Pablo se fue a EU para pagar el parto de su hijo; murió entre migrantes
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FOTOS: Ana Alicia Osorio

Pablo se fue a EU para pagar el nacimiento de su hijo y una casa; su sueño terminó en el tráiler donde murieron 53 migrantes

El joven de 19 años y su tío Jesús partieron de Veracruz en busca de oportunidades. El endurecimiento de las políticas migratorias los hizo ajustar su plan y, pese a los riesgos, optar por cruzar la frontera escondidos en vehículos.
FOTOS: Ana Alicia Osorio
Por Ana Alicia Osorio 
13 de julio, 2022
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Hace seis años Pablo, siendo un niño, vio cómo su mamá se fue a Estados Unidos, hizo una vida allá y los ayudó económicamente para que no les faltara nada. Por eso creyó que, para pagar los gastos del parto de su hijo que está en camino, él podría hacer lo mismo. Pero las circunstancias son diferentes. Tanto, que el intento le costó la vida. 

Los planes para irse comenzaron hace tres años, cuando pagó 15 mil pesos a una persona para que le ayudara con los trámites de la visa. Sin embargo, la pandemia comenzó y las citas para acudir a la entrevista se cancelaron. Así, las llamadas que él hacía para pedir informes le daban una fecha y otra. Quizá en 2023, le dijeron la última vez.

Por eso, cuando llegó la noticia de que tendría un bebé, la idea de irse “de mojado” comenzó. Él y su familia recordaban entonces las anécdotas que su mamá les había contado por teléfono, de cuando cruzó la frontera embarazada hace seis años. Por ejemplo, la forma en que brincó un muro, pidió apoyo y logró llegar a Florida, donde se estableció todo este tiempo. 

Animado por su tío Jesús, la historia de su mamá y de muchos otros migrantes que han partido de Tlapacoyan, Veracruz, hacia Estados Unidos, Pablo Ortega Álvarez salió hacia allá. Murió el 27 de junio en un tráiler, donde 53 personas migrantes se asfixiaron.

Hoy, las fotos de Pablo y de Jesús reposan en un pequeño altar de la casa de Pablo. Ese día se fue llorando, pero feliz de reunirse por fin con su mamá —ahora a sus 19 años— y listo para estar tres años en Estados Unidos, para así pagar los 3 mil dólares que le costaba irse y el nacimiento de su hijo, una casa, un coche y tener ahorros.

Camino de migrantes

Jesús Álvarez, de 43 años, a diferencia de Pablo, ya había vivido allá pero soñaba con regresar. Su vida en aquel país acabó hace tres años, en épocas del presidente estadounidense Donald Trump, cuando “la migra” lo agarró y lo regresó a su natal Misantla.

Él, después de siete años, fue deportado justo en esa época, cuando el muro de la frontera se ampliaba para hacer más difícil el cruce ilegal y se ponía en marcha la política migratoria más restrictiva, que determina la expulsión inmediata de personas sin documentos y que las personas no pueden acudir a solicitar asilo a las vías regulares. 

Esa política llamada Título 42 argumenta que los migrantes son un riesgo para la salud debido a la pandemia de COVID-19 y se convirtió en una forma de deportar a las personas migrantes de manera expedita: tan solo durante este año, casi medio millón de personas han sido expulsadas de Estados Unidos por esta política (473 mil 793), de acuerdo con las estadísticas de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.

El total de mexicanos que han sido devueltos de Estados Unidos este año es de 112 mil 298. El año pasado fueron 160 mil 689, de acuerdo con el boletín estadístico de repatriación de las y los mexicanos desde Estados Unidos del Instituto Nacional de Migración

En mayo, una orden de un juez obligó a mantener el Título 42 vigente, mientras que activistas advirtieron que eso no disminuiría la migración pues las personas siguen buscando nuevas formas de cruzar hacia territorio estadounidense. 

“El Título 42 no ha hecho nada para limitar la migración general en la frontera entre Estados Unidos y México. De hecho, esta migración está cerca de alcanzar máximos históricos, y es probable que el mantenimiento del Título 42 haga que las cifras continúen siendo altas durante algún tiempo”, señaló la asociación civil WOLA en un documento. 

Y a pesar del Título 42, la migración continúa. Una muestra son Jesús, Pablo y los otros 51 migrantes que murieron en el tráiler. 

Jesús fue quien le propuso a Pablo irse y, aunque primero pensaron en el desierto como la forma ideal para hacerlo, el riesgo que corrían los llevó a decidirse a irse “por la línea” (el sitio donde se cruza de manera legal la frontera), escondidos en automóviles.

Junto con ellos se iba a ir la mamá de Jesús y abuela de Pablo, pero los dolores en la muela y la diabetes (cuyos gastos eran parte de los motivos de Jesús para irse) hicieron que se arrepintiera. Ahora, espera de regreso los cuerpos de su hijo y su nieto. 

La mamá de Pablo consiguió el “coyote” que les ayudaría a cruzar, pero a diferencia de lo que ha sucedido con otras personas de la familia que se van, ahora él no fue quien los recogió en México y los entregaría en su destino final, sino que los pasó de un lado a otro, de un entramado entre casas, lanchas, autos y tráileres que los llevó a su muerte. Nada de eso sabían cuando partieron. 

WOLA advirtió que el Título 42 solamente incrementa los riesgos para las personas migrantes, quienes optan por ingresar a Estados Unidos por otros medios.

“Estos cruces son muy peligrosos: los hospitales de San Diego han informado de un alarmante aumento de muertes y lesiones por escalar la valla fronteriza, mientras que los ahogamientos en el río fronterizo se han producido casi a diario”, señala en el documento Tres consecuencias de mantener el Título 42

Eli solo tiene 14 años y espera el hijo de Pablo. Mientras mira fijamente el altar, platica de las muchas veces que le pidió que no se fuera porque le daba miedo. Su papá iba y venía muchas veces de aquel país y desde hace varios años dejó de hacerlo, pues le dijo que el cruce era más peligroso, que había más vigilancia y que los riesgos eran muchos. Pero Pablo soñaba con ese auto, esa casa, esa moto, esas máquinas de tatuajes. Nada lo podrá tener. Dejó a una adolescente con cuatro meses de embarazo que no sabe cómo pagará los gastos del parto. 

Quizá esos sueños los hubiera cumplido si se tuviera la reforma migratoria que presentó el actual presidente, Joe Biden, en su primer día en el poder, y que incluye una vía para la ciudadanía para 11 millones de migrantes que se encuentran de manera indocumentada en aquel país e incrementar los visados de trabajo. Sin embargo, esta reforma no ha avanzado.

Junto con las peticiones de darle celeridad, EU también ha presumido patrullas “conjuntas con México y Guatemala para capturar a más traficantes de personas”, así como escáneres y otros mecanismos de alta tecnología en la frontera. De esos mecanismos habla Eli, esos que su papá detectó y que hacía que le diera miedo el cruce de Pablo. 

El trayecto de Pablo

Desde la casa de Pablo, Rosa, su hermana, revisa las últimas conversaciones que tuvieron, mientras las muestra a las cámaras. En sus contactos, lo tiene guardado como “El Triste”: una broma entre dos hermanos que eran cercanos, cómplices y que se cuidaron el uno al otro. “El Triste”, aunque cuenta que Pablo era muy alegre, bromista, que siempre estaba molestando al otro para hacerlo reír.

No le quedan muchos recuerdos físicos de él; un robo le quitó las máquinas de tatuar que usaba y que tanto le costó comprar, su ropa y todos sus artículos personales. Le queda pensar en la última voluntad, que fue despedirse con un cortejo de motos y la canción “Mi última caravana” sonando de fondo, la cadena que cuelga de su cuello y las conversaciones que permanecen intactas. 

En esos mensajes se ve cómo viaja a Reynosa, Tamaulipas, las casas de seguridad a las que es llevado, la forma como intentó cruzar cuatro veces el Río Bravo y en una murió uno de sus compañeros migrantes, pero no supo quién era, porque cada vez que llegaban a un punto o una casa lo hacían con personas distintas a quienes no conocían. 

En el último intento, el cuarto, logró cruzar en una lancha y un video lo muestra. Otro escondido en un vehículo confirma que estaba ya en territorio estadounidense. Creyeron que por fin estaba a salvo. 

Pero entonces vino la mala noticia: irían a una casa y de allí se subirían a un tráiler durante tres horas. No sabían que eso pasaría y vino el miedo. Rosa le pidió que no se fuera hasta atrás porque tenía más riesgo. 

“En Hiuston Ya estamos seguros” (sic), escribió a Rosa para intentar calmarla. 

“Échale ganas recuerda mente positiva. Carnales hasta la muerte y siempre al millón”, le respondió ella. 

Era el 20 de junio. Ese día, Eli se hizo el ultrasonido y vio que sería niño, Pablito, dice ahora. Se lo contó en una llamada por teléfono porque casi no sabe leer y escribir. Fue la última llamada porque le advirtió que les estaban quitando los teléfonos. De ahí silencio. Silencio. No hubo más respuestas. 

“Era su esperanza de irse para allá, de hacer una vida mejor, su mamá lo estaba apoyando para hacer sus papeles, a irse y pues se fue. Me sentí angustiado pero pensé que lo iba a lograr, no pensé que pasara esto”, cuenta Alberto Ortega, su papá, quien comenta que el oficio de albañil deja alrededor de mil 500 pesos a la semana, lo que es insuficiente para una vida mejor. 

La mamá de Rosa llamó al “coyote” que había contratado y él le aseguró que seguían en una bodega. Pero las llamadas siguieron y más, cuando el 27 de junio encontraron el tráiler. Después, no les volvieron a responder el teléfono. 

El primero en ser identificado fue Jesús. Luego les avisaron que un joven con la CURP de Pablo estaba junto a él. Solo llevaba la CURP porque la tristeza y las prisas le hicieron olvidar sus demás documentos.

Su mamá viajó de Florida a San Antonio para verlo, después de seis años, pero no como esperaba: quería que llegara a su casa a instalarse, en el cuarto que recién había construido para él. En cambio, lo vio en el forense. Sin vida. Sin los sueños que buscaba cumplir. 

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Viruela del mono: ¿todavía podemos detener el brote?

La Organización Mundial de la Salud dice que la viruela del mono se trata de una emergencia mundial. Entonces, ¿ahora estamos condenados a que otro virus se propague por todo el mundo?
13 de agosto, 2022
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La viruela del mono cogió al mundo por sorpresa. Durante mucho tiempo ha sido un elemento presente en partes de África central y occidental donde las personas viven cerca de los animales del bosque que transmiten el virus.

Pero ahora se ha vuelto global: se está extendiendo de formas que nunca antes se habían visto y en una escala sin precedentes.

Ha habido casi 27.000 casos confirmados de la enfermedad, principalmente en hombres que tienen sexo con otros hombres, en 88 países.

La Organización Mundial de la Salud dice que se trata de una emergencia mundial. Entonces, ¿se puede detener la viruela del mono? ¿O ahora estamos condenados a que otro virus se propague por todo el mundo?

Hay tres cosas que debemos considerar:

• ¿Es el virus particularmente difícil de manejar?

• ¿Tenemos la capacidad de detenerlo?

• ¿Existe la voluntad de hacer frente a una enfermedad que afecta principalmente a hombres homosexuales y bisexuales?

El virus

No hay nada especial en la biología del virus de la viruela del mono. No es una fuerza imparable.

Probablemente la covid lo fue: se propaga tan fácilmente que posiblemente fue imposible contenerla incluso en los primeros días de la pandemia.

Pero la viruela del mono tiene más dificultades para pasar de una persona a otra. Necesita contacto físico cercano, como a través de la piel infectada, contacto cara a cara prolongado o superficies contaminadas como una sábana o una toalla.

Los dos virus simplemente están en ligas diferentes, y los brotes anteriores de viruela del mono simplemente se han esfumado.

Y ya hemos superado el desafío mucho mayor de vencer al primo mortal del virus, la viruela.

“La viruela del mono es más fácil ya que es menos transmisible que la viruela, por lo que estamos en una posición mucho mejor”, dice Jonathan Ball, virólogo de la Universidad de Nottingham.

Sin embargo, un problema es que algunas personas tienen síntomas leves o que pueden confundirse fácilmente con una enfermedad de transmisión sexual o varicela. Eso significa que puede transmitirse involuntariamente a otros.

En Julio pasado, la ciudad de San Francisco promovió la vacunación contra la viruela del mono durante el festival del fetiche cuyos asistentes son en mayoría hombres gay.

EPA
En Julio pasado, la ciudad de San Francisco promovió la vacunación contra la viruela del mono durante el festival del fetiche Dore Alley cuyos asistentes son en mayoría hombres gay.

Las herramientas

El virus se ha metido en un grupo de personas que tienen la cantidad suficiente de sexo o de contacto íntimo con el número suficiente de parejas para superar sus propias deficiencias y propagarse.

El virus no está clasificado como una infección de transmisión sexual. Pero un estudio del New England Journal of Medicine estima que el 95% de las infecciones de viruela del mono se adquirieron a través del sexo, particularmente el sexo entre hombres.

El sexo, obviamente, está lleno del contacto íntimo piel con piel que el virus usa para propagarse.

Eso deja dos opciones para contener la enfermedad: persuadir a las personas para que tengan menos sexo o reducir el riesgo de contraer la infección cuando se exponen.

Paul Hunter, profesor de la Universidad de East Anglia afirma que “la forma más fácil de prevenirlo es cerrar todas las redes sexuales altamente activas durante un par de meses hasta que desaparezca”, pero no cree que eso suceda nunca.

Algunas personas sí han ajustado su vida sexual en respuesta a las advertencias sobre la viruela del mono y las campañas se han dirigido a las personas con mayor riesgo.

Pero Hunter argumenta que la lección de las infecciones de transmisión sexual, desde la sífilis en la Edad Media hasta ahora, es que las personas siempre tienen relaciones sexuales y “la vacunación es prácticamente la única opción”.

Afortunadamente, la vacuna contra la viruela que se utilizó para erradicar ese virus tiene una eficacia de alrededor del 85% para prevenir la viruela del mono.

Hay suministros limitados, ya que se mantienen reservas en caso de que alguien convierta la viruela en un arma, pero no para hacer frente a un brote de viruela del mono sin precedentes.

Sin embargo, no todas las personas en riesgo necesitarían vacunarse para detener el brote. La “inmunidad colectiva” significa que una vez que se protege un umbral crítico de personas, el virus ya no puede propagarse. Esto será mucho más fácil de lograr con la viruela del mono que con otras enfermedades, incluida la covid.

Kyle Planck, de 26 años, se recuperó de la viruela del mono pero asegura que ha sido "el peor dolor de su vida".

Getty Images
Kyle Planck, de 26 años, se recuperó de la viruela del mono pero asegura que ha sido “el peor dolor de su vida”.

La gente

Si bien cualquiera puede contraer la viruela del mono, son los homosexuales, bisexuales y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres los que se ven afectados de manera desproporcionada en este brote.

Esto puede facilitar el control del virus ya que, en general, es un grupo que está más al tanto de la salud sexual. También permite que los recursos se dirijan a quienes los necesitan, como vacunar a los hombres que tienen sexo con hombres en lugar de a toda la población.

Sin embargo, el estigma, la discriminación y el abuso pueden hacer que las personas dejen de buscar ayuda, particularmente en países donde el sexo entre hombres es ilegal.

“Algunos países no cuentan con infraestructura y es posible que algunos no tengan la voluntad de realizar pruebas para detectar la viruela del mono, porque son los hombres los que tienen sexo con hombres”, dice Francois Balloux, profesor del University College de Londres.

Todavía hay desafíos en los países que apoyan los derechos LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y transgénero). Incluso políticas como pedirles a las personas que se aíslen, con las que estamos tan familiarizados por covid, pueden tener consecuencias no deseadas.

“Eso equivale a salir del clóset, ya sea ante una esposa o padres , por lo que existe una fuerte presión para no decir quiénes fueron tus contactos”, explica Hunter.

La vacuna contra la viruela del mono está disponible en varias ciudades de EE.UU.

Getty Images
La vacuna contra la viruela del mono está disponible en varias ciudades de EE.UU.

Entonces, ¿se puede contener la viruela del mono?

Algunos países ya parecen estar superando el virus. Reino Unido dice que la cantidad de infecciones parece haberse estabilizado en alrededor de 35 por día. Pero los casos continúan aumentando en otros lugares, incluido Estados Unidos, que ha declarado la emergencia sanitaria.

Pero no será suficiente que solo los países ricos se hagan cargo del virus cuando ahora está en más de 80 países que no tienen un largo historial de la enfermedad.

“No está muy claro para mí si se controlará por completo, algunos países podrán lograrlo, otros quizás no”, afirma Balloux.

La líder técnica de la Organización Mundial de la Salud para la viruela del mono, Rosamund Lewis, dice que es “posible” poner fin al brote, pero advierte que “no tenemos una bola de cristal” y no está claro si la organización podrá “apoyar lo suficiente a los países y las comunidades, suficiente para detener este brote”.

Los países endémicos de África, donde la viruela del mono siempre está presente, continuarán lidiando con el virus mientras salta continuamente de los animales silvestres a las personas.

Los estudios han demostrado que el problema está empeorando desde que finalizó el programa de erradicación de la viruela, ya que pocas personas menores de 50 años habrán sido vacunadas.

Lo único que lo detendría es una campaña de vacunación masiva, “pero hay un gran debate en África sobre si eso es apropiado o necesario”, asevera Hunter.

Protesta que busca mayor acción contra la viruela del mono.

Getty Images

¿Qué pasa si no lo contenemos?

La preocupación es que la viruela del mono podría convertirse en una presencia permanente en personas de todo el mundo y no solo en países con animales infectados.

Por el momento eso es en hombres que tienen sexo con hombres, pero cuanto más se prolongue el brote, más posibilidades tiene el virus de establecerse más ampliamente.

Ha habido casos aislados en niños y mujeres, pero estos no han desencadenado sus propios brotes en las aulas o los lugares de trabajo.

Sin embargo, los riesgos aumentan a medida que se le da tiempo al virus para infectar mejor a las personas. Hemos sido testigos de cómo evolucionó la covid y variantes como ómicron se volvieron mucho mejores para infectarnos.

“A menos que el virus cambie, personalmente dudo que se propague entre los niños o, en general, entre las personas que no tienen muchas parejas sexuales”, ilustra Balloux.

“Pero cuanto más larga sea la espera, mayor será el riesgo de que pueda cambiar”, dijo.

El otro problema es que la viruela del mono tiene la habilidad de infectar a una amplia gama de mamíferos, incluidas ardillas, ratas, lirones y monos en África.

Existe el peligro de que el virus pueda afianzarse en otros animales y comenzar a rebotar entre especies. El brote de viruela del mono de 2003 en EE.UU., que provocó 47 casos en seis estados, fue provocado por perros de las praderas como mascotas.

Abordar este brote de viruela símica es posible, pero cuanto más tiempo lo dejemos, más difícil se vuelve y mayor el riesgo.


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