Integrantes del CJNG se reunieron con funcionarios de Alfaro
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Cuartoscuro

Sedena Leaks: integrantes del Cártel Jalisco se reunieron con funcionarios de Enrique Alfaro

Informes de inteligencia obtenidos de la Sedena indican que funcionarios del gobierno de Jalisco se reunieron con enlaces del CJNG y presuntamente negociaron apoyo para el grupo delictivo.
Cuartoscuro
Por Alfredo Maza
18 de octubre, 2022
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Tan solo cinco días después de que Enrique Alfaro rindió protesta como gobernador de Jalisco, dos hombres identificados como Armando Gómez Núñez, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG), y César Iván Briseño Aguirre, integrante del “círculo de corrupción” del grupo criminal, comenzaron a reunirse con gente allegada al mandatario.

Esos encuentros fueron con Juan Pablo Hernández González, director operativo de la Comisaría de Seguridad Pública de Zapopan y persona allegada a Daniel Velasco Ramírez, entonces secretario de Seguridad Pública estatal. Según información revelada por el hackeo del grupo Guacamaya, ellos y otros funcionarios de seguridad pública estatal mantuvieron reuniones en al menos tres ocasiones con ambos representantes del CJNG, entre diciembre de 2018 y enero de 2019.

Un informe del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) advierte, además, de una posible implicación de Hugo Luna Vásquez, jefe de gabinete del gobierno de Jalisco, “quien fungiría como enlace con el gobernador Enrique Alfaro” para actuar a favor del CJNG. 

Animal Político buscó la versión de las autoridades municipales y estatales sobre estos hechos, sin obtener respuesta.

La información filtrada por Guacamaya indica que César Iván Briseño Aguirre “tiene la encomienda de cooptar a funcionarios públicos para incrementar la red de corrupción del CJNG”; además, ha desarrollado su trayectoria en el ámbito gubernamental.

Briseño Aguirre, enlace del CJNG

César Iván Briseño Aguirre es identificado como “enlace entre líderes del CJNG y autoridades de los tres ámbitos del gobierno que facilitan y protegen las actividades del grupo delictivo”.

La información del CNI refiere que su trayectoria comenzó dentro del ámbito gubernamental. Fue policía municipal de Guadalajara de julio de 2002 a noviembre de 2007, y luego, escolta en la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de Jalisco, hasta agosto de 2009.

Ascendió a policía investigador en la misma dependencia, pero adscrito al área de robo a vehículos, puesto del que se dio de baja en 2015. La última información del CNI es que hasta enero de 2019 él todavía se desempeñaba como elemento activo de la Fuerza Única de Reacción Inmediata Mixta, asignado a la ZMG.

Desde esta posición, Briseño Aguirre logró coordinar al menos tres reuniones con autoridades e integrantes del CJNG, lo que le ganó catalogarse como el principal enlace entre el grupo criminal y el ahora exsecretario de Seguridad Pública de Jalisco, Daniel Velasco Ramírez.

Las reuniones señaladas

La primera reunión ocurrió el 11 de diciembre de 2018, cuando Briseño Aguirre logró que Gómez Núñez, identificado como “Máximo”, sostuviera una reunión con comandantes de policías locales, entre los que estaba Juan Pablo Hernández González, director operativo de la Comisaría de Seguridad de Zapopan.

El CNI incluso cuenta con una imagen en la que se puede apreciar a las personas mencionadas en la reunión sostenida en el restaurante Toks de La Gran Plaza en Zapopan.

Días después, el 17 de diciembre, el CNI consiguió información de que Briseño Aguirre informó a “Máximo” que esperaba reunirse en los próximos días con Hugo Luna Vázquez, quien de 2015 a 2018 fue jefe del gabinete del entonces presidente municipal de Guadalajara, Enrique Alfaro, y que también se desempeñó como coordinador estatal de MC.

“Iván confirmó que le ofreció cinco millones de pesos a Hugo Luna y precisó que le urge establecer contacto, por lo que la reunión sería después de la ‘presentación de Alfonso Durazo en México’, que se realizaría al siguiente día”.

El mismo informe menciona que justamente el 18 de diciembre de 2018 se realizó una reunión de trabajo de la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados, donde se analizó el dictamen para crear la Guardia Nacional con Alfonso Durazo, entonces titular de la Secretaría de Seguridad federal.

Ese mismo día, Briseño Aguirre refirió que se reuniría “con el asesor de Solís”. “Los escoltas del gobernador se comprometieron a retirar unidades de la Fuerza Única de Jalisco (…) a favor del grupo delictivo”, refiere el informe.

Diez días después, el 28 de diciembre de 2018, nuevamente se detectó la participación de Briseño Aguirre como enlace entre una autoridad y un representante del CJNG “con el fin de pactar una disminución de la violencia en el estado”.

“El contexto permitió inferir que se trataba de exmilitares recientemente designados en tareas de seguridad en la administración estatal” y, según el informe, se negoció con el “General”, a quien se ofreció medio millón de pesos y después medio millón más.

Mención al ‘Mencho’

Días después, el CNI descubriría que el “General” era Daniel Velasco Ramírez, entonces secretario de Seguridad de Jalisco, que renunció a su puesto a finales de 2019.

Sin embargo, no fue sino hasta el 3 de enero de 2019 cuando el CNI logró documentar una segunda reunión entre “dos militares”, presuntos enlaces del “General” y “un enviado por El Abuelo”, en referencia a Nemesio Oseguera ‘el Mencho’, líder del CJNG, encuentro en el que se “definieron los esquemas de coordinación por parte de la red de corrupción y el grupo delictivo”.

En dicha reunión, de la que también se tiene registro fotográfico, el CNI logró confirmar la asistencia de cinco personas que negociaron el movimiento de efectivos a petición de los operadores del CJNG, así como “emitir alertas oportunas ante la implementación de operativos por parte de las fuerzas de seguridad; y facilitar las acciones violentas contra células antagónicas”.

De acuerdo con los agentes de la estación de investigación del CNI en Jalisco, “la oferta” inicial fue entregar un pago de 400 mil pesos y entregar más dinero tiempo después, así como un penthouse en Puerto Vallarta para Velasco Ramírez.

Finalmente, el 7 de enero se realizó la última reunión documentada por el CNI en la que el propio Briseño Aguirre informó a “Máximo” que Velasco “se compromete a cosas serias” para facilitar la operatividad del grupo delictivo. En dicha reunión también estuvieron presentes al menos tres comandantes de la Policía Municipal no identificados y dos presuntos pilotos de la Policía Federal.

Un último dato del CNI refiere que, el 9 de diciembre de 2018, Briseño Aguirre planteó la posibilidad de reunir a “Máximo” con Alejandro Esquer Verdugo, secretario particular del presidente Andrés Manuel López Obrador, así como con el general Luis Cresencio Sandoval, de lo que no se tiene más conocimiento.

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Cómo es la pobreza en el multimillonario Qatar, uno de los países más ricos del mundo

En este pequeño estado, con algunos de los residentes más pudientes del mundo, se habla poco de la pobreza y los extranjeros que la padecen.
30 de noviembre, 2022
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Ver pobreza y hablar sobre ella no es asunto fácil en Qatar.

Algunos de los que acceden a hablar al respecto eligen con cuidado sus palabras porque es un tema “complicado con el que hay que protegerse porque las autoridades intentan controlar”, le dice a BBC Mundo un taxista pakistaní que prefiere mantenerse bajo anonimato.

Qatar, uno de los países más ricos del mundo, no está libre de pobreza. Y si no se habla lo suficiente de ella es también por lo oculta a la vista que puede resultar.

Parte de los extranjeros que la experimentan viven en barrios aislados y peor comunicados, lejos de las zonas frecuentadas por turistas y aficionados.

Gracias principalmente al dinero del gas y el petróleo, Qatar cuenta con un producto interno bruto de US$180.000 millones que ha atraído a cientos de miles de migrantes para poder invertir en construcciones enormes en el desierto.

Qatar tiene alrededor de tres millones de habitantes. De ese total, solo 350.000 (un 10% de la población) son qataríes. El resto son extranjeros. Qataríes y expatriados occidentales cuentan con altos salarios y grandes beneficios sociales.

Según las estadísticas oficiales, Qatar eliminó virtualmente la pobreza, aunque hay otra realidad distinta para muchos migrantes del sudeste asiático.

“Muchos de los que vienen de países como India, Nepal, Bangladesh o Pakistán no tienen cualificación y apenas hablan inglés. Aunque aquí tienen mejores estándares de vida que en sus países de origen, una parte importante vive con lo justo, bajo salario mínimo y compartiendo una habitación de seis para mandar dinero a sus países”, cuenta el taxista pakistaní.

Logo de la Copa del Mundo con la vista de rascacielos de Doha al fondo.

Reuters
Las condiciones de los trabajadores de la construcción en Qatar ha sido un tema controvertido, aunque el país insiste en sus avances para mejorar la vida de esos trabajadores.

Tratamiento desigual

En un país donde qataríes y expatriados occidentales pueden ganar varias decenas de miles de dólares al año más beneficios, muchos empleados sin cualificar no tienen mayor paga asegurada que la del salario mínimo mensual, apenas US$275.

Qatar se convirtió en 2020 en el primer país árabe en abolir en efecto el controvertido sistema kafala (patrocinio en árabe) y el segundo en establecer un salario mínimo para todos los trabajadores independientemente de su nacionalidad después de Kuwait.

Cuando el kafala estaba vigente, si un empleado cambiaba de trabajo sin autorización, por ejemplo, podía enfrentar cargos penales, arresto y deportación.

Los empleadores a veces confiscaban el pasaporte de sus empleados, forzándolos en la práctica a permanecer de forma indefinida en el país.

Muchos migrantes también debían pagar una tasa de contratación a sus reclutadores de entre US$500 y US$3.500 antes de abandonar sus países.

Para ello, la mayoría tuvo que recurrir a préstamos con intereses que les dejó en posiciones vulnerables.

Como parte de su regulación en materia de derechos laborales, Qatar también promulgó una ley que permitía a los trabajadores que habían completado sus contratos cambiar de trabajo libremente e impuso multas a las empresas que confiscaban pasaportes a empleados.

Trabajadores en el estadio de Al Bayt en Qatar.

AFP via Getty Images
De acuerdo a la OIT, Qatar subestima el número de trabajadores muertos en la construcción de estadios.

Pero a pesar de los progresos, organizaciones como Human Rights Watch (HRW) insisten en que “los trabajadores migrantes aún dependen de sus empleadores para facilitar la entrada, la residencia y el empleo en el país, lo que significa que los empleadores son responsables de solicitar, renovar y cancelar sus permisos de residencia y trabajo”.

“Los trabajadores pueden quedarse sin documentos por causas ajenas a ellos cuando los empleadores no cumplen con dichos procesos, y son ellos, no sus empleadores, quienes sufren las consecuencias”, dice este informe de HRW de 2020.

El año pasado, HRW señaló que los trabajadores extranjeros todavía sufren “deducciones salariales punitivas e ilegales” y enfrentan “meses de salarios impagos por largas horas de trabajo agotador”.

Y según Amnistía Internacional, las empresas aún presionan a los trabajadores para evitar que cambien de trabajo.

Un portavoz del gobierno de Qatar le dijo a la BBC que las reformas implementadas por el país están mejorando las condiciones laborales para la mayoría de los trabajadores extranjeros.

“Se ha logrado un progreso significativo para garantizar que las reformas se implementen de manera efectiva”, dijo el vocero.

“El número de empresas que incumplen las reglas seguirá disminuyendo a medida que se implementen las medidas de cumplimiento”, aseguró.

Copa del Mundo

Qatar construyó siete estadios para el Mundial, además de un nuevo aeropuerto, metro, calles y alojamientos.

La sede de la final, el Estadio Lusail, se encuentra en la ciudad del mismo nombre que prácticamente fue construida en los últimos cinco años.

Según el gobierno de Qatar, 30.000 trabajadores extranjeros fueron contratados para construir los estadios. La mayoría vinieron de Bangladesh, India, Nepal y Filipinas.

La cifra sobre el número de esos migrantes que murieron durante la preparación del Mundial es tema polémico y divisorio.

Funeral en Nepal de un trabajador fallecido en la construcción de estadios en Qatar.

BBC
Funeral en Nepal de un trabajador fallecido en la construcción de estadios en Qatar.

Basándose en informaciones de las embajadas en Qatar, el periódico británico The Guardian reportó que 6.500 trabajadores de India, Pakistán, Nepal, Bangladesh y Sri Lanka murieron en Qatar desde 2010, cuando se le otorgó la sede del Mundial.

Pero Qatar condena tal cifra como engañosa e imprecisa, porque no todas esas muertes registradas son de trabajadores de proyectos vinculados a la Copa del Mundo y muchos pudieron haber muerto de vejez u otras causas naturales.

Qatar dice que en sus registros entre 2014 y 2020 hubo 37 muertes de trabajadores de la construcción de estadios y que solo la causa de tres de ellos estaba “relacionada al trabajo”.

Pero la Organización Internacional de Trabajo (OIT) dice que ese número no muestra toda la realidad, ya que Qatar no cuenta como vinculadas al trabajo las muertes por ataques cardíacos o insuficiencia respiratoria, síntomas comunes de insolación y cargas pesadas bajo altas temperaturas.

Según la OIT, 50 trabajadores extranjeros murieron y más de 500 resultaron gravemente heridos solo en 2021, mientras que otros 37.600 sufrieron lesiones leves a moderadas.

El servicio árabe de la BBC también ha reunido evidencia de que el gobierno de Qatar subestima las muertes entre los trabajadores extranjeros.

Tras la presión internacional por el trato a los trabajadores de los estadios y como parte de sus medidas de mejora, Qatar construyó Labour City (la ciudad del trabajo), un campo para acoger a muchos de estos migrantes.

Pero dicha instalación, para la que se destinaron cientos de millones de dólares, está fuertemente restringida para la prensa aquí en Qatar y ha sido criticada por su localización, en las afueras de Doha y lejos del lujo que aparece en las pantallas de televisión durante la cita mundialista.

*Reporte adicional de José Carlos Cueto, enviado especial de BBC News Mundo a Qatar.

Qatar 2022

BBC

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