close
Suscríbete a nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
close
Altoparlante
Por Artículo 19
Artículo 19 es una organización, de origen inglés, que por más de 20 años ha trabajado en la... Artículo 19 es una organización, de origen inglés, que por más de 20 años ha trabajado en la defensa y promoción de la libertad de expresión en el mundo. El libre flujo de información por cualquier medio, el intercambio de ideas entre actores, y la transparencia gubernamental son elementos indispensables para una democracia. Por ello, Artículo 19 se dedica a proteger el derecho contra todo acto de censura. Síguenos en Twitter: @article19mex. (Leer más)
Salud e información: romper paradigmas para la garantía de estos derechos
El derecho a la salud está íntimamente vinculado con el derecho a la información. De los 10 derechos generales de las y los pacientes reconocidos por la Comisión Nacional de Arbitraje Médico, 2 están vinculados con la libertad de información. En nuestro país, el goce y el ejercicio de estos derechos es una imposibilidad para poblaciones no hablantes del español.
Por Artículo 19
9 de abril, 2019
Comparte

Por: Cinthya Alvarado y Dominique Amezcua

Cada 7 de abril, desde 1950, se conmemora el Día Mundial de la Salud. Este año, la campaña de la Organización Mundial de la Salud para América se centrará en la cobertura sanitaria universal desde la equidad y la solidaridad, para afrontar las brechas de acceso a los servicios de salud, ampliar su entendimiento y promover cambios que coadyuven a que ésta sea garantizada para todas las personas, sobre todo, para aquellas históricamente excluidas, como es el caso de las personas indígenas en México.

Aun cuando 8 de cada 10 personas indígenas están afiliadas a uno o más servicios de salud, esto no significa que cumplan en términos de calidad ni capacidad operativa. La esperanza de vida es menor y la mortalidad mayor en los pueblos indígenas que en el resto de la población. Si bien es cierto que las mujeres indígenas son las más afectadas, sus problemas no son homogéneos, pero en términos generales tienen el doble de posibilidades de morir por enfermedades prevenibles como la diabetes y la cirrosis que aquellas no indígenas y tienen una alta tasa de mortalidad materna: en estados como Chiapas, superan el 65% según estudios del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL).

El derecho a la salud está íntimamente vinculado con el derecho a la información. De los 10 derechos generales de las y los pacientes reconocidos por la Comisión Nacional de Arbitraje Médico (CONAMED), 2 están vinculados con la libertad de información: recibir información suficiente, clara, oportuna y veraz, y otorgar o no el consentimiento válidamente informado. En nuestro país, el goce y el ejercicio de estos derechos es una imposibilidad para poblaciones no hablantes del español.

De acuerdo con testimonios recabados en el marco del trabajo de campo que ARTICLE 19 realiza en estados del sureste mexicano, además del absoluto incumplimiento de los principios de calidad y calidez en la provisión de los servicios de salud, las mujeres de comunidades indígenas que se someten a estudios como el papanicolaou no reciben información suficiente sobre la naturaleza de este estudio, la razón por la que se les practica, ni sobre las consecuencias de no realizarlo periódicamente. La mayor parte de las veces, las mujeres indígenas son atendidas por pasantes que no hablan su idioma y sin la presencia de alguien capaz de traducir o interpretar tanto su sentir como la orientación médica que les brindaría comprensión sobre su estado de salud.

Muchas de las mujeres con las que trabajamos son beneficiarias del Programa Prospera (ahora Programa Bienestar) el cual, de cierta manera las “obligaba” a practicarse el estudio, ya que no hacerlo podría comprometer su permanencia en el padrón. Este condicionamiento claramente no toma en cuenta, por un lado, la ineficacia de los programas de pruebas para reducir la mortalidad por cáncer de cuello uterino en la mayoría de los países de América Latina y el Caribe y, por otro lado, los factores demográficos, sociales y culturales que influyen en la participación de las mujeres en los programas de detección, que incluyen la oposición de los varones a que sus compañeras se sometan a este tipo de exámenes.

Así como algunas de estas mujeres no saben por qué las obligan a realizarse el papanicolaou, existen otras que desconocen las razones por las cuales no han podido acceder a éste, ni a otros estudios. Por ejemplo, en la comunidad de Arroyo Encanto, municipio de Salto de Agua, Chiapas, hace cinco años que a ninguna mujer le han practicado tal examen, siendo que también son beneficiarias de dicho programa social. Por otro lado, hace alrededor de tres años que tampoco les realizan la prueba para detectar el cáncer de mama. Ellas incluso han manifestado en los centros de salud su disposición de asumir los costos de los materiales necesarios para que les practiquen tales pruebas, pero su petición continúa sin ser atendida.

Esta es la realidad de alrededor de 3 millones de mujeres indígenas y monolingües en México: no contar ni siquiera con la información mínima para tomar decisiones sobre su salud sexual y reproductiva, por mencionar sólo uno de los muchos aspectos de su integridad física y mental.

Instrumentos internacionales como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, nacionales como la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como la Ley General de Salud, vigentes en nuestro país, establecen las pautas mínimas obligatorias que urge adopten los Estados en aras de conseguir un real acceso a la salud de los pueblos indígenas.

Para hablar de cobertura sanitaria universal el Estado Mexicano debería cumplir con sus obligaciones de reconocerlos como sujetos de derechos, mejorar sus condiciones de salud reduciendo las brechas o desigualdades mediante intervenciones focalizadas en necesidades particulares no homogeneizadas, fomentar procedimientos de orientación y asesoría en sus lenguas, consultarlos sobre los programas de salud, preservar el uso de sus medicinas tradicionales, mantener sus prácticas sanitarias como indicativo de un verdadero reconocimiento de la necesidad de asegurar que las poblaciones indígenas accedan a servicios de salud adaptados a su cultura.

El acceso a la información y a la salud no son favores de los estados, son derechos humanos.

 

* Cinthya Alvarado es investigadora del Programa de Derecho a la Información Pública en ARTICLE 19 México y Centroamérica. Dominique Amezcua es Coordinadora de Promoción y Transparencia del Programa de Derecho a la Información de ARTICLE 19 México y Centroamérica.

 

@article19mex

 

¡Gracias por leer! Ayúdanos a seguir con nuestro trabajo. ¿Cómo? Ahora puedes suscribirte a Animal Político en Facebook. Con tu donativo mensual recibirás contenido especial. Entérate cómo suscribirte aquí. Consulta nuestra lista de preguntas frecuentes aquí.
Comparte