Ordenan reponer procedimiento contra Arizmendi; tiene otras 17 causas penales
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Tribunal ordenó reponer un procedimiento contra Daniel Arizmendi, pero enfrenta otras 17 causas penales

La revocación de una sentencia y la orden de reponer el procedimiento se da por el uso de tortura en su contra; enfrenta otras 17 causas penales por las que tiene más de 300 años de condena.
Archivo Cuartoscuro
Por Por Alfredo Maza y Arturo Daen
21 de septiembre, 2022
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Un Tribunal federal ordenó revocar una sentencia de 40 años de cárcel en contra de Daniel Arizmendi López  y su hermano Aurelio Arizmendi López y “reponer” uno de los procedimientos judiciales en su contra, señalando que “es factible” que fuera torturado para inculparse de los delitos de privación ilegal de la libertad y portación de armas de uso exclusivo del Ejército.

Sin embargo esta resolución, que a decir de especialistas vuelve a mostrar la ineficacia  en la investigación de casos al recurrir a métodos ilegales para obtener confesiones y pruebas, no implica que saldrá libre el hombre que fue detenido por secuestrar a decenas de personas, en la década de 1990, aunque oficialmente sólo reconoció 21 secuestros.

Esto, por varias razones.

La primera, que esta resolución sólo afecta una de las causas penales que enfrenta Arizmendi. Acumula otras 17 por las que en total se le condenó a más de 300 años de prisión. 

Además, abogados consultados explicaron más a detalle que la resolución del Tribunal de revocar una de las sentencias contra Arizmendi -de 40 años- y ordenar una reposición de procedimiento no implica declararlo inocente, sino que de nueva cuenta un juez valore las pruebas de la causa penal para emitir una sentencia.

Desde julio pasado el Primer Tribunal Colegiado en Materia Penal concedió el amparo a los hermanos Arizmendi a fin de que se dejara sin efecto la sentencia establecida en su contra y se investigara su caso conforme a los protocolos de Estambul, para detectar actos de tortura como violación al debido proceso.

Lo anterior debido a que “del estudio de las constancias se advirtió que en diversas ocasiones se manifestó que se padeció tortura, por lo que cabe la posibilidad de que eventualmente sufrieron esos actos”.  

De esa manera ordenó al Tribunal Unitario, que reafirmó la sentencia, “dar vista al agente del Ministerio Público de la adscripción, a fin de que, en el ámbito de su competencia, proceda de manera inmediata  realizar las gestiones relativa  la investigación de la tortura”, instrucción que ya fue acatada. 

Al revisar de nuevo el expediente, el juez no debe considerar validas aquellas pruebas o confesiones que pudieran haberse obtenido por medio de tortura, esto en un caso que investigó la entonces Procuraduría General de la República (PGR), con el antiguo sistema penal antes de la transición a los juicios orales.

“Reponer el procedimiento significa que se vuelva a hacer bien todo el procedimiento desde el inicio, porque hay vicios muy graves en el todo el proceso que impiden determinar con exactitud el grado de culpabilidad”, señaló el abogado Héctor López Bello.

“Se devuelve el asunto al juzgado de primera instancia que dictó en aquel entonces la sentencia, para que dicte ahora una nueva, en donde tendrá que determinar si con las pruebas que le quedan, aquellas que no son nulas, que no ilícitas, alcanza para dictar una nueva sentencia, y en su caso si esa sentencia va a seguirse dictando por delito de privación ilegal de la libertad, y por delito de portación de arma de uso exclusivo”, coincidió la maestra Nancy Villafán Pérez, abogada penalista.

En la resolución del magistrado Manuel Bárcena Villanueva, Titular del Segundo Tribunal Unitario en Materia Penal del Primer Circuito, se señala que él acusó desde su declaración ministerial en 1998 que había sido torturado, y así se integró su confesión como prueba. 

Se consideró que “es factible la posibilidad de que pudieron existir actos de tortura como medio intimidatorio”, por lo que resolvió la reposición de procedimiento ya mencionada, y que se practique el Protocolo de Estambul.

“Esto es una serie de lineamientos que están reconocidos en el ámbito internacional, que determinan si una persona fue sometida o no a un acto arbitrario de tortura”, refirió la abogada Villafán Pérez.

Otro punto que se menciona en la resolución del Tribunal es que el juez que se encargue de retomar el caso “establezca si toma en consideración o no la nueva doctrina constitucional de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, con motivo de violaciones a derechos fundamentales en fase de averiguación previa y a no juzgar a partir de pruebas ilícitas en atención al derecho a un debido proceso”.

Esta mención de la nueva doctrina, apuntó el abogado López Bello, significa “poner énfasis en el debido proceso como derecho humano constitucional, y también protegido por la Convención Interamericana de Derechos Humanos.

En un caso como el de la ciudadana francesa Florence Cassez, recordó el abogado, también se señalaron fallas en el debido proceso, “pero ahí no se ordenó reposición de proceso sino libertad, porque las violaciones a sus derechos fueron más graves”. 

López Bello insistió en destacar que en este caso “el malo de la película” no es el Poder Judicial, al revocar una sentencia contra Arizmendi, ya que quien hizo mal su trabajo fue la entonces PGR, al hacer una investigación en la que se señala recurrió a la tortura. 

“Está sentencia no es ni para ponernos contra el juez, ni declarar inocente a Arizmendi. Lo relevante  nuevamente es ver lo mal que actúa el MP”, señaló. 

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Petro presidente: 3 hitos que hacen que su llegada al poder en Colombia sea histórica (y que las expectativas sean tan altas)

Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda; y la primera vicepresidente afro, Francia Márquez, asumieron el poder en Colombia este domingo.
7 de agosto, 2022
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El primer presidente de izquierda. La primera vicepresidente afro. La primera vez que el progresismo tiene mayorías en el Congreso. Nadie tan ajeno a las élites políticas había llegado al poder, mucho menos un exguerrillero y una activista ambiental.

La lista de hitos históricos que produce el ascenso de Gustavo Petro y Francia Márquez es larga. Reflejo de un camino inexplorado que empieza a recorrerse este 7 de agosto, cuando el Pacto Histórico, la coalición petrista, asumió las riendas del Estado colombiano.

Desde la victoria electoral, el 19 de junio, los símbolos y celebraciones reivindicativas de una parte de la población que hasta ahora se sintió no solo subrepresentada en la política, sino abandonada por el Estado, han dominado el debate público. Se habla de un acuerdo nacional por la vida y por la paz. Las expectativas son enormes.

Es probable que con el paso de los días el carácter histórico de la presidencia pase a un segundo plano. La manera como el gobierno busque cumplir las complejas demandas sociales, económicas y políticas concentrará la atención de los colombianos.

La vara que el mismo Petro se puso es, como él admite, tan alta que parece difícil de cumplir en cuatro años de mandato. Enfrenta, además, una sensible situación económica, un contexto internacional incierto y un persistente conflicto armado en algunas regiones del país.

Con 11,2 millones de votos, Petro es el candidato más votado de la historia. Pero por el otro candidato, Rodolfo Hernández, votaron 10,5 millones que estarán alerta a cualquier movimiento que consideren perjudicial. La oposición, si bien dividida tras las elecciones, promete una veeduría rigurosa a través del Congreso, la prensa y otras entidades estatales y no gubernamentales.

Solo el desempeño del gobierno permitirá saber si Petro y Márquez estuvieron a la altura de su propia condición histórica.

Una mirada a los hitos que significó su presidencia explica por qué las expectativas son tan altas.

Gustavo Petro

Getty Images

1. El primer presidente de izquierda

En dos siglos de historia republicana son pocos los ejemplos de gobiernos alternativos que buscaron un cambio de fondo del modelo político y económico que rigió al país desde un principio.

Hubo presidentes reformistas como Alfonso López Pumarejo en los años 30 o líderes populares que marcaron la política como Jorge Eliécer Gaitán en los 40, pero los cambios del primero fueron frustrados por una derecha reaccionaria, y al segundo lo mataron en plena campaña electoral.

Petro, como ellos, tiene una lectura crítica del modelo colombiano. Quiere reformar elementos sensibles como la propiedad de la tierra, la explotación de recursos naturales y los sistemas de pensiones, salud y educación.

Exguerrillero del M19, vehemente congresista que denunció la corrupción de la clase política y polémico exalcalde de Bogotá que peleó con todos los poderes existentes, Petro ha intentado moderar su figura durante la campaña y tras la victoria.

La pregunta que se empieza a responder este domingo es si el Petro de izquierda obsesionado con la ruptura será remplazado por un ecuánime constructor de acuerdos que busca un cambio gradual y moderado.

El alcance de su agenda de izquierda, que por primera vez llega al poder en Colombia, dependerá de cuál de esas dos versiones termina siendo el que gobierna.

Gustavo Petro y Francia Marquez

Getty Images
Gustavo Petro y Francia Márquez.

2. El primer exguerrillero en el poder

La ausencia de dirigentes de izquierda en la Casa de Nariño se explica, en parte, por la guerra de guerrillas que inició en los años 60. La fobia por una agenda que sonara subversiva, la derechización de las Fuerzas Armadas y la alianza con Estados Unidos en plena Guerra Fría marcaron la política colombiana durante al menos 40 años.

Pero el país ha ido cambiando. Se firmó una Constitución avanzada en 1991, las diversas regiones se conectaron entre sí gracias a una revolución de infraestructura y las nuevas generaciones empezaron a pasar la página del conflicto armado, sobre todo después de la firma de la paz con las FARC en 2016.

Son cambios de fondo que generaron el espacio político para que un exmilitante de una guerrilla fuera presidente.

En 1977, a sus 17 años, Petro entró al Movimiento 19 de abril (M-19), una organización insurgente de corte urbano y socialdemócrata que se creó tras un fraude electoral en 1970.

Estuvo en esa guerrilla durante una década. Fue dos veces detenido y torturado, denuncia. Viajó por todo el país impulsando la revolución. Al final, cuando el M-19 se desmovilizó en 1990, se tuvo que exiliar en Europa por cuatro años.

Desde que volvió, en 1994, Petro se convirtió en una figura clave de la política, pero el economista hasta ahora no había podido quitarse el rótulo de exguerrillero.

“La paz es que alguien como yo pueda ser presidente y que alguien como Francia pueda ser vicepresidenta”, dijo en su discurso de victoria en junio.

Nadie se imaginaba que alguien como él, que representa todo lo que millones de colombianos rechazan de manera visceral, pudiera llegar al poder. Pero pudo. E hizo historia.

Poster de Vivir sabroso

Getty Images
“Vivir sabroso” es uno de los lemas de campaña de Márquez

3. El primer gobierno que representa la diversidad de Colombia

Colombia tiene una de las poblaciones afro más grandes de América Latina. Sus regiones, además, tienen la biodiversidad de un continente entero. Pocos países en el mundo tienen una multiplicidad tan amplia de comunidades indígenas.

Pero la inmensa diversidad étnica, racial y geográfica de Colombia no había tenido una representación en el gobierno nacional. Hasta ahora.

La vicepresidenta, Francia Márquez, viene de una de esas regiones aisladas y discriminadas: el Cauca, en el suroccidente. Se hizo política por su activismo en contra de mineras multinacionales que buscaban explotar su tierra ancestral. Es negra y feminista. Fue empleada del servicio y madre soltera.

El perfil de Márquez, tan similar al de millones de mujeres, puso a los colombianos a hablar de racismo, clasismo y género durante la campaña. Temas ausentes en campañas anteriores que ahora marcaron la pauta.

Tanto fue el impacto de Márquez en la candidatura de Petro que millones de personas en las zonas periféricas del país, donde primó la abstención durante décadas, participaron de los comicios. Fue la clave de la victoria en segunda vuelta.

Petro anunció que el embajador en Estados Unidos será un dirigente afro del Chocó experto en medio ambiente, Luis Gilberto Murillo, y que la embajadora ante la ONU será una líder indígena dedicada a defender los derechos ancestrales, Leonor Zalabata.

Son nombramientos inéditos, simbólicos, que se añaden a la lista de novedades que representa el gobierno que inicia este domingo.


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