Pese a prohibición escuelas de CDMX aún venden comida chatarra
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Cuartoscuro

Comida chatarra en el aula: a ocho años de las reglas para prohibir estos productos, escuelas de la CDMX mantienen su venta

La falta de vigilancia a los lineamientos, los intereses económicos y los malos hábitos alimenticios forman un círculo en el que pierde la salud de niñas y niños, señalan organizaciones civiles.
Cuartoscuro
27 de septiembre, 2022
Comparte

A ocho años de que se prohibió vender comida chatarra dentro de las escuelas de educación básica, en la mayoría de estas instituciones en la Ciudad de México esto no se acata y se siguen vendiendo alimentos poco saludables, de acuerdo con análisis de organizaciones civiles y recorridos realizados por este medio.

La venta de comida chatarra continúa en hasta nueve de cada 10 planteles, de acuerdo con la organización El Poder del Consumidor. 

Una niña de seis años que cursa primero de primaria en una escuela privada, el Instituto Estado de México, en la alcaldía Azcapotzalco, cuenta que en la cooperativa de su colegio venden papas, Doritos, Paletas Payaso, chocolates, Mamuts y jugos artificiales, entre otros productos. 

Los Lineamientos generales para el expendio y distribución de alimentos y bebidas preparados y procesados en las escuelas del Sistema Educativo Nacional, emitidos en 2014, señalan especificaciones en cuanto a porción y contenido calórico para la venta de alimentos. 

Liliana Bahena, coordinadora del proyecto Mi Escuela Saludable, de El Poder del Consumidor, explica que esto implica que no se pueden vender productos como refrescos, refrescos light, leche de sabor con azúcares añadidos, botanas saladas, galletas, pastelitos, dulces, postres y yogur con azúcar.  

En contraste, los lineamientos señalan que el refrigerio escolar deberá estar constituido por verduras y frutas, cereal integral (se recomienda consumir una porción de amaranto, avena o granola sin azúcar añadidos), oleaginosas (cacahuates, pepitas, chícharo seco, semillas de girasol, almendras, nueces) y leguminosas (garbanzos o habas secas sin sal), así como agua simple potable a libre demanda.

Pero en la Secundaria Diurna 300, también en Azcapotzalco, tres alumnos refieren que, aunque ya no venden refrescos, papas o pastelitos, en su escuela siguen vendiendo frituras, dulces, jugos enlatados y en envase de cartón. 

Dos alumnas de la Escuela Primaria Revolución, en la colonia Doctores, alcaldía Cuauhtémoc, también dan testimonio de que los lineamientos para prohibir la comida chatarra no se cumplen a cabalidad donde ellas estudian. 

Las niñas —en presencia de sus madres— dicen a Animal Político que, aunque ya no venden refrescos ni papas, sino tortas, tacos, enchiladas y alimentos similares, aún hay venta de helados y galletas. 

De las puertas hacia afuera

A la salida de la Escuela Primaria Revolución, dos vendedores ambulantes ofrecen helados, paletas y botanas. Más adelante, un puesto vende banderillas, nachos y jugos, y al lado hay otro con todo tipo de dulces. 

“De nada sirve que adentro de la escuela intenten ya no vender tanta comida chatarra si los niños salen y ven aquí en el camino los puestos con dulces, papas y helados. Muchos los piden y los papás se los compran”, dice la mamá de una de las niñas, que pide omitir sus nombres. 

A la vuelta de la entrada de la primaria, donde se ubica un jardín de niños, a las 12:30 sale una pequeña de la mano de su mamá. Lo primero que ve son los cuatro puestos de papas y dulces que hay justo frente a la puerta. 

En la Escuela Secundaria 300, de Azcapotzalco, afuera hay puestos donde venden hasta chicharrones preparados y dorilocos. 

El estudio de El Poder del Consumidor, realizado en junio de 2022, analizó 77 primarias de la CDMX y halló que nueve de cada 10 incumplen con la regulación.

De estas, 73% vendían comida rápida, 75% botanas dulces, 67% botanas saladas y 40% bebidas azucaradas, incluyendo refrescos. En tanto, 90% tenían venta ambulante de comida chatarra afuera de los planteles y 76% no contaban con acceso a agua potable para consumo.

Por qué no se cumplen los lineamientos

De acuerdo con los lineamientos que regulan la venta de comida en las escuelas, la autoridad educativa es la encargada de vigilar su cumplimiento, mientras que la autoridad sanitaria debe ayudar en el cumplimiento de los mismos. 

Respecto de la venta de alimentos afuera de los colegios, los lineamientos señalan que las autoridades educativas deberán trabajar coordinadamente con las autoridades municipales y con los órganos políticos administrativos de las demarcaciones de la CDMX, y demás instancias competentes, para promover acciones para regular el comercio ambulante próximo a las escuelas. 

Este medio solicitó una entrevista tanto a la Secretaría de Educación Pública (SEP) como a la Secretaría de Salud para saber por qué no se cumple la regulación en materia de expendio y distribución de alimentos y bebidas en las escuelas, pero hasta el cierre de edición no hubo respuesta. 

Liliana Bahena, de El Poder del Consumidor, señala que una barrera importante para que se cumpla con estos lineamientos, además de la oposición de las industrias de bebidas y alimentos, es la falta de supervisión y las omisiones para llevarlos a la práctica

Por ejemplo, la regulación marca que debe haber un Comité de Establecimientos de Consumo Escolar, conformado en su mayoría por madres y padres de familia, encargados de desarrollar “las acciones relacionadas con la preparación, expendio y distribución de alimentos y bebidas en la escuela, de acuerdo con los criterios de una alimentación correcta”. 

En las escuelas visitadas, nadie sabe de la existencia de estos comités. 

Una profesora que pidió no ser identificada señala que donde ella trabaja esta instancia no existe. 

“En el 97% de las escuelas no está conformado este comité, al que además se le delega la responsabilidad de la implementación directa de los lineamientos, y claro que los padres de familia podrían ser un acompañamiento importante en esto, pero no se les explica que hay que conformarlo, no se les da capacitación, no hay manuales, nada”, dice Bahena.

Lee: Más cerca de las pantallas y la comida chatarra: las consecuencias de la pandemia en niños

Respecto de la supervisión y vigilancia del cumplimiento de los lineamientos, aunque la regulación señala que corresponde a SEP con apoyo de Salud, la investigadora advierte que las autoridades tienden a “echarse a bolita”. 

“Salud, por ejemplo, dice que el ente que debe regular es SEP, porque a ellos ni siquiera los dejan entrar a las escuelas sin autorizaciones previas. Y es que sí hay una ambigüedad en los lineamientos porque no dice qué área de las dependencias es la encargada de hacer el monitoreo y las evaluaciones”, dice Bahena. 

Un supervisor de la SEP que pide omitir su nombre dice que sí se hacen visitas para verificar que en las cooperativas no se venda comida chatarra y se solicita a los directores firmar una carta compromiso, “pero es difícil lograr que cese la venta, porque se hacen las visitas, se apercibe a los directores y después vuelven a vender los alimentos chatarra y no se pueden estar haciendo visitas constantemente”. 

La profesora entrevistada cuenta que los dueños de las cooperativas deben pasar una cuota diaria a la escuela de alrededor de 100 o 150 pesos, y si venden solo alimentos saludables no sacan buena ganancia porque los alumnos están acostumbrados a comprar golosinas. 

Esto forma un círculo en el que juegan la falta de vigilancia, los intereses de vendedores y los hábitos de alimentación, y pierde la salud de niñas y niños, advierten las organizaciones civiles. 

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Al menos 7 muertos en un ataque a un almacén de Walmart en Virginia, EU

Un hombre abrió fuego y luego se suicidó en el segundo ataque de este tipo en EU en menos de cuatro días.
23 de noviembre, 2022
Comparte

Al menos 7 personas murieron por disparos de un hombre en un almacén de Walmart en la ciudad de Chesapeake, en Virginia, Estados Unidos.

Según informó la policía, el atacante abrió fuego y posteriormente se suicidió. Las autoridades informaron que un número de personas aún sin determinar también resultaron heridas.

La policía dijo a la prensa que el ataque ocurrió a las 22:12 horas locales (03:12 GMT), 45 minutos antes de que la tienda cerrara.

Imágenes publicadas en las redes sociales mostraron una gran presencia policial en el lugar de los hechos.

El portavoz policial, Leo Kosinski, dijo que se cree que el tiroteo sucedió dentro del almacén y que el sospechoso actuó solo.

Desde Walmart, el minorista más grande de los Estados Unidos, manifestaron estar “conmovidos por este trágico evento” y la empresa dijo que estaba “trabajando en estrecha colaboración con los cuerpos de seguridad”.

Un forense entra en Walmart

EPA

Después del incidente, un video salió online en que parece mostrar un testigo -vestido en uniforme de Walmart- describiendo lo sucedido.

Declaró que había salido de la oficina de empleados: “Tristemente hemos perdido algunos de nuestros colegas“.

En shock

Una mujer llamada Joetta Jeffery dijo a la cadena noticiosa CNN que su madre había estado dentro del almacén cuando ocurrió el ataque y que pudo enviar mensajes de texto.

Jeffrey añadió que su madre había resultado ilesa pero que se encontraba en estado de shock.

El tiroteo ocurrió menos de 48 horas antes de que los estadounidenses en todo el país celebraran el Día de Acción de Gracias.

Mapa de Chesapeake, Virginia

BBC

Mark Warner, un senador demócrata del estado de Virginia, escribió en Twitter que se sentía “enfermo con los reportes de otra balacera en masa”.

La senadora estatal L. Louise Lucas, también demócrata, añadió que estaba “absolutamente desconsolada”.

En Twitter, escribió: “No descansaré hasta que encontremos soluciones para terminar con esta epidemia de violencia armada en nuestro país”.

El ataque de este martes ocurre solo tres días después de que un hombre armado abriera fuego en un club nocturno LGBT+ en el estado de Colorado, matando a cinco personas e hiriendo otras 17.

En 2019, una balacera ocurrida en un almacén de Walmart en la ciudad de El Paso, Texas, dejó 23 muertos.


Ahora puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga la nueva versión de nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.