Una lucha por la justicia y la libertad de expresión
close
Recibe noticias a través de nuestro newsletter
¡Gracias! Desde ahora recibirás un correo diario con las noticias más relevantes.
sync
Altoparlante
Por Artículo 19
Artículo 19 es una organización, de origen inglés, que por más de 20 años ha trabajado en la... Artículo 19 es una organización, de origen inglés, que por más de 20 años ha trabajado en la defensa y promoción de la libertad de expresión en el mundo. El libre flujo de información por cualquier medio, el intercambio de ideas entre actores, y la transparencia gubernamental son elementos indispensables para una democracia. Por ello, Artículo 19 se dedica a proteger el derecho contra todo acto de censura. Síguenos en Twitter: @article19mex. (Leer más)
Una lucha por la justicia y la libertad de expresión
El pasado 22 de junio en un acto público frente al Palacio Municipal, el mismo lugar donde fui privado de mi libertad y golpeado por un alcalde y policías municipales, estos mismos me ofrecieron disculpas, reconocieron la importancia de la libre expresión e información y que no volverían a cometer actos de ese tipo.
Por Edwin Artemio de la Cruz Canché Pech
2 de julio, 2022
Comparte

Soy periodista en México y solo ese hecho ya me coloca en un riesgo especial y elevado. Ser periodista en México es ser una especie de enemigo al cual se le debe atacar y exterminar. Ser periodista en México te coloca un tiro al blanco al cual cualquier persona puede disparar si le incomoda tu existencia y tu labor.

Lamentablemente vivo en uno de los países con mayor violencia contra la prensa a nivel mundial. Por hacer mi labor periodística, el 1 de enero de 2014 fui detenido arbitrariamente y golpeado por el exalcalde y policías del municipio de Seyé. Por acudir a cubrir un hecho de tránsito en donde se involucraba a un familiar del presidente municipal. Por sacar mi cámara y registrar la realidad. Por eso fui castigado.

Durante los golpes que me daban, el entonces alcalde mencionó que ya estaba harto de las críticas de la prensa contra su administración. El periodismo denuncia, exhibe, investiga, y por eso incomoda a muchas personas, a quienes quisieran esconder la realidad en un cajón oscuro bajo llave y que la sociedad no se entere, aunque sea su derecho acceder a la información.

Pero no señoras y señores. El periodismo existe precisamente para eso. Su función es informar y que nada se quede guardado en un cajón. Revisar y escrutar el desempeño de la función pública, de nuestras autoridades, es clave en toda sociedad democrática. De lo contrario, estaríamos viviendo un sistema dictatorial.

Finalmente llegó el momento de la reparación a mi favor. El pasado 22 de junio en un acto público frente al Palacio Municipal, el mismo lugar donde fui privado de mi libertad y golpeado por un alcalde y policías municipales, estos mismos me ofrecieron disculpas, reconocieron la importancia de la libre expresión e información y que no volverían a cometer actos de ese tipo. Este tipo de actos, que además fue ordenado mediante la sentencia emitida en mi caso por parte del Poder Judicial Federal en Mérida, lastimosamente son excepcionales para las víctimas que se cuentan en infinidad en México, siendo una de las medidas de reparación simbólica y de satisfacción que restituyen nuestra dignidad lastimada por actos estatales represores e impunes. Este tipo de actos nos recuerda la importancia de una justicia con enfoque restaurativo, más que punitivo, como tradicionalmente se ha entendido en nuestro sistema jurídico y político.

Después de ocho largos años llenos de dificultades, de ir y venir, de sentir que la dignidad se perdió en aquel lugar en donde los puños de la violencia asentaban más que duros golpes y después de lidiar con la ignorancia y el atraso de la ley en este estado, por fin llegó, se aplicó la justicia. Una justicia que más que buscar resarcir el daño, normalmente sólo busca cumplir los requisitos que se asientan en un papel, pues la reparación del daño, de un daño de ocho años en que cada día se vive con miedo, en donde se pierde todo, en donde cada día es el mismo a aquél en el que sufriste el daño, vivir el temor de ser víctima de la ignorancia de quienes llegan a obtener el poder económico y político en cualquier momento, deja claro que el resarcimiento del daño tendría que ser considerado más humanamente y no una obligación formal.

Sin embargo, la disculpa pública ordenada por la ley en este caso como reparación del daño sufrido a manos de servidores públicos que lo menos que hicieron fue servir públicamente a favor de los derechos de las personas, es claramente un mensaje para las autoridades en todos sus niveles, en todos los estados y en toda la República; es un mensaje claro en donde se puede entender que la ley necesita ser aplicada en todos los lugares del país tanto en un pequeño municipio como en la ciudad más grande que pudiera existir. Esta orden judicial regresa parte de esa dignidad perdida, fortalece la esperanza de la no repetición de estos actos delincuenciales por el sencillo hecho de ejercer el derecho a la libre expresión. Es también el punto de apoyo para muchos compañeros periodistas que buscan justicia, y piedra angular para quienes desean expresar sus ideas sin el temor a ser acusados de un delito por documentar e informar la vida cotidiana del lugar en donde viven.

Esta disculpa pública, la primera ordenada en Yucatán por un juzgado a través de una sentencia y a favor de un periodista, es por demás importante, es la primera en su tipo. Esta disculpa es de gran importancia en este estado en donde predomina la ignorancia de las autoridades al ejercer su “Ley”, al ignorar este derecho constitucional, marca el camino en donde la libertad de expresarse es respaldada y puesta a los ojos de todo el país, para que se sepa que quien viole este derecho tendrá una consecuencia, que no importa el tiempo que dure, no importa el tiempo que pase, el sufrimiento que conlleve, las mentiras que se usen para tratar de cegar la ejecución de la justicia, ésta finalmente llega y confirma la verdad que tanto se buscó.

Yo, Edwin Canché, puedo decir que, aunque no estoy satisfecho en su totalidad por otras omisiones que se presentaron en este camino y que se combatieron hasta última instancia, esta sentencia cumplida el 22 de junio de 2022 es un triunfo enorme ante el monstruo gigantesco de la impunidad, y que pese a todos los obstáculos puestos para que la justicia no llegara… ésta llegó. A pesar de que los organismos dispuestos para la defensa de los derechos humanos obraron en contra de esa encomienda, la justicia llegó… a pesar de las amenazas, las intimidaciones, las denostaciones, los acechos y todo el aparato burocrático puesto para impedir que llegara… finalmente llegó. Y estoy convencido de que después de estos ocho largos años, esta disculpa pública ofrecida por exautoridades municipales es un triunfo, un gran triunfo, para mí, para mi familia y comunidad, para el periodismo y la libertad de expresión.

* Edwin Artemio de la Cruz Canché Pech es periodista de Seyé, Yucatán.

Lo que hacemos en Animal Político requiere de periodistas profesionales, trabajo en equipo, mantener diálogo con los lectores y algo muy importante: independencia. Tú puedes ayudarnos a seguir. Sé parte del equipo. Suscríbete a Animal Político, recibe beneficios y apoya el periodismo libre.

#YoSoyAnimal
Comparte
close
¡Muchas gracias!

Estamos procesando tu membresía, por favor sé paciente, este proceso puede tomar hasta dos minutos.

No cierres esta ventana.