están de acuerdo en que se revise el asunto. Cuando alguna de las partes se niega, se da por terminado el proceso, por lo que difícilmente se resuelven.

Según datos de la Conamed, en 2020 la Comisión concluyó 14 quejas por procedimientos de cirugía plástica y estética. Para el 2021, la cifra creció 371%, con 52 quejas concluidas.

En estos dos años, realizó 9 gestiones inmediatas para la atención médica, servicio a través del cual se busca la atención médica cuando el paciente solicita ser atendido y se le niegan los servicios.

También emitió nueve dictámenes sobre procedimientos de cirugía plástica y estética. En siete casos se contó con evidencia de mala práctica, mientras en dos no se pudo acreditar.

Si estás considerando realizarte un procedimiento estético, o te realizaste uno, puedes consultar en la página del Comité Normativo Nacional de Consejos de Especialidades Médicas (CONACEM) si el médico que lo practicó cuenta con las certificaciones vigentes para trabajar.

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Cómo Elon Musk está revolucionando un rincón en la frontera de EU y México (y los contradictorios efectos que provoca)

Las ambiciones espaciales del multimillonario Elon Musk están cambiando la economía, demografía e incluso la geografía de un rincón de la frontera entre EU y México, provocando una grieta en la comunidad.
28 de abril, 2022
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“Hay mucho movimiento y ruido. Pero esto es el progreso. Podemos adaptarnos”.

Así resume Jim Crawford, un jubilado de 76 años, su vida en Boca Chica Village, un asentamiento de una veintena de casas en el condado de Cameron, en el extremo sur de Texas (EE.UU.) y a poca distancia de la frontera con México.

Crawford vive la mayor parte del año en Michigan pero todos los inviernos se escapa a su casa en la playa, donde el clima es más amable, las reservas naturales ofrecen abundante vegetación y aves, y donde puede disfrutar de su pasatiempo favorito: la pesca.

Pero desde hace casi una década, en Boca Chica las cosas empezaron a cambiar.

Jim Crawford, frente a su casa en Boca Chica Village

Analía Llorente
Jim Crawford dice que recibió varias ofertas de Space X, pero no está dispuesto a vender su casa en Boca Chica Village.

En 2013, SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon Musk, el hombre más rico del mundo con una fortuna de unos US$273.000 millones, se instaló a unos metros de la casa de Crawford.

La compañía compró la mayoría de las propiedades en Boca Chica Village -donde no hay agua corriente ni sistema de cloacas- pero unos pocos vecinos, como Crawford, se resisten a venderlas.

También adquirió numerosas hectáreas frente al mar y alrededor de varias zonas naturales protegidas como el Parque Estatal Boca Chica, Refugio de Vida Silvestre Boca Chica y Área de manejo de Vida Silvestre Las Palomas.

Boya con el mensaje de bienvenida a Boca Chica Village

Analía Llorente
Boca Chica Village

Analía Llorente
En Boca Chica Village hay una veintena de casas. No tienen agua corriente ni cloacas.

“No creo que sean muy cuidadosos con el medio ambiente. Cortaron muchos árboles y este es un santuario de aves. Ahora hay menos pájaros”, describe Crawford a BBC Mundo frente a su casa, mientras dice que se conforma con ir a pescar “cuando no cierran la playa” para hacer pruebas.

“Cohetes en el patio trasero”

Boca Chica es un lugar estratégico para SpaceX.

Al igual que Cabo Cañaveral en Florida, Boca Chica está cerca del mar, en una zona relativamente poco poblada y es uno de los puntos de EE.UU. más cerca del ecuador.

Y a diferencia de California, donde Elon Musk estableció la mayoría de sus empresas, Texas durante los últimos años comenzó una campaña de oferta de beneficios fiscales que hicieron que el multimillonario mudara varias de sus operaciones al estado de la estrella solitaria.

A principios de abril, Musk inauguró una “gigafactory”, una planta de fabricación enorme para la producción de sus autos eléctricos Tesla en Austin.

Elon Musk durante la presentación de la fábrica de Tesla en Austin el pasado 7 de abril.

Getty Images
Elon Musk durante la presentación de la fábrica de Tesla en Austin el pasado 7 de abril.

Varias de las autoridades locales celebran que el multimillonario haya elegido este rincón del país.

“Nadie pudo imaginar que lanzaríamos cohetes desde nuestro patio trasero”, dice el juez del condado de Cameron, Eddie Treviño, quien ejerce de alcalde.

“Ese compromiso e inversión de SpaceX en Boca Chica ha inspirado a muchas personas a estar entusiasmadas con el futuro de Brownsville, del condado de Cameron y del valle”, le cuenta a BBC Mundo.

Juez Eddie Treviño.

Analía Llorente
El juez Eddie Treviño está al frente del condado de Cameron.

“Somos una mezcla”

El condado de Cameron comprende geográficamente varias localidades y áreas, entre ellas Boca Chica y Brownsville. Esta última es la ciudad más grande del valle del Río Grande del lado estadounidense, con casi 200.000 habitantes y con su propio gobierno y legislación.

Mapa

BBC

Como toda ciudad de frontera, la composición demográfica de Brownsville dista mucho de cualquier otro sitio de Estados Unidos.

Allí el 94% de la población se percibe como hispana o latina, según el último censo.

“No somos México y no somos EE.UU. Somos una mezcla”, asegura el agente inmobiliario Bruno Zavaleta, quien nació y se crió en Brownsville.

Cartel de Visit Brownsville con una locomotora detrás.

Anaía Llorente

Hasta hace muy poco, la gente vivía y trabajaba en continuo movimiento entre ambos lados de la frontera.

En Brownsville, el español e inglés se escuchan por igual en las calles.

Hay carteles en ambos idiomas e incluso instalaciones artísticas que resaltan la fusión de ambos en un Spanglish que termina creando nuevas palabras que solo los que viven en la frontera entienden.

Puente internacional entre EE.UU. y México.

Analía Llorente
Desde Brownsville se cruza por un puente internacional a Matamoros, México.
El muro en la frontera entre EE.UU. y México, desde Brownsville.

Analía Llorente
El vallado que marca la frontera entre EE.UU. y México.

Pero la demografía también está cambiando en Brownsville.

“Brownsville es una comunidad predominantemente hispana pero se está volviendo un poco más diversa porque más gente de fuera se está mudando aquí, debido a compañías como SpaceX. Eso nos puso en el mapa“, reconoce Roy De los Santos, comisionado por el distrito 3 de Brownsville.

Instalación artística con la palabra "wacha".

Analía Llorente
“Wacha” significa observar.

De los Santos, quien nació en Brownsville y está orgulloso de sus orígenes mexicanos, españoles e ingleses, es también el presidente del Sombrero Festival, que junto a Charro Days y Mr Amigo conforman las tres fiestas más importantes de la comunidad para honrarlas raíces latinas y celebrar la amistad entre Brownsville (EE.UU.) y Matamoros (México).

Brownsville incluso cuenta con un “paseo de la fama” cuyas estrellas homenajean a personalidades y artistas que destacan la fraternidad entre las comunidades de los dos lados de la frontera.

Walk of Fame en Bronsville.

Analía Llorente
El “paseo de la fama” en Brownsville.
Homenaje a Mr Charro.

Analía Llorente
“Mr Charro. Dedicado a la ciudad de Brownsville como muestra de amistad entre México y Estados Unidos”, dice la leyenda de la estatua.

La realidad económica de Brownsville es compleja.

Según datos publicados por la oficina del censo de EE.UU., casi el 30% de la población de Brownsville es pobre. Y hace menos de dos décadas encabezaba el listado como la ciudad con más pobres en todo el país.

“En Brownsville siempre hubo pobreza. Pero hace una década, que coincide con la llegada de SpaceX, se empezaron a ver cambios en los edificios del centro de la ciudad”, describe el agente inmobiliario.

Centro de la ciudad de Bronwsville

Analía Llorente
Las calles del centro de Brownsville muestran carteles en español e inglés.
Comercio en el centro de Brownsville.

Analía Llorente

Elizabeth St. es la calle principal de Brownsville que desemboca en el puente internacional para cruzar a México. Allí hay comercios de venta de telas, bazares y edificios históricos que fácilmente son reconocibles por su arquitectura.

Y en otras calles aledañas se observan nuevos negocios y restaurantes.

“En 10 años esto cambió significativamente. Jamás pensé que Brownsville tendría un concesionario de Tesla”, dice Zavaleta.

Las oficinas del condado de Cameron.

Analía Llorente
En este edificio histórico de Brownsville funcionan las oficinas del condado de Cameron.
Un puesto de hot dogs en Bronsville.

Analía Llorente

“La playa de los pobres”

La relación entre Brownsville y Boca Chica es muy estrecha.

Incluso algunos dicen que “Boca Chica Beach es la playa de Brownsville”. Otros que es “la playa de los pobres” porque allí no hay que pagar para entrar y no hay desarrollo inmobiliario ni servicios.

Boca Chica Beach

Analía Llorente

Unos 40 kilómetros separan a Brownsville de Boca Chica y para llegar allí hay que tomar la ruta 4, la única vía de acceso.

A solo cinco minutos fuera de la ciudad ya se puede apreciar el verde de la vegetación local y la variedad de aves que buscan estas zonas de humedales para alimentarse y reproducirse.

Pero dos cosas llaman la atención de este trayecto.

La primera es el control migratorio sobre la carretera. La playa de Boca Chica termina en la desembocadura del Río Grande, límite natural con México. Del otro lado está la playa Bagdad, próxima a la ciudad de Matamoros. Allí no hay muro.

La segunda es que la línea del horizonte se interrumpe por las gigantescas torres de ensamblaje y almacenamiento de SpaceX.

Plataforma de lanzamiento de SpaceX en Boca Chica.

Analía Llorente
Sobre la ruta 4 se observan la plataforma de lanzamiento de SpaceX en Boca Chica.
Plataforma de lanzamiento de SpaceX en Boca Chica.

Analía Llorente
La plataforma de lanzamiento de SpaceX en Boca Chica está a metros de la playa.

Y mientras uno se aproxima a la playa, puede recorrer con detalle los trabajos que se realizan en la planta de SpaceX, bautizada como Starbase, que es el nombre que muchos usan para todo el área de Boca Chica, aunque no ha habido un pedido oficial para el cambio de denominación.

En ese tramo sobre la carretera se puede observar la construcción de los motores y de los prototipos de las naves. Todo está allí, al alcance de la vista, aunque está lleno de carteles que nos recuerdan que se trata de una propiedad privada.

A la Luna y más allá

SpaceX se estableció en Boca Chica con la idea original de lanzar sus cohetes parcialmente reutilizables Falcon 9 para poner satélites en órbita.

SpaceX en Boca Chica

Analía Llorente
Cartel de área protegida.

Analía Llorente
Frente a las instalaciones de SpaceX está el parque estatal Boca Chica, un área protegida.

Hace unos años eso cambió. Elon Musk decidió que quería desarrollar una la espacial Starship/Super Heavy aquí y enviar a los humanos de regreso a la Luna y más allá . Transportar personas a Marte es parte clave del plan.

“Entonces, en lugar de una huella pequeña, esa huella se volvió mucho más grande”, explica Treviño.

Para que SpaceX pueda realizar operaciones de lanzamiento de Starship desde Boca Chica, la compañía debe obtener un permiso experimental o una licencia de operador de vehículos de la Oficina de Transporte Espacial Comercial de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés), algo que se espera que ocurra a fines de abril de 2022.

Cartel de área protegida.

Analía Llorente
Frente a las instalaciones de SpaceX está el parque estatal Boca Chica, un área protegida.
Plataforma de lanzamiento de SpaceX en Boca Chica frente al área protegida.

Analía Llorente

La evaluación de la FAA de una solicitud de permiso o licencia incluye entre otros requisitos el potencial impacto ambiental.

“Soy optimista de que obtendremos la aprobación”, dijo Musk el pasado febrero.

“Supongo que nuestro peor escenario es que nos retrasemos de seis a ocho meses para construir la torre de lanzamiento del cabo (Cañaveral, Florida) y lanzar desde allí”, añadió.

" Nadie pudo imaginar que lanzaríamos cohetes desde nuestro patio trasero"", Source: Eddie Treviño, Source description: Juez del condado de Cameron, Texas., Image: Eddie Treviño

Mayor empleador

En el discurso anual del estado de la ciudad el pasado 21 de abril, el alcalde de Brownsville, Juan Trey Mendez, reveló cifras del impacto de SpaceX en la economía de la localidad y el condado.

“Un estudio de impacto económico reciente mostró que SpaceX invirtió US$430 millones en diferentes operaciones en el condado de Cameron el año pasado”, dijo.

“Tuvo más de 1.600 empleados directos en Starbase, siendo el 71% de ellos residentes del valle del Río Grande”.

Según el alcalde, SpaceX se convirtió en el empleador privado más grande en Brownsville.

Elon Musk

Getty Images
Elon Musk busca lanzar su nave espacial para transportar personas desde Boca Chica hacia Marte.

Pero varios entrevistados coinciden en que para los habitantes de Brownsville solo quedan los trabajos de menor calidad.

“La mayoría de los trabajos profesionales son ocupados por personas de fuera de la comunidad, específicamente jóvenes blancos”, dice Emma Guevara, una joven activista de la organización Red de Justicia Ambiental del Sur de Texas.

“Y los locales se quedan con los trabajos de recepcionista, construcción o lavando platos”, cuenta.

Emma Guevara de South Texas Environmental Justice Network.

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Emma Guevara es miembro de Red de Justicia Ambiental del Sur de Texas y critica el impacto ambiental y económico de SpaceX en Boca Chica y Brownsville.

De los Santos no está de acuerdo. “Siempre y cuando estén calificados, los residentes consiguen trabajo. Y lo he visto de primera mano”, afirma.

“Obviamente en la ciencia espacial se necesitan personas muy especializadas. Si no tenemos el talento local, lo importarán”, añade.

Impacto ambiental

Las críticas más escuchadas contra SpaceX es el posible impacto ambiental que provocan sus operaciones.

“Hemos realizado varios proyectos de investigación y monitoreo de vida silvestre en el área durante los últimos años y hemos documentado impactos negativos sustanciales durante ese tiempo”, afirma Stephanie Bilodeau, bióloga conservacionista del Programa de Bahías y Estuarios Coastal Bend.

Huellas en el suelo del área protegida frente a las instalaciones de SpaceX.

Analía Llorente
Huellas en el suelo del área protegida frente a las instalaciones de SpaceX.

El área al norte de la carretera desde el sitio de lanzamiento sería la más afectada. Allí está el parque estatal Boca Chica.

“Se pueden observar innumerables huellas y marcas de arrastre de escombros de varias explosiones a lo largo de los años. Estos daños hacen que el suelo no se pueda recuperar“, dice.

La especialista también denuncia la existencia de residuos y agua espumosa saliendo de todas las zanjas que se han cavado para drenar las propiedades en Boca Chica Village y que “desembocan en las sensibles planicies del refugio de Vida Silvestre de Boca Chica”.

Huellas en el suelo del área protegida frente a las instalaciones de SpaceX

Analía Llorente

Bill Berg tiene 76 años y es profesor de ingeniería retirado de la Universidad de Texas Valle del Río Grande.

Berg es miembro de la organización sin fines de lucro Save RGV (Salven al Valle Río Grande) que analiza el impacto ambiental de SpaceX en Boca Chica.

“Los escombros de los ensayos destruyeron parte del suelo del área protegida. Allí solía crecer un alga que alimenta a los pájaros. Las algas ya no crecen, así que las aves no vienen aquí en su ruta de migración”, detalla a BBC Mundo frente al parque estatal Boca Chica.

Según Berg, “esto parece Marte antes de que ellos lleguen allí”.

Bill Berg

Analía Llorente
Bill Berg dice que el condado de Cameron avala que SpaceX cierre la carretera que conduce a la playa de Boca Chica muchas más veces de lo permitido.

BBC Mundo solicitó a SpaceX acceso a sus instalaciones y comentarios sobre el impacto medioambiental y en la comunidad de sus operaciones, pero el pedido fue denegado.

Cortes de ruta

Para hacer sus pruebas, SpaceX realiza numerosos cortes en la ruta 4 que deben ser aprobados por el condado de Cameron.

Muchos miembros de la comunidad se quejan porque hay un exceso en los cortes y dicen que la empresa y el condado están violando la Constitución de Texas al no poder ingresar a la playa.

La playa Boca Chica Beach está protegida por la Ley de Playas Abiertas de Texas, por la cual el público tiene el derecho libre y sin restricciones de acceder a las playas en todo el estado.

Sin embargo, el único acceso a ella suele bloquearse por las operaciones de SpaceX. Y permanecer en la playa durante las pruebas puede ser extremadamente peligroso.

Roy de los Santos

Analía Llorente
Roy De los Santos es el comisionado por el distrito 3 de la ciudad de Brownsville y dice que SpaceX trae muchos beneficios a la comunidad.

“Gentrificación”

Existe otro problema que indirectamente causa SpaceX: la gentrificación.

Los precios de las casas y los alquileres subieron significativamente en Brownsville.

“Antes de la llegada de SpaceX las casas de a poco estaban aumentando de precio, pero ahora el incremento es mayor”, dice Bruno Zavaleta.

Bruno Zavaleta.

Analía Llorente
Bruno Zavaleta asegura que el mercado inmobiliario en Brownsville es una locura desde que llegó SpaceX.

Según el agente inmobiliario, el norte de Brownsville se revalorizó. Un alquiler de una casa de tres habitaciones estaba hace un año a US$1.500 y ahora está US$2.400.

Mientras que una casa de cuatro habitaciones pasó de valer US$287.000 en marzo de 2021 a US$349.000 en diciembre de ese mismo año.

Según él, todo esto se debe “al poder de un tuit de Elon Musk”, de marzo de 2021.

¡Considera mudarte a Starbase o al área metropolitana de Brownsville/South Padre en Texas y anima a tus amigos a hacerlo!

Las necesidades de contratación de SpaceX para ingenieros, técnicos, constructores y personal de apoyo esencial de todo tipo están creciendo rápidamente.


Desde ese momento, Zavaleta cuenta que empezó a recibir consultas y mucha gente comenzó a mudarse a Brownsville.

“Los inversionistas creen que los precios van a seguir subiendo. Yo realmente no lo sé. No tengo la bola de cristal. Pero el mercado es una locura“, define.

Mural en Brownsville.

Analía Llorente
Las calles de Brownsville muestran algunos murales, varios financiados por Elon Musk, según dijo el alcalde Treviño.

Emma Guevara opina que ese tuit de Musk “causó muchos problemas a la comunidad”.

“Mi renta aumentó y tuve que mudarme, asegura.

“Todo es difícil. Yo amo este lugar. Mi familia, la comida, mi cultura están aquí… y es tan deprimente, insultante y agotador cómo siempre se están aprovechando todo el tiempo”, reflexiona.

Un reclamo ancestral

Existe un reclamo mucho más antiguo sobre estas tierras desde las que Musk quiere colonizar el espacio.

“Esta es tierra ancestral de nuestra tribu”, le dice a BBC Mundo Christopher Basaldu, miembro de la tribu Esto’k Gna, que significa “seres humanos”, también conocida como Carrizo/Comecrudo.

Christopher Basaldu es doctor en Filosofía y Antropología y es miembro de la tribu Esto'k Gna, que significa "seres humanos".

Analía Llorente
Christopher Basaldu es doctor en Filosofía y Antropología y es miembro de la tribu Esto’k Gna, que significa “seres humanos”.

“Tenemos a uno de los hombres más ricos del planeta colonizando activamente esta tierra sin el consentimiento de los nativos indígenas”, detalla Basaldu, quien es doctor en Filosofía y Antropología de la Universidad de Arizona.

“Y siempre tienen un mantra: no hay daños ambientales significativos, sin impacto social y cultural. Pero SpaceX nunca consultó con la tribu para entender que mientras construyen estas cosas, lo más probable es que perturben sitios arqueológicos, restos humanos, restos indígenas”, afirma.

Starbase

Analía Llorente

Basaldu explica que, al no ser una tribu con reconocimiento federal, ni SpaceX ni ninguna otra compañía en la zona están sujetas a las leyes federales que las obligan a informar sobre potenciales hallazgos.

“La tribu continúa planteando este tema lo mejor que puede. Pero las empresas siguen ignorándolo“, dice.

“El progreso es una narrativa supremacista blanca para facilitar la creación de un consentimiento en la opinión popular para continuar permitiendo la destrucción de las tierras nativas”, opina.

“El progreso es literalmente permitir que el pequeño 1% de la población humana cause miseria al resto”.

"El progreso es literalmente permitir que el pequeño 1% de la población humana cause miseria al resto"", Source: Christopher Basaldu, Source description: Miembro de la tribu Esto'k Gna (Carrizo/Comecrudo), Image: Christopher Basaldu

Contrastes

“Esto es una locura y me encanta”, asegura Gene Gore, quien se define como indoamericano y que cuenta que su familia vivió en Brownsville por generaciones.

Plataforma de lanzamiento de SpaceX en Boca Chica con caballos.

Analía Llorente

Para él es maravilloso lo que está pasando con SpaceX en toda la zona. Y asegura que la empresa aeroespacial es muy consciente del impacto.

“Yo trabajo protegiendo a las tortugas. Puse cámaras y después de cada lanzamiento no hubo un pájaro muerto. Nada”, asegura este instructor de surf en South Padre Island que visita a menudo Boca Chica Beach con sus caballos.

Cuando introdujeron los caballos (al continente americano), lo cambiaron todo. SpaceX está haciendo lo mismo. Vamos a descubrir lo que aún no conocemos. Eso es asombroso”, asegura Gore.

Gene Gore con su pareja y los caballos en Boca Chica Beach, con la plataforma de lanzamiento de SpaceX detrás.

Analía Llorente
Gene Gore con su pareja y los caballos en Boca Chica Beach, con la plataforma de lanzamiento de SpaceX detrás.

Lo cierto es que desde hace casi una década, SpaceX genera una grieta en la comunidad del condado de Cameron.

“Si llega el progreso, siempre hay consecuencias asociadas. Tenemos que hacer todo lo posible para asegurarnos de que el medio ambiente de Boca Chica está protegido”, señala el juez Treviño.

“Pero estos trabajos que llegaron y ojalá sigan, son trabajos muy bien pagados. La gente que construye los cohetes es nuestra mano de obra local. Entonces, si podemos construir cohetes, podemos construir cualquier cosa“, concluye.


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