close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Altoparlante
Por Artículo 19
Artículo 19 es una organización, de origen inglés, que por más de 20 años ha trabajado en la... Artículo 19 es una organización, de origen inglés, que por más de 20 años ha trabajado en la defensa y promoción de la libertad de expresión en el mundo. El libre flujo de información por cualquier medio, el intercambio de ideas entre actores, y la transparencia gubernamental son elementos indispensables para una democracia. Por ello, Artículo 19 se dedica a proteger el derecho contra todo acto de censura. Síguenos en Twitter: @article19mex. (Leer más)
Gasolinazo: del pacto al parto social
La lucha contra el incremento a la gasolina revela el hartazgo ante un gobierno que funciona para protegerse a sí mismo y no a la ciudadanía.
Por Artículo 19
13 de enero, 2017
Comparte

Por: Leopoldo Maldonado (@snaiperG)

Una vez más, nuestro país está convulsionado por la incapacidad e insensibilidad política del gobierno federal. De forma inusitada, recibimos el 2017 con protestas en diversas regiones del país, incluyendo aquellas donde este ejercicio cívico no es común. La razón: el aumento de 20 % en el precio de las gasolinas. Dos cuestiones están en juego, y valdría la pena delinearlas.

Lo primero tiene que ver con el hartazgo social acumulado. En el plano político sería simplista reducir el actual encono social a una decisión antipopular. Sí, es diferente cuando el agravio se percibe personal, en concreto, cuando afecta la economía individual y familiar.

Sin embargo la lucha contra el gazolinazo se imbrica en una “cadena de equivalencias” que desvela una crisis institucional más profunda, que trasciende a la figura presidencial y la percepción (mala) sobre ella. En efecto, la ciudadanía está harta de un gobierno que aumenta la brecha entre sí mismo y la sociedad. Pero también ha llegado a un límite debido a organismos electorales que no protegen el voto; comisiones públicas de derechos humanos que no defienden derechos humanos; poderes legislativos que no operan en favor de los problemas sociales más apremiantes (hablando de leyes y designaciones de altos funcionarios); poderes judiciales que no garantizan justicia; procuradurías de justicia que solamente garantizan impunidad. Una burocracia enorme pero ineficiente, sentada sobre un orden legal laberíntico.

A ello habría que sumar la corrupción cínica de gobernadores, alcaldes, y demás funcionarios de diversos niveles. En resumen, un gobierno que funciona para protegerse a sí mismo, en lógica mafiosa, y no a la ciudadanía, su razón primordial de ser.

Otro nivel de análisis tiene que ver con el discurso. Éste, concebido como campo de disputa y no únicamente como arma política, ha sido un elemento fundamental en las movilizaciones contra el gasolinazo. Desde el aparato del Estado –presumiblemente– se ha incentivado una estrategia de comunicación que el periodista Jacinto Rodríguez ha llamado “estrategia de rumor”. Ello ha derivado en el paralizante pánico social, ante los saqueos perfectamente coordinados y organizados.

Dicha estrategia añeja, prevista en los manuales de la Secretaría de Gobernación durante la década de los 70, encuentra una genial plataforma multiplicadora en la redes sociales y la falta de rigor periodístico de muchas casas de medios. En el colmo del absurdo, aquellos medios que buscan informar con precisión, como Animal Político, se convierten en foco de sesudos análisis “criminológicos” de la Comisión Nacional de Seguridad.

Por su parte, entre el texto y el subtexto del discurso gubernamental, encontramos abierta confrontación (“quitaremos licencias a transportistas que realicen bloqueos”), regaño (“les tendríamos que reducir el gasto social”), y hasta el traslado de responsabilidades institucionales a la propia sociedad (“¿Ustedes qué harían?”).

Un gobierno que se empecina en marcar una frontera mediante un “ustedes y nosotros”, que echa mano del más anquilosada pero no menos eficiente fórmula que equipara la protesta con violencia. Un gobierno que -por otro lado- hace mutis frente al asesinato de dos manifestantes a manos de policía federal en Ixmiquilpan, las detenciones arbitrarias, los abusos en el uso de la fuerza, las agresiones a periodistas que ya suman 22 en este contexto.

Es probable que esta psicosis inducida y la confrontación en las calles provoque reticencias para protestar. Pero lo cierto es que a 13 días de iniciado 2017, las movilizaciones no cesan y, al contrario, se fortalecen en regiones como Baja California, Chiapas, Chihuahua, y Nuevo León. Ante el fracaso en infundir miedo, ahora los gobiernos federal y locales anuncian “medidas de austeridad” que huelen a paliativos. Del garrote a la zanahoria.

La errática estrategia comunicativa oficial se desmorona mediante evidencia y contradicciones. Los precios de productos básicos sí suben; las reformas estructurales sí son la causa de los aumentos (Carstens dixit). En suma, el país es un polvorín a cada intento de apagar el fuego. Un botón de muestra. Ayer, en un intento desesperado de mostrarse jocoso y dicharachero, Peña Nieto anunció acciones para proteger la economía familiar. Para el Jefe del Ejecutivo, repite una vez más, la decisión de aumentar gasolinas fue dolorosa, “fue como un parto”. La burla y la indignación no se hicieron esperar.

Bienvenidos y bienvenidas a la era del parto social, aquella donde nuestros gobiernos nos padecen debido a nuestras (incomprensibles) demandas de mayor protección de derechos, ataque a la impunidad y la corrupción. Una racionalidad política invertida en donde el gobierno es la víctima y la ciudadanía se ha convertido en verdugo. Peor aún, un momento donde los gobiernos, avocados a la rapacidad y la violencia contra los gobernados, en alianza con poderes económicos legales e ilegales, nos imputan la responsabilidad sobre la inseguridad y precariedad que ellos mismos han provocado.

Ya veremos el curso que toman los acontecimientos. Pero tomemos en cuenta que la cerrazón política y la indolencia reveladas, son la oportunidad para redefinir un pacto social donde en el centro se encuentren las personas y sus derechos.

 

@article19mex

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.