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Artículo 19 es una organización, de origen inglés, que por más de 20 años ha trabajado en la... Artículo 19 es una organización, de origen inglés, que por más de 20 años ha trabajado en la defensa y promoción de la libertad de expresión en el mundo. El libre flujo de información por cualquier medio, el intercambio de ideas entre actores, y la transparencia gubernamental son elementos indispensables para una democracia. Por ello, Artículo 19 se dedica a proteger el derecho contra todo acto de censura. Síguenos en Twitter: @article19mex. (Leer más)
Cuba, una “democracia de papel” que violenta la libertad de expresión
En pro de la defensa de la Revolución, el Estado cubano ha perfeccionado los mecanismos para despojar de la dignidad a periodistas independientes, personas defensoras de los derechos humanos, activistas y artistas, estableciendo un cerco legal que elimina cualquier intento por conquistar la libertad de conciencia, social, económica o política.
Por Claudia Ordóñez
22 de enero, 2022
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El 18 de enero ARTICLE 19 presentó el informe “Democracia de papel”, con el objetivo de visibilizar las violencias y obstáculos para el ejercicio de la libertad de expresión en Cuba. Se destacan obstáculos impuestos desde el marco normativo interno, prácticas de abuso de poder por parte de autoridades y funcionarios de gobierno, el número y tipo de agresiones documentadas en 2020 y el primer semestre de 2021, y un panorama sobre las protestas del 11 de julio 2021 y la respuesta represiva del Estado.

Aun cuando reconozca explícitamente la libertad de expresión para todas las personas, la Constitución de la República de Cuba prohíbe la existencia de medios independientes de comunicación y exige la colegiación obligatoria de periodistas –la obligación de agremiarse al comité oficial de periodistas-, limitando la pluralidad y la diversidad mediática e informativa. También las leyes secundarias, derivadas de la Constitución, han creado un cerco que limita los alcances de la libertad de expresión a un ejercicio que resulte aceptable para el régimen.  Trasgredir ese cerco supone una serie de sanciones y penas que, aplicadas de manera sistemática y generalizada, se convierten en graves violaciones a los derechos humanos y que, en términos prácticos para la libertad de expresión, no mata periodistas, pero sí ha matado el periodismo, pues existe una política de Estado para violentar la libertad de expresión, de información y de asociación.

La violencia en contra de los medios cubanos se ha relativizado e incluso normalizado por quienes hacen periodismo en la isla y fuera de ella, así como por gobiernos y sociedades a nivel global. Las detenciones arbitrarias, el encarcelamiento, la vigilancia, la represión, el asedio legal y la persecución criminal, aun cuando ocurren de manera sistemática y generalizada, se vislumbran como insignificantes frente al alza de asesinatos de periodistas en toda la región. Además, el sueño romántico revolucionario que permea el discurso de las cabezas del régimen y que se ha expandido a lo largo y ancho de América Latina, da lugar a una especie de “excepcionalismo” que justifica cualquier violación a los derechos humanos cometida para combatir “al imperialismo”, en nombre de los ideales enarbolados en su origen por la Revolución de 1959.

Es así que en pro de la defensa de la Revolución, el Estado ha perfeccionado los mecanismos para despojar de la dignidad a periodistas independientes, personas defensoras de los derechos humanos, activistas y artistas, estableciendo un cerco legal que elimina cualquier intento por conquistar la libertad de conciencia, social, económica o política; fortaleciendo un aparato estatal que intimida, desprestigia, hostiga, amenaza, criminaliza y persigue coartando libertades y derechos, y estableciendo un clima de terror ante la inconformidad creciente.

En este escenario, el periodismo independiente en Cuba ha proliferado en los últi­mos años como un acto de resistencia. Aun cuando hacer periodismo fuera de los medios oficiales esté severamente castigado e incluso prohibido por la Constitución, para muchas personas este oficio se ha convertido en una herramienta reformadora. En palabras de Rolando Lobaina, director de la agencia Palenque Visión, el periodismo es “una forma de desobediencia civil para pugnar por un cambio de régimen, para exigir una vida digna”.

Debido a que hay un partido único y al no existir una oposición política legal, el contrapoder se genera en prácticas contestatarias desarrolladas por la ciudadanía y por la sociedad civil no avalada por el Estado. Es así que el periodismo independiente en Cuba confía en que, a través de la educación, del acceso a la información, de abrir el espacio cívico y la tolerancia al disenso, de cultivar el debate público y de fortalecer los liderazgos locales, es que las personas podrán demandar respeto a su dignidad. En este tenor el periodismo tiene una tarea: exigir la protección de los derechos humanos por parte del Gobierno para que las personas tengan la oportunidad de decidir sobre su vida, así como empoderar a las audiencias, demandar bienestar y promover el libre desarrollo de la personalidad.

Del 2020 a la fecha se ha identificado que la violencia que se ejerce en contra de la expresión disidente de manera sistemática, generalizada e impune se ha ido incrementando desde el inicio de la pandemia, precisamente porque durante este tiempo las condiciones sociales de escasez de productos de primera necesidad y de precariedad en la provisión de servicios públicos han dado lugar a un sinnúmero de expresiones de molestia y descontento que antes no tenían cabida.

En la medida en que la molestia social por el manejo gubernamental de la pandemia se incrementa y se hace pública, también se activa la maquinaria de censura y represión, ocasionando a su vez mayor fervor social, que nuevamente se responde con la represión, en una espiral ascendente.

De esta manera, en 2020, ARTICLE 19 documentó 681 agresiones en contra de 119 periodistas, activistas y personas defensoras de los derechos humanos. De éstas, 65% fueron cometidas contra de periodistas y 36% contra activistas, artistas y defensores de los derechos humanos que participaron en las protestas de noviembre y diciembre de ese año. Al respecto, es importante advertir que 69% (472) del total de agresiones fueron cometidas en un lapso de seis semanas -del 9 de noviembre al 31 de diciembre- que corresponden con el desarrollo de las protestas.

La violencia que se desató en contra de estos actores del disenso a finales de 2020 continuó de manera preocupante en el primer semestre de 2021, cuando se cometieron 656 agresiones en contra de 84 periodistas, activistas, personas defensoras de los derechos humanos y artistas. De éstas, 49% (321) fueron perpetradas en contra de periodistas.

Durante 2019, ARTICLE 19 había documentado que un periodista en promedio podría ser agredido hasta cinco veces en un año.1 En 2020, el promedio aumentó a seis veces y, en 2021, se elevó hasta ocho veces. En el caso de las mujeres, esta situación se agrava, ya que en promedio una periodista fue agredida en ocho ocasiones al año en 2020 y hasta 11 en el primer semestre de 2021.

En relación con las agresiones contra mujeres periodistas, activistas y defensoras de derechos humanos, se ha identificado que el método más recurrente es el arresto domiciliario, es decir, el no permitirles salir de su domicilio aún sin una orden judicial de por medio.  Son de este tipo 64% (para 2020) y 72% (en 2021) las agresiones perpetradas en su contra. Asimismo, ARTICLE 19 observa que en 2020 y el primer semestre de 2021, la Seguridad del Estado utiliza a los menores como un instrumento de chantaje para mostrar su dominación sobre las mujeres, aprovechando el significado especial que tienen los hijos.

Por otro lado, las campañas de desprestigio adquieren particular relevancia cuando son en contra de mujeres periodistas, activistas, defensoras de los derechos humanos y artistas, pues se intensifican de manera diferenciada. Los mensajes de estas campañas las despojan de su profesión, las estigmatizan y las colocan como “prostitutas”, repercutiendo en sus círculos familiares y profesionales. Entre 2020 y 2021, ARTICLE 19 documentó diversas campañas en contra de Tania Bruguera, Iliana Hernández Cardosa, Elaine Díaz y Yoani Sánchez Cordero. Otro tipo de agresiones recurrentes fueron los interrogatorios, durante los cuales han tenido lugar a una serie de vejaciones con connotación de género, como es exigirles que se desnuden y hagan sentadillas.

Frente a todo este contexto, ARTICLE 19 expone en el informe una serie de recomendaciones al Estado de Cuba, entre las que destacan:

1. Garantizar el ejercicio de la libertad de expresión y del trabajo periodístico de manera libre y sin violencia. Erradicar las prácticas de hostigamiento, intimidación y amedrentamiento en contra de la prensa por las instituciones de seguridad del Estado y sancionar cualquier acto de abuso de poder.

2. Derogar y/o modificar la normativa penal vigente que criminaliza el ejercicio de la libertad de expresión online y offline y adaptar las normas constitucionales a los estándares internacionales en materia de libertad de expresión a efecto de:

a) Eliminar el monopolio del Estado sobre los medios de comunicación masiva y reconocer la posibilidad de éstos sean propiedad privada.

b) Impulsar el pluralismo informativo.

c) Prohibir cualquier tipo de censura previa.

d) Eliminar cualquier disposición que busque criminalizar la libertad de expresión y el derecho a la información.

e) Limitar las restricciones a la libertad de expresión, al derecho a la información y al derecho a la privacidad, así como a aquellas que de manera específica son señaladas en una ley y son necesarias en una sociedad democrática.

3. Garantizar el acceso a la justicia y al debido proceso en las investigaciones relacionadas con el ejercicio de la libertad de expresión. Asegurar la independencia del Poder Judicial.

4. Garantizar el acceso a la información de manera universal. Eliminar los bloqueos informativos a periodistas independientes. Promover un diálogo abierto de rendición de cuentas desde el gobierno hacia los medios de comunicación y la ciudadanía.

@article19mex

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