Médicos: “Queremos trabajar, pero necesitamos seguridad”
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“Sí queremos trabajar en zonas rurales, pero necesitamos seguridad, que no nos maten”: médicos exhiben en qué condiciones trabajan

En lo individual y agrupados en colectivos, médicos señalan que, contrario a lo que dice el presidente López Obrador, sí están dispuestos a trabajar en comunidades lejanas, pero piden garantías de seguridad para su día a día.
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Por Samedi Aguirre, Manu Ureste y Andrea Vega
20 de mayo, 2022
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“¿Qué se necesita para que los médicos queramos trabajar en las zonas rurales? Para empezar, que no nos maten”. 

La respuesta tajante la da Nora, una doctora que estudió la especialidad en el Hospital Universitario de su ciudad, del que prefiere no dar detalles, así como tampoco de su identidad, para evitar posibles represalias laborales. 

Poco antes de terminar su especialidad, se enteró de que había tres plazas en un hospital de una pequeña localidad ubicada en el norte del país. Se trataba de unas de las más de 2 mil 600 plazas que, según datos del IMSS Bienestar, quedaban vacantes para médicos especialistas. Antes de acceder a una plaza de ese tipo, Nora explica que tuvo que acudir a un sorteo anual, donde los médicos egresados de programas educativos del IMSS tienen preferencia. Pero, aun así, la mujer dice que no le importó, pues la plaza que quería estaba en un estado muy poco demandado por los médicos: Tamaulipas. 

“Al ser tierra del narco, nadie quería venir para acá. Por eso, el hospital llevaba años sin que un médico llegara a trabajar”, expone. 

Sin embargo, pese a cumplir con todos los requisitos, y pese a la escasa demanda en ese centro médico, el resultado no fue el que Nora esperaba: “Aunque yo tenía el certificado del Consejo de Medicina Interna, no me quisieron dar la plaza porque decían que no era egresada del IMSS”. 

Finalmente, ante la falta de médicos y la necesidad latente de personal, la directora del hospital tamaulipeco tuvo que saltar por encima de la burocracia e intercedió por Nora ante el sindicato. Y fue así como empezó a trabajar, aunque con un contrato tipo 08, es decir, un contrato que se debe renovar cada 15 días, que por ello no genera antigüedad y que no ofrece ningún tipo de prestación, además de que la paga no está garantizada. 

“Yo sí me salí de mi ciudad para trabajar en las comunidades, pero, aun así, no me querían dar la base”, dice Nora, quien asegura que, al contrario de lo expresado por el presidente Andrés Manuel López Obrador, cuando el pasado 16 de mayo justificó la reciente contratación de 500 médicos cubanos diciendo que los especialistas mexicanos no quieren ir a las zonas serranas a trabajar, sí hay doctores que, como ella, están dispuestos a ir a zonas alejadas de las grandes urbes, a pesar del enorme reto que supone para ellos en todos los niveles, tanto económicos como de seguridad. 

Nora recalca que sabe muy bien de lo que habla, pues realizó sus prácticas como pasante en la sierra, también en el norte del país. “Sí queremos trabajar en zonas rurales, pero necesitamos seguridad, que no nos maten”, insiste. “A mí, por ejemplo, me amenazaron con machetearme, y nadie está ahí para cuidarte. Además, yo tenía que cubrir mi traslado a la sierra, mi alimentación, y no había medicamentos. Tenías tú que pedírselos a los pacientes”. 

No es la única que decidió alzar la voz. Otro ejemplo es la iniciativa #AquíEstamos, a la que se sumaron organizaciones como Nosotrxs. Dicha iniciativa, que surgió en protesta por las declaraciones del presidente y la contratación de 500 médicos cubanos, suma más de 2 mil testimonios recabados en una base de datos a la que Animal Político tuvo acceso. 

Otro ejemplo es el testimonio de Samuel, médico especialista en neurología pediátrica, quien, al igual que Nora, expone que “un gran problema” que enfrentan los médicos a diario es la inseguridad que se vive en múltiples puntos del país, especialmente en las zonas más remotas y alejadas, donde el crimen organizado domina el terreno.

“Nos enfrentamos a zonas de extrema carencia y donde la gente es muy agresiva”, dice Samuel. A él, por ejemplo, lo mandaron durante su especialidad a una comunidad de Veracruz. Ahí, sin apenas medicinas ni recursos para atender a la población, un día se le presentó una urgencia: había que trasladar a un recién nacido a un hospital con personal especializado y que tuviera los insumos necesarios. 

El padre del niño se negó y lo amenazó para que lo atendiera ahí mismo. Por su seguridad, Samuel tuvo que ser retirado de inmediato de ese centro y fue trasladado a otro lugar en Michoacán, otro estado con altos niveles de violencia. 

Médicos

“Mi primer día fue una balacera”

Al margen de los testimonios de la base de #AquíEstamos, Animal Político entrevistó a otros doctores, que coinciden en señalar que las condiciones de inseguridad y de falta de recursos son una constante que enfrentan a diario. 

‘Alicia’, quien pidió ser identificada con un pseudónimo, narra que, en su primer día como médica pasante en San José del Rincón, en la delicada zona limítrofe entre el Estado de México y Michoacán —donde el Cártel Jalisco Nueva Generación y La Familia Michoacana se disputan el control—, el recibimiento que tuvo le metió miedo. 

“Mi primer día fue una balacera”, recuerda aún con una risa nerviosa. 

Después, una vez cumplida su pasantía, comenzó a trabajar como médica general en otra clínica de una comunidad, también en la zona limítrofe con Michoacán. Y su situación, asegura, no ha mejorado mucho. 

“Una vez estaba atendiendo a un hombre que llegó herido, cuando se metieron a la fuerza a la clínica otros hombres. Y claro, ahí no tenemos seguridad ni nada. Y pues no sabes si son familiares o si son de los contrarios que vienen a rematar a esa persona. El caso es que me dijeron: ‘Si no lo salvas, ahora vienen todos los demás a por ti’”. 

En cuanto a las condiciones en las que trabaja, la doctora asegura que el lugar donde despacha “es una unidad que se está cayendo a pedazos”. 

“Tratas de hablar y de negociar con la misma comunidad, pero la gente no tiene dinero, ni tampoco la intención de remodelarla. De hecho, el mismo municipio te dice: ‘Tú tienes que traer tu computadora, tu impresora y hasta las hojas’”. Y todo, hace hincapié ‘Alicia’, por un salario de apenas 3 mil pesos y un contrato que tampoco genera antigüedad. 

“Nosotros nos estamos jugando la vida, literal, por ayudar en las comunidades, y con un sueldo muy bajo. Por eso hay una gran indignación cuando escuchamos que quieren traer a médicos cubanos, a los que, además, les darán sus prestaciones”, asegura ‘Alicia’. “¿Quién va a garantizar la seguridad de esos médicos cubanos, cuando a nosotros nadie nos cuida?”. 

Médicos protestan

No faltan médicos, sino mejores salarios

“No sé cómo van a meter a esa zona a los cubanos”, dice ‘Ángela’, doctora especialista en el Hospital de Alta Especialidad de Veracruz, y a la que también se le modificó el nombre. “Porque los van a llevar a zonas sin condiciones y sin seguridad. Y, además, quién sabe lo que les vayan a pagar, porque a los pasantes mexicanos les dan 2 mil pesos míseros por arriesgar su vida”. 

Para ‘Ángela’, contrario a lo dicho por el presidente, el problema no es la falta de médicos ni de doctores que quieran ir a trabajar a las comunidades más alejadas y vulnerables. “El problema son los salarios tan bajos. El problema es que, deja tú las clínicas rurales, los hospitales, incluyendo el mío, que se supone que es de primer nivel, se están cayendo a pedazos, y que no hay medicamentos ni insumos básicos con los que atender a la gente”. 

“No es posible, por ejemplo, que un neuropediatra esté cobrando 8 mil pesos quincenales. Y que de contrato no te ofrezcan base, ni nada. Por eso, luego de estudiar tanto, y de arriesgar tanto tu vida, muchos doctores ya no se avientan a jugársela. Y si te ofrecen irte a un pueblito, pues menos, porque la inseguridad es terrible, y por supuesto que nadie se la rifa por una beca de 2 mil pesos”, agrega. 

Sobre los salarios, de acuerdo con el último informe de la OCDE, mientras en otros países la remuneración para médicos especialistas se incrementó hasta en 10% (en el caso de Chile) de 2010 a 2019, en México los sueldos para especialistas se han visto disminuidos en 0.1% y en 0.4% para médicos generales.

“No tenemos ni el mínimo básico para trabajar”

Julia es médico general y labora en la Sierra de Oaxaca. Dice que cuenta con una base en un hospital de primer nivel, es decir, donde se otorga la atención médica básica. Pero incluso eso se complica. 

“No tenemos un mínimo básico que deberíamos tener. No tenemos jeringa de insulina, ni siquiera vendas o agua oxigenada. La mayoría de las ocasiones tengo que ser yo quien solicita al paciente que si puede apoyar comprando lo que requiere y, al estar a ocho horas del centro de la ciudad, las cosas se tornan un poco más costosas”, señala. 

Julia narra que la zona donde se encuentra se considera un foco rojo para la muerte materna. Además, hay violencia y falta de acceso.

“A veces se dice que el médico no quiere venir, pero no se trata de que no quiera. Bueno, llega y aquí está, pero si no tiene esto, no tiene lo otro, y todo es que el paciente lo compre, entonces, ¿a qué viene?”.

Julia dice que ella ha buscado cursar la especialidad, pero no alcanzó vacante.

En 2021, 49 mil 479 médicos presentaron el examen para ingresar al Sistema Nacional de Residencias Médicas (SNRM), pero solo se ofertaron 17 mil 940 plazas, según informó la Secretaría de Salud en un comunicado.

Mauricio Sarmiento, médico y abogado especializado en defensa de los derechos de los médicos en formación, generales y especialistas, explica en entrevista que uno de los grandes problemas con los médicos generales es que, en efecto, los mandan a trabajar a lugares donde no tienen insumos para atender a la población, ni las condiciones de seguridad. Además, dice, la atención a la salud se debe hacer en equipo con varios especialistas, y estar solos les dificulta la tarea de tratar ciertas enfermedades. 

Lo otro es que les dan contratos por seis meses o por un año. No tienen estabilidad laboral y esto lo hacen para que no hagan antigüedad y no tengan derecho a su pensión. Así que los médicos generales que trabajan en zonas alejadas lo hacen sin los insumos y medicamentos necesarios, sin el respaldo de un equipo formado por otros médicos, y con sueldos bajos y variados, porque como el sistema de salud todavía está fragmentado, hay una diversidad de instituciones de salud contratando y cada una fija sus sueldos. 

Andrés Castañeda, coordinador del Colectivo de Médicos en Formación, señala que para que los médicos quieran ir a trabajar a una comunidad alejada se tienen que crear primero las condiciones adecuadas. Y no solo es una cuestión de salarios, puntualiza, sino que hacen falta infraestructura, insumos y seguridad. Sin eso, concluye, los médicos no pueden hacer bien su trabajo: garantizar a las personas el acceso a la salud. 

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#YoSoyAnimal

"Si me hubieran dicho que para ser maestra en EU se requiere estar armada, no me habría convertido en maestra"

Los ataques masivos en escuelas en Estados Unidos reavivan el debate sobre qué medidas tomar. ¿Es armar a los maestros la solución a la violencia? Se lo preguntamos a una maestra de Cleveland.
11 de junio, 2022
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El ataque masivo en la escuela primaria Robb, en Uvalde, Texas, que dejó como saldo 19 niños y dos maestras muertas el pasado 24 de mayo, reavivó el debate sobre qué medidas tomar para frenar la violencia.

El Congreso del estado de Ohio reaccionó rápidamente y aprobó el pasado 1 de junio una polémica ley que permitirá a los maestros y otro personal escolar portar armas en la escuela.

La norma anula una decisión de la Corte Suprema estatal de 2021 que requería que los maestros recibieran un entrenamiento con armas equivalente al que reciben los agentes de policía.

Si el gobernador promulga la ley, los maestros que voluntariamente elijan portar armas en las escuelas deberán cumplir con una capacitación de solo 24 horas.

Homenaje a las víctimas de la escuela Robb, en Uvalde, Texas.

Reuters

Los legisladores aprobaron también un paquete de 105 millones de dólares dirigido a prevenir tiroteos en escuelas.

Pero, ¿qué opinan los maestros sobre llevar armas a la escuela?

Se lo preguntamos a la docente puertorriqueña Rosa Morales Cruz, quien desde hace una década enseña español como segundo idioma en Cleveland, Ohio, y que es directora ejecutiva para temas educativos del gremio de maestros de esa ciudad.


Rosa Morales Cruz.

Rosa Morales Cruz

Después de este último tiroteo masivo en Texas, ¿tiene miedo de dar clases?

No porque hemos creado un ambiente positivo en la escuela. Nos hemos encargado de prevenir estas situaciones construyendo una buena conexión con nuestros estudiantes. Entonces, no temo que ellos ataquen la escuela.

Es muy terrible y lamentable lo que pasó en Texas, pero creo que se necesita una conexión entre la comunidad, la escuela y los estudiantes para que ellos se sientan bien y para prevenir estas cosas. Pero sí tengo miedo porque no nos sentimos seguros en general. Estos hechos no solamente han ocurrido en escuelas. Están ocurriendo en el cine, en las plazas, en los centros comerciales, en las iglesias, en los hospitales, en los lugares donde te tienes que sentir seguro.

¿Es armar a los maestros una buena solución?

Absolutamente no, no, no, no y no. Armar a los maestros es una malísima idea. Ya tenemos la preocupación de cumplir con los estándares que exige el Estado que son, por ejemplo, asegurarnos de que los estudiantes tengan un nivel de lectura apropiado.

Nuestro deber como maestros es educar a los estudiantes. Si me hubieran dicho que para ser maestra se requiere estar armada, no me hubiese convertido en maestra. Hoy en día los maestros nos hemos convertido en psicólogos, padres para nuestros estudiantes, hemos cocinado cuando tienen hambre, hemos sido doctores… el rol de maestro no es simplemente de maestro. Nos siguen exigiendo más y más y nos agota.

Es muy triste porque ya se le pide tanto al maestro, que ahora también se nos exige que carguemos con un arma. Nos sacan esa ambición y pasión que tenemos por ser educadores.

"No puedes solucionar un problema de armas con más armas"", Source: Rosa Morales Cruz, Source description: Maestra de español en Cleveland, Ohio. , Image: Ilustraciòn de un arma con una escuela.

El gobierno es rápido para armar un plan y dar los fondos necesarios para tener este entrenamiento, pero no los fondos necesarios para que nuestros estudiantes tengan los recursos para una buena educación. Estamos hablando de entrenar individuos en un área educativa para llevar armas letales. Si yo hubiera querido entrenar para matar o proteger, hubiese sido militar.

Ya tenemos un protocolo por si ocurre una cosa así y saber qué hacer. Pero cargar una arma en las horas que estamos en nuestro ámbito educativo es peligroso. ¿Usted se imagina que un estudiante nos robe el arma o pelee con nosotros para tenerla? ¿O que nosotros dejemos el arma descuidada un momento y que otra persona la tome? ¿O que la escuela se convierta en un campo de batalla?

No puedes solucionar un problema de armas con más armas. Decirles a los maestros que necesitan tener pistolas y armas para proteger a los estudiantes y para prevenir los tiroteos masivos es como decirles a las víctimas que se pongan más ropa para que no sean violadas.

El problema no es la víctima. El problema es la ley que tenemos con la que personas adquieren armas. ¿Por qué un estudiante a los 18 años puede comprar armas pero no alcohol?

Homenaje a las víctimas de la escuela Robb, en Uvalde, Texas.

EPA

Si el gobernador promulga esta ley, ¿usted se sentiría obligada a portar un arma?

No. Dejaría de ser maestra. Y me obligaría a sacar a mis hijos de la escuela pública y ponerlos en una escuela privada donde yo sé que existe un sistema de seguridad con personas entrenadas para proteger a mis hijos y que los maestros puedan enseñar y proveer la educación que se merecen.

Es tan triste que nuestros jóvenes hoy en día vean tanta actividad de armas en la comunidad que también tengan que ver a su maestro portando armas. No creo que eso haga que un estudiante se sienta seguro, sino que se preguntará: ¿por qué lleva un arma? ¿Estaré seguro en esta escuela?

Rosa Morales Cruz.

Rosa Morales Cruz

¿Conoce a maestros que sí se armarían?

No. Yo soy parte del sindicato de maestros y del comité ejecutivo del distrito escolar, y ningún maestro está dispuesto a tener armas en la escuela. Aun aquellos que tienen armas en sus casas dicen que no se sienten seguros de traer sus armas aquí.

Yo creo que no estaríamos preocupados por educar a nuestros estudiantes, sino preocupados por nuestra arma. Son una distracción en un ámbito que se supone que es positivo y acogedor. (El razonamiento es) yo llevo un arma porque si alguien viene te voy a proteger. Pero esa persona no debería llegar a mi salón. Las áreas de entrada y salida son las que tienen que estar protegidas. Se necesitan policías alrededor de las escuelas que aseguren que esto no pase.

¿Y por qué cree que para mucha gente, incluso para los legisladores, armar a los maestros es la solución?

Recientemente hubo un ataque masivo en un hospital. ¿Les pidieron a los doctores que tengan armas? No. Ellos adquirieron más policías y más seguridad para los hospitales.

¿Por qué a estos gobernantes les gustan las armas y buscar una solución rápida sin estudios, sin análisis y sin pruebas? Ellos crean leyes que no les afectan. Ellos no son las personas que están dentro de los salones escuchando las historias y el trauma que sufren nuestros estudiantes.

"Decirle a los maestros que necesitan tener armas para proteger a los estudiantes (…) es como decirle a las víctimas que se pongan más ropa para que no sean violadas"", Source: Rosa Morales Cruz, Source description: Maestra de español en Cleveland, Ohio. , Image: Ilustración de un arma con una escuela.

¿Qué le pediría a las autoridades?

A las autoridades que gobiernan les pediría que este programa que están imponiendo a los maestros lo implementen en el departamento de seguridad del sistema educativo. No hay fondos para recursos escolares pero los hay para entrenamiento de armas. Que les den ese entrenamiento y licencia de portar armas a las personas que se encargan de la seguridad. Esa es la solución.

Cada uno tiene una responsabilidad. La responsabilidad de mantener las escuelas seguras no es de los maestros.


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