Reforma para aumentar los días de vacaciones: por qué importa
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
FOTOS: Cuartoscuro

Urge legislar: el Congreso debate una reforma para aumentar los días de vacaciones, aspecto clave para la productividad y la salud

México es uno de los países con menos días de vacaciones por ley. Después de años, el Congreso discute una reforma que aumentaría la cifra de seis a 12, un cambio que especialistas ven como positivo para la productividad y el bienestar de las y los trabajadores.
FOTOS: Cuartoscuro
13 de octubre, 2022
Comparte

En estos días —incluso es posible que este mismo jueves—, el Senado podría hacer historia y aprobar modificaciones a la Ley Federal del Trabajo para ampliar los días de vacaciones de los trabajadores mexicanos.

Si la propuesta pasa ahí y en la Cámara de Diputados, los mexicanos podremos gozar de 12 días de vacaciones una vez cumplido un año de labores en una empresa, en lugar de los seis actuales.

El tema ha despertado numerosas reacciones y es en el ámbito de la salud mental y emocional donde podría tener mayor impacto, debido a que es la primera vez que se toma en cuenta este factor para hacer una modificación legislativa.

“Regularmente tenemos pocas vacaciones e incluso, cuando se tienen, no siempre se nos permite desconectarnos al 100% y esto merma en la salud emocional de la persona, lo que a la larga le impedirá rendir mejor en su trabajo”, explica Karen Valdez, terapeuta con enfoque de género de la Facultad de Psicología de la UNAM.

De acuerdo con la especialista, los periodos de descanso ayudan a las personas a hallar las herramientas necesarias para solventar diversas problemáticas a las que se enfrentan, como el estrés. Que existan más vacaciones influirá directamente en tres aspectos primordiales: el neurológico, el emocional y el social.

Por la parte neurológica, explica Valdez, los periodos de descanso permiten al cerebro descansar y regenerar procesos que lo hacen funcional. “Si no estamos descansando bien, si no dormimos lo suficiente y estamos sometidos a mucho estrés, estos procesos se interrumpen y comenzamos a tener repercusiones en lo emocional”, expone.

En la parte emocional, si no descansamos comenzamos a sentir que no rendimos, no hay motivación, estamos tristes o irascibles y llegará un momento de colapso.

Finalmente, en el aspecto social, la falta de descansos o vacaciones afecta la convivencia familiar, en pareja o entre amigos y nos deja sin herramientas sociales. “Comienzan a mermar las habilidades sociales, las cuales también son esenciales para ser integralmente funcionales”, explica la psicóloga.

Pero las vacaciones no son suficientes. La experta en terapia feminista señala que este tipo de iniciativas tienen que ser integrales y prever horas de trabajo justas y mejores remuneraciones.

“Debe haber un esquema de jornadas justas también, porque estamos sobresaturando a la persona en su día a día y esperamos que en 10 o 12 días se recupere y eso no va a ser posible por todo el estrés acumulado”, dice.

Lee: Reforma para aumentar días de vacaciones avanza en el Senado; pasa al pleno para su votación

La experta asegura que falta cultura de prevención en todos los ámbitos, pero en salud mental la brecha es mayor, pues esta se atiende cuando ya hay un mal físico que nos aqueja.

Además, se deben impulsar otras medidas como un clima laboral más amable, días de permisos aparte y prestaciones que permitan que la persona no llegue en burnout a las vacaciones.

El síndrome de burnout, de acuerdo con la Secretaría de Salud, es el agotamiento derivado del desempeño laboral.

“Ocurre como consecuencia de tener que realizar mucho trabajo en poco tiempo o bien, tener que realizar tareas que pueden generar angustia y sensaciones de culpa por no realizarlas correctamente. Este síndrome se caracteriza por ineficiencia laboral, fatiga e indiferencia”, indica la dependencia.

Tres años sin descanso

Estar “tronado” por el trabajo es algo que Gustavo Pineda conoce bien. Pasó tres años sin tomar vacaciones, descansando un día a la semana y con jornadas laborales de más de 10 horas.

“Terminé con triglicéridos altos, el ácido úrico altísimo; de hecho, dejé de comer carne por más de un año, en cuanto cambié de trabajo, tomé descansó y me relajé, poco a poco mi salud mejoró”, cuenta.

Gustavo es redactor, trabajó durante casi cincos años en un medio de comunicación y afirma que la carga de trabajo que tuvo ahí fue brutal.

“Era como vender muebles en lugar de notas porque cada mes había que llegar a una meta, era mucho estrés, porque aunque no te lo decían expresamente, si no llegabas a eso, podían despedirte”, recuerda.

También cuenta que la situación se agravó cuando la empresa corrió a cientos de personas y aumentó la carga de trabajo para todos.

“No teníamos equipo, no teníamos personal, no teníamos nada, pasamos de un equipo de 15 personas en redacción a ser solo tres. En principio, era de lunes a viernes y después fue de lunes a sábado; al final, ya solo descansaba cuando no tenía la guardia”.

Gustavo dice que como trabajadores tampoco se quejaron porque tenían la idea de que para lograr metas “hay que ponerse la camiseta” a costa de todo, incluso de la salud.

Llorar todos los días en el baño

“Trabajar sin descanso y con un jefe que te ve como una máquina y no como una persona es lo peor que te puede pasar”. Así lo cuenta Itzel Calderón, de 32 años, quien trabajó en la empresa de call center Atento durante tres años.

“Estuve como seis meses con un jefe que me dejó traumada, me hizo sentir muy miserable, todos los días era encerrarme en el baño a llorar porque me hacía sentir que no servía”, relata.

Al respecto, la psicóloga Karen Valdez afirma que muchas empresas no forman seres humanos que puedan tener una vida plena en todos los sentidos; quizá laboralmente sí, pero en algún momento tendrán desgaste y comenzarán afectaciones en los procesos primarios.

“Al cerebro hay que darle descanso, es maravilloso y te va a aguantar, pero va a llegar un momento en que va a tronar”, alerta.

Itzel cuenta que, cuando llegó el momento de pedir vacaciones, su jefe le dijo que era imposible por la carga de trabajo, que si quería le podía ofrecer un día extra de descanso, no más.

“El clima laboral en muchas áreas es insoportable, pero también depende de los jefes que te toquen, hay unos muy buena onda que sí entienden, pero otros de plano negrean mucho, sobre todo en el área de call center”.

“Durante los seis meses que tuve a esta persona como jefe, tenía momentos de mucha tristeza y depresión; sentía que nos ponía mucho trabajo y él como líder no hacía nada. Pedí mi cambio de área y solo así pude terminar con ese problema”.

Un estudio realizado por Jessica de Bloom, de la Tampere University, en Finlandia, muestra que las vacaciones sirven como una oportunidad para recuperarse del trabajo. 

“Los recuerdos de las vacaciones pueden mejorar temporalmente el estado de ánimo y el bienestar; además, pueden actuar como amortiguadores contra futuros factores estresantes”, señala el estudio.

La autora de hecho va más allá. Su propuesta es generar no solo más días, sino más periodos vacacionales para que el efecto de estas sea duradero y esto se vea reflejado en una mejor productividad y felicidad.

¿Pero por qué seguimos pensando que entre más horas trabajemos es mejor?

De acuerdo con Valdez, esto tiene que ver con una idea errónea sobre las actividades laborales y el poco conocimiento que existe de la salud mental y el rendimiento en los empleos.

Hay poca cultura de la salud mental, no somos conscientes de cuánta afectación podemos tener en el proceso de tener este tipo de jornadas porque la salud mental no se mide, solo hasta que tenemos una afectación física, una dermatitis, una gastritis horrible, pero para que llegue eso, tuvo que haber un deterioro de mucho tiempo”, finaliza.

Una deuda histórica

El abogado Felipe Múzquiz afirma que los legisladores pueden cubrir una deuda histórica con los trabajadores, y responde a cumplir con tratados internacionales como el convenio 132 de la Organización Internacional de Trabajo, el cual establece que se deben otorgar como mínimo tres semanas de vacaciones pagadas al año.

“México, desde el gobierno de (Luis) Echeverría, se comprometía con todo pero no cumplía nada; es el caso del convenio 132, el 98 y el 87, a los cuales aún no se adhiere; entonces, es una buena noticia que ya se vaya en ese sentido”, dijo Múzquiz.

Sin embargo, para el abogado, uno de los mayores retos será la informalidad.

“¿Cómo hacemos que las pequeñas y empresas irregulares acaten la nueva legislación? Ese es uno de los verdaderos retos de la reforma, porque todavía existe mucha informalidad en el sector. Entonces, la Secretaría del Trabajo deberá estar muy atenta de que esto se cumpla”.

El abogado cree que esto se potencializa con el teletrabajo, pues impulsó muchas irregularidades como jornadas más largas y sin descanso o muy poco descanso, no respetar los momentos en los que el empleado ya no está disponible e incluso algunas empresas dejaron de dar de alta a empleados por el simple hecho de no estar en oficinas.

De acuerdo con cifras del IMCO, al segundo trimestre de 2022 se registraron 57.4 millones de trabajadores, de los cuales 44% se emplean de manera formal y tienen acceso a prestaciones laborales, como las vacaciones pagadas. Para el resto que está en la informalidad, el cambio legislativo no conllevaría cambios.

El abogado laborista sostiene que la reforma también llega en un momento clave y trata de cumplir con parte de tratados como el T-MEC, pero también es parte de una estrategia política.

“Se vienen tiempos electorales; entonces, los partidos, todos, necesitan votos; entonces, también la aprobación de esto va a tener un tinte político, es positivo, sí, pero se debe implementar de manera correcta”, dice.

México, el país donde más se trabaja… pero se rinde poco 

De acuerdo con la OCDE, México es de los países menos productivos, pese a que se trabajan 2 mil 137 horas al año, un 24% más que el promedio; sin embargo, esto no se refleja en el PIB, que está por debajo del promedio de la OCDE.

Una investigación del IMCO señala a manera de ejemplo: “Durante el segundo trimestre de 2022, en los servicios inmobiliarios, la minería y las actividades corporativas las horas trabajadas representaron menos del 1% del total a nivel nacional y el valor de la producción por hora trabajada fue entre cinco y 19 veces mayor al total nacional”.

Hace nueve meses, Gustavo encontró un trabajo donde le dan los puentes, permisos especiales, horarios justos y descansos completos en fin de semana. 

“Los dolores se fueron, así de simple, ahora me puse en ese plan de priorizar mi salud, fue un cambio de 180 grados, era necesario”, finaliza.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal

Carlos III: cuáles son los desafíos que enfrenta el nuevo rey

El nuevo soberano británico ascendió al trono en momentos en que en su país se experimentan dificultades económicas y un descenso del apoyo público a la monarquía.
20 de septiembre, 2022
Comparte

Sobre el papel, pocas transiciones han sido tan fluidas como esta sucesión de la monarquía británica: menos de 48 horas después de la muerte de la reina Isabel II, el rey Carlos III había sido proclamado oficialmente como el nuevo soberano de Reino Unido.

Sin embargo, las cosas no son tan simples como parecen: Carlos ha ascendido al trono en un momento difícil para Reino Unido y su familia real.

Los historiadores entrevistados por la BBC creen que el nuevo rey enfrenta “desafíos sin precedentes” que definirán, para bien o para mal, su reinado y los que le seguirán.

Se avecinan tiempos difíciles para Carlos III: desde lidiar con el impacto de la crisis energética en su país hasta enfrentar las percepciones cambiantes hacia la monarquía, tras 70 años del reinado de su madre.

Estos son algunos de los principales temas y problemas que podrían necesitar la atención del nuevo rey.

¿Una monarquía “con los pies en la tierra”?

Millones de familias en Reino Unido se enfrentan a una posible pobreza energética este invierno debido a la escalada de los precios de la energía provocada por la guerra en Ucrania.

Los pronósticos más pesimistas dicen que hasta 45 millones de personas tendrán dificultades para pagar sus facturas, es decir, dos tercios de la población del país.

La reina Isabel II en un carruaje dorado en su coronación en junio de 1953.

Getty Images
Algunos expertos creen que la coronación de Carlos III será más pequeña y menos pomposa que la de la reina Isabel, en 1953.

Es probable que tal escenario ponga las finanzas de la familia real bajo más escrutinio de lo usual.

De hecho, incluso antes de la guerra había rumores en la prensa británica de que el entonces príncipe de Gales estaba dispuesto a reducir la pompa y las condiciones de los eventos de la realeza, más concretamente, su coronación.

El periódico Daily Telegraph especuló el 13 de septiembre que el evento será una desviación de la opulenta coronación de la reina en 1953, la primera ceremonia de este tipo en ser televisada.

Citando fuentes de la realeza, el periódico dijo que la coronación de Carlos III, que no se espera que se realice antes de junio del próximo año, será más breve, “menos costosa” y, lo que es más importante, más multicultural para reflejar la diversidad de la sociedad británica.

Carlos ha hablado previamente de su deseo de tener una monarquía reducida, lo que probablemente se traduzca en un núcleo más pequeño de miembros de la realeza en funciones, con el rey y la reina consorte Camilla, el príncipe William y su esposa Catherine en el centro.

“Es muy probable que veamos cosas reducidas, especialmente la coronación”, le dice a la BBC la historiadora de la realeza Kelly Swab.

“La familia real debe ser vista como que sabe lo que ocurre en el país durante estos tiempos difíciles”, señala.

Las finanzas de la familia real son un tema complejo que a menudo está en el centro de los argumentos antimonárquicos: los fondos provienen principalmente de un pago anual financiado por los contribuyentes, conocido como Subvención Soberana.

Para 2021-2022, esta subvención se fijó en US$99,8 millones, lo que equivale a US$1,49 dólares por persona en Reino Unido, pero esto no incluye los sustanciales costos para cubrir la seguridad de los miembros de la familia real.

Reputación menguante

Manifestante con una pancarta que dice "No Mi Rey" el 12 de septiembre en Londres

Getty Images
El apoyo público a la monarquía ha disminuido en los últimos 30 años, según la Encuesta Británica de Actitudes Sociales.

El apoyo a la monarquía está en su punto más bajo en más de 30 años, según la Encuesta británica de actitudes sociales, que mide regularmente los sentimientos de una muestra de la población británica hacia la realeza.

La última edición de la encuesta, publicada en 2021, mostró que solo el 55 % de los británicos pensaba que era “muy importante” o “bastante importante” tener una monarquía. En décadas pasadas, ese apoyo oscilaba entre el 60 % y el 70 %.

En mayo de este año, Carlos apareció de tercero en una lista de los miembros de la realeza favoritos de la gente, detrás de la reina y su hijo mayor, el príncipe William.

Si bien las encuestas realizadas después de la muerte de Isabel II han mostrado un apoyo cada vez mayor al nuevo rey, hay señales de que Carlos III tiene trabajo por hacer en términos de la reputación de la realeza.

“Uno de los desafíos para el rey Carlos III es hacer que la monarquía sea atractiva para las generaciones más jóvenes“, dice el historiador de la realeza Richard Fitzwilliams.

La opinión de Fitzwilliams está respaldada por la Encuesta británica de actitudes sociales, que muestra que en 2021 solo el 14 % de las personas de entre 18 y 34 años consideraban “muy importante” que Reino Unido tuviera una monarquía, mientras que la proporción entre los mayores de 55 años era del 44 %.

Y según una encuesta de YouGov, realizada para el grupo antimonárquico Republic en mayo, el 27 % de la población apoya la abolición total de la monarquía, eso es un aumento notable del 15 % que ha sido la norma durante la mayor parte de este siglo.

Y se registra una insatisfacción considerablemente mayor entre las generaciones más jóvenes.

Kelly Swab también señala que “las cosas han cambiado mucho desde 1952” (el año en que Isabel II se convirtió en reina). Se refiere en concreto a las esporádicas protestas antimonárquicas que se han producido en los últimos días.

Hay menos deferencia a la monarquía en estos días y mucho más escrutinio de la familia real”, indica.

“Esto es algo que el rey Carlos debe tener en cuenta”.

La situación también varía entre las distintas naciones de Reino Unido.

El experto en encuestas y profesor de política en la Universidad de Strathclyde John Curtice dice que las encuestas realizadas antes de la muerte de Isabel II indicaron que una clara mayoría enInglaterra y Gales elegiría mantener la monarquía antes que establecer una república.

En Escocia, sin embargo, aunque la monarquía seguía siendo la opción preferida de los dos, el apoyo a la misma estaba por debajo del 50%. En esta nación también se promueve la celebración de un segundo referendo sobre la independencia de Reino Unido, aunque la línea del gobernante Partido Nacional Escocés es mantener la monarquía aunque se logre la independencia.

En Irlanda del Norte, las actitudes hacia la monarquía tienden a estar vinculadas a la identidad nacional, señala el corresponsal de la BBC Chris Page.

Para los unionistas, que quieren que Irlanda del Norte permanezca en Reino Unido, el monarca es la personalidad británica, que encarna la autoridad de la Corona como fuerza unificadora en las cuatro naciones del Reino Unido. Los nacionalistas, que quieren que Irlanda del Norte se convierta en parte de la República de Irlanda, generalmente no reconocen la soberanía de la Corona.

El resultado de las elecciones parlamentarias norilandesas del pasado mes de mayo ofrecen una perspectiva sobre la cuestión constitucional, aunque debido a las complejidades de la política local, como señala Page, no puede tomarse como definitiva.

En esas elecciones aproximadamente el 42% de las personas votaron por un político unionista. Mientras el 40% votó por los nacionalistas, y el resto, el 18%, por candidatos neutrales.

“Nunca te quejes, nunca te expliques”

El rey Carlos III en la ceremonia de proclamación el 10 de septiembre de 2022

Getty Images
El rey Carlos III es el jefe de Estado de Reino Unido, pero sus poderes son principalmente simbólicos y ceremoniales.

Carlos III es el jefe de Estado de Reino Unido. Pero bajo el modelo de monarquía constitucional británica, los poderes del soberano son en su mayoría simbólicos y ceremoniales.

Por lo tanto, se espera que los miembros de la familia real se mantengan políticamente neutrales.

Muchos vieron la moderación de la reina como resultado de su creencia en el adagio “nunca te quejes, nunca expliques”.

Habiendo dicho eso, Carlos, en el pasado, solía hablar sobre diferentes temas que le importaban.

En 2015, se reveló que había escrito decenas de cartas a ministros del gobierno expresando preocupaciones sobre temas que van desde las finanzas hasta las Fuerzas Armadas y la medicina herbaria.

¿Cambiará su postura? El profesor Vernon Bogdanor, destacado experto constitucional, así lo cree.

“Desde sus primeros días, él ha sabido que su estilo tendrá que cambiar. El público no querrá un monarca en campaña“, dice el profesor.

El 12 de septiembre, mientras se dirigía a los miembros del Parlamento, el recién proclamado rey ya daba señales de un acercamiento que se ajustaba.

Además de reconocer que había intereses que ya no podía perseguir, Carlos III dijo que el Parlamento era “el instrumento vivo y que respira” de la democracia británica.

Commonwealth y legado colonial

La reina Isabel II durante una visita a Jamaica en 2002.

Getty Images
En los últimos años, algunas naciones de la Commonwealth comenzaron a debatir su relación con la Corona británica.

Tras la muerte de su madre, el rey Carlos III se ha convertido en el Jefe de la Commonwealth, una asociación política de 56 países, en su mayoría antiguas colonias británicas.

También es el jefe de Estado de 14 países junto con Reino Unido, una lista que incluye a Australia, Canadá, Jamaica y Nueva Zelanda.

En los últimos años, sin embargo, algunas naciones de la Commonwealth han comenzado a debatir su relación con la Corona británica.

Como parte de este proceso, Barbados tomó la decisión de convertirse en república a fines de 2021, con lo que destituyó a la reina como jefa de Estado y puso fin a los siglos de influencia de Reino Unido sobre la isla, que fue un centro para el comercio transatlántico de esclavos durante más de 200 años.

La gira del príncipe William por el Caribe a principios de 2022 provocó protestas anticoloniales y pedidos de reparación por la esclavitud, y el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, le dijo públicamente a la realeza que el país “avanzaría”.

Sean Coughlan, corresponsal de la realeza de la BBC, cree que redefinir una relación más moderna con la Commonwealth será “un gran desafío” para el rey Carlos.

“Como su nuevo jefe, ¿cómo pueden sus visitas a los países de la Commonwealth navegar el difícil legado del colonialismo y asuntos como la esclavitud?”

Un rey “veterano”

El príncipe William saluda a un niño en el Castillo de Windsor.

Getty Images
Se espera que el príncipe William asuma una parte de los deberes reales.

A los 73 años, Carlos III es la persona de mayor edad en ser proclamada rey en Reino Unido.

Una de las preguntas sobre el día a día de su reinado es cuánto de la extensa lista de deberes reales se espera que lleve a cabo él mismo.

Hay mucha especulación de que su hijo y heredero de la Corona, el príncipe William, intervendrá para compartir la carga de los compromisos de la realeza, especialmente las giras en el extranjero.

La propia reina Isabel II dejó de viajar al extranjero cuando tenía 80 años.

“Carlos es un rey mayor. No puede hacerlo todo”, cree la historiadora Kelly Swab.

“Espero que, como resultado, veamos mucho más del príncipe William”.

Ponerse unos zapatos enormes

Rey Eduardo VII

Getty Images
El rey Eduardo VII ascendió al poder en circunstancias similares, dicen los historiadores.

Como lo demuestra la avalancha de demostraciones de luto en muchas partes del país tras conocerse su muerte, Isabel II fue una monarca muy popular.

Eso en sí mismo representa un desafío para el nuevo rey, pero no uno insuperable, según la historiadora de la realeza Evaline Brueton.

Se refiere a las circunstancias en las que Eduardo VII heredó la Corona en 1901, tras la muerte de la reina Victoria, otra monarca muy querida por los británicos.

“Hay similitudes interesantes entre el momento que estamos viviendo ahora y el final de la era victoriana”, dice Brueton.

“Tanto Eduardo VII como Carlos III se hicieron cargo de los períodos de cambio social en Reino Unido. Y ambos no eran tan populares como sus madres“.

Eduardo VII estuvo en el poder solo nueve años (1901-1910), pero se le recuerda con cariño como un rey que participó en esfuerzos diplomáticos que sentaron las bases de la famosa Entente Cordiale, una serie de acuerdos innovadores entre Reino Unido y Francia firmados en 1904.

“A Eduardo VII le fue extremadamente bien y no hay nada que sugiera que Carlos tampoco será recordado como un rey importante”, cree Brueton.

“Tuvo a la reina Isabel II como un gran modelo a seguir y ha tenido tiempo para prepararse para la tarea”.


Recuerda que puedes recibir notificaciones de BBC Mundo. Descarga nuestra app y actívalas para no perderte nuestro mejor contenido.

https://www.youtube.com/watch?v=RfkeSSgl6eo

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.