Militares dirigen 1 de cada 4 instituciones de seguridad estatales
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Fuerzas Armadas elevan presencia en la seguridad pública estatal: 1 de cada 4 instituciones tiene a un militar como titular

El 26.8% de las instituciones de seguridad pública estatales tiene como titular a una persona surgida del Ejército, la Marina o la Guardia Nacional, indica el más reciente Censo Nacional de Seguridad Pública Estatal del Inegi.
Cuartoscuro
Por Alfredo Maza
29 de septiembre, 2022
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La presencia castrense en la seguridad pública no solo se observa a nivel federal sino también estatal, donde aumenta el control de integrantes de las Fuerzas Armadas: tan solo al cierre del año pasado, una de cada cuatro instituciones estatales del ramo tenía como titular a un militar.

Así lo refieren datos del Censo Nacional de Seguridad Pública Estatal 2022, elaborado por el Inegi, que indica que, por institución de procedencia, los titulares de las instancias estatales de seguridad pública proceden en 13.4% de la Secretaría de la Defensa Nacional, en 10.1% de la Marina y en 3.3% de la Policía Federal/Guardia Nacional (26.8% en conjunto).

David Saucedo, especialista en seguridad pública, señaló al respecto que el verdadero problema no está solo en el hecho de que sean militares quienes encabecen la seguridad pública estatal, sino en que “incluso los mandos administrativos, operativos y la tropa sean militares”, pues no tienen la preparación para desempeñar tareas civiles.

“Son vertientes distintas, los militares están capacitados en tareas de seguridad nacional pero no de seguridad pública. De manera muy coloquial, podríamos decir que ambos son médicos, pero uno podría ser un médico dermatólogo y otro un médico cardiólogo (…) Quizá los dos tienen preparación en Medicina, pero con especialidades distintas”, dijo en entrevista.

Acerca del personal adscrito a las instituciones de seguridad pública estatal, el Inegi dio cuenta de que durante el Censo de 2021 se tenía registro de mil 53 elementos de la Sedena, 162 de la Policía Federal/Guardia Nacional y 87 de la Marina. Para 2022, se reportaron mil 79 de la Sedena, 118 de la Marina y 244 de la Policía Federal/Guardia Nacional, un aumento del 10.7%.

Las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública

Desde antes de que iniciara el sexenio de Andrés Manuel López Obrador e incluso del inicio de la llamada “guerra contra el narcotráfico” de Felipe Calderón, la corrupción en las corporaciones de seguridad pública estatales y municipales provocó que gobernadores, alcaldes e incluso presidentes solicitaran la intervención de las Fuerzas Armadas.

La Sedena creó desde los 90 un protocolo para poder proveer de mandos policiacos a las instituciones de seguridad civiles.

Tal fue el caso del general José de Jesús Gutiérrez Rebollo, titular del Instituto Nacional para el Combate a las Drogas durante el sexenio de Ernesto Zedillo (1994-2000), quien fue conocido como “el zar antidrogas” en México.

A este se sumó el caso del general Enrique Tomás Salgado Cordero quien, por decisión de Zedillo y en ausencia del regente Oscar Espinosa Villarreal, asumió como secretario de Seguridad Pública capitalino en 1996, luego de que al secretario David Garay se le relacionara con el secuestro de una joven por parte de dos policías preventivos.

Años después, el general Rafael Macedo de la Concha fue nombrado procurador general de la República durante el sexenio de Vicente Fox (2000-2006). Como titular de la PGR, Macedo de la Concha fue quien en esa administración encabezó el proceso legal que llevó al desafuero de López Obrador, entonces jefe de gobierno capitalino.

“Tenemos muchos casos donde militares ya habían ocupado cargos de alta responsabilidad en seguridad pública”, sin llegar a la militarización, dijo Saucedo.

No obstante, recordó también que precisamente Gutiérrez Rebollo fue llevado a juicio por colaborar con el Cártel de Juárez, entonces liderado por Amado Carrillo Fuentes, ‘el Señor de los Cielos’, mientras Salgado Cordero fue despedido luego de la participación de algunos de sus elementos en casos de brutalidad policiaca y Macedo de la Concha fue relevado tras la polémica por el desafuero.

“No recuerdo yo un solo caso de algún secretario de Seguridad Pública, estatal o municipal, en donde hayan entregado buenas cuentas. Hay algunas excepciones evidentemente (…) Pero más bien son la excepción y no la regla. La mayoría de los militares que han tenido una responsabilidad en materia de seguridad pública no terminaron su encomienda, tuvieron que salir por escándalos, por participación de sus elementos en multihomicidios o por casos de corrupción muy conocidos”, dijo Saucedo.

La impresión de “depurar” las corporaciones

Entonces, ¿por qué tener a militares en tareas de seguridad pública no se ha traducido en una disminución de la violencia? 

“El Ejército está tratando de combatir a los cárteles de la droga con despliegues masivos de elementos ocupando territorialmente las zonas que son dominadas por el narco y construyendo cuarteles militares, reclutando elementos, armándolos y haciendo rondines y patrullaje. Esta es la manera de combatir a otro ejército, pero los ejércitos del narco no son ejércitos regulares, son ejércitos guerrilleros: salen, golpean, se ocultan, se mueven, se trasladan de zona, y para combatir a un ejército guerrillero un ejército regular no sirve”, consideró Saucedo.

Para el especialista, “lo que sí hacen los militares al momento de ocupar cargos de alta responsabilidad en materia de seguridad pública es (que) generan una impresión, desde el punto de vista mediático, de depuración de las corporaciones que no necesariamente ocurre”.

Policía estatal

FOTO: Cuartoscuro

Los datos del Inegi también arrojan, por ejemplo, que a pesar de que las Fuerzas Armadas tienen la titularidad de más del 25% de las instituciones de seguridad pública estatal y de que sus elementos han ganado espacios dentro de las dependencias, las sanciones y denuncias en su contra igualmente van en aumento.

Tan solo en 2021 se reportaron 14 mil 810 sanciones contra servidores públicos de estas dependencias y 451 denuncias ante el Ministerio Público por la comisión de algún presunto delito realizado en ejercicio de sus funciones, lo que en comparación con 2020 significó un aumento de 29.7% y 23.9%, respectivamente.

Una estrategia contraria a la Constitución

Respecto del deber ser y la legalidad de que un militar asuma tareas de seguridad pública y a su vez dé órdenes a mandos civiles, Saucedo dijo que esta acción resulta inconstitucional e incluso puede atentar contra tratados internacionales firmados por México.

“Su propia normatividad interna pone límites y contención a las tareas de seguridad pública”, enfatizó.

Precisamente en los últimos meses se desarrolló un debate en torno a la propuesta de López Obrador de llevar a la Guardia Nacional a la Sedena, aunque el artículo 21 constitucional establece que esta debe ser “de carácter civil, disciplinado y profesional”. Al final, el presidente concretó el traspaso, pero no por medio de una reforma a la Constitución, sino legal, por lo que una parte de la oposición afirma que impugnará la medida ante la Corte. 

Lee: Es oficial, Sedena toma el control de la Guardia Nacional; AMLO publica decreto

La carta de la Organización de los Estados Americanos (OEA) tiene criterios en este sentido y excluye de su organización a aquellas naciones que tienen algún tipo de estructura político-militar. 

Los militares, dijo Saucedo, no tendrían por qué desempeñar tareas de seguridad pública ni tampoco dar órdenes a mandos civiles, pues, en un régimen democrático, los militares realizan solamente tareas de seguridad nacional.

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La radical cirugía estética que usan cada vez más los hombres y por la que les deben romper huesos

Cada vez más hombres consultan la forma de ganar unos centímetros con una cirugía que incluye la rotura del hueso.
26 de noviembre, 2022
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“Las mujeres generalmente no salen con hombres que son más bajos que ellas. Lo más difícil a veces era sentir que no iba a encontrar una esposa”.

La frase es de Sam, un hombre británico de 30 años que hace parte de una tendencia de cirugías estéticas para hombres en países como Estados Unidos, Reino Unido e incluso España: el alargamiento de piernas para aumentar de estatura.

Una operación invasiva que implica romper el fémur para poder ganar unos centímetros.

Sam señala que gracias a una operación ganó 8 centímteros de estatura y pasó de medir 1,62 metros a 1,70 metros en unos pocos meses.

“Siempre he pensado que ser alto y tener éxito están relacionados. Por eso tuve que encontrar mi propia solución”, le dijo al periodista de la BBC Tom Brada.

Esta operación lleva aparejadas semanas de convalecencia y un proceso de recuperación durante el cual el paciente no puede caminar incluso por meses.

Pero no solo eso, en algunos casos los hombres pagan cerca de US$70.000 para ganar algunos centímetros de altura.

“Es una operación dolorosa, que implica un proceso de recuperación largo debido a que una parte del hueso queda blanda por lo que se debe esperar a caminar hasta que ese hueso pueda sostener de nuevo el peso del cuerpo”, le dice a BBC Mundo el cirujano Kevin Debiparshad, que practica esta operación.

Debiparshad ha llegado a hacer hasta 50 cirugías de este tipo al mes en su consultorio de Las Vegas, Estados Unidos, llamado LimbplastX Institute, en donde dice que ha notado un aumento en la demanda entre pacientes hombres.

Hueso operado.

Getty Images
La operación consiste en romper el hueso y separarlo un poco con la ayuda de una barra.

“Cada vez más ha quedado atrás el tabú de que los hombres no se realizan cirugías estéticas. Y en ese sentido, esta operación se ha convertido en una que buscan especialmente”, señala Debiparshad.

Pero no siempre ha sido así. Durante años, especialmente en países orientales, la operación de alargamiento de piernas ha sido requerida en mayor medida por las mujeres.

Por caso, reportes de medios locales e internacionales señalan que muchas mujeres en China, en una mayor medida que sus pares hombres, se han sometido a una operación similar para alcanzar más estatura.

Sin embargo, en países occidentales las cifras señalan que es un fenómeno en expansión a partir de la demanda de pacientes hombres.

Rehabilitación, no estética

La práctica está rodeada de controversia.

Tanto la Asociación Estadounidense de Cirujanos Plásticos como la Academia Estadounidense de Ortopedistas señalaron en documentos enviados a BBC Mundo que la cirugía de alargamiento de piernas es un procedimiento ortopédico con fines cosméticos.

Y el pionero de esta técnica fue precisamente un cirujano ortopédico soviético que innovó en los tratamientos de rehabilitación en soldados que quedaban mutilados durante la II Guerra Mundial.

Su nombre era Gavril Ilizarov, un respetado médico que durante ese tiempo en el campo de batalla notó, junto a los experimentos que había hecho durante sus años de estudiante, que los huesos, especialmente el fémur, tendían a expandirse y “rellenar” la brecha que quedaba entre dos partes cuando se había sufrido una fractura.

Foto de Medio Oriente.

Getty Images
El China esta operación ha sido muy popular entre las mujeres.

Entonces Ilizarov desarrolló una técnica que consistía en romper el hueso, pero sin comprometer la parte conocida como el periostio (que es la parte externa del hueso), separarlo un poco y esperar que el mismo hueso se encargue de ocupar el espacio que quedaba entre medio.

“Esa técnica ha evolucionado mucho, pero realmente la idea inicial es la misma: lo que hacemos es que el hueso mismo llene ese espacio y allí es donde se ganan los centímetros de más que quiere el paciente”, explica Debiparshad.

Según explicaron varios cirujanos consultados a BBC Mundo, el tratamiento estándar es el siguiente: primero se perfora y realiza un agujero en los huesos de las piernas, que luego se parten en dos.

Tras esto, se coloca quirúrgicamente una barra de metal en el interior del hueso y se mantiene en su lugar mediante una serie de tornillos.

Luego, la barra se va alargando lentamente hasta 1 milímetro cada día, extendiéndose hasta que el paciente alcanza la altura deseada y sus huesos se dejan hasta que sanen nuevamente.

Tanto para Sam como para otros pacientes, el procedimiento no es sólo doloroso, sino que el tiempo de recuperación puede ser muy largo.

“En mi primera consulta, el médico me dejó muy claro lo difícil que iba a ser la cirugía. Me preocupaba lo que podría hacer después de tener esos centímetros extras. ¿Seguiré pudiendo caminar? ¿Seguiré pudiendo correr?”, relató el paciente británico.

Sam anota que hizo fisioterapia un par de horas al día entre tres o cuatro veces por semana, por un lapso de seis meses.

“Fue una experiencia muy humillante. Es un poco loco… es como tener nuevas piernas y aprender a caminar de nuevo. Se ve como una cirugía estética, pero lo hice mucho más por mi salud mental”, anota.

IOperacion de piernas

LimbplastX Institute
El alargamiento de piernas es una operación compleja que implica muchos meses de recuperación.

Los riesgos

Este es uno de los aspectos que más llama la atención entre la comunidad médica cuando se pone la lupa sobre esta intervención: los riesgos que se corren al someterse a un procedimiento tan invasivo con fines cosméticos.

Algunos especialistas alertan de las complicaciones potenciales, desde lesiones nerviosas y embolias arteriales hasta la posibilidad de que los huesos no se vuelvan a fusionar.

“Las técnicas y la tecnología han mejorado sustancialmente en las últimas dos décadas, lo que lo convierte en un procedimiento más seguro; sin embargo, además de desarrollar más hueso, se debe desarrollar más músculo, nervio, vasos sanguíneos y piel, y el procedimiento sigue siendo extremadamente complejo”, le dijo a la BBC Hamish Simpson, cirujano especialista en Ortopedia.

Pero no solo es una cuestión física: los especialistas alertan de los riesgos de tipo psicológico que hay que tener en cuenta, como por ejemplo que algunos de estos pacientes pueden tener dismorfia corporal.

Y eso los lleva, de acuerdo a los especialistas, a priorizar la operación por sobre el bienestar físico y mental.

OIperacion alargamiento de piernas.

Getty Images
El hueso, una vez separado, comienza a rellenar el espacio.

“Cuando se enfrentan al dilema de elegir algún lugar con experiencia quirúrgica de en este tipo de operaciones o un lugar para hacerlo a bajo precio, no creo que las personas sean necesariamente conscientes de todas las cosas que pueden salir mal y que a menudo salen mal”, le dice a la BBC David Goodier, cirujano ortopédico británico.

Y como esas operaciones se hacen a menudo fuera del país, los que terminan atendiendo esas fallas son los médicos locales, que no han hecho la operación”, señala Goodier.

Debiparshad está de acuerdo en que no es una intervención sencilla y que tiene varios aspectos que la hacen riesgosa.

“Se necesitan equipos de alta tecnología para reducir los riesgos postoperatorios, pero sobre todo somos muy claros con los pacientes sobre los riesgos de la operación y sobre que el proceso de recuperación va a ser muy lento”, señala el cirujano.

“Además, ofrecemos un apoyo postoperatorio a las personas que se practican esta cirugía para garantizar el éxito del procedimiento”, añade.

Tendencia masculina

Pero lo que es innegable es que el alargamiento de piernas es una operación que cada vez más buscan los hombres para ganar unos centímetros.

Al menos en una docena de países existen clínicas donde se realizan este tipo de procedimientos y en las consultadas por BBC Mundo en Estados Unidos, Canadá, España y Reino Unido confirmaron que había un aumento de hombres que solicitaban practicarselo.

De hecho, Debipashard fue más preciso y señaló que las consultas de este tipo se han duplicado en los últimos tres años.

Centímetrs.

LimbplastX Institute
En las operaciones se pueden ganar hasta ocho centímetros.

“Lo que escucho de mis pacientes hombres es que han perdido el miedo a hacerse una cirugía de este tipo y creen que esto les puede ayudar a mejorar su autoconfianza“, anota.

Entre las razones que ha escuchado sobre los motivos que buscan los hombres en hacerse la operación se esgrimen asuntos personales hasta estadísticas como que el promedio de altura de las 500 personas más ricas del planeta (publicada por la revista Forbes) era de 1,82 metros.

Esta tendencia coincide con la cifra que la Asociación Estadounidense de Cirujanos Plásticos le dio a BBC Mundo en la que señala que las cirugías plásticas en hombres han aumentado en un 30% comparada con la década anterior.

Pero todos los especialistas consultados para esta nota señalan el mismo aspecto: es una operación compleja, costosa, de mucho riesgo y que tiene un largo proceso de recuperación, que debe estar supervisado por especialistas.


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